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jueves, 18 de junio de 2026
LA OMNIPRESENCIA DE DONALD TRUMP EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL (SEXTA PARTE). Autor: Ronald Obaldía González
LA OMNIPRESENCIA DE DONALD TRUMP EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL (SEXTA PARTE). Autor: Ronald Obaldía González
Certezas, mínimas; incertidumbres, innumerables. Donald Trump, el Presidente de la nación más poderosa del planeta dio un giro a la política exterior de su Administración. En la campaña electoral había prometido abstenerse de ser autor en las luchas armadas, pero a lo último se decidió por el recurso de las opciones militares, el cual se ha impuesto sobre los métodos de la solución pacífica en ambientes disruptivos, beligerantes o en las escaladas de contextos agitados.
Mi aprecio y admiración por los Estados Unidos de América y por el Estado de Israel son inquebrantables. No obstante, mantengo serias reservas, respecto de determinadas visiones de política exterior y operativos militares, impulsadas por el Presidente Donald Trump, en la medida en que privilegian enfoques intervencionistas y el empleo de la fuerza en las relaciones internacionales. Asimismo, nos preocupa lo que considero un distanciamiento de algunos de los postulados, principios y valores fundamentales de la democracia liberal, tradición política que constituye uno de los pilares esenciales de la civilización occidental.
El derecho internacional parece haberse convertido en un capítulo estacionado dentro de una cápsula académica. Menoscabado y debilitado, adolece de una creciente ineficacia jurídica y de escasa trascendencia en el convulsionado escenario mundial. Irán parece haber comprendido esta tétrica realidad. Por ello no escatima esfuerzos en avanzar hacia la producción de una bomba atómica, desoyendo las resoluciones e inspecciones de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), así como los tratados destinados a regular la proliferación de armas de destrucción masiva.
El sentido de una mundialización inspirada en principios humanistas se ha ido erosionando. Los valores que sustentaban el orden global pierden fuerza y ya no se percibe una dirección democráticamente civilizatoria. Los acuerdos para limitar las armas nucleares muestran signos de debilitamiento; mientras tanto, naciones como Japón y Alemania avanzan en procesos de rearme, una tendencia inquietante.
A ello se suma el comportamiento de los precios del petróleo, una de las variables de mayor incidencia sobre el curso de la economía internacional, que el propio Estados Unidos de América acusa. En los últimos días la inflación alcanzó ahí el 4.2%, se lo está cobrando la opinión pública, por lo tanto, es casi probable que incida negativamente en las elecciones de medio periodo.
Lo antes dicho pone de manifiesto que la golpeada concepción de la globalización y, particularmente, del libre comercio, ha ido perdiendo gradualmente sus propios preceptos y construcciones afirmativas, tangibles, heredados del orden internacional de la posguerra, la cual arrancó tras la caída formal del nazismo en 1945, inmediatamente después de la rendición incondicional de las fuerzas armadas de Alemania.
El orden internacional nació de ese periodo, basado en valores, normas, institucionalidad y alianzas multilaterales,- en este tiempo fragmentado, irrespetado por las potencias hegemónicas - cuya influencia reside en los fundamentos de la democracia liberal, sea en 1945 la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de lo prominente, junto con la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948).
De igual modo, los Acuerdos de Bretton Woods (vigentes desde 1945), diseñaron el sistema financiero global de la posguerra, cuya misión estriba en la prevención de las crisis cambiaras destructivas o turbulentas, las cuales dieron origen al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo, hoy un ente sustantivo del Banco Mundial, cuya misión entraña.
El Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), un tratado multilateral, se estableció en 1947, cuya finalidad consistió en regular el comercio mundial hasta 1994, con vistas a facilitar el comercio internacional, bajo normativa justa. A partir de 1995 la Organización Mundial del Comercio (OMC) sustituyó al GATT, expandió las funciones de la organización precursora, asumiendo el comercio de servicios y la propiedad intelectual.
Sin embargo, las medidas nacionalistas, proteccionistas, de la Administración Republicana de Donald Trump, con la aplicación de aranceles a las importaciones estadounidenses, equiparables a medidas de presión de carácter geopolítico, han ido minimizando el rol de la OMC. Así, entonces, lo afirmativo de la posguerra en materia de libre comercio (fundamento del liberalismo económico), Trump lo distorsiona, y de paso ensombrece todavía el panorama de las relaciones globales, entrabando la apertura en los negocios comerciales. A este sombrío panorama las amenazas, aún explícitas, sean el covid – 19, él ébola (en África) y el hantavirus, o nuevas pandemias rodean al planeta de creciente inseguridad y riesgo.
Del mismo modo, la confrontación por la vía de la fuerza militar entre Rusia y Ucrania, así como la de entre Estados Unidos e Israel frente a Irán, adquieren rasgos distópicos, generando desasosiego y trastornos en los intercambios comerciales internacionales, particularmente en las cadenas globales del suministro de petróleo y sus derivados, habida cuenta a los bloqueos marítimos por el Golfo Pérsico. Todo ello evidencia las imperfecciones de un orden internacional que, en múltiples aspectos, termina debilitado, o a la zaga de los intereses geopolíticos, acentuados en determinadas potencias planetarias.
La oleada autoritaria, nacionalista, populista, proteccionista engendrada desde Estados Unidos de América y Europa habrán de ir mermando, peligrosamente, la resistencia del liberal Orden globalizado, surgido de la posguerra. Asimismo, China y Rusia lo han venido torpedeando, este último de manera incisiva, arrastrando a sus huestes a la extrema derecha, nacionalista del viejo continente. Las dos naciones regidas por autocracias plantean exportar al planeta entero la teoría política doméstica suyas, de naturaleza totalitaria, aunada al recurso del control político represivo.
En el caso particular de China, que opera bajo el sistema del capitalismo económico de Estado pragmático, prescinde abiertamente del liberalismo político pleno, pues el Partido Comunista lo subordina al ejercer un poder centralizado en la sociedad china. Se ocupa de desdeñar la democracia liberal, confabulan contra la rectoría de los EEUU y Occidente alrededor del orden internacional, del que intentan distanciar a las naciones del Sur Global.
En detrimento del Sistema de la Organización de las Naciones Unidas, entelequia global de la paz, la seguridad y del desarrollo humano, a causa de la pérdida de credibilidad, la ONU resultaría desplazada ante la postura de Trump, correspondiente a la conformación de un organismo denominado Junta de Paz (Board of Peace en inglés), presentado en enero pasado, aunque sin el respaldo de las potencias europeas. Mediaría en conflictos, al margen de la casi insolvente ONU, a quien Trump critica “su ineficiencia”; a ella le ha cortado financiamiento, decisiones que originan escepticismo acerca de su futuro en el lisiado orden mundial.
Es un hecho cierto acerca de la incapacidad de la Organización multilateral, otrora una certeza del orden global; se encuentra en franco declive. Siquiera habría de demostrar habilidades en poner pausa a la guerra en el Líbano, cuando allí el imparable recrudecimiento de las hostilidades y el consecuente baño de sangre ni inmuta al ejército de Israel y ni al terrorista movimiento islamista Hezbolá, tutelado por la teocracia chiita musulmana de Irán.
En relación con las hostilidades entre Ucrania y Rusia, iniciada en el 2022: allí donde hay ausencia de vencedores claros, lo cual ha desembocado en estado de destrucción mutua, la ONU ha quedado excluida de cualesquier consultas y negociaciones, por orden del propio mandatario estadounidense. A propósito, al convertirse en un productor clave de la industria de la defensa, particularmente en la fabricación de drones, bajo el financiamiento europeo, Kiev se ha tornado en “hueso con hormigas” para Moscú (Evian, Francia. AFP, 17/06/2026).
Las fuerzas armadas de Vladimir Putin, mientras el Kremlin continúa reacio a entablar negociaciones de paz convincentes, comienzan a mostrar signos de desgaste y debilitamiento. A ello se suman las sanciones internacionales impuestas, principalmente sobre los sectores del gas y el petróleo, las cuales constituyen un factor de riesgo significativo para la estabilidad económica y estratégica de Rusia.
Al desmentir que la Alianza del Tratado Atlántico (OTAN) será una alianza en perpetua expansión (AFP), Trump continúa acentuando las diferencias y la polarización con los miembros de la Organización. Cuestiona su valor, pues según él, Europa es receptiva (y tolerante) a la inmigración, le ocasiona inseguridad e inestabilidad: susceptible de perder en el futuro próximo su identidad étnica, social, política, cultural, ante el arribo de musulmanes, africanos y gentes de otros confines que se adueñan de sus territorios.
En instancias políticas occidentales crece la visión del sistema de seguridad transatlántico al igual que el nuevo orden mundial, sostenido por Europa en unión con Canadá. La Casa Blanca aduce que se le negó cooperación en la guerra de Irán, ni hubo consenso en torno a conformar una coalición internacional, encargada de garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz. Lo antes dicho lo utiliza Rusia a favor de sus intereses, al empeñarse en fracturar la alianza atlántica, lo que le allana el camino en lo tocante a apoderarse del territorio de Ucrania.
Obvio que Vladimir Putin, el Presidente de Rusia, no solo se limita a tener influencia en Europa y Pekín, además se acerca a América Latina ofreciendo tecnología militar a determinados países, sean México, Brasil, Venezuela, Bolivia. Asimismo, China le sigue sus pasos aumentando su comercio, inversiones y créditos financieros.
En el contexto geopolítico, mediante una respuesta ajena a los mecanismos multilaterales, arraigados en el orden internacional, el continente americano entra en los planes y ambiciones expansionistas de Trump. En su “Estrategia de Seguridad Nacional”, en la cual especifica los intereses y “prioridades internacionales y principios para interactuar con el mundo”, se convierte al continente americano “en eje de atención, pero no a partir de la cooperación” hemisférica y los valores democráticos liberales, “basada en objetivos mutuamente compartidos (enunciado del orden liberal), sino que se hace referencia a acciones “que rozan con el intervencionismo” añejo.
Reviviendo “la preeminencia estadounidense de la Doctrina Monroe, proclamada en 1823… se atribuye “unilateralmente el derecho de dominio hemisférico frente a otras potencias” extracontinentales (Periódico La Nación, Costa Rica. Editorial, 10/12/2026), principalmente las inquietantes a su seguridad nacional: China y Rusia, incluso las naciones europeas, a quienes pasa descalificando.
La tesitura favorecedora del Estado Palestino, de las convicciones tradicionales de la organización multilateral (ONU), está bastante cerca de “desecharse”. Los repuntes confrontativos están por encima de ese “interés marginal”. En los últimos tiempos el Estado hebreo ha expandido sus dominios territoriales en Cisjordania, extendiendo colonias. Decidió controlar el 70% de la superficie de la Franja de Gaza; incursionó más allá de los Altos del Golán, apoderándose de adicionales tierras de Siria.
Con el propósito de eliminar por completo la organización terrorista Hezbolá, avanza velozmente en el sur del Líbano, en la ocasión “su nueva zona de seguridad”. En días pasados el Periódico El País de España informó que, a raíz de las contiendas con los vecinos citados, unidos a objetivos de expansión, Israel ha logrado ocupar aproximadamente 1000 kilómetros cuadrados de territorio. De hecho, Israel tiene el derecho a defenderse de amenazas en los diversos frentes, en cuenta el Líbano. Mientras tanto la ONU pasa desapercibida en el violento escenario del Medio Oriente.
Si observamos el caso del enclave de Gaza, difícilmente pueden anunciarse progresos ahí, en torno al abandono de la guerra como instrumento de acción, dado que el conflicto ha estado marcado por profundas fallas estratégicas y por excesos de una gravedad extraordinaria. Aparte de que es irrefrenable la violencia.
La cuestión del Líbano es deprimente, nación dotada de un gobierno inepto, a quien irrespeta la organización terrorista Hezbolá, inmiscuida en la lucha armada del Medio Oriente, al salir en defensa de Irán, quien lo ha auspiciado. Aunque a veces abandonado por los Ayatolás, al seguir concentrados con el curso de las disputas frente a EEUU e Israel, lanzando misiles a las naciones del Golfo Pérsico.
Las escaramuzas bélicas o las violaciones del transitorio alto el fuego entre las Partes contendientes (EEUU, Israel frente a Irán) resultan imparables, así como las sanciones y bloqueos económicos y al sistema portuario iraní, a menos que sea realidad la firma del Memorándum de Entendimiento (MOU), el cual se negocia, bajo la mediación de Pakistán. Nuevamente en esto último la ONU ha carecido de asiento, poniendo en mal predicado al multilateralismo.
El comunismo convencional, otrora principal contrapeso del capitalismo mundial, ha terminado convertido en una reliquia histórica dentro del tablero geopolítico contemporáneo. Cuba, su último bastión emblemático en América, se encuentra sumida en una grave crisis económica y energética, que hiere las bases mismas de su modelo político. Ante tal deterioro, no faltan quienes consideran que la isla podría quedar expuesta a presiones cada vez más intensas desde Estados Unidos, donde influyentes sectores del exilio cubano en Florida mantienen como objetivo estratégico la sustitución del régimen vigente.
Al anticomunismo de Trump le estorba que a escasos kilómetros del territorio de la Unión Americana halla una isla, regida por un régimen antípodas del capitalismo, otrora aliado del bloque soviético, aún más: ubicada dentro una ruta marítima de relevancia geopolítica. Las certezas socialistas en el orden global suponen el completo debilitamiento. Lo cual da lugar al cinismo, léase la reciente declaración de Trump al denominar a Venezuela, sin el menor recato, como el Estado 51 de la Unión Americana.
Ciertamente, las reiteradas intervenciones militares de Estados Unidos de América han menoscabado su credibilidad dentro del actual escenario global: un entramado cada vez más complejo y crítico, que algunos analistas describen como un verdadero «nudo mundial». No obstante, ni China ni Rusia —potencias autocráticas con innegables aspiraciones geopolíticas de influencia imperial— reúnen las condiciones éticas ni políticas, en aras de inspirar plena confianza como sujetos alternativos del orden internacional. Lejos de ello, ambas naciones carecen del capital diplomático necesario, en cuanto a presentarse en gestoras de la paz duradera, la seguridad colectiva, la estabilidad global y los valores asociados a la gobernabilidad democrática, fundamentada en los derechos humanos.
Los episodios de Ucrania, la Franja de Gaza, Taiwán, Hong Kong, las contiendas en los espacios y límites marítimos delatan a ambas potencias. Europa y el Asia Pacífico señalan a Rusia y China, respectivamente, en fuentes de inseguridad, y prepotentes. Al tiempo que persisten en su objetivo de configurar una arquitectura antiliberal, sin EEUU y la Unión Europea (UE), sustentada en la distribución descentralizada del poder global.
O sea, según los rusos y los chinos el mundo “debe ser regido por múltiples centros de influencia soberanos e independientes, libre de normas legales tradicionales con consensos, ajenos “a los ideales occidentales sobre derechos humanos y libertades políticas y civiles”. Sostienen que ningún país tiene derecho a interferir en los asuntos internos de otros países, bajo el pretexto de defender los derechos humanos o los principios democráticos liberales. Exponen que cada civilización tiene derecho a definir sus propios sistemas, basados en sus historias y tradiciones políticas (Anadolu Ajansi, la agencia de noticias oficial y estatal de Turquía).
La argumentación antes señalada habla por sí sola. Simplemente, que el mensaje de ambas potencias autoritarias contrastan con los enunciados del orden global liberal. Vayamos cerca. En relación con América Latina, la propia Rusia asume el rol de protector de las dictaduras de Nicaragua, Cuba y Venezuela. Asegura que Washington las ataca, razón por la cual obliga a Moscú a salir en defensa de ellas. Advierte Putin “que ahora más que nunca” lo requieren, en iguales términos que lo practica con la lejana dinastía excéntrica de Korea del Norte.
China tampoco se queda atrás, son sabidos sus negocios de extracción desmedida de oro en Nicaragua y de la influencia política y económica ejercida ahí, similar a lo registrado en Venezuela, antes que fuera derrocado Nicolás Maduro.
Concurren factores mitigadores que alejan determinados riesgos mayúsculos en términos globales. Durante la visita de Donald Trump al autoritario régimen de Pekín (la amenaza superior de EEUU), quedó en evidencia que permanece intacto el pragmático acople de los intereses y prioridades (o la interdependencia) de naturaleza capitalista entre las dos principales potencias económicas y tecnológicas del mundo.
Ello ocurre a pesar de las rivalidades geopolíticas y comerciales (“la guerra arancelaria”), de las disputas en torno a los minerales críticos (las tierras raras, etcétera) indispensables en la economía digital, así también en la compleja cuestión de Taiwán, territorio que depende en suma medida del respaldo tecnológico, militar y de seguridad, proporcionado por Washington.
En esta línea, China ha evitado suministrar armamento a Irán; e incluso podría colaborar en la reapertura del Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica de cara al comercio mundial de hidrocarburos. La posición responde, en buena medida, a que la nación persa constituye un significativo proveedor energético de la economía china. Por lo tanto, Pekín es uno de los perjudicados frente a una prolongada interrupción del tráfico marítimo en la convulsionada zona.
IRÁN Y EL AVANCE DE LA DISTOPÍA GLOBAL.
A pesar de las invasiones, el aislamiento internacional, las sanciones económicas, el congelamiento de activos y los bloqueos impuestos contra su economía, la República Islámica conserva una parte significativa de su capacidad militar, al cabo que el régimen político continúa sobreviviendo (“y resistiendo”). La disputa en torno al Estrecho de Ormuz, el enriquecimiento de uranio con potencial aplicación militar y la eventualidad en que más naciones árabes se dispongan a trascender en las relaciones diplomáticas con Israel en el marco de los Acuerdos de Abraham, constituyen factores que le aceleran las pugnas geopolíticas y militares, además del fondo religioso, el cual forma parte de las contradicciones explícitas.
Un inminente arreglo entre Washington con la alianza de los Ayatolás y la milicia de Hezbolá, dista de coincidir con los intereses del Gobierno del Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, quien insiste en completar su misión y operativos militares frente a Irán, ello interconectado con la eliminación de los chiitas musulmanes de Hezbolá, que arrastra a la decaída organización palestina sunita de Hamás.
El Gobierno de Netanyahu observa con desconfianza cualquier acercamiento o negociación con su archienemigo Irán, mientras que el gobierno teocrático de los Ayatolas mantiene una retórica fijada a cuestionar la existencia del Estado hebreo. Paralelamente, las fuerzas armadas a cargo del Primer Ministro, Netanyahu, continúan arremetiendo contra los grupos armados aliados, o proxis de Teherán en los distintos escenarios de dicha región.
Trump recibe críticas internas dentro del Partido Republicano, las cuales no lo hacen retroceder, pese a que las encuestas acerca de las elecciones de medio periodo le desfavorecen. De perderlas le restarían dominio y control político en Washington. En la guerra en el Medio Oriente no ha ganado lo proyectado desde un inicio, todavía Irán conserva capacidad militar: no como antes, cierto. Y el gobierno de los Ayatolas se mantiene vigente.
Algunos “Halcones militares” de Washington y no pocos críticos señalan que el fondo del posible acuerdo de paz, o el cese al fuego, es decir el Memorándum de Entendimiento, negociado con Irán, será como el que firmó el Presidente Barack Obama con Irán en el 2015 (el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés). Sus detractores aducen que se han incumplido los objetivos iniciales de la guerra, apenas se alcanzó una modesta tregua iniciada el pasado 8 de abril (a veces irrespetada), prorrogable por 60 días, “en medio de versiones cambiantes y discrepantes” de ambas Partes. El arreglo definitivo de temas clave, relacionados con los proyectos nucleares de los Ayatolas, así como el control del Estrecho de Ormuz quedan postergados, o sin definitiva solución, aun cuando opere el desbloqueo.
Los misiles iraníes habrían de continuar causando fuertes daños en las bases militares estadounidenses ubicadas en varias naciones árabes del Golfo Pérsico, y tampoco renunciará a repetirlos, lo cual pone al descubierto la naturaleza terrorista de la teocracia gobernante. A su vez, con ese material bélico han creado daños a la infraestructura de los energéticos de las monarquías del Golfo. De ahí que se hayan reducido “las acumulaciones estratégicas de petróleo”. El conflicto bélico ha originado un algo costo económico; “ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro, especialmente aquellas vinculadas al transporte marítimo, los hidrocarburos y las materias primas estratégicas".
En medio de un repunte confrontativo, agudizante de la deriva devastadora en el acorralado país de los Ayatolas - que días atrás restó fuerza a las “negociaciones, entre EEUU e Irán, ya de por sí enconadas” - , del lado de Washington se planteó la posibilidad de utilizar a nivel de compensaciones de guerra, los activos iraníes, embargados, a causa de las sanciones. Sean más de $100.000 millones, a fin de realizar tareas de reconstrucción en los países del Golfo aliados, tales como Kuwait, Bahréin, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico. Lo antes dicho, a la vista de los ataques iraníes que han convertido a las bases estadounidenses en el Medio Oriente en "blancos" directos.
La endurecida medida en cita llegaría a reforzar la alianza de EEUU con los Estados del Golfo, quienes han experimentado daños “directamente por albergar bases militares estadounidenses y que ahora cooperan más en la congelación de fondos iraníes” (The economist, 07/junio/2026).
En las negociaciones EEUU le aplica a Irán “garrote y zanahoria”, en lo alto de las negociaciones, previo a una tregua acordada. Con frecuencia, Trump autoriza ataques moderados contra objetivos iraníes, como medida de fuerza para avanzar en los arreglos políticos y demostrar así su poderío. Eso sí, “negocia con bombas”. El estadounidense acaba de amenazar a su enemigo con dichas operaciones de rehusarse a firmar el polémico “Memorándum de Entendimiento (MOU).
Sin embargo, todo ello ha estado lejos de lograr la capitulación de la Guardia Revolucionaria del régimen teocrático. Más aún, Teherán condiciona las confidenciales negociaciones de un acuerdo con la Casa Blanca a la desescalada de las hostilidades entre Israel y Hezbolá (aliado de Irán) en el Líbano, país árabe sumido en un caos económico y humanitario, casi sometido por las fuerzas armadas hebreas. Es de prever que el Memorándum contemple la desactivación de los combates.
La popularidad de Trump ha caído por los suelos a solo cinco meses de las elecciones de medio mandato (Macarena Vidal Liy. En: El País – España, 9 de junio del 2026). Una encuesta realizada por SSRS “reveló que el 77%, incluida una mayoría de Republicanos, afirma que las políticas del Presidente han elevado el costo de vida”.
Él se mantiene intranquilo pues los precios de la gasolina en EEUU se han disparado, la inflación aumentó a 4,2%, la más alta desde mayo del 2023. Antes de los ataques contra Irán a finales de febrero, “la inflación se había moderado hasta el 2,4%. Los precios de los bienes manifiestan un rápido ascenso (Capital Economics. Alicia Wallace. En: CNN-EEUU, 12/05/2026).
Las consecuencias en los aumentos de los precios de la energía se agravan, producto de las discordias en el Medio Oriente. Se propagan por toda la economía nacional y la global. El mundo se ha “encarecido”. No solo se trata del petróleo; el bloqueo del estrecho de Ormuz interrumpe “otros materiales críticos, incluidos los fertilizantes, el aluminio y el helio” (CNN, idem), .
Washington había pretendido abstenerse de ejecutar nuevos bombardeos hasta que concluyera el proceso de diálogo con Irán, fuera el acuerdo de cara al cese de las hostilidades, aún así retornaron las escaramuzas bélicas; pueden salir a flote nuevamente. Días antes del supuesto cierre del acuerdo del cese el fuego, EEUU y la élite militar representada por la Guardia Revolucionaria continuaron intercambiando fuego.
El derribo de un helicóptero Apache hubo de encender el ambiente bélico, así como el enfado de los estadounidenses, pues las represalias en ambos lados se habían incrementado, así como el lanzamiento de misiles iraníes contra intereses militares estadounidenses y árabes en el Golfo Pérsico: l o último, de la escasa estratagema acumulada por los iraníes, en cuanto a contrarrestar la ofensiva militar en su contra.
Entonces, el mandatario Republicano empleó un paliativo con tal de apaciguar los abucheos del público votante. Advierte que en su estrategia bélica se contempla el control de las instalaciones energéticas iraníes. Se tomará en un futuro cercano la isla de Jark y otros sitios de infraestructura petrolera y gas. Se asumirá el mercado, similar a lo practicado con Venezuela, que según el Republicano “está resultando magnífico tanto a EEUU como a la nación suramericana (AFP. Cristina Eguizábal).
El descontento económico tiene implicaciones en “el panorama político”, ello, como apuntamos, en las cercanías de las elecciones de medio periodo, cuando el Partido Republicano no las tiene todas consigo. "El dueño" del Partido oficialista había predicho el pronto acabamiento de la capacidad militar de Irán y la rendición de la teocracia en pocos días.
La lucha armada le resultó engorrosa; hubo engaño, por eso la impopularidad que lo sacude, pese a que la Guardia Revolucionaria iraní le fue reducida la capacidad militar en un 75% (Phil Stewart and Eman Abouhassira), aunque el enemigo golpeó intereses de EEUU en las naciones del Golfo, incluidas las pérdidas cuantiosas experimentadas por las estructuras energéticas de la región árabe, "gratuitamente inmiscuida en la disputa". De sobra, los Ayatolas perdieron los combates en el terreno militar. El bloqueo del Estrecho – sacudió la economía global -, así como su resistencia a ceder en el programa nuclear le proporcionan réditos políticos.
Empeorando los hechos, la guerra le ha significado a EEUU un costo de más de $26.000 millones, lo cual pesa en los votantes. Eso lo pasa por alto el mandatario Republicano, porque Irán “es la máxima prioridad”. Por su parte, la República Islámica exige la recuperación de los activos congelados, a causa de las sanciones internacionales y el bloqueo económico. De acuerdo con fuentes extraoficiales, esto lo alcanzará ante la posible firma del Memorándum, el cual supuestamente será ratificado en los siguientes días en Suiza.
La medida draconiana de los bloqueos a su comercio de hidrocarburos le origina “calamidad extrema” a su sistema productivo. Dicho esto, en un inminente arreglo con Washington, el Gobierno de Teherán deberá renunciar a la fabricación del arma nuclear y desbloquear de inmediato el Estrecho de Ormuz. El bloqueo estadounidense de los puertos iraníes será levantado “de inmediato”, según lo prevé el Primer Ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, que ha actuado como mediador.
Es de presumir que Trump tiene en mente un segundo botín petrolero: montar, como antes citamos, una segunda Venezuela en esa nación díscola del Medio Oriente, solo que será un plan geoestratégico cargado de escollos.
En nuestro criterio, con todo y el Memorándum de Entendimiento entre Washington y Teherán, el clima hostil tenderá a perdurar por largo espacio de tiempo - común en el Medio Oriente -; tampoco se puede descartar el auge de las acciones terroristas tradicionales, auspiciadas por un demencial régimen teocrático. La confianza mutua entre las Partes contendientes es precaria, sino ausente, habida cuenta de la devastación sistémica principalmente de la nación persa, quien desde el desgaste resistieron la ofensiva militar de EEUU y las fuerzas israelíes, quienes mermaron su original poderío marcial.
En consecuencia, el régimen de los Ayatolás, acostumbrado a odiar y adoptar represalias, ha endurecido la represión contra sus propios habitantes, impulsado por una creciente emoción de inseguridad y temor a perder el control del país. Aun así, la posibilidad de que una insurrección popular provoque el derrumbe del sanguinario sistema político, instaurado por la teocracia, sigue siendo una hipótesis con limitadas probabilidades de materializarse en el corto plazo.
Netanyahu se complace en continuar golpeando a sus enemigos letales: las milicias chiitas de Hezbolá asentadas en el Líbano, a disgusto del Presidente Trump, este interesado en firmar el Memorándum con su par iraní. Lo cual comporta una incógnita, esto es si la continuidad de la guerra en el Líbano garantizará la sobrevivencia del acuerdo dicho. O si la indemnización, demandada por los Ayatolas por un monto de $300.000 millones, a fin de comenzar con la reconstrucción del país, a consecuencia de los estragos de la guerra, efectivamente será dirigida a tal objetivo. O por el contrario se destinará al programa de la fabricación de la bomba atómica; fijo que Netanyahu estará atento para responder con dureza.
A la vez Irán se había negado a renunciar al enriquecimiento de uranio: la materia prima de la bomba nuclear. De acuerdo con lo que circula, las deliberaciones en pos de soluciones sobre este respecto tendrán un plazo de sesenta días, tal que Teherán se comprometerá "a diluir su uranio enriquecido a cambio del levantamiento de las sanciones económicas en su contra".
A los observadores les resultaba ilusorio que los iraníes aceptaran entregar a Washington lo enriquecido del uranio. Mientras tanto, la Marina de Estados Unidos, asfixiando la economía de su enemigo, podría seguir bloqueando los puertos iraníes, de fracasar el arreglo del alto el fuego, lo que de nuevo le impediría a Teherán recibir o enviar mercadería. (David Ehl. En DW.22/04/202622 de abril de 2026).
EL VALOR GEOPOLÍTICO Y ESTRATÉGICO DEL ESTRECHO DE ORMUZ Y LA TESIS DE QUE LOS HIDROCARBUROS SEGUIRÁN SIENDO PREPONDERANTES EN LA ECONOMÍA MUNDIAL.
Las acentuadas turbulencias derivadas del tránsito marítimo a través del Estrecho de Ormuz, donde transita la cuarta parte del petróleo global, los enormes volúmenes de gas licuado, fertilizantes y otras materias primas para la industria, ponen en convincente evidencia la relevancia de los hidrocarburos en el mercado planetario.
Esas materias primas continuarán marcando la pauta en las manufacturas industriales y tecnológicas, en los transportes, en la infraestructura regular, en la industria armamentista y espacial, en los sistemas eléctricos, entre otras operaciones. Es decir, seguirá siendo lo fundamental en la prolongación del ciclo del liberal sistema capitalista de producción y la creación de plusvalía universal, reproducido, cambiante, prominente.
Ni la China totalitaria, que depende de los hidrocarburos, ha tenido la estatura global de desvirtuarlo. Por el contrario y valga la digresión, lo adoptó, lo justificó; el poderío del gigante asiático obedece a la asimilación de esa concepción de vida (el capitalismo). Ni esperó quedarse atrás, al percatarse del creciente progreso "neoliberal", iniciado a finales de la década de 1970 por los llamados Tigres Asiáticos, fueran Japón, Corea del Sur, Singapur, Malasia, Indonesia, y del codiciado y régimen democrático de Taiwán.
La descarbonización ha pasado de ser una propuesta estratégica a convertirse, para varios de sus críticos, en una aspiración cada vez más cercana a la utopía, que a una política con posibilidades inmediatas de realización. Su discurso parece satisfacer, sobre todo, las expectativas de amplios sectores de la burocracia internacional y de las administraciones nacionales. Sin embargo, su capacidad de incidencia en los grandes acontecimientos geopolíticos resulta limitada.
En el contexto de las contradicciones y tensiones derivadas de la guerra en Oriente Medio, la descarbonización ha permanecido prácticamente ausente como alternativa real, o como marco de referencia hacia la toma de decisiones. De aparecer en el actual escenario del Golfo de Ormuz, los planteamientos de sus defensores tendrían una influencia apenas marginal, dada su escasa pertinencia frente a las prioridades estratégicas y comerciales de las grandes corporaciones vinculadas a los hidrocarburos.
Es una tesis (la descarbonización) que las implicaciones del Estrecho la invalidan. Así las cosas, Donald Trump se sale con las suyas, pues con sus arremetidas en Ormuz, en efecto, refuerza su irreversible postura de prolongar la vida a los hidrocarburos, despreciando las energías renovables, intrínsecas a la visión global de la economía verde. Acaba de eliminar en EEUU restricciones a los gases de efecto invernadero, empleados en las refrigeradoras y en los aires acondicionados. Normas que su predecesor, el Presidente Joe Biden, había aprobado (MIAMI.AFP). Antes había acelerado la producción de combustibles fósiles, al tiempo que canceló proyectos de energía limpia por $7,600 millones. Ha tomado medidas a fin de “derogar todos los límites de emisiones de las centrales eléctricas” (Stephen Holmes).
El énfasis de Donald Trump a favor de los hidrocarburos corre parejo a mantener predominio en las rutas marítimas petroleras. Irán obstruye Ormuz, zona vital a los buques de los energéticos, inaceptable que el paso de ellos sea restringido por un “Estado paria”, terrorista, despiadado contra su pueblo, así como que se atribuya de modo arbitrario la aplicación de cobros de peajes o tarifas. Lo considera un anatema, que movería a otras potencias a repetirlo en otras zonas de alto perfil geopolítico.
Entre otras patéticas evidencias. Rusia está lo suficientemente interesada en ampliar sus oleoductos y gasoductos hacia China. Esta última potencia, aun cuando emplea energías renovables, incorpora los hidrocarburos en el enunciado de la cooperación bilateral ilimitada. Rusia, segundo mayor productor de la OPEP, es quien más se beneficia de la situación con los altos precios de los energéticos. Es decir, la preeminencia de los hidrocarburos comporta irreversibilidad.
UNA RENOVADA RESERVA ÉTICA Y MORAL.
La incorporación de la Santa Sede del Vaticano y del Papa León XIV resulta pertinente dentro de la lógica de las complicaciones globales, porque introduce un contrapunto frente al deterioro del orden internacional, el debilitamiento de la ONU y la creciente naturalización de la violencia mediante el recurso militar. La inserción diplomática de la Santa Sede, defendiendo la paz, la justicia, la libertad y el multilateralismo, entre otros enunciados universales, representa una excepción dentro del panorama pesimista que hemos comentado.
Dentro de esta cadena de debilitamientos institucionales y de retrocesos en los mecanismos tradicionales de resolución pacífica de conflictos, conviene diferenciar el papel desempeñado por el Papa. Mientras numerosas organizaciones internacionales exhiben crecientes limitaciones para contener las guerras y el caos geopolítico, la Santa Sede continúa defendiendo una posición inequívocamente antibelicista, sustentada en la diplomacia multilateral, el diálogo y la dignidad de la persona humana.
En medio de un escenario internacional caracterizado por la confrontación, el rearme y el predominio de la lógica militar, la negación del cambio climático, etcétera, la voz del Santo Padre luce entre los pocos mensajes éticos y morales que todavía insisten en la búsqueda de soluciones pactadas.
La llegada del papa León XIV no ha significado un alejamiento de esa tradición diplomática. Por el contrario, sus pronunciamientos han reafirmado la necesidad de privilegiar los instrumentos de la paz, las medidas de confianza, encarnadas en el multilateralismo, ajenas por supuesto de las opciones marciales.
La reunión sostenida con Marco Rubio, el Secretario de Estado, dejó en evidencia que las diferencias entre la Santa Sede y la administración de Donald Trump continúan latentes. Aunque ambas partes procuran preservar los canales diplomáticos y evitar un deterioro mayor de las relaciones bilaterales, persisten discrepancias de fondo y forma y de “supraconsciencia” en asuntos como la guerra, las migraciones internacionales y el enfoque empleado por Washington en diversos escenarios bélicos.
Robert Prevost ha hecho hincapié en el engaño que significa invocar a Dios, con tal de justificar guerras indiscriminadas. Continúa pronunciándose “en voz alta” contra la guerra, esa misma voz que sin tapujos le manifiesta a la Casa Blanca “que no le tiene miedo” (Jaime Ordoñez).
La relevancia de dicho encuentro con Rubio radicó precisamente en que la diplomacia formal no logró disipar las divergencias sustanciales existentes entre ambas posturas en torno a la convivencia global. Mientras la Casa Blanca continúa privilegiando, en determinadas circunstancias, el recurso de la fuerza como instrumento de presión geopolítica, el Papa insiste, incondicionalmente, en que la paz duradera únicamente puede construirse mediante el diálogo, la negociación y el respeto al derecho internacional.
En consecuencia, la Santa Sede mantiene abierto el canal de comunicación con Estados Unidos de América y cualesquier Estados nacionales. Pero ello no implica que el Papa Prevost está dispuesto a moderar sus observaciones cuando considere que se encuentran amenazados principios esenciales como la paz, la verdad, la libertad y la dignidad e integridad humanas.
En un planeta donde las instituciones multilaterales muestran signos de agotamiento y las grandes potencias privilegian cada vez más la competencia geopolítica y geoeconómica sobre los valores supremos y las integraciones cooperativas, el Vaticano aparece como uno de los pocos sujetos globales que continúa defendiendo una concepción cristiana, humanista, de las relaciones internacionales. Su influencia material es limitada en comparación con la de los Estados, pero su autoridad espiritual y moral conserva relevancia en una época caracterizada por la incertidumbre, la inseguridad, la fragmentación del orden internacional y la expansión de los antivalores que destruyen la sana convivencia humana.
A MANERA DE CONCLUSIÓN. Sí. De hecho, la comunidad internacional de línea liberal debe ocuparse de la relación entre el deterioro actual del multilateralismo, a causa de la violencia geopolítica y la erosión del orden global, construido después de 1945. La idea central sería mostrar que los conflictos en Ucrania, Oriente Medio, el debilitamiento de la ONU, el proteccionismo económico y el auge de las autocracias no son fenómenos aislados, sino manifestaciones de una misma erosión gradual, a saber: el deterioro del sistema basado en el derecho internacional, normas complementarias, instituciones multilaterales y los postulados de la democracia liberal.
La guerra entre Rusia y Ucrania, la confrontación de Estados Unidos e Israel con Irán, conectada a la Franja de Gaza y la violencia en el Líbano; la manifiesta incapacidad de los organismos multilaterales para contener los conflictos geopolíticos; el retorno de la política de poder y la creciente subordinación de los intereses colectivos a las prioridades nacionales de las potencias imperiales —incluida la negación del cambio climático— son manifestaciones de una misma tendencia: la erosión del orden internacional y el consecuente menoscabo de los compromisos diplomáticos construidos sobre la cooperación y la acción colectiva.
Aquello que durante décadas actuó al nivel de arquitectura global sustentada en normas jurídicas, instituciones multilaterales, libre comercio y principios asociados a la democracia liberal, hoy enfrenta un proceso de deslegitimación y de desgaste acelerado. En tal desconcierto se inscriben también las opacas y las ambiguas visitas de trabajo de Donald Trump a China y de Vladimir Putin a ese mismo país, cargadas de tratos sin la deseada exposición pública, lo mismo que la pérdida de poder e influencia de Europa, reflejo de las complejas reconfiguraciones geopolíticas contemporáneas, en las cuales lo relativo al antisistema es proclive a predominar.
Las potencias superiores lejos de actuar como garantes de dicho orden internacional recurren cada vez con mayor frecuencia a medidas unilaterales y arbitrarias, al secretismo, las presiones económicas (la imposición de aranceles comerciales), las acciones militares y las disputas geopolíticas, debilitadoras de los consensos construidos durante la posguerra.
Las turbulencias de la época no han de interpretarse al igual que una sucesión de conflictos regionales, sino como la manifestación de una transformación profunda, la que cuestiona los fundamentos mismos sobre los cuales descansó el sistema internacional durante gran parte de los siglos XX y XXI, quien, con las limitaciones y riesgos, no cejó en la profundización de la doctrina filosófica y política, basada en la visión humanista, de justicia, de libertad, cooperativa y pacífica de las relaciones internacionales.
domingo, 31 de mayo de 2026
APRECIANDO LA HISTORIA DEL DISTRITO DE ZAPOTE, A TRAVES DE LA MEMORIA Y SABIDURÍA DE DOÑA MARUJA OBANDO CARVAJAL. ENTREVISTA A UNA NONAGENARIA DEL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ, COSTA RICA). Autor: Ronald Obaldía González.
APRECIANDO LA HISTORIA DEL DISTRITO DE ZAPOTE, A TRAVES DE LA MEMORIA Y SABIDURÍA DE DOÑA MARUJA OBANDO CARVAJAL. ENTREVISTA A UNA NONAGENARIA DEL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ, COSTA RICA). Autor: Ronald Obaldía González.
El contenido del diálogo que enseguida daremos a conocer recoge el valioso testimonio de doña Maruja Obando Carvajal, una dama nonagenaria (93 años), originaria del Distrito de Zapote (San José, Costa Rica), nacida en 1933.
Ella, cordial y cercana, con un admirable don para tratar a las personas, relata buena parte de la historia, la investidura y la vida cotidiana del antiguo Zapote y sus alrededores. A través de la conversación sostenida con el suscrito y su generosa sobrina doña Rocío Monge Obando - hija de Luz Marina Obando Carvajal -, nos describe una colectividad humana que hubo de consolidarse en un territorio rural, arbolado, signado por cafetales, potreros y calles de barro, a convertirse paulatinamente en una comunidad urbanizada y comercial, que no deja de impresionarle.
Doña Maruja, dotada de una inteligencia proverbial, explica que particularmente en su barriada zapoteña, otrora denominada "Cantarranas" (o La Lourdes), la mayoría de las tierras pertenecían a familias tradicionales, a saber los Obando, Quesada, Umaña, Sandí.
Asimismo, hace un repaso de los lugares emblemáticos de recreación y convivencia, entre ellos las pozas o “balnearios improvisados” del río María Aguilar, conocidas como “El Presón” y “La Ramos”, además del salón de baile Montecarlo, antiguas cantinas y pulperías de la localidad.
Hace referencia acerca de la construcción de posteriores urbanizaciones, sea Mar del Plata y el habido desarrollo gradual de los servicios básicos como el agua potable, la electricidad y el transporte público.
En nuestro encuentro la nonagenaria destaca las costumbres e interrelaciones sociales de la época: las fiestas patronales, las carreras de cintas, la tradicional “Quema de Judas”, los bailes populares, los noviazgos entre familias de Zapote, Curridabat, Desamparados, etcétera, así como algunos episodios de sustos, apodos y pleitos comunales.
En aquellos tiempos expresa la predominancia de una vida comunitaria paciente y fraterna, marcada por la escasa delincuencia, prevenida por los fuertes vínculos y la solidaridad vecinales, así también los valores religiosos, los cuales fervientemente nuestros antepasados integraron a su robusto espíritu convivencial y la apropiada coexistencia.
Igualmente, ofrece detalles sobre las principales actividades económicas de la zona, especialmente la agricultura y la pequeña ganadería. Las familias sembraban café, banano, yuca y frijoles, entre otros productos, criaban vacas y gallinas para subsistir.
Explica las antiguas formas de comercio y cita anécdotas sobre negocios sellados, mediante un “bigote” como garantía de pago. Añade que algunas personas, debido a su afición a las bebidas espirituosas, llegaron incluso a perder sus propiedades a causa de los excesos y la codez.
La conversación permitió reconstruir genealogías y relaciones familiares entre apellidos históricos de la comunidad, fueran los Obando, Díaz, Carvajal, Naranjo, Umaña, Mora, Muñoz, Méndez, Amador, Jiménez, Sandí, Madrigal y Quesada. La lúcida dama nos obsequia recuerdos sobre personajes locales, beneficios de café, detalles de la Escuela Napoleón Quesada Salazar y los cambios urbanos, asociados a la presencia en el Distrito, nada menos que de la Casa Presidencial, el Registro Nacional, varias oficinas públicas y las múltiples empresas privadas aquí existentes.
En su conjunto, el testimonio constituye una valiosa fuente de memoria o tradición oral, inherente a la historia del antiguo Zapote y parcialmente sobre el inicio del proceso de transformación social, económica, cultural y educativa durante el siglo XX.
La narración refleja el paso de una comunidad rural y tradicional hacia un espacio urbano más diverso, tan habitado por familias originarias, como por nuevos pobladores, provenientes de distintas regiones del país, quienes contribuyeron al auge demográfico, lo cual permitió compensar la reducida población que existía décadas atrás.
Nuestra entrevistada resaltó las diferentes facetas de nuestro paisaje, las tradiciones populares y las interioridades de algunas familias, fundadoras de nuestro micro universo comunitario.
En suma, la narrativa de una dama representante de un núcleo etnológico de raigambre tradicional en nuestra comunidad, pronunciada a través de un testimonio "de espacios y decires", el cual en nuestro tiempo, constituye una valiosa fuente oral sobre el existir del antiguo Zapote durante el siglo XX, sin excluir el legado del siglo trasanterior.
La encantadora dama reconoce el buen momento en que las familias nativas y los nuevos conglomerados de personas, provenientes de distintas regiones del país, tomaron la decisión de residir en un pequeño territorio, caracterizado por un ambiente amigable, cooperativo y democrático, que a la postre dieron lugar a la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes (1962) y de múltiples obras cívicas.
Me siento complacido por la inspiración y la influencia ejercidas en el autor de este escrito por las páginas del libro del distinguido escritor costarricense Guillermo Barzuna, titulado La ciudad habitada. Espacios y decires de raigambre tradicional en Costa Rica. Desde estas humildes palabras reconocemos la tarea titánica emprendida por Barzuna en favor del estudio y la conservación del patrimonio histórico y cultural.
Nuestro escrito resguarda la imagen de la casi centenaria vivienda de doña Maruja Obando, preservada con esfuerzo por sus parientes cercanos. De lo contrario, perdería sentido la misión social, asumida por diversas personas de resaltar y defender los espacios físicos y humanos, los que permanecen en la memoria de todos nosotros, unidos a la voluntad y al compromiso de inmortalizar la identidad, la dignidad y la integridad de los pueblos costarricenses.
HE AQUÍ LA ENTREVISTA COMPLETA.
Entrevistador: — Doña Maruja, que placer conocerla y poder conversar con usted, sinceramente. Su nombre completo es Maruja Obando Carvajal. A doña Rocío, le agradezco que me facilitara este encuentro con su noble tía. El terreno grande que tenemos al frente de su vivienda es propiedad de su familia. ¿Cierto?
DOÑA MARUJA: — Era de mi papá. De ese poste amarillo, donde estaba aquella parte rosada, ahí eso era de él. Al puro frente había un árbol precioso de higuerón que llamaban antes así. Ahí había guarias, de lo más lindas. Donde está esa casa de mi hermano, ahí mismo había un potrero hacia adentro.
Entrevistador: ¿Dónde vive su hermano?
DOÑA MARUJA: — Aquí al frente de mi casa, vive mi hermano Ulises; y a la par de él mi otro hermano Porfirio.
Entrevistador: — ¿Cuánto mide esta propiedad?
DOÑA MARUJA: — No sé exactamente, tiene menos de tres hectáreas.
Entrevistador: — A la par de la propiedad de ustedes se construyó el condominio "Mar del Plata", supongo que una porción de la finca de los Obando Carvajal la adquirió el inversionista del condominio?
DOÑA MARUJA: — Sí. Una parte era de nosotros, la mayor parte de ese terreno, ocupado por el condominio, pertenecía a la familia de Julia Sandí, lo vendieron después. Mis hermanos le vendieron al dueño del proyecto del condominio la parte de atrás de nuestra finca, era un pequeño terreno; él lo necesitaba para ampliar su proyecto de apartamentos. La gente que vive allí es ordenada y educada.
En aquellas épocas, cuando yo iba a la escuela, todo este sector alrededor de mi casa se llamaba "Cantarranas", había sapos y ranas, muchos bichillos de esos. Era un sitio desolado, dominado por potreros. Solo había un camino lleno de barro. A la gente que tenía carreta se le hacía incómodo entrar aquí.
No le digo: puro barro. Yo cuando iba a la Escuela Napoléon Quesada Salazar, tenía que llevarme casi otros zapatos para limpiarlos, porque se metía el barro y todo.
ROCÍO MONGE OBANDO (sobrina de Doña Maruja): — Nuestro abuelo tenía bueyes, mi madre me contaba que ellos con frecuencia quedaban atrapados en el barro, porque el suelo era pantanoso. Era arriesgado sacar a los animales del barro.
DOÑA MARUJA: — Recuerdo que don Rafael Quesada Durán - el padre de Rodrigo Quesada Romero - , quien tenía un beneficio de café, yendo hacia Curridabat, donde está ahora el Registro Nacional, tenía aquí una propiedad, limitaba con la de nosotros.
En ella sembraba café. A él lo conocí, era una persona amable y correcta. Por eso el nombre del Barrio Quesada Durán es en honor a don Rafael. Yo tuve vínculos con algunos descendientes de él: Rodrigo, Pedro, Jovita, Carmelina, Isabel. Conocí a su hermano David, ambos tuvieron demasiadas fincas. Los maestros de nuestra escuela nos llevaban a pasear al beneficio de café, propiedad de ese señor.
Mi abuelo se opuso que mi madre se trasladara aquí (en Cantarranas) con su familia, pues era un lugar desagradable; nosotros habíamos vivido en Zapote centro, cerca de la pulpería y cantina La Colmena, propiedad de la familia Núñez García. El local luego lo alquiló don Luis Mora.
Las familias Obando, Sandí y don Rafael Quesada eran quienes solo tenían tierras en Cantarranas. Sí. Después al tiempo empezó a poblarse un poquito. Más tarde aparecieron las familias Mattey Mora y Madrigal, que yo recuerde. Junto con las nuevas familias levantamos este lugar. Me acuerdo bien que nosotros éramos los primeros en habitarla.
Era poco poblada esta calle, no había luz, el agua del uso doméstico se obtenía del río María Aguilar. Solo en el centro de Zapote había agua, de ahí las gentes de nuestros caseríos iban a traerla para cocinar los alimentos. Mi papá iba allá con un barrilito.
Sí. Desde que yo ya entendía, siendo pequeña, vi llegar a la familia de don Juan Díaz, el esposo de doña Celina Mora, los padres de Ninita Díaz.
Después seguía la casa de Teresa Naranjo y Juan Umaña, donde están ahora los apartamentos María Teresa. Esa familia Umaña Naranjo - emparentada con la Solís Umaña - tiene muchos años de vivir aquí; fundaron una panadería, que se hizo famosa. Eran demasiado hijos e hijas los Umaña Naranjo. Conforme aumentaba la población en Cantarranas (o La Lourdes), también se hacían frecuentes las camorras.
La finca de Rafael Quesada llegaba hasta la orilla del río María Aguilar. Al puro fondo, entiendo que él hizo una catarata, el agua caía fuerte, allí había maquinaria, empleada en el lavado del grano de café, algo tenía que ver con la producción de café. Es verdad, allí mismo se formó una poza, la llamaron "el Presón". Allí se ahogaron dos personas, el caudal era violento. A uno de ellos lo ví ahogarse, lo había conocido. De ese río nació también la poza "Ramos", la gente llegaba a nadar, el agua era bastante limpia.
ROCÍO MONGE OBANDO: — La poza "Ramos" se ubicaba casí al final de la hoy urbanización "el Zapotal", limita con el barrio Méndez de San Francisco de Dos Ríos.
También estaba la poza del Chorrito. Había una que se llamaba así, otra La Poza Ramos y esa que menciona Tía Maruja, llamada "El Presón". El nombre de "El Presón" se debía a que allí habían construido una especie de muro. Según lo que recuerdo de cuando era chiquitilla, había como una pared atravesando el río, ¿verdad, Tía Maruja? Entonces, al cortarse el cauce, el agua caía formando una especie de catarata.
DOÑA MARUJA: —Había como una catarata en ese río, prácticamente sí.
Entrevistador: —¿Una catarata?
ROCÍO MONGE OBANDO: —Sí. Esa era la que menciona Tía Maruja.
Entrevistador: —Era la que estaba por el puente. ¿Todavía existe?
ROCÍO OBANDO MONGE: —Sí, todavía existe ese puente. Es más, usted lo puede ver.
DOÑA MARUJA: —Sí, ese puente no es, digamos, para carros ni nada; es solo peatonal.
Entrevistador: — Sí, es peatonal.
ROCÍO OBANDO MONGE: — Sí, hay un puente peatonal.
Entrevistador: — Doña Maruja, ¿tengo entendido que esta zona, antes llamada Cantarranas, ahora le llaman "La Lourdes"?
DOÑA MARUJA: — Es que más abajo de mi casa había una pulpería llamada "La Lourdes".
ROCÍO MONGE OBANDO: — Es cierto se llamó La Lourdes, los propietarios eran don Enrique y su esposa doña Eva. No me acuerdo ya de los apellidos de ellos.
DOÑA MARUJA: — Yo asistí a la Escuela Napoleón Quesada. Estuvo ubicada donde hoy es la Capilla Funeraria. A la vez colindaba con una cantina que se llamaba La Vereda. Sí. Donde terminaba la escuela, en la pura esquina, estuvo esa cantina. También había un salón de baile que se llamaba El Montecarlo. Ese negocio era de mi tía Juanita Carvajal Solano. Al cabo del tiempo José Ramón Sandí Obando se hizo socio del salón, no sé exactamente en qué.
Entrevistador: ¿Don José Ramón Sandí era pariente suyo?
DOÑA MARUJA: —Vamos a ver… sí, por la mamá, que se llamaba doña Ignacia Obando. Ella era prima hermana de mi papá.
Entrevistador: — Me cuentan que los Obando todos son familia en nuestro Distrito, ¿verdad?
DOÑA MARUJA: — No estoy segura. Está la familia de un señor Mariano Obando que vivía en Barrio La Gloria. Él era hijo de un tío de mi papá. Los hijos de Mariano, Chico y Nel, fueron músicos, formaron una filarmónica en Zapote.
Entrevistador: ¿Cómo era el ambiente de vida en Zapote, en sus tiempos?
DOÑA MARUJA: —Bueno, estaba la plaza, donde había unos pinos y unos pollos de concreto. Ahí se juntaba la gente, y después estaba la Iglesia. Esa sí, yo no la vi construir; eso nos lo contaba mi mamá.
Entrevistador: ¿La iglesia no existía todavía?.
DOÑA MARUJA: — Sí existía cuando yo iba a la escuela, pero la iglesia fue hecha cuando mi mamá estaba pequeñita. Mi mamá nos contaba eso. Porque mi mamá vivió a un costado de la iglesia. Sí, yendo hacia la carretera de Curridabat. Ahí nació mi mamá, ahí se crió y todo eso. Había cosas que solo ellos sabían. Lo cierto es que había poca gente en Zapote.
Y acerca del nombre de Zapote, decía mi mamá, Guillermina Carvajal Solano, eso venía porque antes todo se manejaba con bueyes. No había carros ni volantas. Llegaban carretoneros de Cartago y de Tres Ríos, y descansaban en nuestra plaza. Hubo un árbol de zapote en el puro centro del pueblo. Entonces los señores decían: “vamos a descansar ahí, en Zapote”. Ahí les quitaban las carretas a los bueyes, les daban agua y descansaban antes de seguir para San José. Por eso, según decía mi mamá, así nació el nombre de Zapote, nuestra comunidad.
Mi abuelita, que se llamaba Rosa, y mi abuelito Juan, tenían una cantina. Antes a las cantinas les decían “taquillas”. Así acostumbraban decirles ellos. “Vamos a la taquilla”, decían, porque ahí vendían guaro y todas esas cosas. Mi abuelita Rosa Solano era muy valiente, decía mi mamá. Estuvo casada con Juan Carvajal, mi abuelo.
Zapote era muy tranquilo, muy pacífico. El domingo era el día de la semana más religioso y humanitario. La gente transitaba libremente. En aquel entonces no había delitos, muy poco. Nunca se oía decir que pegaron una carrera a alguien para asaltarlo o algo así. Claro que había viejillos mañosos también, pero la gente inmediatamente los señalaba; y ya quedaban marcados. El pueblo fichaba a los que se portaban mal. Sí, había unos que eran muy traviesos y les encantaba salir a asustar gente.
Entrevistador: ¿Cómo era eso?
DOÑA MARUJA: — Como no había luz ni nada, dicen que había un señor que le decían "Palomo". Se ponía una sábana y una chanchada en el cuerpo. Como no había focos, se ponía "un culillo de candela" para que no se quemara. Entonces salía de noche y la gente que iba a hacer un mandado ya no volvía porque decía que había un “asusto”. Después fueron los hermanos o los hijos de alguien a ver qué era el asunto y descubrieron que era ese señor. Uno lo persiguió y ahí se acabaron los "asustos". Ya la gente podía ir al Rosario de la Virgen María y nadie ya temía. Pero vieras qué travieso que era Palomo.
Antes, para las fiestas de la Virgen María, cuando yo tenía como 14 o 15 años, pasaba gente por aquí a las cuatro de la mañana, dirigiéndose la iglesia, todavía no era Parroquia, no había Sacerdote. Zapote era muy Católico.
El pueblo estaba siempre en calma. Había poquita gente y antes se decía que el vecino más cercano era como tu padre o tu hermano. Ahora no; ahora uno tiene hasta miedo. Hasta a una mujer le pueden robar el marido, o a éste la mujer. Pero como todo, no todos somos iguales. Cada quien tiene su responsabilidad y su criterio.
Entrevistador: ¿Su padre, Isaías Obando Naranjo, era pariente de los Umaña Naranjo, la familia vecina de ustedes?
DOÑA MARUJA: —No. Era pariente de los Naranjo, pero de San Antonio de Desamparados.
Entrevistador: ¿había bastante gente de San Antonio de Desamparados, casada con gente de Zapote?
DOÑA MARUJA: — Bueno, tengo presente a Daisy Naranjo que se casó con un Umaña de acá; luego Emilia Sandí se casó con el piloto Marco Tulio Naranjo, oriundo de esa zona. Hubo fuertes vínculos entre las gentes zapoteñas y las de San Antonio, en cuenta con otros sitios de Desamparados.
Entrevistador: ¿Cuáles eran las principales diversiones aquí en Zapote? ¿A qué se dedicaban en aquellos tiempos?
DOÑA MARUJA: —Yo recuerdo que se celebraba muy lindo el Día de la Virgen de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre. Se hacían juegos de pólvora y otras diversiones. También se hacían carreras de cintas. Se ponía un cáñamo y los caballistas pasaban montados; ahí estaban los números. Entonces varias muchachas le daban un regalo al mejor caballista.
Había una cantina llamada “El Dominó”, que era de la familia Núñez. Ahí se reunían bastantes hombres, todas las tardes. Cerca quedaba “La Vereda”, otra cantina.
Ah, bueno, en Semana Santa había una costumbre que se llamaba “Quemaremos a Judas”. Ahí se armaba un gran alboroto, pero todos estaban contentos. En esos tiempos, el policía era un señor que se llamaba Ramón Obando; también era un hombre muy alto y lo apodaban… ay no, mejor no digo...porque entonces la familia lee esto y se enoja. Bien, lo diré...le decían ... Buen Negro Monchón; ignoro si era pariente mío.
Existía un hombre que era auxiliar de policía, trabajaba con el Negro Monchón, mantenían el orden, sobre todo en "la Quema de Judas". Era muy pequeñillo y le daban una cruceta, nunca le dieron revólver, apenas usaba cruceta y una larga capa. Se llamaba Santiago Mora. Él era medio bigotudo, de grandes bigotes. Entonces le pusieron “Santiago Mora Barrabás”. Y quien le decía así, mejor que se quitara, porque le pegaba una corrida. Claro, se enojaba porque era un apodo, que no aceptaba.
ROCÍO MONGE: — Tía Maruja, cuéntenos la historia de aquel pleito que hubo durante “La Quema de Judas”. ¿Cómo era eso "del testamento" que, según decía mami, también se leía en público?
DOÑA MARUJA: — En “La Quema de Judas” la gente se reunía en la plaza y más de uno terminaba agarrándose en pleitos.
Primero se hacía un Rosario en la Iglesia. Después, cuando terminaba el Rosario, se oía la música y traían a Judas en un camión de carga. Era un muñeco hecho de chuicas, claro... El camión lo parqueaban un rato en la plaza y ahí había un señor encargado de leer el atrevido "testamento".
En ese testamento decían de todo: que por tal calle había "un reguero" que no dejaba pasar a nadie; que fulana se había peleado con otra porque le estaba quitando el novio, que hasta un pollo habían botado… un montón de ocurrencias y chismes.
Casualmente, de ahí vino el pleito con un señor llamado Juan, al que le decían “Juan Pirra”. En "el testamento" dijeron cosas de él, no sé qué historias habían contado. Entonces unas muchachas, muy enojadas, dijeron: “Este viejo nos las va a pagar”, por cuentero.
Había un puentecillo hecho con un barril enorme por donde la gente pasaba para ir a la plaza, justamente en el centro de Zapote, de esquina a esquina. Una de aquellas muchachas —que ya murió— fue a una finca cercana, de la familia de los Quesada, y les pidió a los muchachos que trabajaban allí una raíz de café, pero que tuviera piquitos, porque quiero colgar unas flores y unas macetas bien bonitas, le dijeron al peón. Él se la vendió porque en aquel tiempo todo eso eran fincas, se hacían pequeñas ventas.
Esas muchachas, afectadas por la bocanada de Juan Pirra, mandaron a un chiquillo a buscarlo. Le dijeron:
—Dígale a don Juan que venga, porque necesitamos que haga un mandado.
Dicen que el hombre venía caminando descalzo, con aquellas chaquetas negras grandotas que usaban en aquellos tiempos, fumando puro. Una de ellas estaba escondida dentro del barril del puente.
Cuando el hombre iba pasando, ella salió de repente y le dio "un raizazo" en las piernas. Dicen que él cayó, quejándose. Le dio varios golpes fuertes por “lengón”, porque las había hecho pasar vergüenza con todo lo que dijo en el testamento por el pleito con un novio.
La muchacha andaba disfrazada y nadie supo quién era. Tiempo después se dieron cuenta, pero para entonces ya todo había pasado.
Es decir, sí se armaban pleitos espantosos durante “La Quema de Judas”.
ROCÍO MONGE OBANDO: — Después del incidente se les quitó la maña de hacer lo del testamento, porque ahí sacaban todos los chismes. Sacaban la vida privada de la gente. Sí. Decía mi mamá que hasta con una especie de megáfono anunciaban que fulana tenía novio, o que mengano hacía tal cosa. Ahí mismo en la plaza. Todo el mundo se quedaba oyendo. Oyendo los chismes. Sí. Poniendo a todos al corriente de lo que pasaba en el pueblo, para que la gente se diera cuenta.
Entrevistador: ¿Doña Maruja, en su niñez se practicaba el fútbol?
DOÑA MARUJA: — Claro que sí, porque la plaza ya estaba bien despejada y todo eso. La plaza estaba al frente de la Iglesia. Esa era la única que existía; ya estaba desde cuando yo era pequeña, cuando iba a la escuela.
ROCÍO MONGE OBANDO: — ¡Qué muro de retención, aquel, el cual había en esa plaza, era increíble; tenía unas barras al lado sur! por ahí salía el agua.
Entrevistador: Y cuándo empezó a entrar el bus aquí en Zapote? ¿Lo recuerda?
DOÑA MARUJA: —El primero fue ese señor Melico Cisneros. Eso fue como en la década de 1930, ¿verdad? Más o menos, aproximadamente.
ROCÍO MONGE OBANDO: —¿Melico Cisneros fue el primero, que introdujo el bus? ¿No fue Heber Marín?
DOÑA MARUJA: —No.
ROCÍO MONGE OBANDO: —Ah, ya después Heber. Entonces sí. Cisneros fue el que trajo el primer bus. Seguro era pariente de la familia Cisneros, la dueña del desaparecido salón de baile "El Platense" y de la fábrica Papas Lilliana.
Entrevistador: ¿Cuántos años posee su vivienda, la cual nos inspira tanto, de las poquísimas que hay en el Distrito?
DOÑA MARUJA: — Debe de tener, yo calculo, más o menos, 100 años. Mi papá Isaías la construyó.
Entrevistador: — Doña Maruja, esta propiedad suya también era de su abuelo, ¿verdad? Son herencias? Son bienes de muchísimos años, del siglo pasado, me imagino. Una propiedad como esta debe existir desde el siglo XIX, tal vez hasta antes.
DOÑA MARUJA: — Sí, es heredada. Sí. Cuando mi mamá se vino para acá, mis tías, que vivían en el puro centro de Zapote, le decían: “No se vaya para allá, porque eso es un desierto. ¿Qué va a hacer usted con los chiquitos?” También don Chico Núñez, quien tenía una cantina en la esquina, le decía a mi mamá: “No se vaya, porque eso es muy peligroso; aquello está solo”.
Después mi papá cambió de opinión. Decía que ya no se podían tener animales ni nada en el centro de Zapote - ya se comenzaba a tener luz y agua - , porque la gente iba camino a San José y dejaba las basuras o las boñigas. Entonces decía: “No, ya no se puede vivir así”. Aparte de que cada vez había menos gente.
Mi mamá, al final, decidió venirse para acá (a Cantarranas). Pero cuando llegó, acá no había luz ni agua, nada.
Entrevistador: ¿es cierto que por donde quedaba la cantina "La Pacífica" había una zanja? Había una acequia, ¿cierto?
ROCÍO MONGE: —Yo sí recuerdo eso. Mi papá nos llevaba a misa de cinco de la mañana, teníamos que atravesarla a esa hora. Imagínate.
DOÑA MARUJA: —Sí, pasaba, al frente de la agencia del Banco de Costa Rica. Venía desde arriba. ¿Se acuerda que duraron mucho entubando esa zanja que pasaba por todo esto? Sí, pasaba por el centro, recuerdo. Pero detrás de la iglesia también había otra acequia.
ROCÍO MONGE: —No exactamente por el centro, sino por un costado, venía por el lado norte de la plaza de toros. Por ahí venía esa zanja. Y pasaba por donde estuvo el Banco de Costa Rica. Luego, sí, todo eso lo entubaron. ¿hace muchos años había tubos enormes para hacer ese trabajo de entubado?
Entrevistador: — Correcto. Luego la acequia fue entubada.
Entrevistador a Rocío Monge Obando: ¿cómo se llamó su papá, de dónde provenía?
ROCÍO MONGE: — Se llamó Rodrigo Monge Campos, descendía de una de las familias Monge de Curridabat.
Entrevistador: — Ninguna sopresa: las interconexiones habidas entre familias, que facilitaron los emparejamientos. Curridabat, San Antonio de Desamparados, San Francisco, Zapote, San Pedro de Montes de Oca; todo aquello fue un mismo circuito antropólogico y etnológico.
ROCÍO MONGE: — ¡Cómo no se iban a combinar o emparejar si cuando había un turno era donde se venían a llevar a las zapoteñas, que eran tan guapas! ¿Verdad, tía?, los turnos eran la ocasión. Se originaban los noviazgos.
Entrevistador: ¿Es cierto eso, doña Maruja?
DOÑA MARUJA: — Seguro que sí, porque yo estaba muy chiquitilla. Yo decidí quedarme soltera, no tuve hijos.
ROCÍO MONGE: ¿Qué más hijas que nosotras, las sobrinas, que la cuidamos con amor?
DOÑA MARUJA: — Sí tuve novio. Lo que pasa es que un día me recuerdo que vino uno y dije: “Qué raro este muchacho”, porque andaba la corbata un poquillo medio desacomodada. Entonces me dice: “Me siento un poquito mal, voy a irme”. Y le digo yo: “Bueno, que le vaya muy bien”. Ví que estaba comiendo zacate puro, y dije: “Venía borracho”. Tomaba mucho, venía pasado, no era que se sentía mal; tenía unas vomitadas el cochino ese. Decidí dejarlo.
Diay, sí. Ya me dijeron que no me ennoviara de él, que como trabajaba en San José, en el Registro Civil, ahí les encantaba hacer fiestas y todo eso. Entonces yo dije: “No, ese tipo quién sabe cómo será, no me conviene”. No era de Zapote. Su familia vino a vivir a Zapote, pero después se fueron. La cosa es que sí tuve novio. Dios permitió que me quedara soltera, realizada.
Entrevistador: ¿por qué había en Zapote unas familias nativas que sí tenían tierras; otras no tuvieron nunca nada? ¿Qué era lo que pasaba?
DOÑA MARUJA: — El asunto es que esas personas que no tenían nada eran las que venían de otros lugares a vivir aquí, cuando apenas empezaba a poblarse Zapote. Entonces les daban... como decir... posada: -- “Bueno, vaya cuídeme la finca y viva ahí --, les decía el finquero”. Así convivían. Ya después se iban yendo a San José, o se iban acomodando mejor, compraban. Porque antes una propiedad dicen que era regalada, la tierra tenía escaso valor. Era muy barata la tierra.
Y no había ingenieros, ni abogados, sino que medían con una caña de bambú, que eso era un metro. Entonces vendían los metros así. A veces preguntaban cuánto valía una propiedad y decían: “Ah bueno, cambiémosla por una vaca muy fina”, y ya estaba hecho el negocio. Y no había escritura, ni abogado, nada.
ROCÍO MONGE OBANDO: — Tía, cuéntele la práctica del bigote. Mami nos contaba que antes, cuando las gentes venían a jartar guaro a las cantinas, tomaban y tomaban, y ahí les iban apuntando la cuenta con un bigote, otro bigote y otro bigote.
Entrevistador: — Eso suena interesante.
DOÑA MARUJA: — El bigote tenía mucho valor. Era como decir: “Tome, le pago este dinero, pero le voy a pagar tal día”. Entonces, como garantía, se arrancaban un pelo del bigote y lo envolvían en un papelillo con el nombre. Ponían: “Fulano de tal me dijo tal día que va a pagarme esto”.
El bigote lo tenían como garantía. Ah pues sí, era como un pedazo de papel que hacía constar que debía plata: ahí envolvían el bigote, fijo que lo guardaban. Sí, aquello era como una señal de trato. Y si no llegaban a pagar, les quitaban el terreno a los bebedores. Así de fácil: se sacrificaba la finca, así se pagaba la deuda de guaro. Doloroso.
ROCÍO MONGE: — Mi madre nos lo comentó.
DOÑA MARUJA: — Porque mis tíos, bueno... es muy feo decirlo ¿verdad? A principios del Siglo XX cuando murió mi abuelito —primero murió mi abuelita— ellos llegaban a una cantina de Zapote, propiedad de don "XXXXXX" a beber guaro. Ahí les apuntaban y les decían: “Vea, ustedes deben tanto”. Al no tener dinero, entonces decían: “Ah pues vaya, vamos a poner nuestro pedazo de tierra, pagamos la deuda con el terreno”. De esta forma, más de uno perdió las tierras.
Ah sí, claro. En aquellos tiempos los muchachos solteros eran muy sumisos, no sabían el riesgo que era irse a cantinas o taquillas, como llamaban ellos. Pero cuando quedaban huérfanos y libres, unos casados y otros no, entonces se daban cuatro gustos. Como decía el dicho: “Al que no le cuesta, todo lo vuelve fiesta”. Luego quedaban empobrecidos.
Entrevistador: ¿Su familia se dedicó a la venta de leche. Cuénteme cómo era ese negocio?
DOÑA MARUJA: — Ah no, ya cuando yo estaba muy pequeña no trabajaba en ello, porque las dos o cuatro vacas que se quedaron eran para ayudar con los gastos de la casa. Nosotros fuimos doce hermanos. Ya después con los años se quitaron las vacas.
Una hermana mía, Rosa, se casó con un hombre que era lechero, pero esa leche venía de otra parte y ahí ellos la revendían. Era el marido el que vendía la leche, ella se incorporó al negocio. Fue muy famosa. Se vendía leche en toda esa parte de Zapote, fuera Quesada Durán y Moreno Cañas. Mientras el esposo iba por el lado de La Pitahaya, Pavas y todas esas zonas josefinas a vender leche.
Entrevistador: ¿Quién era el esposo de doña Rosa?
ROCÍO MONGE: — Joaquín Segura Fernández. Era oriundo de Lourdes de Montes de Oca.
Entrevistador: — De Lourdes. Que curioso, porque sigue teniendo validez nuestra hipótesis, en el sentido de que hubo un circuito geográfico humano y etnológico, compuesto por Montes de Oca, Desamparados, San Francisco de Dos Ríos, Curridabat y hasta el mismo Tres Ríos (La Unión). Las familias de ese circuito como tal mantenían, entre sí, estrechos vínculos, redes familiares y sociales.
Entrevistador: ¿Antes de ser la Ciudadela, construida por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), conoció usted la finca donde hoy se asienta esa comunidad zapoteña?
DOÑA MARUJA: — Sobre la finca donde hoy está la Ciudadela de la Caja Costarricense de Seguro Social, puedo decir que en ella había una calle que colindaba, o llegaba más bien hasta el cementerio de San Pedro de Montes de Oca. Aquello era un completo barreal.
Sí, porque ahí venía una maestra que se llamaba la niña Adela Fonseca, vivía en San Pedro. Esa señora venía acá y tenía que quitarse los zapatos y limpiarse por haber pasado ese camino... una entrada apenas, porque era tanto el barro que le quedaban los zapatos llenos de tierra, sin ese camino no podía venir a dar clases en la escuela de Zapote.
Ya después vino la Ciudadela del Seguro Social y limpiaron todo aquello, entonces vendieron casas y el barro desapareció. Ya quedó todo comunicado.
Entrevistador: ¿Y sobre la finca, donde hoy está la Casa Presidencial. ¿Quiénes eran los dueños de la finca?
DOÑA MARUJA: — Los dueños de ese terreno, vea, él era enorme, colindaba con el cementerio nuestro, fue la nativa familia Muñoz Granados. Bueno, yo conocí a una muchacha que se llamaba Flora Muñoz. El papá de ella era un señor descalzo, sí lo conocí, porque un pariente de ellos fue compañero mío en la escuela.
Entrevistador: ¿Quiénes fueron sus hermanos?
DOÑA MARUJA: — Éramos doce hermanos. La mayor era Faustina, era alta, blanca y de "ojos gatos".
La segunda en edad fue Rosario, que era la mamá de la muchacha que es dueña de un bazar.
Después seguía un muchacho que se llamaba Juan Bautista, también era blanco, "un poco macho". En orden de mayor a menor seguían Pedro, Bernabé, Luz Marina, Ulises - está vivo, es vecino mío - , Rigoberto - vivió y murió en Estados Unidos de América - . Luego le seguimos yo, Porfirio - vive al frente de mi casa -, Aldanera y Alfonso, el menor de todos.
Entrevistador: —¿A qué se dedicaba la gente?, ¿cuáles eran los trabajos de las pocas personas que vivían en el Distrito?
DOÑA MARUJA: —En verano, la gente se dedicaba a coger café. Sí, a coger café, la tarea fundamental. El zapoteño fue un agricultor. Había muchas naranjas y mucho banano. Además, había cafetales donde se dedicaban a sembrar café en almácigos. Cuando las plantas estaban pequeñas, las envolvían en hojas de vástago y luego las preparaban para la venta. Varias personas y lugares se dedicaban también a esa actividad.
Había actividad de agricultura, para producir alimentos propios. Se producían frijoles, porque el frijol era un grano que se podía sembrar fácilmente, ¿verdad? Pero, el arroz no lo sembrábamos. Lo que más había eran frijoles, hortalizas y verduras (tiquisque, papa, yuca). También se criaban gallinas. Para nosotros, comer gallina era algo tan común como comer cualquier otra carne. La olla de carne era un plato habitual en las casas. Las familias tenían muchas gallinas y huevos. Además, se sembraban guineos y plátanos, etcétera. Así es que, diay... los zapoteños no teníamos lujos, pero sí había comida, hambre no hubo.
Guardo en mi memoria que mis primas venían a pasear aquí, en mi casa, o a veces llegaban con sus novios o amigas, y siempre se comía de todo. Había frutas: guayabas rosadas, guabas, bananos y muchas otras cosas.
Entrevistador: ¿Doña Maruja cuéntenos acerca de la tradición de sentarse en las “barras” de la Iglesia de Zapote?
DOÑA MARUJA: —Las barras eran donde uno se sentaba. Sí, las barras de hierro, no recuerdo mucho de ellas, creo que se construyeron antes que yo naciera.
ROCÍO MONGE: — Eran como una especie de baranda. Sí, tía, a eso se les llamaba las barras. Ahí era donde uno se sentaba a ennoviar. Donde llegaba uno a conversar. Los jóvenes las disfrutamos sobremanera.
Entrevistador: ¿Acerca de las familias más acomodadas de Zapote, quiénes fueron?
DOÑA MARUJA: — La familia fundada por Rafael Quesada Durán; también los Núñez García. En el centro, en una esquina donde ahora está la óptica, había una cantina, propiedad de los Quesada. Justo a la par vivía don Jesús Mora Díaz. Después seguía la casa de su hermano, don Rubén. Los dos trabajaban en la tienda La Gloria.
El jefe de la familia Núñez venía de España; vinieron a este pueblo, e hicieron una pulpería en el puro centro, en una esquina. Ese local, antes había pertenecido a un señor llamado don Herminio Román. Ahí también pusieron una cantina.
Don Rubén Méndez Barboza, el esposo de doña Marina Mora, tenía bastante dinero. Era una gente acaudalada, reconocida en la comunidad. Instalaron "un rastro": el lugar donde llegaban los novillos y los mataban ahí mismo. Fundaron una carnicería.
Ambos locales quedaban cerca del edificio de la escuela vieja. Cerca del "rastro", viniendo de San José hacia Zapote, en la esquina principal, a su vez fue construida una cantina llamada "la Hoja Seca".
En "el rastro" trabajaba un muchacho que era conocido como Pepe Montero, quien mataba el ganado de la familia Méndez, se crió con sus miembros. Era un hombre alto, bastante fuerte. El pobre terminó en el alcoholismo.
Pepe era el que hacía dicho trabajo. Nosotros estábamos en la escuela y, ¡ay qué pecado!, yo decía: “Está llorando el novillo”. Entonces la maestra nos advertía: “No vayan, no se acerquen ahí”. En aquellos tiempos las maestras cuidaban mucho a los niños. Y había demasiado respeto en la escuela hacia los profesores y los directores. Ahora no; hoy en día uno ni siquiera puede mirar fuerte a un chiquillo, porque ya viene la queja, o peor, hasta una demanda.
Entrevistador: Doña Maruja, hemos concluido nuestro fructífero diálogo. ¡Cuán valiosa información obtuve, Dios se lo pague! Esta semana me impuse realizarla, porque un buen número de zapoteños estaba "exigiéndome" que "esta conversona" tuviera lugar. Infinitas gracias por su colaboración. A usted igual, muy apreciada Rocío. Dios con vosotros.
Evocando las palabras finales del escritor Guillermo Barzuna en su libro Ciudad Habitada, cierro este escrito, reafirmando la necesidad de conciliar, en nuestras comunidades de pueblo —urbanas o rurales—, la sana convivencia entre tradición y modernidad, proyectada hacia los distintos ámbitos de la socialización humana.
martes, 28 de abril de 2026
LA OMNIPRESENCIA DE DONALD TRUMP EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL (QUINTA PARTE). Autor: Ronald Obaldía González
LA OMNIPRESENCIA DE DONALD TRUMP EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL (QUINTA
PARTE). Autor: Ronald Obaldía González
El escenario internacional actual refleja un opaco proceso de reconfiguración del orden liberal mundial, marcado por las ambiciones hegemonistas del Presidente Donald Trump, cuyo proyecto político busca no solo influir, sino dirigir el sistema global, cuestionando el orden liberal tradicional; peor aún negando el conjunto de posibles efectos crecientes del cambio climático sobre la producción y los territorios vulnerables (Ricardo Monge González).
La estrategia del Presidente Republicano —asociada al lema MAGA— otorga prioridad a los intereses estadounidenses, generando tensiones con aliados históricos como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Europa, y fomentando desconfianza o fracturas en la alianza transatlántica.
El conflicto entre Estados Unidos de América (EEUU) e Israel frente a Irán figura como eje central de la inestabilidad global. El respeto al derecho internacional experimenta erosión, en paralelo a una Organización de las Naciones Unidas (ONU) en declive: la patética exclusión de ella en el proceso de negociaciones entre estadounidenses e iraníes en Pakistán habla por sí solo.
La Unión Europea (UE), particularmente el Gobierno de España salen en defensa del rol de la ONU, esto sin renunciar a una de las prioridades globales, sea la restauración de la navegación en el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo está disparando las facturas energéticas, con frecuencia volátiles al obedecer a factores geopolíticos y del mercado (EL PAÍS - ESPAÑA, 24/04/2026); por lo tanto trastornan la economía global.
La forma de la UE de garantizar la libertad de navegación por Ormuz, consistirá en planear "la coordinación multinacional" (una coalición de 30 países), a fin de dar pasos en "la planificación de una acción colectiva eficaz", de carácter militar y "neutral", la cual "acompañe y proteja" a los buques mercantes (europa press, 22/04/2026).
El Presidente español, Pedro Sánchez, argumenta que “la situación en Oriente Medio, las agitaciones provocadas por la disputa bélica, demuestran el fracaso de la fuerza bruta". Por ello la relevancia de salvaguardar y reforzar el orden internacional. Esto pone en evidencia los límites del poder de los aparatos militares, lo que obliga a reforzar la praxis de conceder preeminencia a los recursos alternativos o mecanismos diplomáticos, políticos y económicos, enlazados al postulado de la resolución pacífica a las desavenencias y estados de beligerancia.
Tampoco quiere decir que la UE se aparta de las resoluciones de la ONU, en lo atinente a inspeccionar el sospechoso programa nuclear iraní y sus misiles balísticos. Asignaturas críticas que deberán formar parte de cualquier acuerdo. De los resultados de tales investigaciones, eventualmente se tomarían decisiones relacionadas con las sanciones europeas contra Irán, como había sugerido el canciller alemán, Friedrich Merz.
La vigente lucha armada, la cual estalló el pasado 28 de febrero con bombardeos, se amplió regionalmente con la participación directa de Israel y la organización terrorista Hezbolá. Esta última un híbrido que incorpora el rol armado con representación política en el Parlamento del Líbano. El gobierno nacional se muestra incapaz de controlar sus acciones terroristas y el valimiento que le otorga el sistema político.
Esa entidad terrorista, enemiga letal de la nación judía, se atribuye la defensa de la comunidad chiita, históricamente marginada en la antigua colonia francesa. La dualidad provoca escalada bélica, porque involucra a los libaneses en conflictos regionales.
Ha sido abierto un canal algo prometedor, por cuanto los gobiernos de Israel y el Líbano, con la exclusión de Hezbolá, se han puesto de acuerdo para celebrar conversaciones directas, a fin de desactivar la guerra devastadora entre las fuerzas hebreas y los musulmanes chiítas, aliados iraníes. Diálogo que facilitó extender una (enclenque) tregua del alto el fuego entre libaneses e israelíes por tres semanas.
Los proxies terroristas, amparados por Irán, siempre están dispuestos a arremeter contra los otros intereses transnacionales de EEUU e Israel, de sus aliados con Estados Unidos o de sus ciudadanos residentes fuera de sus fronteras (Andrew Romano). Esas agrupaciones cuentan con sangrientos expedientes de esa magnitud.
Desde una perspectiva estratégica, inequívocamente Estados Unidos de América, al igual que Israel, han acumulado ventajas militares, puntuales, frente a Irán, y lamentables daños a sitios persas incluidos en lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.
País islámico, empeñado en sus proyectos nucleares, sea la fabricación de la bomba atómica, la proliferación de los misiles balísticos, cuestionados por Occidente y en el dominio de las aguas del Estrecho de Ormuz, prácticamente paralizado, al bloquearse el tránsito de los barcos petroleros y comerciales. Aun cuando ha habido frustración en lo tocante a alcanzar la eliminación del despótico y terrorista régimen iraní, quien mantiene intacto el funcionar, al igual que su patrón político despiadado contra su pueblo.
En Pakistán, cuyo gobierno ha servido de mediador, se pretende detener la escalada y, en última instancia, poner fin a la guerra, sin embargo el planteamiento de la custodia de EEUU del uranio enriquecido iraní, habrá de paralizar cualesquier iniciativas desactivadoras. Es imponer condiciones estrictas a Irán, en particular en lo que respecta a la fabricación de la bomba atómica (BBC News), lo que le ha valido sanciones económicas y aislamiento internacional, cuya flexibilización durante la tregua acordada está lejos de contemplarse.
LA APUESTA POR UN SEGUNDO NEGOCIO GEOPOLÍTICO.
El magnate Republicano es coherente en sus presiones o tácticas unilaterales. Lanza amenazas intensas de carácter comercial, diplomáticas y militares, improvisa ultimátum, que dejan perplejo a sus oponentes y enemigos, lo cual desequilibra los mercados. Luego da marcha atrás. Aparenta flexibilidad, hasta cede si llega a obtener concesiones. Las que rara vez da a conocer (AFP). Se declara triunfador, porque él supone haber encontrado soluciones a los aprietos, o en su lugar hará uso de la alternativa de minimizar los riesgos. Fijo que descarta que la contienda en el Medio Oriente está en condiciones de originar recesión global.
Porque Donald Trump se autopercibe poderoso, convencido del óptimo desenlace en Venezuela, producto del arresto del dictador Nicolás Maduro; seguido de los entendimientos con los hermanos Rodríguez Gómez (Delcy y Jorge), militantes "del Chavismo" (Cristina Eguizábal Mendoza), quienes ahora ejercen allí el poder "de manera interina".
Eso sí, ligeramente, están modificando la radical ideología del socialismo del Siglo XXl, impuesta por el Presidente y caudillo, Hugo Chávez: la condición de facilitar el ingreso de capitales extranjeros, dispuestos a invertir en la industria petrolera y minera venezolana, cuyas ganancias hasta aquí son controladas desde Washington.
El novato ensayo, similar al tutelaje neocolonialista, además de rentable, el Republicano está probando si es susceptible de transferir a Irán (Cristina Eguizábal Mendoza) - ocupa el tercer lugar global en reservas probadas de petróleo (Worldometer) - , en caso de que llegara la disputa a desembocar en el alto el fuego duradero y, de paso, concluir en acuerdos equilibrados.
Al reproducir la experiencia de Venezuela, la Casa Blanca habría, de forma simultánea, acompañar un proceso de reacomodo político en el país persa - la mayoría de sus líderes radicales, anti-occidentales y “anti-sionistas” fueron asesinados en la lucha armada -, también tutelado por EEUU, solo que a la vista de la supresión del amenazante programa nuclear, el cual encierra la fabricación de la bomba atómica, considerado “un derecho” por la dirigencia de Teherán. Significará la reapertura del militarizado Estrecho de Ormuz, ello a cambio del (improbable) levantamiento de las sanciones económicas, establecidas desde tiempo atrás.
El experimento "trumpista" mantendría relativamente intacta la cúpula y la estructura de poder del régimen imperante, pese a que son patentes las contradicciones entre los líderes iraníes. Comienzan a registrarse fisuras entre los Ayatolas, el gobierno y la poderosa Guardia Revolucionaria. Lo cual abriría una vía a favor de pactos, auspiciados por una supuesta fracción moderada, proclive a poner término a las hostilidades y superar la enemistad con Occidente e Israel.
A día de hoy se prolongó el alto el fuego, iniciado el 8 de abril. Quizás un halo a valorar. Pues la dirigencia iraní es astuta en negociar, como también sabe odiar y desconfiar. Desde hace más de 45 años EEUU es para ella "el gran satán" (en persa: Sheytän-e Bozorg).
Tampoco pueden pasarse por alto las promesas de Trump, confirmadas por su Vicepresidente JD Vance, en cuanto “a hacer prosperar” la República Islámica chiita, si esta "se compromete a no tener un arma nuclear”. Lo antes dicho se compagina con la tesis de la politóloga Cristina Eguizábal. De modo que al mandatario Republicano ni le interesa allí un régimen democrático, garante de los derechos humanos. El curso de acción consiste en instaurar la fórmula venezolana, es decir otro “gran acuerdo” (negocios sobre energéticos), esto mismo reiterado por Vance (AFP).
El asesinato de los líderes radicales, principalmente el del Ayatolá y Líder Supremo, Alí Jameneí, ha venido a favorecer las negociaciones, aunque sean raquíticas, e impredecibles, esta vez celebradas en Islamabad, Pakistán. Se habían visto entorpecidas, a causa de la inmodificable instransigencia de Jameneí, en cuanto a evitar arreglos con la comunidad internacional, conducentes a renunciar al programa nuclear, así como el riesgo global en concordancia con la velocidad del aumento cuantitativo de las capacidades nucleares de los Estados nacionales, poseedores de tales armas de destrucción masiva (Izumi Nakamitsu).
SESIÓN INFORMATIVA.
El régimen de Teherán hace todo lo posible por eludir la cuestión nuclear, cuyo programa es improbable que sirva a fines pacíficos. Ni siquiera hay consenso interno, acerca de la forma de "abordar las demandas estadounidenses", en lo concerniente a la suspensión del enriquecimiento de uranio, y retirar del país lo enriquecido. Entretanto, Trump apuesta por el bloqueo naval que asfixia las exportaciones de los energéticos iraníes, con la ilusión de que ello obligue a Teherán a ceder a las presiones anti-nucleares de la Casa Blanca (Deutsche Welle - DW -).
Los combates en el país persa lo han puesto en apuros. El magnate Republicano ha dado giros "o cambios de rumbo", movido, con razón, por los reclamos y los nerviosismos de los mercados. Los cierres de Ormuz reducen los envíos de petróleo a Asia y Europa; las aerolíneas comienzan a disminuir los vuelos ante el desabastecimiento del queroseno.
Es revelador el disgusto de las naciones del Golfo Pérsico, aliados de Washington, al formar parte de la confrontación, ajena a la voluntad de ellas, puesto que en conjunto son objetivo de los ataques de la Guardia Revolucionaria iraní, quien les lanza misiles y drones, golpeando parte de la infraestructura energética y militar.
Mientras el trasfondo religioso de raíces islámicas: la arcaica rivalidad entre el Irán chiita y las monarquías sunitas del Golfo Pérsico, intensifican la polarización en Medio Oriente. Lo revelan los ataques de misiles y drones iraníes, encaminados a dañar a los sunitas la infraestructura petrolera. Expresamos líneas arriba, que eso acarrea impactos socioeconómicos, bursátiles, principalmente bruscas oscilaciones en los mercados energéticos, así como perjuicios a la industria aérea, el turismo, etcétera.
Los hechos hablan por sí solos acerca de la naturaleza terrorista de Irán; los ataques contra sus vecinos árabes se asocian con la conducta inescrupulosa del régimen tiránico, el cual asesinó a 30000 ciudadanos que resistieron la opresión ejercida por los Ayatolás.
En otro frente, el mandatario estadounidense ha encontrado resistencia dentro de su propio movimiento político ultraderechista "MAGA" (Make America Great Again), al censurar el alto costo que implica la guerra en el Medio Oriente (Garret Martin).
La disputa por el control del controvertido Estrecho de Ormuz ha provocado aumentos en los precios del petróleo y otras materias primas, entre ellas los fertilizantes, colocando en inminente riesgo la economía mundial con inflación, desaceleración productiva, presiones y desabastecimientos de los energéticos. Tales desbarajustes arrastrarán efectos posteriores acerca de los precios de otros bienes y servicios (Banco Central de Costa Rica).
No pocas economías nacionales del Sur Global, "que son importadoras netas de petróleo, gas" y fertilizantes (vitales en las cosechas de alimentos), dependientes de los energéticos del Medio Oriente, quedan lo suficientemente expuestas a cualesquier alteraciones en las cadenas de suministro.
Aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes pasa por el Estrecho de Ormuz. Los precios de esos insumos han aumentado un 40%; las cosechas pueden perderse, los alimentos se encarecerían y el riesgo de las hambrunas es inminente (Yemi Osinbajo).
Aun cuando se han intentado negociaciones, hacia la búsqueda de un plan de paz en la presente conflagración del Medio Oriente, sobresalen la persistente desconfianza, la retórica incendiaria e intimidaciones, acompañadas de arrogancias y rigideces. Lo que a la postre abre espacio a las vías militares y las disrupciones geoeconómicas, que agravan las interrupciones en la cadena de producción y distribución de los energéticos y los fertilizantes.
Disrupciones que ya habían tomado fuerza, a raíz de las perturbaciones geopolíticas, caracterizado por las disputas en torno a la supremacía mundial, el debilitamiento del multilateralismo, las dudas acerca de la inteligencia artificial (IA), los bloqueos comerciales, la guerra entre Ucrania y Rusia, "los shock" desprendidos de la política arancelaria de la Administración Trump, interconectada a la guerra comercial entre EEUU y China; y más acá las disputas tecnológicas y digitales de alta intensidad, incluidos los ciberataques y "el dominio de los minerales de las tierras raras, entre otros".
En las últimas semanas los precios del petróleo y el gas, detonantes de la inflación global, se han disparado, debido a que Irán ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, se niega a abrirlo de forma ininterrumpida. Por su parte, intentando asfixiar los ingresos de su enemigo, EEUU bloquea los puertos iraníes en esas aguas - un estrecho y sinuoso canal a lo largo de la costa sur del país que conecta el Golfo Pérsico con el resto del mundo (BBC News).
Sin el respaldo de las potencias Occidentales, tampoco de Asia, las fuerzas navales estadounidenses están asumiendo el rol clave en la aplicación del bloqueo destinado a restringir la actividad marítima de Irán.
El estrecho se considera la ruta marítima vital, ya que por él transita una quinta parte del petróleo del mundo. Sin embargo, Irán ha amenazado con atacar barcos en la zona, y el gobierno de Teherán ha prometido mantener el bloqueo, en respuesta a los ataques de sus enemigos EEUU e Israel, que han dejado miles de muertos, teniendo en cuenta los más altos cargos iraníes.
Ni mucho menos las fuerzas militares de la Guardia Revolucionaria Islámica se han cruzado de brazos cruzados. Por el contrario, acompañadas por el aliado libanés Hezbolá y los rebeldes hutíes de Yemen. siguieron disparando misiles y drones en dirección a Israel y los aliados de EEUU en el Golfo Pérsico.
Funcionarios estadounidenses afirman que Irán también ha sembrado minas en el estrecho. Producto de ello, casi ningún barco no iraní se ha arriesgado a cruzarlo, y el suministro de petróleo del Golfo se ha desplomado. Al recrudecer el paso de barcos, porque desde el 13 de abril EEUU también decidió bloquear los puertos iraníes, deteniendo el comercio (incluido el petrolero) que entra y sale de Irán por mar (AFP).
Con tales reacciones hostiles, queda en entredicho una vez más el acuerdo de las Partes en disputa, acerca del alto el fuego, el cual empezó a regir el 8 de abril, prolongado en días recientes por Washington, a fin de dar mayor espacio a las negociaciones de paz. Cuyo éxito depende que Teherán renuncie a su programa nuclear, que según Washington y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), carece de fines pacíficos.
De lo contrario, EEUU anunció que le destruirá las centrales eléctricas y los puentes. Días atrás lo tenía previsto, pero reculó. Comportamientos habituales de Trump: sabe mezclar “posiciones de rudas amenazas y luego de apertura”. Tampoco se abstiene de ejecutarlas. Obsérvese que decidió imponer “su propio bloqueo” en Ormuz, calificado por Irán una violación del alto el fuego, “un castigo colectivo…un crimen de guerra y contra la humanidad” (AFP; BBC News).
CRUZAR LA LÍNEA ROJA.
Al demostrar un poder regional mayúsculo, cuestionado recientemente por Turquía, Egipto y Siria, el ejército israelí avanza en lo concerniente a ocupar la región sur del territorio libanés: una franja de 10 kilómetros de profundidad desde la frontera. El riesgo es que lo anexe, a menos que sea desarmado Hezbolá.
Milicia, la cual, Teherán demanda a EEUU que las fuerzas israelíes dejen de arrasarla, a condición de negociar el fin de la lucha armada.
Asimismo, los colonos hebreos se expanden en Cisjordania; las fuerzas armadas ejercen control sobre la Franja de Gaza, con razón, garantizando la seguridad nacional.
Es evidente el escaso compromiso del Primer Ministro, Benjamin Neyanyahu, con cualesquier fórmulas de paz, pues él ha apostado por cumplir con objetivos mayúsculos, a través de de la acción bélica, a saber, deshacerse de las formaciones terroristas (Hamás, los hutíes y Hezbolá); y simultáneamente aminorar al máximo las competencias y las capacidades militares de su acérrimos enemigos: el régimen teocrático y su Guardia Revolucionaria.
Una prueba del repertorio de terroristas demenciales, quienes abogan por la aniquilación del Estado judío desde su fundación en 1948. Lo que llega a aumentar las probabilidades de acciones bélicas futuras.
ESTANDO CON PIES DE PLOMO: RUSIA Y CHINA.
RUSIA
Paralelamente, la discordia bélica entre Rusia y Ucrania continúa agravando el trance global. Vladimir Putin le cobra a la Unión Europea (UE) el respaldo incondicional a Ucrania. Aprovecha la dependencia europea del gas y petróleo rusos, por ello amenaza su seguridad económica y energética "siempre que pueda" (Deutsche Welle - DW). Ambos bandos entraron en aprensiones en extremo encontradas y arriesgadas.
Con la particularidad que la guerra del Medio Oriente "le ha dado un impulso inesperado al esfuerzo bélico ruso, debido al alza de los precios del petróleo" (Nathan Hodge), pues Moscú es de los grandes productores mundiales. Valga recordar que EEUU había suspendido hasta este 16 de mayo la mayoría de las sanciones dirigidas contra la industria petrolera de Moscú (DW).
CHINA
En el enfrentamiento bélico en el Medio Oriente, por su lado China mantiene una postura ambigua: por un lado, evita una confrontación directa y llama al diálogo. Por otro, fortalece sus cooperaciones "ilimitadas" con Rusia, agresora de Ucrania. Pretende consolidar allí influencia geopolítica y beneficiarse de nuevas dinámicas geoeconómicas, solo que la guerra en Irán, su socio energético, le origina riesgos en cuanto al abastecimiento del petróleo y el gas suyos.
China comienza a emerger como el sujeto destinado a ser tomado en cuenta. Su política de comercio exterior le es crucial, en ello descansa su poderío global, por eso aspira a un Medio Oriente seguro y accesible. Compite con los desarrollos e innovaciones occidentales, por "el frenético" control de materias primas, los yacimientos minerales de las "tierras raras", este último recurso fundamental a las tecnologías digitales.
Con el propósito de superar su desprestigio de potencia imperialista, disociadora, es de suponer que Pekín haya decidido variar la tentativa beligerante del Partido Comunista frente a Taiwán: "la provincia rebelde", según la versión del régimen totalitario, regido por Xi Jinping. Lo ilustra Cheng Li-wun, la líder del partido opositor Kuomintang (KMT) en Taiwán, quien recientemente llevó a cabo una visita a China, por invitación directa del autócrata Xi.
Ambos políticos sostuvieron conversaciones privadas, algo inusual en vista de las contradicciones existentes entre dirigentes de ambos lados del Estrecho. El KMT plantea una línea más conciliadora con Beijing, defendiendo el diálogo y la reducción de tensiones, lo que contrasta con la del gobierno taiwanés actual, protegido en todos sus extremos por EEUU.
Sin involucrarse militarmente en el Medio Oriente, pero cargado de duplicidad, Pekín ha buscado proyectarse allí, siguiendo el libreto de potencia estabilizadora, no expansionista (lo desmiente Taiwán), proclive al diálogo. Ya había acercado a Arabia Saudita e Irán, aprovechando los antagonismos y el talante de los contendientes, a efecto de fortalecer su influencia y peso geopolítico y geoeconómico, con la mira puesta en el Sur Global, política de poder descuidada por Washington.
Al tiempo que el gobiernante Xi intenta sacar provecho estratégicamente del discordante perfil altamente visible, injerencista, vastamente determinante de Estados Unidos de América en el enclave palestino de Gaza e Irán. Porque desafortunadamente con las posturas hegemonistas y unilaterales de la Administración Trump ha perdido credibilidad, situando a la vez el dólar en posición delicada (Joseph Stiglitz).
Indirectamente China se ha alineado a la política del recato de los miembros de la OTAN, quienes le han negado cooperación a Washington, en lo tocante a reabrir, mediante la fuerza militar, la vía de Ormuz, bloqueada por el régimen de Teherán. Los gobiernos francés y alemán rechazan que la disputa militar de esta ocasión, todavía sin expectativas de solución, "nada tiene que ver con la Organización transatlántica, y menos con los intereses europeos.
DIAMETRALMENTE OPUESTOS.
La ex-Vicepresidenta de EE.UU, Kamala Harris ha declarado que el Jefe de la Casa Blanca fue arrastrado a un conflicto, disuadido por Netanyahu. Ella se suma así a las casi sobradas y aceptadas críticas abiertas del Papa León XlV, frente a la guerra en el Medio Oriente, ubicándose también como antípodas.
Harris expresó que se entró en un conflicto que los estadounidenses rechazan. En las encuestas el Republicano solo posee un nivel de aceptación del 37% respecto a su labor: pésimo indicador de cara a las elecciones de medio período, a celebrarse en noviembre de este año.
Según ella, la Administración ha permitido que la agenda política de un líder extranjero dicte la seguridad nacional de Estados Unidos. La ex-candidata del Partido Demócrata acusó a Trump de estar actuando "de forma impulsiva, dejándose guiar por intereses que no se alinean " con los de EEUU. Harris subraya que ha habido permisividad y "nivel de incompetencia y falta de visión”.
Rechazando el estado de guerra en la región, el sucesor de Pedro se lanzó a defender los principios de la paz, el diálogo y el multilateralismo, oponiéndose a la retórica desproporcionada, que induce a la eliminación de la civilización iraní, y cualesquier otras acciones violentas, esta vez desencadenadas por el Presidente Donald Trump (furioso con el Pontífice), en asocio con el Primer Ministro de Israel.
Luego el Papa arremetió contra el despótico "establishment" de Irán, culpable de la cadena de actos de represión que le han costado la vida a miles de gentes en ese país.
Trump logró enfadar a los miles de millones de Católicos del planeta con sus insultos al Papa, acompañado de herejías. Luego bajó los decibeles. Tras amenazar con liquidar la civilización persa si fuera necesario, en caso de ser rechazado su plan de paz, planteó "como mínimo volar por los aires la infraestructura del sistema eléctrico y los puertos, una retórica histriónica, cuya temeridad y egolatría lo movieron a compararse con Nuestro Señor Jesucristo.
A modo de cierre de este escrito, el panorama global revela un derecho internacional “pisoteado”, como lo ha calificado António Guterres, del cual emerge debilitado el orden democrático liberal, sustentado en normas y principios, al imponerse —especialmente— la lógica geopolítica, expansiva o anexionista de las grandes potencias.
Estados Unidos de América, Rusia y China —y, en menor medida, la rezagada Unión Europea, dependiente de Washington en materia de defensa— procuran no perder su supremacía. Las vicisitudes y los altibajos de la política internacional les imponen calibrar decisiones y riesgos, en entornos marciales convulsos, que terminan favoreciendo sus intereses, aunque con dolorosas repercusiones globales.
Bien entrado el siglo XXI, resulta evidente la predominancia de una geopolítica nacionalista y depredadora por parte de las grandes potencias, que obstaculizan el multilateralismo y el consenso diplomático.
Se trata de un síntoma peligroso que entorpece el ideal y la esperanza de un sistema internacional justo, democrático y respetuoso de la igualdad soberana y jurídica de los Estados. Un horizonte que, hasta la fecha, luce aún distante, pues las hostilidades en Ucrania, Irán, África, entre otras geografías humanas, así como el ascenso de nuevas formas de autoritarismo y la exaltación del odio, la prepotencia y la violencia, han terminado por convertirse en verdaderos escombros.
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