sábado, 31 de enero de 2026
LA OMNIPRESENCIA DE DONALD TRUMP EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL (TERCERA PARTE). Autor: Ronald Obaldía González.
LA OMNIPRESENCIA DE DONALD TRUMP EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL (TERCERA PARTE). Autor: Ronald Obaldía González.
La Nueva Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) de los -Estados Unidos de América (EEUU), cuyo texto fue publicado a principios de diciembre del 2025 en Washington D.C, apunta a la resurrección de la Doctrina Monroe (1823), encaminada a controlar el Hemisferio Occidental (América), apostando por el endurecimiento de la política exterior de la Administración del Presidente Donald Trump, especialmente frente a China.
Las categorías tradicionales, sean las alianzas, el liderazgo global, la competencia, habida constatación de la superioridad tecnológica en sectores críticos, el predominio económico y comercial - en particular en las cadenas de suministro - , la prevalencia del estatuto del dólar, las asociaciones militares, el fuerte énfasis en la seguridad y liderazgo espacial, parte integrante de la seguridad nacional, etcétera, todo ello constituye los componentes impulsores de la Estrategia.
Al cabo que refuerzan las visiones del nacionalismo, el unilateralismo, el nativismo y el proteccionismo comercial, también motores del MAGA ("Hacer Grande a EEUU Otra Vez"). Un enfoque hegemónico que se coloca por encima del multilateralismo, este basado en principios y normas, conformado por una gama de organizaciones internacionales. La NSS y el MAGA guardan distancia, incluso, de los postulados de la democracia liberal que principiaron desde 1945 la política exterior de la superpotencia (Zaki Laïdi).
La NSS proclama el “no intervencionismo selectivo”. Renuncia a los cambios de régimen en países disruptivos, lo cual supone identificar por eso el carácter de los operativos en Irán y Venezuela, en el entendido que acarrea trastornos mayores el derrocamiento de gobiernos nacionales, dado que a menudo genera hostilidad.
“Los asuntos de otros países sólo conciernen a Washington si sus acciones amenazan directamente sus intereses” nacionales o globales. En consecuencia, se pondrá fin a los cambios de régimen por la vía de la “promoción de la democracia” ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025).
El giro del Gobierno estadounidense acuerpa "un nacionalismo cristiano asumido"; una religiosidad agresiva, cierto que a Trump se le desconocen prácticas religiosas (AFP), solo que llega a comportarse a la medida de agregado hegemónico, alentado por "el MAGA", el que gana terreno entre los sectores de la extrema derecha europea y América Latina, inclusive. Las agrupaciones evangelistas levantan el desempeño del gobernante Republicano al haber hecho uso de la fuerza frente a los terroristas musulmanes nigerianos.
En el caso especial de China, se le reconoce "implícitamente la impronta material" suya en el Sur Global. Su influencia se extiende en América Latina en inversiones en infraestructura, logística, financiamientos, en las tecnologías de información y comunicación (TIC), en el comercio de las materias primas, en la rama agropecuaria, en la academia, etcétera.
EEUU, en la Estrategia de Seguridad, coloca a la China (globalizada) como su mayor amenaza económica, comercial, militar, cibernética, espacial, nuclear, "más generalizada, capaz y sólida", lo cual compete a la seguridad nacional". En lo que va de este siglo, los halcones antichinos del Congreso instaron a la Casa Blanca a contrarrestar la influencia de Pekín en América (BBC News).
El dragón asiático intenta establecer “un sistema internacional que privilegie sus intereses" geopolíticos; tiene "garantizado el acceso a los recursos naturales críticos (los minerales) y a la infraestructura esencial”, transigiendo con las consecuencias de la guerra comercial, puesta en marcha por Washington . Aún así, se muestra prudente, menos agresiva y disruptiva, en comparación con Rusia, Irán y Corea del Norte, esto le permite pasmar su irrefutable misión de debilitar la hegemonía global estadounidense ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025).
Lo señalan algunos observadores. La China "del emperador y Presidente" Xi Jinping hace esfuerzos por darse a conocer en el líder global alternativo. "China es un socio comercial, no un rival, para otros países", según lo expresó el Viceprimer Ministro de Xi Jinping, He Lifeng, al pronunciar un discurso durante la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, el 20 de enero de 2026. Discurso que se ganó los aplausos de la concurrencia.
La estrategia de Xi Jinping, al lado del Partido Comunista, consiste en actuar de contrapeso, tranquilo, racional y confiable "frente al shock y el asombro de la política exterior de la administración del Republicano", centrada en sembrar discordias (CNN), la cual superpone los intereses de la distorsionada visión de la “hegemonía estadounidense” sobre el pensamiento de la consolidación del “orden internacional, basado en reglas” (Consultar el discurso de Davos del Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, enero del 2026).
EEUU, entonces, pierde aliados, debilita las alianzas geopolíticas (la Organización del Tratado del Atlántico Norte - OTAN - ), intimidando con expansiones territoriales, con la imposición de aranceles a innumerables Estados nacionales, o la aplicación de barreras al comercio, con la suspensión indefinida del procesamiento de visas de inmigrante (o residencia permanente) a ciudadanos de 75 países, medida hecha efectiva hace pocos días, con tal de endurecer los controles de «carga pública».
Por ello y por más NSS, varios socios históricos y cercanos de EE. UU. "han mostrado interés en crear lazos con China o en estrecharlos, como medida de protección" frente a la superpotencia. Canadá, España, Francia, la Gran Bretaña, entre otros del mundo rico, han dado pasos en esa dirección (CNN), sin tomar en cuenta que China manifiesta contar con elevados superávit comercial, a saber un récord anual de US$ 1,2 billones (Análisis por Simone McCarthy, CNN).
La postura China es engañosa. Los propios vecinos de Pekín en Asia Oriental han advertido sobre la agresión regional suya, particularmente en sus arbitrariedades por adueñarse de las aguas del mar de China Meridional, sean los constantes ejercicios militares, a través de los cuales intenta infructuosamente amedrentar Taiwán, a quien tilda de "provincia rebelde".
Difícilmente es convincente la propaganda de Pekín orientada a difundir el mensaje suyo de ser un socio confiable, gestor internacional de progreso compartido, renuente a las disputas geopolíticas. De hecho lo desmienten el comportamiento represivo de Pekín en contra de Hong Kong, sustentado en la imposición de la ley de seguridad nacional, lo cual llegó a romper el postulado aquel "de un país dos sistemas", sellado con la Gran Bretaña, en lo referente a la devolución del pequeño territorio.
Por sí sola se desprestigia ante los permanentes señalamientos por violaciones de los derechos humanos y el discurso despectivo en torno a la democracia liberal. Asimismo, se suman a lo mencionado líneas arriba, las reiteradas acusaciones en su contra de hacer uso del espionaje, de los ciberataques, de las abusivas infracciones a la propiedad intelectual, así también el sospechoso respaldo chino a Rusia, en lo tocante a la invasión de la nación ucraniana. Al tiempo que se granjeó la fama de ser un prestamista agresivo y escasamente compasivo.
Antes señalamos que la Estrategia de Seguridad Nacional, ubica a China dentro de las prioridades, quien se afianzó de forma astuta desde hace rato en América y en otros continentes, a través de la colocación de inversiones cuantiosas, equivaliendo a un "pragmático" socio económico, académico y cultural preponderante (Sergio Ramírez Mercado). Según la NSS cualesquier potencias extracontinentales estarán inhibidas de insertarse en América: la piedra angular de la Doctrina Monroe (1823), igualmente del Destino Manifiesto (1845).
Al respecto el Secretario de Estado de Estados Unidos de América, Marco Rubio, declaró: "Este es el hemisferio occidental. Aquí es donde vivimos, y no vamos a permitir que el hemisferio occidental se convierta en una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales nuestros".
El mensaje, bastante explícito, era dirigido más a Pekín: ¡Fuera de nuestro patio trasero! (BBC News), expresó el poderoso diplomático Rubio, de origen cubano y nacionalizado estadounidense, compulsivo en lo tocante a dar prioridad a los complejidades de la seguridad nacional, los flujos migratorios, el narcotráfico y el crimen organizado en el entorno regional. Bajo este concepto neocolonialista es probable que el interés por los recursos naturales (o materias primas) estaría en interconexión con los propósitos de la renovada "Pax Americana" de Trump. Lo que pueda acontecer con Cuba y Nicaragua es todavía una incógnita.
Es de prever que el mensaje del Secretario de Estado tienda a acoplarse con los éxitos electorales acumulados por las tendencias de extrema derecha que rigen la política gubernamental de diversos países americanos, a saber Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia, Ecuador, hasta el Chavismo venezolano, configurado y viable, El Salvador, Honduras, Trinidad y Tobago. Sean además Perú - allí se instalará una base militar al servicio de Washington -; el complaciente gobierno de República Dominicana y posiblemente Costa Rica y Colombia.
En cambio, la Estrategia se torna transaccional con Rusia. Estriba en superar el pasado de aquella estructura de la Guerra Fría, concerniente al antagonismo entre Occidente y Rusia. Por ello, es reclasificada como factor de estabilización" y de equilibrio en Eurasia, lo que habrá de conducir a la prevención de contrariedades entre Moscú y Europa. El continente europeo aparece, de paso, "como un actor susceptible de provocar la escalada antagónica que EEUU trata de evitar.
El texto de la NSS "precisa que Rusia ya no es considerada un rival sistémico, ni como una potencia a contener, sino un actor con el que habrá que restablecer un equilibrio continental".. ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025). Cuestión que perturba a la Unión Europea (UE); lo desmiente a la vez, porque dicha comunidad de países constituye el aliado incondicional de Kiev en su lucha bélica contra las fuerzas armadas rusas, solo que Donald Trump la excluyó de las negociaciones destinadas a encontrar una fórmula pacificadora.
Vladimir Putin, el Presidente de Rusia, es un déspota que asesina a sus enemigos políticos, a quien el Republicano admira. En política exterior pone de relieve "una insaciable sed imperial", al punto que lo llevó a anexionar por la fuerza a Crimea, territorio de Ucrania, esto en el 2014. Luego invadió a esa nación de la Europa Oriental en febrero del 2022; la bombardea, la ensangrenta, pues ambiciona integrarla a Rusia. Mientras que la mayoría de los ucranianos aspiran a formar parte de la UE, una aspiración cada vez más lejana de la realidad.
La Europa democrática se mantiene en alerta, por cuanto Moscú conspira contra el bloque comunitario (la UE), "por medio de aliados ultra en la región, como el húngaro Viktor Orban". Y, al otro lado del continente, se encuentra el movimiento nativista MAGA, encabezado por Trump y su vicepresidente, J.D. Vance, quienes se comportan en aliados de Putin, habida parálisis de la ayuda militar y de inteligencia, indispensables al Presidente ucraniano Volodomir Zelenski y sus fuerzas armadas, en su cometido de defenderse de la invasión y la agresión rusas (Gina Montaner).
Trump mide la oportunidad de explotar las codiciadas tierras raras y los hidrocarburos en la nación en guerra, por eso Zelenski demuestra escepticismo, en cuanto a confiar en Washington y Moscú en lo relacionado con "garantizar la paz, la estabilidad y la seguridad de Ucrania por medio de un acuerdo de formal" (Montaner, idem), lo mismo que en la reconstrucción económica. Acuerdo que implícitamente conduciría a una rendición, aunada a la concesión de territorios, inadmisible a su pueblo herido. La campaña militar apenas ocupa, sin logros, la atención retórica de Washington. ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025).
UN ALEJAMIENTO VERTIGINOSO Y RIESGOSO.
En continuidad con el pasaje de la Estrategia (NSS), dedicada a Europa, se pone de relieve otro vuelco profundo. Washington desiste de contemplar "un multiplicador de potencia" al continente aliado. En su defecto, es un espacio frágil, vulnerable, que se debe estabilizar, encuadrar y a veces corregir. Le otorga a él una prioridad menor.
"Formulación poco habitual" que señala que la inestabilidad del viejo continente pasa a ser percibida así en la matriz de la seguridad nacional y de las complejidades afrontadas por los estadounidenses. Lo califica de periferia voluble y estancada en los órdenes económicos, tecnológicos (Inteligencia Artificial - IA -) en tanto que, con la inmigración, "se deseuropeiza". Respecto a este fenómeno de la pérdida de identidad étnica y cultural que arrastra, con ello Trump pone de manifiesto su coherencia con las medidas drásticas e inhumanas, ejecutadas contra los inmigrantes (hasta los documentados) que reconstruyen sus vidas en el país norteamericano.
Comentaristas occidentales señalan que la Casa Blanca con el gobernante Republicano dista de considerar a la UE en "palanca estratégica". Tampoco es escudo o actor político estable, ni retaguardia, ni mercado cautivo - consume poco los bienes estadounidenses - . Porque registra múltiples debilidades, imprescindibles de contener.
Es decir, agravia a su antiguo aliado. A la vez refuta que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se encamine a "la expansión perpetua" (Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025). Objetivo, imprudente, que rechaza Moscú y que otrora fuera el desencadenante del rompimiento de la paz en Ucrania. Lo dicho se enlaza con la conveniencia creciente de Moscú de originar división al interior de la Unión Europea, y simultáneamente de retirar de allí a EEUU.
En la Estrategia de Seguridad se reafirma que en su histórica "inestabilidad", el continente europeo, además de pasar a ser una complicación de EEUU, los miembros suyos son desordenados, sus gobiernos son minoritarios e inscontantes. Es de sospechar que Trump hasta se vería tentado a influir en las decisiones de cada nación de la UE, ese bloque comunitario sobre el cual ha demostrado cierta antipatía, sobre todo con las controversias derivadas de la posesión de la isla de Groenlandia, por cuanto la Unión Europea le plantea férrea oposición y unidad.
O sea, las relaciones transatlánticas se hallan en una espiral descendente, lo reconoció Ursula von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea (CE). Las propuestas de aranceles mutuos y la parálisis de los acuerdos comerciales lo corroboran. Igualmente, las amenazas de la Casa Blanca sobre la isla del océano Ártico están desviando la atención de la agresión rusa a Ucrania.
La NSS consagra este deslizamiento cuando presiona por la necesidad de “abrir los mercados europeos a los bienes y servicios" estadounidenses , "prueba de que Europa ya no es percibida como un mercado asegurado, sino un espacio a reconquistar". Incluso, en las pugnas diplomáticas, Francia, de línea dura, se pronuncia a favor de robustecer los vínculos con China en los distintos ámbitos de la cooperación política, económica y científico tecnológica.
AUTONOMÍA ESTRATÉGICA.
Washington concibe la gobernanza del viejo continente (UE) en declive. Él perdió influencia en Asia, África, América Latina y los Balcanes, hasta ahora depende de tecnologías extranjeras. Argumenta que Europa debe conducirse "en pie por sí misma y actuar como un grupo de naciones soberanas, pero siempre alineadas con EEUU, sin demandar nada a cambio. Incluso, ha de "asumir la responsabilidad primaria de su propia defensa". Esa cooperación militar del pasado es una carga presupuestaria a los estadounidenses. Por eso les exige a cada uno de los miembros de la OTAN que la financien, "hasta el nivel del Hague Commitment", el transatlántico Compromiso de La Haya, por el cual se asignará el 5 % del PBI a tal fin.
Mientras que EEUU concentrará sus recursos en otras latitudes. En otras palabras: una Europa, "periférica", debe hacerse cargo de sí misma y, al mismo tiempo, permanecer alineada a Washington. ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025).
En este giro, Europa descubre que ya no está “protegida” frente a Rusia, su amenaza mayúscula, sino colocada bajo supervisión respecto de Rusia, por lo que Washington se reserva ahora el papel de árbitro entre ambas Partes. "Inversión completa del relato repetido durante décadas", particularmente en los tiempos de la Guerra Fría.. ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025).
La alianza transatlántica con la Unión Europea y EEUU, fundamentada en la cooperación estratégica, queda en entredicho. Tendrá vigencia mientras dicho bloque comunitario abrace los intereses conformantes de la ideología MAGA, adhiriéndose a su propuesta acerca del orden mundial, alineado a la influencia de los intereses geopolíticos del "coloso del norte".
Europa - al igual que los otros aliados - deben abandonar la convicción "de dar por sentada la protección militar estadounidense". Según los ideológos MAGA, particularmente los europeos obtienen ganancias de la OTAN, en detrimento de los ojetivos e intereses estadounidenses (Zaki Laïde). De ahí que los presupuestos y los postulados ideológicos de la democracia liberal que han fundamentado las relaciones transatlánticas, así como el orden multilateral basado en normas y principios, revistan escasa relevancia con Trump 2.0 y su NSS.
TROPIEZOS.
La Nueva Estrategia Nacional de Seguridad (NSS) debe afrontar los límites impuestos por las cadenas de suministro centradas en China. Potencia asiática que posee arraigo en América Latina y el Caribe, por lo tanto a EEUU le será casi imposible aislar el Hemisferio Occidental. Le acarrea incertidumbre el abandono de los cambios de régimen en las naciones en discordia, sean Irán y Venezuela. En esa nación suramericana, atacada militarmente, el gobierno interino comienza a rebelarse frente a las órdenes de Trump y Marco Rubio, quienes aseguran que controlarán ese país "indefinidamente".
Es proverbial la incapacidad de la Casa Blanca de poner fin a la guerra en Ucrania. Al asumir su segundo mandato, Trump aseguró que en pocos días desactivaría dicha campaña bélica. Falló en su cálculos.
La reclasificación de Rusia, mostrada por el líder Republicano en "actor de estabilización" frente a la creciente fragilidad y la plena aversión de Europa frente a Putin, conforman un espectro en el que Washington debe resignarse a gestionar más que a imponer ("Diario electrónico POLITIKA/por François Vadrot, Fausto Giudice – Edición Luis Casado, diciembre. 2025).
"Europa comienza a parar los pies a Trump (Gina Montaner). Quienes deploran su estrategia unilateral y despectiva ante los socios de la OTAN y los miembros de la Unión Europea (UE). Dicho sea verdad estarán lejos de aceptarle sus arrebatos, bravatas y ultimátum de "dictador". Tanto al interior del Partido Republicano, así también los líderes de los aliados internacionales ya le dicen "NO" a determinadas medidas abusivas del magnate, un exponente de la ley del más fuerte, intimidante, cuyo efecto de imitación corroe la Casa Blanca (BBC News) .
El postulado del "regionalismo abierto" bastante arraigado en América Latina y el Caribe, puede convertirse en una piedra en el zapato de la NSS. Los mecanismos de integración acá existentes habrán de confrontar esa tesis inflexible (eco de la Doctrina Monroe), en cuanto a que se impida que "cualesquier potencias extracontinentales estén inhibidas de insertarse en América, por el contrario se trabajará con ellas en los múltiples ámbitos de las cooperaciones y la asistencia recíprocas.
A propósito, queda pendiente de dar soluciones definitivas a las coacciones ejercidas por el mandatario estadounidense al Gobierno de Panamá, en lo concerniente a cancelar todas las participaciones e inversiones portuarias chinas, relacionadas con el Canal de Panamá. Lo cual se añade a la guerra comercial: que"innegablemente enfada a Xi Jinping" (BBC News).
MINIMIZACIÓN DE LOS ROLES DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU).
Donald Trump se empeña en crear el Consejo o la Junta de Paz, a efecto de resolver las contiendas globales y con ello salvaguardar la paz y la seguridad, sería una especie de Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) - se le reemplazaría -, donde los países invitados a participar tendrían que pagar una cuota.
A la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la ha señalado de inoperante y burocrática. EEUU se retirará de 66 organizaciones y denunciará algunos tratados internacionales, en su mayoría integrados a la ONU, así también del tratado de la ONU que establece negociaciones alrededor del calentamiento global de la Tierra.
Porque llama al fenómeno del cambio climático un engaño, al tiempo que EEUU, junto con China son los mayores emisores de gases de efecto invernadero. "Con lo que se aleja aún más de la cooperación global frente a ese fenómeno de alto riesgo a la humanidad. De paso avala al extremo la producción de los hidrocarburos (Pachico Tejada). En su lugar y haciendo uso de "la política dura", el magnate Presidente le ha puesto énfasis a las presiones políticas y diplomáticas relativas a los intercambios económicos, así también a las ofensivas militares, las cuales han sacudido tanto a aliados como oponentes.
Días atrás Trump propuso la integración de un Consejo de Paz, "ágil y eficaz", conformado por algunas naciones entre ellas Rusia, Israel, Arabia Saudita, Egipto, Qatar, Argentina, Bielorrusia y otras 25 naciones que aprobarían la iniciativa diplomática.Será presidido por él.
En vez de la organización rectora de la diplomacia multilateral (ONU), la emergente iniciativa "multilateral", habrá de ser la que promueva la seguridad y la estabilidad globales, mediante "una gobernanza fiable y legítima", garante de la paz duradera en las regiones golpeadas o amenazadas por conflictos bélicos. Ese Consejo se encargaría de la supervisión de las tareas de la reconstrucción de la Franja de Gaza.
Trump le resta significado al principio del respeto a la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de los Estados nacionales. Él está por la defensa de los intereses de EEUU y hasta de los suyos propios. Nos preguntamos acerca del contenido ético y axiomático de dicho Consejo o Junta de Paz de marras. Qué nos deparará?
Así, entonces, Trump habla más del negocio del petróleo y de los otros recursos naturales globales que de democracia liberal, multilateralismo y derechos humanos, bastiones del Sistema de las Naciones Unidas. Venezuela es la evidencia. Ahí concede prioridad a las compañías petroleras estadounidenses, es parte de la estrategia de la seguridad nacional trumpista: la de ratificar que el hemisferio occidental le pertenece a EEUU, de modo que su dominio no será cuestionado, al cabo que le incomoda el desempeño generalizado de China y Rusia acá en nuestro subcontinente.
En esa línea no oculta sus despropósitos de "gobernar el planeta", haciendo hincapié en la hegemonía de su país. Lo antes mencionado explica el curso de la política de poder, las herramientas de presión y transaccionales, puestas en vigor por la Casa Blanca en el actual contexto global, cuando China, Europa y un tanto menos Rusia le permiten romper los fundamentos y los límites convencionales, relacionados con el comportamiento de los Estados nacionales, todo ello consensuado dentro de las estructuras de la diplomacia multilateral.
UNA LIGERA MIRADA A LA ECONOMÍA GLOBAL.
Aplicando medidas de presión de política exterior, hasta de carácter geopolítco, la Administración de Donald Trump (2.0), impone aranceles y barreras que perjudican tanto a aliados como a competidores, lo cual agita los mercados y las cadenas de suministro, así también disparan las desaveniencias, desvirtuando los postulados globalizadores del libre comercio (AFP).
En el caso de Groenlandia que pretende conquistar, el Republicano amenaza ocho países europeos, aliados históricos, renuentes a tales ambiciones colonialistas, esto en el pulso por el territorio insular del Ártico danés. Los mercados se han visto sacudidos, hacen esfuerzos en prevenir el riesgo de la baja de la economía global.
Trump da la espalda a los acuerdos arancelarios con varios socios, irrespeta la normativa de la Organización Mundial del Comercio (OMC), vale que alcanzó "una tregua temporal crucial" con China, su competidor maýusculo. "Por ahora, se espera que la inflación global baje de un estimado 4,1% en 2025 a 3,8% en 2026". Lo que significa el bajo impacto, alcanzado por la arbitraria imposición de aranceles. El sector privado estadounidense y global probaron en 2025 su capacidad de adaptación en aras de enfrentar las tiranteces, originadas desde la Casa Blanca (Gourinchas a la AFP).
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha declarado "que la incertidumbre en materia de política comercial" sigue siendo elevada, pues en el 2026 aún podrían producirse dificultades ocasionales, en regiones del Sur Global, en cuenta América Latina.
Hay que prestar atención al pronunciamiento de la Corte Suprema de Estados Unidos de América, en cuanto a "la legalidad del uso por parte de Trump de poderes económicos de emergencia para fijar aranceles a los bienes de prácticamente todos los socios comerciales" (AFP), a contrapelo de la normativa internacional. Solo que Trump recurriría "a otras facultades legales para continuar aplicando aranceles", lo que genera inseguridad y antiglobalización.
La anulación de algunos impuestos “inyectaría otra dosis de incertidumbre sobre la política comercial en la economía global” (Gourinchas). Asimismo, aparte del intercambio de bienes y servicios, el auge de la inteligencia artificial (IA), la gran apuesta de Washington con Trump, que impulsa la economía global, "conlleva sus propios riesgos", estiman varios analistas económicos. En todo caso, aumentan las expectativas sobre las ganancias de la IA, la productividad y la rentabilidad, lo que a su vez se manifiesta en un significativo catalizador de los recientes récords bursátiles en Wall Street (AFP).
Con Trump en EEUU se dejan de manifiesto los contratiempos proteccionistas arancelarios, los que perjudican el comercio internacional, consolidan las barreras comerciales, se resta impulso a la liberalización económica y la apertura de nuevos mercados. Salen perjudicadas las economías avanzadas como las de menor desarrollo, estas últimas experimentan una pesada carga, aunado a lo oneroso de los pagos del servicio de la deuda. 150 naciones en desarrollo enfrentan una crisis de deuda (Manuel Zúñiga García); al tiempo de que muchos de ellas son objeto de las consecuencias del cambio climático, ambos fenómenos agravadores de la pobreza y la desigualdad, entre otras anomalías estructurales.
Es un hecho cierto la prevalencia de un entorno de confusión internacional, dominado por discordias geopolíticas. Hay inestabilidad en los mercados, han sido postergadas las decisiones de inversión, pues hay perspectivas negativas alrededor de la inversión extranjera global (Laura López - PROCOMER).
ANEXOS DE LA POLÍTICA DE LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD NACIONAL.
La estrategia de seguridad nacional y la profundización del proteccionismo, en particular la imposición de aranceles, el retorno a EEUU de las compañías transnacionales, sean tácticas de presión de la Administración del magnate Republicano, tienden a colocar en posición delicada a los Estados vulnerables del Sur Global. Lo cual se asocia al desmantelamiento de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) - esto es, el abandono de la diplomacia blanda - , los rechazos al uso de las tecnologías limpias y la aversión contra el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.
Una funesta decisión representa el retiro de EEUU de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ignorándose los impactos habidos con la pandemia del Covid - 19; así como el retiro de la superpotencia de 31 organizaciones pertenecientes al Sistema de las Naciones Unidas y de otras organizaciones no Estatales. Lo subrayado significa ceder terreno a las potencias antagónicas suyas, entre ellas China y Rusia, las cuales le disputan de forma opaca y autoritaria el liderazgo global.
La alianza transatlántica entre EEUU y la Unión Europea, fundamentada en la solidaridad estratégica, queda en entredicho. Seguirá vigente mientras dicho bloque comunitario llegue a alinearse a los intereses conformantes de la ideología MAGA, o de "los EEUU Primero", ello no es otra cosa que "un barbarismo e irrespeto". De tal manera que a las restantes Estados se les exigirá adherirse a un proyecto unilateral, condicionante de las dinámicas políticas, económicas, científicas, militares y demás ámbitos de las relaciones internacionales. Dicho por el Republicano: Europa obtiene ganancias de la OTAN - al igual que los otros aliados -, por lo tanto deberán abandonar la convicción "de dar por sentada la protección militar norteamericana".
Eso sí, "los MAGA" están seducidos con el dogma de que el mundo necesita de un vigoroso Estados Unidos de América, "sino colapsa el planeta". El credo obvia las consecuencias de las guerras comerciales frente a China, Canadá, Europa, la India, Corea del Sur, etcétera. "Con mecenas así, para qué enemigos".
En el orden de las prioridades del unilateralismo, la UE se verá obligada a desarmar marcos regulatorios y sancionatorios que atentan contra la megatecnológícas, porque perjudican los intereses económicos de los consorcios universales, tales como Google, Apple, Facebook y Amazon, marcos que atentan contra la libertad de expresión, de acuerdo con la visión del magnate Trump.
Él considera las políticas de inmigración y asilo como una amenaza a la civilización occidental (Zaki Laïde). Lo dicho llega a ser aprovechado por los partidos y los movimientos de extrema derecha (y neofascistas). Los que cobran vigor en Europa y otras naciones. Tendencias que apelan a la pureza étnica. La Estrategia de Seguridad "trumpista" asevera que la inmigración volverá "a las naciones europeas menos europeas", razón por la cual la OTAN se tornará mayoritariamente menos europea.
En cuanto a Ucrania, la estrategia deja explícito que debe esperar poco apoyo de Washington, en lo referente a su condición de nación invadida y agredida (Laïde). En lo concerniente a los antagonismos entre Europa y Rusia, el propio EEUU se comportará en mediador, no en socio del viejo continente. Así las cosas, la era de la protección automática, a favor del aliado convencional irá desapareciendo en términos geopolíticos, "por lo que deberá de recuperar el control de su destino" (Laïde).
A la vista de que la UE se anticipa al riesgo de "una agresión rusa a gran escala", reacciona acelerando el robustecimiento de sus competencias y capacidades bélicas, sustentada en la "autonomía estratégica" en materia militar (Editorial del periódico La Nación - Costa Rica -, 11/marzo/2025).
Porque sigue los mismos pasos de su rival, el Kremlin se ha abstenido de recriminar los operativos militares de EEUU en Irán, Venezuela, Nigeria y contra los terroristas de "ISIS" en Siria; los anticipos de ataques terrestres contra los cárteles mexicanos y colombianos; o de someter a Groenlandia bajo sus dominios, y probablemente la provincia de Alberta de Canadá, según lo ha difundido la cadena de noticias CNN.
Las negociaciones organizadas por Washington, encaminadas a poner fin a la lucha armada en Ucrania, cuyo plan de 20 puntos lo acepta Vladimir Putin, pero Europa lo cuestiona, suponen sesgos en favor de Moscú. La Rusia de Vladimir Putin continúa bombardeando y capturando localidades en la región oriental de ese país, en el contexto de una devastadora guerra colonial; pésimo testimonio de un miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Con base en el posible "acuerdo pacificador", Kiev renunciaría a las aspiraciones de ingresar a la OTAN; se posibilitaría el reconocimiento, de facto, como rusos, de los territorios ocupados desde el 2014, sean algunos territorios del Donbás, en cuenta la anexión de la península de Crimea.
A cambio, a Ucrania se le conferirán sólidas garantías de seguridad similares a la OTAN, con el respaldo de tropas internacionales; se establecerían zonas desmilitarizadas. Se procedería a la reconstrucción de su sistema económico, habría una fuerte y total cooperación por parte de Europa, en cuenta la adhesión a la Unión Europea (UE). En torno a esto último se tendría que superar nada menos que la oposición de Alemania.
El gran gestor de los fundamentos ideológicos de la globalización, hoy menosprecia los tratados comerciales, aplicando antojadizamente aranceles u otras barreras (el rechazo de visas) como herramientas de presión política, con las que el Presidente Trump amenaza a cualesquier naciones. Se han desarticulado las cadenas de suministros. Queda trastornada "la era de la globalización de la posguerra". Se desdeña el libre comercio y el multilateralismo de arreglos, aupado por las reglas concertadas en la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que puede desencadenar subidas de precios, mayores que los propios aranceles (Joseph E. Stiglitz), así como el empobrecimiento del Sur Global, principal autor de los fenómenos migratorios, que enrabian al "No King".
IRÁN
El oscurantista y misógino régimen islámico, conculcador de los derechos humanos, el que gobierna Irán desde 1979, está enfrentando una severa crisis económica, lo cual encendió las protestas, atizadas por los movimientos populares antisistema (Julián Navarrete Silva, julian.navarrete@nacion.com), por todo el territorio de esa nación, ubicada en el Medio Oriente.
La caída del nivel adquisitivo de millones de ciudadanos iraníes amplificó el estado de conmoción. La situación crítica de la economía se vio afectada, además, por una crónica sequía.
Las convulsiones allí son reiteradas, al igual que la brutalidad con las que son reprimidas. Esta vez ha habido casi 7.000 personas asesinadas, miles de detenidos en las cárceles. Washington ha condenado la masacre y amenazado a los Ayatolás con una nueva arremetida militar. Probablemente ocurra. Por su parte, la Unión Europea endureció las sanciones contra Teherán, debido a la desproporcionada represión de las protestas y por el respaldo militar de los Ayatolás a Rusia en los combates de Ucrania.
"Las nuevas restricciones europeas a la exportación buscan limitar el acceso de Irán a tecnologías y componentes clave", que podrían emplearse en la fabricación de drones y misiles (INFOBAE), artefactos de guerra usados por los rusos en la invasión.
Daños ambientales, entre ellos la sequía, deprimen el sistema económico, el cual afronta una inflación del 70%, en cuenta el desabastecimiento de los combustibles. La sequías han atormentado la vida de los habitantes (Navarrete Silva).
La comunidad internacional le ha aplicado un conjunto de sanciones políticas y económicas, producto del programa atómico emprendido, rechazado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que a Israel y diversas naciones árabes les resulta una amenaza. Lo citado dio lugar a la lucha bélica entre los israelíes e iraníes, la cual duró 12 días (junio del 2025), contando con la intervención de EEUU. Ambas potencias destruyeron gran parte de las instalaciones de los proyectos nucleares de su enemigo.
Trump ha dado señales categóricas de atacar a los Ayatolás al condenar la masacre contra el pueblo. Una acometida militar conllevaría destruir lo que resta de la tecnología nuclear, en lo cual contaría con Israel, afanoso de acabar del todo con ella. Por su parte, el gobierno iraní, sometido a presiones externas y repudiado en el ámbito doméstico, ha planteado el interés de negociar con Washington. La fórmula de Venezuela es susceptible de practicarse en el país persa: reconfigurar el régimen sin derrocarlo a cambio de que éste desista completamente de sus programas nucleares, encaminados a fabricar la bomba atómica. Por eso se le exige alcanzar un acuerdo con EEUU en ese sentido.
David Albright, ex inspector de armas nucleares en Irak y fundador del Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, una organización sin fines de lucro con sede en Washington, "afirmó que, en un escenario de guerra o caos interno" y aguda desestabilización en Irán, el gobierno podría “perder la capacidad de proteger sus activos nucleares”. El material nuclear podría caer en malas e irresponsables manos (Infobae).
VENEZUELA.
Escribir acerca de la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro Moros (2013 - 2026), se torna ya redundante; se le acusa de haber dirigido organizaciones delictivas . Reparo en tomar la libertad de pronunciarnos por las generosas vías de opinión que lo permiten.
A los dictadores en algún tiempo les llegará su hora. "Nada es para siempre. Todo en la vida es transitorio y cambiante". Si no es la biología la encargada de ponerles término, serán las leyes sociales quienes dicten sentencia.
Haciendo a un lado los presupuestos del derecho internacional, una tónica suya a favor de lo unilateral y transaccional, esta vez las leyes sociales (o de la fuerza) las habilitó el mandatario estadounidense Donald Trump, decidido a controlar la economía de escala del petróleo de la nación intervenida, cuyas reservas de "crudo extrapesado" son de las más grandes del planeta, el cual será refinado en EEUU.
Fijo que también se encargará del gas natural y de los múltiples recursos minerales del país suramericano, el que atraviesa retraso tecnológico y descapitalización. Con la inversión de EEUU se habrá de reanudar la producción y la comercialización petrolera. Washington administrará los ingresos derivados (lo está practicando ya), así también intervendrá en la solución de los desequilibrios fiscales de Venezuela.
Hubiéramos preferido un habilitador distinto. "Las condiciones objetivas" eran limitadas. Por sí solo el verdadero pueblo venezolano estaría lejos de llevar a cabo la tarea: librarse de la corrupta y letal tiranía, fragante violadora de los derechos humanos, y de paso señalada por crímenes de lesa humanidad.
Las vías pacíficas se habían agotado, en lo correspondiente a encontrar soluciones políticas sostenibles, en medio de una sociedad marcada por una honda división de clases económicas, en lo que va de su historia. La tiranía se había blindado de la importación de armas provenientes de Rusia, Irán y China, así también de los sistemas de inteligencia provistos por Cuba, su incondicional socio. Enemigos o rivales de EEUU que saldrán del juego de ajedrez de Caracas, aparte que echaron atrás, dejando solo al autócrata ahora en prisión.
A Pekín se le está abriendo un caos en lo concerniente a Venezuela, existen sólidas relaciones comerciales entre sí, hay una especie de "swap" de deuda externa por petróleo. Esto es, sin duda, a lo que parece enfrentarse repetidamente en el segundo mandato de Trump. Lo había planificado con antelación y superó la intermitente guerra comercial (BBC News).
Tampoco las diversas facciones políticas de la oposición habrían de ser las llamadas a poner fin al régimen dictatorial, que en el pasado hubieron de ser la clase política dominante, revestida de corrupción y que poco aportó en lo referido a mejorar las condiciones sociales del gran segmento de los desposeídos. Estos, que les son indiferentes "al socialismo bolivariano", tan es así que les resulta útil lanzarlos al Tapón de Darién, con tal de deshacerse de ellos. La historia que sigue es vergonzosa.
La burguesía dirigente hubo de acumular responsabilidades en lo que respecta al auge y la prolongación del sistema autocrático, incubado a partir de 1999 por el gobernante y militar Hugo Chávez Frías (+), impulsor de un conjunto de reformas sociales, inspiradas en la denominada "Revolución Bolivariana" (conocida como el populismo Chavista), esta torpedeada y sancionada por Washington desde el inicio, intrínseca a su vez a un singular tipo de revolución socialista, coexistente con el funcionamiento de las empresas privadas y la nacionalización de las industrias estratégicas, entre ellas la de los hidrocarburos.
La unilateral, quirúrgica, operación militar en Venezuela a principios de enero de este año, previo al bombardeo de presuntas narcolanchas, así como el bloqueo a buques petroleros, puso de relieve que las fuerzas armadas locales rehuyeron la guerra, conscientes de su incapacidad en cuanto sostenerla frente al ofensivo, agresivo, poder hegemónico de Washington, este de carácter "colonialista". Lo cual dio lugar a la captura del autócrata, este fue trasladado a EEUU a enfrentar un proceso judicial, porque se le responsabiliza de dirigir organizaciones, relacionadas con el tráfico de drogas y armas hasta la nación norteamericana.
Todo hace indicar la posible reconfiguración de las bases del sistema político, moldeado por el Chavismo, anticipando reacciones desestabilizadoras y convulsivas por parte de los burócratas afines, el partido político, el ejército y los paramilitares chavistas. Delcy Rodríguez Gómez, la mandataria interina, militante de ese movimiento político populista, ha debido someterse a los dictados de Trump, al igual que los más allegados - el ejército le expresó lealtad - , particularmente en lo concerniente a las decisiones, las coordinaciones administrativas, las cooperaciones, las auditorías de las cuentas bancarias correspondientes a los negocios de los hidrocarburos, ello "por tiempo indefinido".
Dentro de lo cual las compañías transnacionales valoran invertir, siempre que persista un ambiente de seguridad política. Una ambición que corre parejo con la idea del magnate de rearmarse y mantener el control absoluto del suministro de minerales críticos y las tierras raras, esenciales en la era industrial moderna y de avanzada (Joseph E. Stiglitz).
El Republicano, quien ha relegado a la oposición antichavista tradicional, restando relevancia a la transición democrática, convino con el Chavismo, lentamente desmembrado, en la viable reconfiguración como tal. Acaba de calificar a la Presidenta interina "de persona formidable", mantiene con ella conexiones directas, quizás se restablezcan las relaciones diplomáticas, se levanten las sanciones económicas, y se abra el espacio aéreo. Dice que tiene largas conversaciones con Rodríguez, es alguien con "quien trabaja muy bien", según el magnate.
Al excarcelar a centenas de prisioneros políticos, la venezolana hizo un llamado a alcanzar acuerdos con la oposición, a fin de lograr la paz. Prometió bastantes liberaciones de adversarios.
La propia CIA le ha planteado la necesidad de que su país evite dar abrigo a enemigos estadounidenses, sean terroristas del Medio Oriente o militares cubanos, entre otros. Ha habido un corte de las ayudas de hidrocarburos a Cuba.
Washington ha impuesto la agenda, se han suscrito convenios petroleros tras la captura de Maduro, mediante el bombardeo del 3 de enero pasado (AFP).
La liberación de varios presos políticos venezolanos, a lo cual accedió la Presidenta interina Delcy Rodríguez, se dirige a unir la nación (CNN)- se liberaron 626 opositores de las cárceles. Lo que tiende a reafirmar ese "trabajar muy bien", hecho que enseguida imitó la dictadura de Nicaragua, susceptible de convertirse en el próximo objetivo de la Casa Blanca. Mientras que a Diosdado Cabello, el número dos del régimen autoritario, se le amenaza con aplicarle lo mismo que a Maduro, si llega a movilizar a los violentos colectivos, o de envolver a las fuerzas armadas y el ala dura en acciones conspirativas.
A la postre hay que reconocer la dificultad de presagiar el futuro de ese país, regido por dirigentes autoritarios, plagado de hondas divisiones, polarización, caos, empobrecimiento, emigraciones e inseguridad. Lo de la intervención en Venezuela ha venido a reforzar la compulsiva figura de Trump - ha impuesto la agenda y ejecuta acuerdos petroleros -. Es el "sherif" o el policía global, casi irrefrenable: el del alargue de las Doctrinas Monroe (1823) y del Destino Manifiesto (1845) .
Obsérvese que en la Navidad pasada el envalentonado magnate Republicano autorizó los ataques selectivos contra los yihadistas islámicos (ISIS), quienes han venido masacrando cristianos en Nigeria. Al tiempo que entró en líos con Gustavo Petro, el Presidente de Colombia; lo amenazó con una posible acción militar contra el país suyo. Las tensiones aminoraron.
Salir en defensa inescrupulosa de Nicolás Maduro, un dictador asesino, extremadamente corrupto, empobrecedor de las gentes de Venezuela, autor de las catástrofes humanitarias, es en consecuencia despreciable desde todo punto de vista. En los últimos trece años un espécimen vergonzoso llegó a ser el usurpador del Estado nacional de Venezuela, repetición de los registrado a lo largo de la dolorosa historia de América Latina.
Nuestro subcontinente ha sido víctima de déspotas sanguinarios, cleptócratas, demagogos resonantes, cuyo comportamiento servil, rastrero, corrupto encajó con los intereses de los distintos imperialismos contemporáneos, fueran de diferente signo ideológico. Les dieron sostén en contubernio con el poder de las oligarquías, los arbitrarios y los obedientes aparatos militares locales. Tampoco Venezuela había sido la excepción. Incluso, adoptando facetas relativamente diferentes en este tiempo, se les ha permitido sostenerse ilegítimamente en el poder, violentando la dignidad e integridad de sus respectivos pueblos, empobreciendo y desconociendo la voluntad popular a través del fraude electoral, o las marrullerías institucionales.
Llega a ser indigno solo enfatizar en el orden y el derecho internacional y otras piezas estériles de la política internacional, a mera conveniencia de una satrapía excesivamente represiva, a efecto de rechazar la captura del autócrata venezolano; acusado de crímenes de lesa humanidad. No solo es desdeñar alevosamente los sufrimientos y los daños experimentados por los hermanos venezolanos, a causa del apego al poder de un tirano y su indeseable camarilla de depredadores politicastros y militares, asociados con el crimen organizado y el terrorismo, violadores de los derechos humanos, una estructura represiva que urge desmontar enseguida.
María Corina Machado y Edmundo González Urrutia poco tienen que hacer en lo que respecta a asumir el poder, quedarán relegados. Lo que sigue es una negociación entre Trump y la nueva administración Chavista; la atracción de inversionistas extranjeros está en pie, es prioridad. Intentarán pactar la cuestión de las controladas transacciones del petróleo por parte de Washington, esto aunado a la protección del petrodólar, torpedeado por China y Rusa, quienes, con sus recursos tecnológicos, a la postre omitieron poner en inmediata alerta al gobierno de Maduro, acerca del inicio del despliegue militar aéreo estadounidense en su contra. Es decir, en el momento de la ejecución. Una verdadera incógnita.
Con la vista puesta de mantener un tipo "de dictadura viable", menos antidemocrática que la dictadura de Maduro, cabe presumir la defenestración de Diosdao Cabello, Vladimir Padrino y otros chavistas radicales, duros, quienes amedrentan la oposición. Se presume que estarían dispuestos a destronar a la nueva Presidenta del régimen chavista, Dercy Rodríguez, a menos que sean capturados por las fuerzas armadas estadounidenses. Se protegerá a otros chavistas menos amenazantes. Y la nueva Presidenta será sometida a determinadas reglas o alineamientos dictados por el Secretario de Estado Marco Rubio, sino Venezuela será invadida otra vez.
Su ejército puso en evidencia que es incapaz de soportar un mínimo de confrontación bélica, acaba de demostrarlo su inepto y sobornable aparato militar y sus cuerpos de inteligencia y contrainteligencia, asesorados por Cuba. Ni Trump ni los Chavistas alineados están pensando en entregar el poder y menos realizar elecciones. La democracia y los derechos humanos están fuera del orden de la reconfiguración. Los intereses derivados del mercado de los petrodólares se les superponen, dados los arreglos de la Casa Blanca y el neochavismo.
Tampoco lo del narcotráfico constituye una emergencia. Tan beneficiado ha sido EEUU con esa controvertida actividad como la mayoría de las naciones del planeta. Tómese en cuenta que "horas antes del inicio de la jornada electoral en Honduras, de manera repentina Donald Trump anunció el indulto a Juan Orlando Hernández, el expresidente hondureño, líder del triunfante Partido Nacional, condenado a 45 años de cárcel por graves delitos vinculados al narcotráfico.
¿Qué llevó a Trump a tomar esta decisión? El anuncio despierta cuestionamientos en Washington sobre un "Cómo" se acomoda el indulto a ese expresidente hondureño a la supuesta guerra emprendida por Trump contra los supuestos narcoterroristas que operan en el mar Caribe venezolano (David Díaz Arias). Un doble rasero en su alegada lucha contra las drogas ilícitas (Andy Buchanan/Reuters). Además, fue una mampara de Trump a fin de agilizar la intervención. El objetivo principal es el control del petróleo. ¡Eureka, ya quedaron eliminados "los narcoterroristas" en el Caribe venezolano!
Ahora las grandes compañías transnacionales están preparadas alrededor del plan de restauración de la obsoleta infraestructura petrolera venezolana. Podría ser fantasioso que el beneficio sea para todos los venezolanos y que este no solo se concentre en la misma élite capitalista. Desde mediados de la década de 1910 las élites junto con las compañías extranjeras concentraron las ganancias de la producción del "oro negro", originando de paso una pobreza estructural. La ahondaron las dictaduras militares del pasado, sobrevivió con el esquema de democracia liberal, marginalmente distributivo. Ni siquiera fue superada cuando la nacionalización de la industria de los hidrocarburos en 1976.
A diferencia cuando Hugo Chávez arribó al poder. Él sí distribuyó, pero bajo conceptos nacionalistas y socialmente populistas. "Expropió concesiones de varias compañías internacionales" (eso vino a ser un robo a EEUU, según Trump), dando como resultado que dicha industria quedara en manos de la empresa estatal PDVSA, quien incurrió en fallas de gestión, generando deterioro en la infraestructura. Hubo despilfarro, luego hubo insuficiencias de capital y ausencia de tecnología apropiada y de última generación.
Por esto los inversionistas "son escépticos" en hacer negocios en dicho sector venezolano, bajo el riesgo de presentarse "confiscaciones de activos", porque la estabilidad política podría estar sostenida con alfileres, o si en verdad fracasa el proyecto de la reconfiguración del Chavismo.
Trump ha publicado en las redes sociales que "quien salva a su país no viola ninguna ley", una cita que con frecuencia se atribuye a Napoleón Bonaparte (Jan-Werner Mueller). Lo cual le da un derecho, a su medida, en cuanto a perseguir la ampliación territorial de la nación, sumando a Groenlandia, Canadá y el Canal de Panamá, al igual que bombardear Irán y Nigeria; y de seguido "gobernar" Venezuela. En efecto, ello hace recordar los días más oscuros del imperialismo del siglo XlX, cuando la gloria" equivalía a la expansión territorial (Jan-Werner Mueller), acompañada de la extracción e inversiones constantes en materias primas, cuyas ganancias fueron desbalanceadas, siempre en perjuicio de las naciones expoliadas.
El Republicano mantendrá control en la comercialización e ingresos del petróleo venezolano, mientras tanto la Presidenta Delcy Rodríguez deberá encontrar vías de equilibrio con el Chavismo duro, sobreviviente todavía, solo que es arriesgada su permanencia tras la detención de Nicolás Maduro. Es de presumir la existencia de transacciones entre el control estadounidense de los hidrocarburos y la permanencia de Diosdado Cabello, Vladimir Padrino - renuncian a salir "de la ecuación neochavista" - , en cuenta la protección de algunas autoridades clave del Gobierno de Maduro.
Aproximadamente 40 soldados cubanos caídos produjo el operativo de EEUU en Venezuela, ellos custodiaban a Maduro y su familia. Esto puede originar un efecto dominó; podría seguir Cuba. De controlar el petróleo venezolano, los EEUU estarían poniendo en serios aprietos a esa Isla caribeña, cortando el envío de los energéticos, antes asumidos por el Gobierno de Nicolás Maduro. Se está hablando de una desbandada cubana en Venezuela.
Son bastantes graves los ácidos mensajes dirigidos al díscolo Presidente colombiano Gustavo Petro (Casto Ocando News). La Casa Blanca anunció recientemente un operativo terrestre en México, pretextando la liquidación de los cárteles de la droga. Los reclamos de Trump han subido de tono, pues el gobierno mexicano decidió suplir de hidrocarburos a Cuba. Es casi un hecho que China perderá influencia en el país suramericano, con el peligro de que Caracas opte por negarse a pagarle los créditos pactados con el Gobierno de Maduro.
GROENLANDIA.
Alegando vitales objetivos de seguridad nacional, en específico a favor del proyecto "Cúpula Dorada", Donald Trump argumenta, a disgusto de los europeos, que EEUU necesita anexionar Groenlandia - un territorio autónomo de Dinamarca -. Si fracasara una compra, tiene planes de conquistarla "por la fuerza, si fuera necesario", en esto último apenas se ha ido retractando. Con su retórica belicista había logrado que la Bolsa en Wall Street se desplomara estrepitosamente (Gina Montaner). Ya se ha propuesto debilitar la democracia en su país a causa de los abusos de su Administración; su vocación de autócrata la ha hecho trascender a nivel global, lo de Groenlandia es una clara demostración.
Desde décadas atrás EEUU había instalado una base militar clave en la inmensa isla del océano Ártico. Si llegara a poseerla de forma absoluta se convertiría en el segundo país más grande del planeta por extensión territorial, después de Rusia, en vista de que Moscú y China, pueden apropiarse de la estratégica isla de 2,16 millones de km2, poblada por menos de 60.000 gentes.
Ese territorio insular es abundante en recursos minerales (en cuenta las tierras raras, imprescindibles en la industria tecnológica de avanzada - IA -). Se han intensificado las actividades comerciales y militares en el océano Ártico, se está transformando en una ruta marítima estratégica . A propósito, allí el hielo se derrite ante el cambio climático - negado por la Casa Blanca -. Dicha región se ha calentado más rápido que el resto del planeta en un periodo corto, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos de América (NOAA).
La Primera Ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, acaba de reiterar que cualquier acuerdo con Washington no puede vulnerar la soberanía danesa en Groenlandia. Los países miembros de la UE trazan líneas rojas y se le han plantado al Republicano (Gina Montaner).
Alemania, Francia y Suecia, miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), comenzaron a contrariar al aliado Washington, apuestan por el reforzamiento de la presencia militar en Groenlandia, en el Ártico y el Atlántico Norte. Una colisión entre ellos tambalearía dicha Organización, garante de la seguridad colectiva, sobre la cual el magnate acumula reservas acerca de su desempeño. Enviarán personal militar a la isla, a fin de respaldar a la vecina Dinamarca. Mientras tanto Trump aduce que la Organización será efectiva, si esas tierras insulares del Ártico quedaran en manos de su país.
El Republicano insiste en la necesidad de tomar el control de Groenlandia, sopesa invadirla por razones de seguridad nacional y alcances geopolíticos; anunció aranceles a países europeos que se opongan al objetivo expansionista, son chantajes usuales en Trump 2.0. Ante ello, el presidente francés, Emmanuel Macron, instó a usar el instrumento contra la coerción de la Unión Europea (UE), debido a que Trump amenaza con aplicar aranceles de hasta el 25 % a ocho países europeos, opuestos a su plan. En respuesta a la intimidación, han salido a relucir grupos de activistas europeos encaminados a convencer a sus 16 selecciones nacionales de fútbol a renunciar a la participación del Campeonato Mundial a celebrarse este año en Canadá, EEUU y México (Red+Noticias).
La pugna ya originó caídas en las principales bolsas europeas, al anticipar "una escalada arancelaria". Mientras tanto Rusia rechazó que se le tome como amenaza en torno a la ubicación geográfica y los recursos naturales de la isla, ni para el resto de la región Ártica; Moscú expresó que está lejos de entrar en disputas (Pavel Bednyakov/AFP).
Orillando las obligaciones establecidas en los Tratados sobre el respeto a la soberanía y la independencia territorial de los Estados nacionales, vistas sus ambiciones expansionistas alrededor de la fusión con Canadá, la apropiación de Groenlandia (y talvez la provincia de Alberta); en esa línea el jefe de la Casa Blanca hace énfasis en la seguridad militar y económica de su país (seguridad nacional), refuerza la supremacía de su país, tanto en la inteligencia artificial (IA) y en el control de la ruta marítima estratégica por el océano Ártico, ruta en la cual Rusia y China a menudo han pronunciado tener intereses geopolíticos, así como la India.
Mientras que la Unión Europea manifiesta el desconcierto de contemplar la posibilidad de un enfrentamiento bélico con su socio en la OTAN, puesto que en los planes del Presidente Republicano el operativo militar tampoco lo descarta, así como lo había expresado con el Canal de Panamá, en detrimento de la soberanía, la personalidad y la independencia de nuestro país vecino. Según él, China estaba ejerciendo un excesivo control. El Canal fue entregado a Panamá por los Tratados Torrijos - Carter, firmados en 1977 y ratificados por el Congreso de Estados Unidos de América.
La retórica disruptiva bajó en días pasados. La UE junto con Dinamarca se han comprometido a aumentar su presencia militar en Groenlandia, respondiendo a las reclamos y presiones de Washington de naturaleza geopolítica, sobre "el eventual ensanchamiento de la influencia de China y Rusia en el Ártico.
El exjefe de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en el compromiso de la vigencia de la entidad, sugiere negociar con el imprevisible Donald Trump. De acuerdo con su punto de vista, se podría actualizar el acuerdo firmado en 1951 acerca del despliegue de tropas en Groenlandia, ya sea abriendo el territorio insular a compañías estadounidenses de extracción de minerales (tierras raras) y mantener fuera de allí a Rusia y China, pero "en ningún caso se le deberá ceder territorio a EEUU (Bruselas.AFP)
Si el ejército norteamericano atacara a un aliado de la OTAN, ello sería el fin de ‘todo’, advierte el Gobierno de Dinamarca tras las amenazas que se ciernen sobre Groenlandia.
ISRAEL
Israel es la potencia coadyuvante de EEUU en el Medio Oriente. Ello se pone de manifiesto en el acuerdo, facilitador del cese el fuego en la Franja de Gaza, donde habrá de conformarse un provisional tecnocrático gobierno palestino, sustituto del movimiento islamista terrorista de Hamás. Al cual hay que desarmar, todo ello condicionado a que el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desista de otra escalada, o de adicionales operativos militares que socaven el frágil acuerdo. El que además se encamina en mitigar la catástrofe humanitaria, resultante de la guerra entre el gobierno israelí y la organización terrorista de Hamás.
Fascinado por el mar Mediterráneo y desdeñando la catástrofe humanitaria, tampoco Donald Trump ha renunciado a sus planes de reconstruir el enclave palestino de Gaza en un emporio turístico.
Por su parte, el Gobierno israelí reconoció a Somalilandia, como Estado indepediente, provocando críticas de parte de la comunidad internacional, pues se le considera un territorio perteneciente a Somalia, una nación africana. No pocos observadores suponen que esa postura conduce a reubicar a los palestinos en esos confines.
El estadounidense se empeña en hacer efectivos los Acuerdos de Abraham. De progresar en dicha iniciativa geopolítica, será el Estado judío que sacará ventaja. La mayoría de las naciones árabes rehusan reconocerlo, lo han aislado. La derrota militar propinada a Irán a mediados del año pasado, al que también antagonizan los países árabes, elevó la confianza de ellos para con la nación israelí, por cuanto ambas Partes encuentran en los Ayatolás una amenaza común, porque ellos se impusieron convertir a Irán en la potencia regional, "un subimperio". Esto explica el interés de Teherán de dotarse de la bomba atómica.
La represión y las matanzas urdidas por el régimen teocrático contra las protestas de su pueblo han concentrado la atención de EEUU e Israel. Los Ayatolás arrastran descrédito, se hallan en una posición frágil, en vista del adolecido colapso económico y social, así como el menoscabo de sus competencias y capacidades militares. En el instante en que concluimos la redacción de este escrito, era inminente una segunda embestida conjunta por parte las fuerzas armadas bajo el mando de Trump y Netanyahu. Siquiera hay intentos de negociaciones en aras de prevenir combates directos, lo cual incidiría en un negativo aumento de los precios de los hidrocarburos.
TAIWÁN
La estrategia de China de emplear la coerción se encamina a desgastar al pueblo taiwanés, bajo el cometido "de obligarlo a sentarse a la mesa de negociaciones", a fin de dar solución a la cuestión de una sola China (BBC News).
Taiwán continuará siendo una potencia en la producción de semiconductores y chips bajo la tutela de EEUU, cuya protección a la cadena de suministros la asegurará Trump, así que la eventualidad de un ataque de Pekín luce remota.
Los acuerdos recién firmados entre Taipei y Washington afianzan la alianza y ponen en posición cautelosa a Xi Jinping, cuyos vínculos con la isla le son fundamentales a su sistema económico. Las amenazas de China son incapaces de traspasar la línea roja, pues a su crecimiento son relevantes las inversiones y los intercambios económicos y tecnológicos con la "isla rebelde" taiwanés, por eso dista de arriesgar tanto.
CIERRE PREMONITORIO.
Los presupuestos de la democracia liberal continuarán siendo eclipsados a nivel global, mientras la política de poder de Donald Trump intente expandirse. A la vez se le restará importancia al derecho internacional, la diplomacia multilateral, en su lugar se decantará por la política transaccional, orillando a la Unión Europea, incluso a la OTAN y la ONU, entre otras agencias internacionales.
Con base en el enfoque geopolítico del MAGA, Donald Trump aspira al hegemonía unilateral, la sofisticación armamentista, la inteligencia artificial y la postura de guardián global. El letal ataque militar contra el Estado islámico (EI) en Nigeria, precedidas por los ataques a los supuestos narcobuques y los barcos petroleros de Venezuela, así también las pretensiones de colonizar Groenlandia, arrebatándola a Dinamarca, son demostraciones a la elevada potencia de las competencias y capacidades supremacistas, imprimidas a EEUU por el gobernante Republicano, en interconexión con las ofensivas unilaterales, en detrimento del derecho internacional: herramienta primordial del multilateralismo.
Con el viraje dado al MAGA, Trump acelera el ritmo en lo referido a rescatar la posición global de EEUU en los distintos ámbitos de las relaciones internacionales, con avances significativos hasta ahora. Innegable. Está orillando a Rusia y China - esta dañada por la guerra comercial - , cuya evidencia reside en las mediaciones de la Casa Blanca en las contiendas militares entre rusos y ucranianos, así como el éxito más que parcial en el Medio Oriente, específicamente en la Franja de Gaza; en los posibles entendimientos entre Israel y el Líbano, así como en la aceptación del nuevo Gobierno de Siria, dirigido por un exmiembro de Al Qaeda, conciliador ahora con Occidente.
Fijo que EEUU recuperará un perfíl altamente visible. Desde el principio de la segunda Administración del magnate Republicano se presagió el retorno al nacionalismo proteccionista, unilateral "con enfoque económico" (Manuel Zúñiga García) y militar, una corriente subyacente en la cultura política estadounidense, solo que ha tenido variantes a lo largo de la historia. Entre ellas la desafortunada e intimidante diplomacia del "big stick" (la diplomacia dura e intervencionista), mal que se le habría de recetar al Sur Global de desistir de alinearse a un coloso, que condiciona a sus contestatarios.
Un síntoma alarmante. Todo indica que Washington intenta alinear a los oponentes del MAGA. Lo revela la próxima visita a Washington del Presidente de Colombia, Gustavo Petro. No le quedó más remedio al colombiano que solicitar una audiencia en la Casa Blanca con miras a "limar asperezas con su homólogo", tras las ácidas controversias en cuestiones, relacionadas con el acoso a la Venezuela, regida por el autócrata Maduro; la aplicación de los aranceles al comercio bilateral, lo mismo que en el fenómeno de las inmigraciones; más las coordinaciones frente al narcotráfico. Aún cuando entre ambas naciones sobresalen precedentes cooperativos en materia del combate al crimen organizado transnacional. A Petro pudo haberle acontecido lo de Nicolás Maduro, estuvo cerca de ser víctima del odioso "big stick".
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Oscar Solis () escribió:
ResponderEliminarExcelente análisis