ronald obaldía
sábado, 12 de septiembre de 2026
LA DIPLOMACIA DE DONALD TRUMP ANTE EL LABERINTO DE LAS GUERRAS Y LA PRESIÓN ELECTORAL. Autor: Ronald Obaldía González.
LA DIPLOMACIA DE DONALD TRUMP ANTE EL LABERINTO DE LAS GUERRAS Y LA PRESIÓN
ELECTORAL. Autor: Ronald Obaldía González.
La incertidumbre, la inseguridad y la inestabilidad internacionales continúan extendiéndose tanto en el ámbito geopolítico como en el geoeconómico. La persistencia y la expansión de las hostilidades en Europa Oriental y el Medio Oriente, las dificultades en cuanto a alcanzar acuerdos de paz y las crecientes perturbaciones sobre las rutas marítimas del comercio de los hidrocarburos, configuran un
escenario que pone a prueba la capacidad de la diplomacia de Estados Unidos de América (EEUU), con miras a contener las acciones bélicas y restablecer las condiciones mínimas a favor de la
seguridad y la estabilidad internacionales.
A ello se agrega la política arancelaria nacionalista o unilateral de Washington, cuyas repercusiones se entrelazan con las tensiones geopolíticas y afectan las cadenas logísticas, las inversiones y los flujos financieros de los mercados transnacionalizados.
La proclamada diplomacia transaccional ha carecido de resultados tangibles, y esa dificultad comienza a adquirir una dimensión electoral a lo interno de EEUU, particularmente por el impacto de la guerra sobre los precios de los combustibles.
El Presidente Donald Trump no se juega personalmente una elección en noviembre de este año, sino que las elecciones legislativas de medio periodo pueden determinar si el Partido Republicano conserva su mayoría en el Congreso de la Unión Americana. Por ello, es preciso hablar del riesgo electoral de
Trump y de la mayoría Republicana.
Comienza a adquirir especial relevancia la brecha entre las expectativas creadas por Trump y los resultados efectivamente alcanzados por su política exterior. El Presidente estadounidense había prometido que podía poner fin rápidamente a determinadas antagonismos militares.
Sin embargo, la guerra en Ucrania continúa, mientras que en Medio Oriente tampoco se ha conseguido consolidar una solución definitiva. Las negociaciones entre Rusia y Ucrania permanecen estancadas ante la ausencia de concesiones sustantivas mutuas, al tiempo que la conflagración conserva capacidad, respecto a prolongarse durante el invierno y continúa registrando ataques de largo alcance.
La situación en Medio Oriente presenta dificultades todavía mayúsculas. La Administración Trump trabaja en una estrategia de cara a la etapa posterior a la guerra con Irán, basada en tres grandes objetivos: contener a Teherán (la desnuclearización), ampliar la normalización de relaciones entre Israel y los países árabes y gestionar las consecuencias de la guerra de Gaza. Sin embargo, el propio proyecto se encuentra todavía en elaboración y depende de circunstancias políticas y estratégicas que Washington no controla plenamente.
Arabia Saudí, Qatar y Egipto mantienen reservas frente a cualquier arquitectura regional que no coloque la cuestión palestina en un lugar primordial. Persisten esfuerzos que se apoyan en los Acuerdos de Abraham, suscritos en 2020 durante el primer mandato de Donald Trump, mediante los cuales se avanzó en la normalización de las relaciones entre Israel, por un lado, y Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán, por otro.
Pero Turquía, Pakistán, Arabia Saudita y Qatar, entre otros sujetos regionales, han puesto de manifiesto sus suspicacias ante el creciente poderío integral del Estado hebreo en la región, fortalecido tras las devastaciones provocadas en Gaza, el sur del Líbano, las intervenciones en Siria, así como en el continuo y severo debilitamiento de la República Islámica de Irán, en términos militares y económicos.
La dificultad de Washington se vuelve evidente cuando se observa la conducta del Primer Ministro Benjamin Netanyahu. Mientras la Casa Blanca procura proyectar una arquitectura diplomática alrededor del período posterior a la guerra, sectores determinantes de la derechista coalición israelí defienden el desplazamiento de la población palestina de Gaza. El Ministro de Defensa, Israel Katz, ha sostenido que no existe una solución acerca de Gaza sin esa supuesta “emigración”, al tiempo que reconoce que a efecto de llevar adelante el proyecto, Israel necesita el respaldo de Washington.
De esta manera, la diplomacia de Trump se encuentra atrapada en una contradicción: pretende presentarse como instrumento de pacificación y, simultáneamente, debe administrar las posiciones de
aliados, cuyas acciones pueden dificultar sus propios objetivos diplomáticos. La existencia de un plan estadounidense sobre Gaza no significa, por sí misma, que Washington posea la capacidad necesaria de imponerlo a todos los agentes involucrados.
Incluso la propuesta de la reconstrucción, el desarme de Hamás y el establecimiento de una administración transitoria continúa enfrentando desacuerdos sustanciales. A la vez que agonizan las
demandas internacionales a favor de la creación del Estado de Palestina.
La cuestión del Estado se agrava ante la creciente e incontenible violencia y enemistad histórica, sean las arremetidas constantes y redadas de pueblos palestinos: los nuevos asentamientos o colonias auspiciadas con frecuencia por el Primer Ministro Benjamin Netanyahu, las que se disparan en Cisjordania, a raíz del ataque del movimiento islamista de Hamás en contra de los israelíes, esto el 7 de octubre del 2023. El propio Embajador de EEUU en Israel deploró tales acciones arbitrarias, las calificó
de "crímenes", causados por colonos hebreos, lo cual ha obligado a Netanyahu a echar marcha atrás con la expansión de asentamientos, debido a presiones de Washington.
A la compleja ecuación se agrega el frente libanés. El alto el fuego entre Israel y Hezbollah no ha eliminado las hostilidades. La disputa por estratégicas espacios físicos, acompañada de bombardeos y
ataques con drones, demuestra que la región permanece expuesta a otra escalada. Washington intenta mediar entre Israel y Líbano, presiona a Hezbollah a entregar posiciones al Ejército libanés. La
organización terrorista se resiste al desarme y condiciona cualquier avance a la evolución de la postura iraní, su protector.
Más delicada todavía es la situación alrededor de Irán y del estrecho de Ormuz. Los ataques intermitentes entre Estados Unidos e Irán, las represalias iraníes contra intereses estadounidenses en el
Medio Oriente y la amenaza de mantener restringido el tránsito por ese estrecho han convertido a una ruta estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos en uno de los principales puntos de presión de las hostilidades.
Según los datos recopilados, antes de la guerra por Ormuz transitaba aproximadamente una quinta parte de las exportaciones mundiales de energéticos, por lo que cualquier perturbación significativa repercute inevitablemente sobre los mercados petroleros, el transporte de los hidrocarburos y la actividad comercial en general. Ormuz está dominado por las consecuencias de la guerra, lo cual ha ralentizado la economía global.
La dimensión económica de las perturbaciones es precisamente la que puede transformar una controversia geopolítica distante en un desacierto electoral doméstico en contra de la Casa Blanca. El
incremento de los precios de los combustibles ya está reduciendo la popularidad de Trump.
Las fuentes informativas señalan que el Presidente ha expresado su expectativa de que la guerra concluya poco después de las elecciones legislativas de noviembre, mientras acusa a Teherán de intentar influir sobre el resultado electoral. La complicación reside en que, mientras la diplomacia busca una salida, la prolongación de los antagonismos mantiene abierta una de las principales fuentes de presión sobre el bolsillo de los estadounidenses.
Es precisamente en este punto donde aparece repentinamente otro factor de perturbación: la reaparición ofensiva de los hutíes de Yemen en el Mar Rojo. El control hutí del puerto de Moca, junto con su creciente presencia en la zona de Al Hudayda y su proximidad al estrecho de Bab el Mandeb, introduce una nueva variable estratégica en una región ya sometida a fuertes turbulencias. Bab el Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una vía esencial del comercio marítimo entre Asia y Europa, particularmente a través del canal de Suez.
La posibilidad de que los hutíes lleguen a controlar posiciones desde las cuales puedan amenazar la navegación mediante misiles, drones o minas marítimas representa, por tanto, un riesgo que trasciende las fronteras de Yemen y las capacidades militares de Arabia Saudita, aliado del débil gobierno de Yemen, y por ello enemigo de los hutíes.
La relevancia de este movimiento de los rebeldes yemenitas, aliados de Irán, reside en que podría generar un doble estrangulamiento de las rutas energéticas internacionales. Por un lado, Irán mantiene capacidad de presión sobre el estrecho de Ormuz; por otro, los rebeldes hutíes pueden alterar el tráfico marítimo en Bab el Mandeb. De materializarse simultáneamente ambas amenazas, quedarían sometidas a una presión extraordinaria dos de las principales arterias marítimas que conectan los mercados energéticos y por ende el mercado global. Las consecuencias podrían extenderse desde el precio del petróleo, el
gas, los fertilizantes, hasta los costos del transporte de mercancías y los seguros marítimos.
No se trata de una hipótesis completamente abstracta. Los antecedentes demuestran la capacidad de los hutíes, en cuanto a trastornar directamente la infraestructura energética regional. En 2019, un ataque con drones contra instalaciones de Aramco paralizó más del 40 % de la producción de crudo saudí. En
la actual coyuntura, la monarquía de Riad ha respondido mediante la creación de una coalición multinacional, destinada a proteger la libertad de navegación y las rutas de suministro energético en Bab
el Mandeb, el mar Rojo y el golfo de Adén (EL PAÍS, ESPAÑA).
Los perjuicios adquieren así una proyección global. Ya el cierre o la perturbación de Ormuz encarece y dificulta el transporte de hidrocarburos procedentes del Golfo Pérsico; una alteración simultánea de Bab el Mandeb obligaría además a modificar significativas rutas comerciales entre Asia y Europa.
El resultado sería una combinación particularmente adversa: mayores costos energéticos, encarecimiento del transporte, presión sobre las cadenas de suministro y renovadas tendencias inflacionarias. En días recientes los precios de los combustibles ($108 el barril) en Estados Unidos de América han reflejado el impacto de la crisis energética internacional, convirtiendo al combustible en uno de los principales canales, mediante los cuales las guerras están trasladándose a la economía estadounidense.
De este modo, la política exterior de Trump enfrenta una paradoja de considerable impacto. Cuanto más se prolongan las guerras que pretendía resolver rápidamente, mayor es la presión sobre la economía y, consecuentemente, sobre su capital político interno. Y cuanto mayor es esa presión, más difícil resulta separar la gestión de las crisis internacionales de las necesidades electorales de la Casa Blanca.
Las elecciones legislativas de noviembre adquieren, por ello, resonancia estratégica. No solamente estarán en juego escaños del Congreso: también será sometida a prueba la capacidad del Partido
Republicano con la mira puesta en conservar su mayoría y, con ella, la capacidad de Trump en desarrollar sin obstáculos su programa político nacionalista y hegemónico global (MAGA). Una derrota
Republicana podría reducir considerablemente el margen de maniobra presidencial y convertir al Congreso en un escenario de mayor confrontación sobre la política exterior, el gasto militar, los
aranceles y las consecuencias económicas de las guerras.
La paradoja resulta todavía más profunda porque el propio éxito de la diplomacia trumpista depende, en buena medida, de producir resultados visibles antes de que los costos económicos y políticos de los conflictos se vuelvan irreversibles. Una diplomacia que anuncia acuerdos, pero no consigue materializar ceses duraderos de las hostilidades; que proyecta nuevas doctrinas y arquitecturas de seguridad, pero no logra contener a sus propios aliados; y que busca presionar militarmente a sus adversarios, mientras las rutas energéticas permanecen amenazadas, obstruidas, corre el riesgo de quedar atrapada en un ciclo de escalada que contradice su promesa original de restaurar la paz mediante la fuerza militar,
combinada con la transacción bajo presiones políticas y económicas.
El retorno de los hutíes al escenario del mar Rojo constituye, en este sentido, algo más que un episodio adicional de la guerra de Yemen. Representa la ampliación geográfica del caos geopolítico "y la aparición de un nuevo punto de estrangulamiento para el comercio mundial". Si Ormuz y Bab el Mandeb llegaran simultáneamente a convertirse en zonas de alta peligrosidad frente a la navegación, el conflicto dejaría de ser únicamente una confrontación entre Estados y organizaciones armadas de Medio Oriente a pasar a transformarse, con mayor intensidad, en un fenómeno capaz de trastornar el funcionamiento de los mercados transnacionalizados.
En última instancia, la cuestión que se plantea a Trump ya no es solamente si puede ganar una determinada negociación diplomática, sino si puede demostrar que su política exterior posee capacidad efectiva en lo concerniente a terminar las guerras, estabilizar y dar seguridad a las rutas estratégicas, así como evitar que la confrontación geopolítica se transforme en inflación doméstica.
Mientras Ucrania continúa en guerra indefinida, Gaza permanece políticamente irresuelta; "el frente israelí-libanés conserva capacidad de combustión", Irán mantiene abierta la disputa por el estrecho Ormuz, EEUU interfiere en el funcionamiento de sus puertos; y los hutíes reaparecen amenazando Bab el Mandeb; así, entonces, la promesa de Trump de ejercer una diplomacia capaz de imponer resultados rápidos se enfrenta a su prueba más exigente.
Esa prueba, inevitablemente, comienza a trasladarse desde los campos de batalla y los estrechos marítimos hasta el escenario político estadounidense. En noviembre, los electores no solamente podrán valorar la situación económica, los precios de los combustibles o la política interna; también podrían preguntarse si la política exterior de Donald Trump ha sido capaz de producir la paz y la estabilidad que prometió.
El riesgo reside en que las conexiones entre la incapacidad de cerrar los antagonismos regionales y la creciente presión electoral interna terminen configurando una peligrosa cadena de acontecimientos: desde la tensión en el estrecho de Ormuz y el Bab el Mandeb, pasando por las disrupciones en el comercio mundial de hidrocarburos y un eventual incremento de la inflación (doméstica y mundial), hasta desembocar en el descontento del electorado estadounidense.
Una sucesión de acontecimientos que podría adquirir la forma de una verdadera «Caribdis» geopolítica: un remolino capaz de arrastrar a la propia administración Trump hacia las turbulentas aguas de la incertidumbre electoral y, eventualmente, contribuir al inicio del declive de la indeseable ultraderecha global. Lo último nos complacerá sobremanera.
Fuentes de consulta:
The Daily Digest
Chaima Chihi. En: Euronews
El Economista//El Economista//AFP
BASSEM MROUE. En: Associated Press
EL PAÍS, ESPAÑA: Antonio Pita/03/09/2026, Natalia Sancha 10/09/2026.
Bilal Osama (DPA/Europa Press)
White House / CENTCOM / CCTV+). En: Europa Press - Video
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jueves, 3 de septiembre de 2026
ENTRE EL ASOMBRO Y LA CIENCIA: LA LECCIÓN DE DOÑA EDITH CHACÓN DE MORA. MISIÓN CUMPLIDA: FELIZ VIAJE A LA ETERNIDAD.
ENTRE EL ASOMBRO Y LA CIENCIA: LA LECCIÓN DE DOÑA EDITH CHACÓN DE MORA. MISIÓN CUMPLIDA: FELIZ VIAJE A LA ETERNIDAD.
En 1970, un numeroso grupo de adolescentes ingresamos, por primera vez, a las aulas de nuestro querido Liceo Rodrigo Facio Brenes ("el Facio") . Éramos parte de aquella voluminosa generación nacida durante la década de 1950, una época en la que Costa Rica experimentó un crecimiento demográfico, sin precedentes, en su historia patria. Ese positivo bono demográfico tuvo lugar en nuestro Distrito de Zapote.
La mayoría de aquellos estudiantes que por primera vez ingresábamos a la secundaria proveníamos de nuestra querida Escuela Napoleón Quesada Salazar. Allí había corrido el runrún —y esta vez era cierto— sobre la presencia de un «feto humano» y de otro perteneciente a un animal, ambos conservados en el laboratorio de Ciencias. El término «feto» no nos resultaba entonces tan familiar. Aquellos carajillos, llenos de curiosidad, deseábamos conocerlos apenas se iniciaran las clases.
Eran tiempos en los que la educación sexual prácticamente no existía. Para nosotros, muchachos de aquella época, varios de estos temas estaban rodeados de misterio, curiosidad y hasta cierto temor. Sin embargo, al llegar al colegio tuvimos la oportunidad de conocer numerosos aspectos, relacionados con el cuerpo humano y la reproducción, esta vez a partir de explicaciones científicas que, de alguna manera, comenzaron a disipar buena parte de aquellas dudas e inquietudes propias de nuestra edad.
Resultó que las lecciones de Ciencias estuvieron entre las primeras con las que tuvimos contacto al ingresar al colegio. Se impartían en un laboratorio cuidadosamente resguardado por una elegante dama: la profesora de aquella disciplina. Vestía una bata blanca, indumentaria, asociada con los profesionales de las ciencias; su presencia nos impresionaba. El porte y compostura de ella nos hacían sentir que estábamos entrando en una nueva dimensión educativa.
Aquella educadora transmitía seriedad y garbo, pero también una particular empatía con nosotros, los jóvenes estudiantes. Su manera de conducirse nos inspiraba respeto y, al mismo tiempo, confianza. Para aquellos muchachos que apenas comenzábamos nuestra vida de secundaria, aquel laboratorio representaba un mundo desconocido, lleno de objetos y conocimientos que despertaban nuestra curiosidad.
Nosotros sabíamos que, detrás de las vitrinas del laboratorio de Ciencias, se encontraba aquel misterioso «feto humano» del que tanto habíamos escuchado hablar. Su presencia alimentaba aún más nuestra curiosidad y hacía que aquellas primeras lecciones adquirieran, para nosotros, un interés especial.
Aquella notable profesora era la desamparadeña-zapoteña Edith Chacón Serrano, quien contrajo matrimonio con el también desamparadeño-zapoteño profesor José Joaquín Mora Mora. A finales de la década de 1940, ambos decidieron establecerse en nuestra comunidad y construir aquí sus vidas. Una antigua y señorial vivienda, que todavía sobrevive al paso del tiempo, se convirtió en el hogar de esta ilustre pareja y de sus cuatro hijos.
Precisamente, el profesor José Joaquín Mora Mora llegaría a ocupar un lugar destacado en la historia de la educación costarricense, al convertirse en el decimoséptimo director del Liceo de Costa Rica, cargo que ejerció entre 1959 y 1964. El propio Archivo Nacional de Costa Rica conserva una fotografía suya en la colección de la Fundación Mauro Fernández del Liceo de Costa Rica, donde se consigna expresamente este período de su gestión.
Prosigamos con la narrativa del feto y de las enseñanzas de nuestra recordada profesora, doña Edith, quien hoy ha partido al Cielo. Antes de que pudiéramos contemplar aquel feto humano y los demás objetos que formaban parte de las lecciones de Ciencias, ella ordenó el ingreso de aquellos carajillos curiosos al increíble laboratorio científico.
Pero, antes que la curiosidad, estaba la disciplina. Teníamos que aprender a comportarnos con responsabilidad y a cuidar los bienes y materiales que allí se encontraban. Doña Edith, con su experiencia de verdadera educadora, ya había previsto nuestros apetitos científicos y sabía perfectamente qué era aquello que despertaba nuestra mayor curiosidad: el misterioso feto humano del que tanto se había runroneado desde nuestra escuela.
La profesora sabía que aquel pequeño espécimen se había convertido, incluso antes de iniciar las clases, en una suerte de fascinante atractivo para nosotros. Y seguramente comprendía que, detrás de aquella curiosidad juvenil, había también una magnífica oportunidad para enseñarnos, con rigor científico, sobre la vida, el cuerpo humano y los misterios de la naturaleza.
Una vez hecha la explicación detallada del recinto científico y dadas a conocer las normas de conducta que debíamos observar en él, nuestra profesora —quien había realizado las gestiones necesarias para conseguir aquel feto humano y utilizarlo como herramienta para el conocimiento— se adelantó a nuestras ansiosas expectativas. Con absoluta claridad, nos expresó, aproximadamente, lo siguiente:
—Ahora sí, esto es lo que ustedes desean saber. Pero pongan atención primero a este concepto, antes de observar directamente a aquella criatura cuya evolución se vio frustrada:
«El feto humano es el ser humano en desarrollo dentro del útero materno, desde aproximadamente la novena semana de gestación hasta el nacimiento. Durante esta etapa, sus órganos y sistemas continúan formándose, madurando y adquiriendo progresivamente las características propias del cuerpo humano. En términos sencillos, el período fetal corresponde a la etapa del desarrollo prenatal que sigue al período embrionario y precede al nacimiento».
Y así continuaban sus explicaciones, con aquella claridad pedagógica que nos permitía comprender, poco a poco, lo que hasta entonces había sido para nosotros un mundo desconocido.
¡Oh, doña Edith, bella dama centenaria!, cuya memoria permanece viva entre quienes fuimos sus alumnos!! ¡Cómo tengo todavía presentes sus enseñanzas, impartidas con tanta dedicación, paciencia y exquisita vocación! Aquella lección sobre el feto humano no fue simplemente una clase de Ciencias; quedó grabada en nuestra memoria como una de las primeras experiencias de aquel nuevo universo de conocimientos que se abría ante nuestros ojos.
Así se desempeñaban nuestros eximios profesores de aquel querido colegio zapoteño: con autoridad, conocimiento y, sobre todo, con verdadera vocación de educadores. A todos ellos, hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a formar generaciones, nuestro recuerdo, nuestra gratitud y nuestro eterno reconocimiento. Dios los bendiga a todos, padres y madres del saber.
lunes, 31 de agosto de 2026
EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ) Y SU TRADICIÓN DEPORTIVA. Apuntes para la historia del deporte en el Distrito de Zapote, en ocasión de los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José. JULIO, 2026. Autores: Marilyn Astorga Molina, Síndica Distrital del Concejo de Distrito de Zapote; Ronald Obaldía González y Gustavo Amador Hernández, miembros de la Asociación Cívica Cultural del Distrito de Zapote. VERSIÓN NÚMERO TRES.
EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ) Y SU TRADICIÓN DEPORTIVA. Apuntes para la historia del deporte en el Distrito de Zapote, en ocasión de los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José. JULIO, 2026. Autores: Marilyn Astorga Molina, Síndica Distrital del Concejo de Distrito de Zapote; Ronald Obaldía González y Gustavo Amador Hernández, miembros de la Asociación Cívica Cultural del Distrito de Zapote. VERSIÓN NÚMERO TRES.
INTRODUCCIÓN.
La celebración de los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José (JULIO, 2026) constituye un acontecimiento de especial significado para las comunidades que integran nuestro cantón. La participación de numerosos atletas del Distrito de Zapote en esta inigualable iniciativa del Alcalde Diego Miranda Méndez y el Concejo Municipal del Gobierno Local de San José no solo merece reconocimiento por su esfuerzo y espíritu competitivo, sino que también invita a volver la mirada hacia las raíces de la práctica deportiva en nuestra comunidad.
El deporte ha sido, por muchas décadas, un factor de integración social, formación de la juventud y fortalecimiento de la identidad zapoteña. Detrás de cada disciplina existen hombres y mujeres, instituciones educativas, organizaciones comunales y dirigentes que, con dedicación y visión, promovieron espacios para el entrenamiento, la recreación y la sana competencia.
Gracias a ese esfuerzo colectivo, Zapote logró desarrollar una rica tradición deportiva que trascendió el ámbito local y permitió el surgimiento de atletas, entrenadores y equipos que dejaron una huella en el deporte costarricense. Las páginas que siguen reúnen una serie de apuntes históricos sobre algunas de las disciplinas que encontraron arraigo en el Distrito, entre ellas el atletismo, el baloncesto, el voleibol, la natación, las artes marciales, el ajedrez y otras especialidades.
Más que una historia exhaustiva, este escrito pretende preservar la memoria de quienes hicieron posible ese legado y rendir homenaje a las generaciones de deportistas zapoteños, cuya dedicación continúa inspirando a los participantes de los actuales Juegos Deportivos Cantonales.
EL LICEO RODRIGO FACIO BRENES (DISTRITO DE ZAPOTE - SAN JOSÉ), PIONERO DE LA EVOLUCIÓN DEL ATLETISMO COSTARRICENSE.
El auge del deporte del atletismo en el distrito de Zapote significativamente se explica con la fundación en 1962 del Liceo Rodrigo Facio Brenes ("El Facio"), de donde también salieron muchos de los buenos corredores costarricenses, quienes compitieron a nivel internacional. Dos profesores de la institución educativa lo impulsaron entre los estudiantes, a saber Clemencia Conejo y German Vargas.
También narra Mainor Santillán Corrales que entre finales de la década de 1950 y la década de 1960 en la Ciudadela zapoteña un grupo de jóvenes de esa barriada de manera informal practicaron el atletismo (recreativo). Solían hacer recorridos hasta La Unión (Tres Ríos, Curridabat y Montes de Oca).
Un circuito abierto compuesto por Zapote, Curridabat y San Francisco de Dos Ríos solía ser el recorrido de los alumnos competidores. Entre los destacados atletas zapoteños de aquel entonces , encontramos los estudiantes hermanos Ávalos Hoffman (Jorge y Carlos), así también Mario Rivera Flores, Raúl López Guilles, este hijo del Cónsul de Honduras, suya sede se halló en nuestra comunidad. Las alumnas Sara Ulloa y Anna Abbott, en la rama femenina, cosecharon también interesantes triunfos.
Cabe señalar que entre los atletas destacados en los inicios del crecimiento de nuestro colegio hubo estudiantes que provenían de localidades vecinas fueran de Curridabat , San Francisco de Dos Ríos, los barrios Vasconia, La Cruz, Córdoba, Luján, etcétera . De ellos tenemos en mente a los hermanos Abbott Sharpe (Carlos y César). Principalmente, Carlos Abbott fue de los pioneros del atletismo y de los mejores velocistas nacionales. Luego se desempeñó como profesor de educación física, igualmente en nuestro centro educativo.
Compañeros de él en competencias intercolegiales, nacionales e internacionales lo fueron Santiago Vargas, Levi Jackson, Glen Clark, Escobedo, todos ellos estudiantes "del Facio". En la primera imagen de este relato observamos la pequeña e improvisada plazoleta de nuestro colegio, anexa al lado sur del salón de actos de la Escuela Napoleón Quesada Salazar, espacio que sirvió a la actividad de los entrenamientos de los atletas. Adentrada la década de 1970 ese sitio deportivo desapareció, a fin de dar lugar a la construcción de aulas adicionales.
En la segunda imagen apreciamos al estudiante e internacional Carlos Abbot en plena competencia en las olimpiadas intercolegiales, celebradas en 1967. Según lo visualizamos en la tercera fotografía, los exitosos antecedentes, acumulados por aquellos estudiantes los revivieron en la década de 1980 el grupo de atletismo de nuestro colegio, bajo la guía del propio Abbott, ya como ex atleta y docente titulado.
No pocos zapoteños participaron después en las competencias dominicales organizadas por la Federación Costarricense de Atletismo, cuyo comienzo se dio a principios de la década de 1980, cuando se popularizaron. Fijo que tales eventos se mantienen activos, y es de suponer que cuentan con la participación de gente zapoteña amante de dicha rama del deporte. Uno de ellos llegó a ser Guillermo Esquivel Ortiz (Memito), el dedicado de la primera edición LAMINATÓN 2026, la cual tuvo lugar en nuestra comunidad.
HUBO ARTES MARCIALES EN EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ - COSTA RICA).
A mediados de la década de 1970 los profesores Alberto Montero Fonseca, junto con Miguel Cavallini Álvarez, introdujeron en el distrito de Zapote (San José) la enseñanza y la práctica de las artes marciales, particularmente el Taekwondo. Fue en las instalaciones de la Casa de la Juventud, fundada a inicios de 1975, donde se impartieron las primeras lecciones.
Abajo, una de las fotografías destaca uno de los entrenamientos de los alumnos de la primera y única escuela de este deporte que aquí hemos visto nacer.
Los profesores zapoteños Montero y Cavallini se habían capacitado en la academia Moo Duk Kwan, otrora situada en el barrio La Granja del cantón de Montes de Oca, esta inaugurada también en la década de 1970. Otros zapoteños, entre ellos Edwin Obaldía Hernández, Manuel Fonseca Álvarez, Francisco Leiva, Rodolfo Arias Portilla egresaron de la citada academia.
Sin embargo, el profesor Montero Fonseca se dedicó a la tarea de formar niños, jóvenes y adultos en la rama del Taekwondo, aplicando su sobrados conocimientos y elevada experiencia, propios de su larga y fructífera carrera deportiva. Decenas de alumnos del Liceo Rodrigo Facio Brenes fueron favorecidos con sus enseñanzas, al igual que múltiples servidores de varias empresas privadas locales. En la actualidad él se desempeña como docente de las artes marciales en el distrito de San Francisco de Dos Ríos.
Entre los hechos sobresalientes en el ámbito de las artes marciales en Zapote, cabe resaltar los éxitos nacionales e internacionales de uno de sus hijos, además capacitado aquí. Se trata del joven Taekwondista, Diómedes Santillán Marín, quien ha conquistado títulos a nivel nacional e internacional, tales como el Subcampeonato Panamericano, celebrado en El Salvador, así como campeonatos a granel en Costa Rica y en Centroamérica. Justamente, el barrio de la Ciudadela de Zapote le rindió un homenaje a Santillán Marín en razón de sus excepcionales triunfos deportivos en las artes marciales.
Enseguida se exponen en una fotografía anexa a este relato las múltiples medallas alcanzadas por este distinguido joven a lo largo de su corta carrera deportiva.
LOS ZAPOTEÑOS APRENDIERON A NADAR. El deporte de la natación en nuestro distrito de Zapote (San José) tiene una historia de larga data. No se tiene registro de zapoteños destacados a nivel nacional e internacional en dicha rama deportiva. Al hacer mención acerca de la introducción de ella en la comunidad hay que remontarse a las famosas pozas formadas por nuestras gentes en las aguas claras y límpidas de los ríos Ocloro y María Aguilar, que atraviesan nuestra geografía.
Niños y jóvenes hicieron sus primeros acercamientos con este deporte en tales "balnearios pintorescos", cargados de cientos de leyendas y anécdotas. Busquen a un zapoteño de más de 55 años para que haga relatos de estos simpáticos sitios que fueron una fuente de recreación e integración social, concurridos también por habitantes de otras vecindades.
Luego hay que recordar las valiosas clases de natación impartidas en la piscina de Alfredo Cruz Bolaños, ubicada en Lourdes de Montes de Oca, por los entrenadores Francisco Rivas y Fernando Díaz a los estudiantes de las escuelas y algunos colegios del cantón central de San José, incluida nuestra Escuela Napoleón Quesada. No pocos aprendimos a realizar las primeras brazadas en aquella alberca, de las pocas en aquellas épocas, la cual estuvo a la disposición entre las décadas de 1950 y 1970, inclusive.
Las piscinas de la Clínica Carlos Durán en barrio Vasconia se convirtieron después en centros de aprendizaje; allí cientos de jóvenes y niños retaron un deporte el cual requiere un esfuerzo corporal total para practicarlo.
ORÍGENES DEL BALONCESTO EN EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ).
Fue como a finales de la década de 1950 que en nuestra Ciudadela - levantada casi a finales de la década de 1940 - se construyó el primer sitio - el parque o "play" local -, destinado a la práctica del baloncesto (o el basquetbol). El cual, de paso, conocieron los habitantes del distrito de Zapote (San José).
Los miembros de la Junta Progresista de esa barriada hicieron actividades sociales, con el propósito de hacerlo realidad, esto con el respaldo brindado por la Municipalidad de San José, quien aportó parte de los materiales.
El "ciudadeleño" don José María Hernández (Chema) recuerda a varios de los más apasionados jugadores del basquetbol, entre los que se encontraban Javier Prado (qdDg), Eduardo Sancho (Magistrado de la República - + -), Rodolfo Esquivel, los hermanos Cubero Vega (Juan de de Dios y Carlos Alberto), Danilo Cascante, Álvaro Roldán, Carlos Brenes Gómez, Jorge Song (qdDg), Carlos Venegas (qdDg), Sergio González, "Gato" Salazar, Manuel Salazar, los hermanos Esquivel Forero. Ellos fueron toda una generación de un grupo de muchachos (estudiantes), vigente entre las décadas de 1950 y 1960.
A ese campo deportivo se acercaron también los vecinos del barrio la Granja (Montes de Oca), así como los de otros barrios zapoteños. Con la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes se extendió el hábito de los jóvenes por dicho deporte, puesto que fue levantado un segundo espacio. Un representativo colegial se conformó en la institución educativa.
Don Manolo Carvajal Robles, otro ciudadeleño, confirma todo lo mencionado por el señor Hernández. Esa "generación ciudadeleña" había cursado sus estudios fuera en el Liceo José Joaquín Vargas Calvo, o en el Liceo Costa Rica, porque todavía Zapote carecía de un colegio, según lo relata el señor Carvajal Robles. Inaugurado nuestro Rodrigo Facio, varios de esos jóvenes se matricularon en nuestra institución y allí practicaron el baloncesto.
Un equipo (formal) de esa especialidad fue conformado por los zapoteños en esa época. Enseguida obsérvese la imagen que presentamos a continuación, que corresponde a aquellos tiempos, donada por don Maynor Santillán en la ocasión de este relato.
AJEDREZ EN EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ).
El ajedrez se define como un juego de estrategia y lógica para dos jugadores, el cual se desarrolla sobre un tablero de 64 casillas (ocho por ocho). Se alternan movimientos, a fin de dar jaque mate al rey del oponente. Cada jugador controla 1 rey, 1 dama, 2 torres, 2 alfiles, 2 caballos y 8 peones.
La primera competencia de este interesante juego, por primera vez, se llevó a cabo en nuestra Casa de la Juventud en febrero de 1975 (hace 51 años). Participaron 9 jugadores. Varios de ellos lo aprendieron en la universidad. Hubo estudiantes del Liceo Rodrigo Facio Brenes que también compitieron.
Entre los jugadores destacados en aquel evento, recordamos a Javier Matarrita Bacca (el campeón), William Brenes Gómez y William Chacón Araúz (+).
Con motivo del Primer Festival Deportivo de nuestro distrito de Zapote, patrocinado por su Concejo de Distrito Municipal, se decidió organizar el segundo certamen de dicha disciplina. La Asociación Desamparadeña del Ajedrez, así como la Universidad de Costa Rica (UCR) ofrecieron magnífica colaboración técnica para la realización de la competencia, en la cual se contó con la participación de los ajedrecistas locales.
Una vez concluido el Festival Deportivo, el Concejo de Distrito coordinará esfuerzos con la UCR y la Asociación Desamparadeña, a fin de fomentar en los niños y los jóvenes la enseñanza y la práctica de este deporte mental.
BREVE HISTORIA DEL VOLEIBOL EN EL DISTRITO DE ZAPOTE.
El deporte del voleibol había nacido en Estados Unidos de América a mediados de la última década del Siglo XlX. Particularmente, se comenzó a practicar en Costa Rica en 1945; se fue popularizando en la década de 1950. Fue nuestro distrito una de las comunidades donde tuvo excelente acogida.
Con la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes (1962) la disciplina cobró un enorme impulso. Harys Regidor Beltrán, siendo estudiante y luego egresado de nuestro colegio, junto con otros estudiantes de su misma generación (1966) , comenzaron a fomentar la práctica de ese juego. A finales de la década de 1960 se construyó en el centro educativo una sencilla e improvisada cancha de grotesco cemento - un espacio al aíre libre - , lo cual facilitó que en las lecciones de educación física fuera incorporado el voleibol. Un grupo de estudiantes lo tomaron bastante en serio.
Constituyeron un equipo competitivo, habilitados a entrar en competencia en los festivales deportivos estudiantiles, tanto de colegios públicos como privados. A menudo fueron campeones en esos eventos. La década de 1970 llegó a ser la floreciente y la exitosa época del voleibol zapoteño. En este periodo cabe resaltar los aportes de Jorge Jiménez Regidor, Gerardo Solano Méndez, Luis Acuña Méndez y de Roberto Shaw Mora, egresados de nuestro colegio; además de jugadores se convirtieron en entrenadores.
Con múltiples limitaciones de recursos, ellos procedieron a conformar el equipo masculino y el femenino. El final de la construcción del gimnasio del liceo en 1976 fue significativo. La Universidad de Costa Rica (UCR) y el Colegio Calasanz se convencieron del talento de nuestros jugadores, eso dio lugar a ser tomados en cuenta en sus respectivos representativos juveniles. Tanto había sido el interés ocupado por esa especialidad en la población juvenil del distrito, tal que un pequeño espacio de aquella finca que siempre fue un terreno ocioso, que albergó primero la empresa FERTICA y hoy "la Casa Presidencial" , condujo a un fogoso grupo de jóvenes a transformarlo en campo de juego destinado al voleibol.
Ellos se apasionaron y hasta viajaban al balneario de Ojo de Agua (Heredia) a enfrentar a "sus pares" de San Antonio de Belén y San Joaquín de Flores, entre otros. Según cuentan algunos de esos jugadores: "que pasaban horas de horas compitiendo"; nadie se atrevía a desalojarlos. En sus paseos a las playas, la práctica de la disciplina ahí se practicaba también. A manera de hecho curioso, ellos aseguran que fue así que nació "el voleibol de playa".
Según los amigos zapoteños, ellos "fueron los creadores" de este último tipo de competencias. La sucesión de hechos aquí relatados explica bastante bien, en cómo el voleibol de Zapote, con base en el riguroso empeño y organización comunitaria, mística educativa y deportiva llegó a conquistar, nada menos, que el Campeonato de los Juegos Deportivos Nacionales en esa especialidad. Juegos que tuvieron lugar en 1981 en la provincia de Limón.
Nuestro distrito no solo fue el fútbol, el cual nos dio satisfacciones; además de lo narrado, hubo otras especialidades, tales como el tenis de mesa, las artes marciales, el ciclismo que tuvieron aquí arraigo, con las cuales nuestros habitantes se identificaron.
APÉNDICE.
El deporte del voleibol contribuyó a modificar todavía más el ritmo de vida, particularmente de la juventud del distrito de Zapote. Su auge se explica ante todo por la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes (1962). Magníficos profesores respaldaron las iniciativas de algunos estudiantes que lo impulsaron.
Dicha especialidad vino a diversificar la cultura deportiva, dominada por la práctica del fútbol. El apogeo de las organizaciones juveniles inmediatamente después del nacimiento de nuestro colegio no solo vino a impulsar ese novedoso juego, sino que salieron favorecidas otras actividades físicas, al igual que la cultura y el arte.
En una comunidad conformada por hogares con limitados ingresos, sin embargo las familias de los jóvenes de los voleibolistas encontraron que el robustecimiento institucional de nuestro liceo sería la mejor solución. Los esfuerzos por dotar a Zapote de un gimnasio, como en efecto aconteció, elevó el entusiasmo y la motivación.
Los éxitos de nuestro equipo colegial en las competencias estudiantiles vinieron a reforzar la identidad colectiva y el sentido de pertenencia de ser zapoteños. Todo esto pesó más que las dificultades económicas en las familias. Ellas se unieron, solidariamente, alrededor de un mismo símbolo exitoso, antes producto del fútbol y luego de los resonantes triunfos del voleibol, entre ellos el más histórico: alcanzar el Campeonato de los Juegos Deportivos Nacionales de Limón en enero de 1982.
La práctica de esa especialidad salvó las vidas de jóvenes ubicados en niveles de riesgo. La comunidad los integró, les ofreció una ruta de crecimiento personal, a través de la sana y disciplinada competencia deportiva. Felizmente, hoy ellos son ciudadanos ejemplares, lo que quiere decir que el voleibol fue también una herramienta positiva de inclusión; se previnieron las conductas de riesgo.
Quedó demostrado que dicha actividad fue un programa que fomentó valores, relacionados con el autocontrol, propio de la salud mental y física, la disciplina, el trabajo en equipo, así como en los principios del voluntariado participativo, la igualdad de género, puesto que hubo equipos masculino y femenino en nuestro Zapote.
Nuestros clubes deportivos comunitarios solían organizarse mediante comités, voluntarios y entrenadores locales, lo cual llegó a promover el liderazgo, asociados al mejoramiento de los vínculos y la convivialidad social.
HUBO JUGADORES DE BILLAR QUE TRASCENDIERON. Cabe recordar que hubo una generación de zapoteños que practicaron el billar, entre ellos citamos a Rubén Méndez Mora, Juan Sánchez Torres y Miguel Solano Rodríguez.
Ellos triunfaron a nivel nacional e internacional. Colocaron a Costa Rica entre los países más competitivos de América en tal modalidad deportiva. El negocio de la local familia Rojas Núñez fue una reconocida cuna de talentos, ciertamente un centro de billar digno de incorporarse a la memoria histórica del distrito.
RESEÑA HISTÓRICA DEL FÚTBOL ZAPOTEÑO (Distrito Zapote - San José, Costa Rica).
El período de mayor plenitud del deporte del fútbol en nuestro distrito de Zapote (San José - Costa Rica) fue entre las décadas de 1950 y principios de la de 1980. Anótese el campeonato nacional a nivel juvenil, alcanzado en 1972 por la Unión Deportiva San Gerardo. Los dos espacios destinados a la práctica formal de él lo fueron la cancha central (hoy el Parque Nicaragua) y el campo de la plaza de "Los ciegos" .
También la finca "la hacienda", terreno que aloja al redondel de la plaza de toros en barrio La Gloria, así como en el famoso "Pelón" y el terreno que en la actualidad ocupa el edificio de la Dirección General de Correos tuvo lugar el fútbol informal, o sea las "mejengas". Hubo organizaciones deportivas bastante consolidadas, las cuales representaron al distrito en diferentes eventos regionales y nacionales.
Entre las más antiguas encontramos los equipos el Marte y el Platense (ambos rivales enconados en la década de 1950), el Almirante, el Barcelona, el Montecarlo, el Dodgers, entre otros. Luego surgieron la Unión Deportiva San Gerardo, el Musmanni, el Zapote F.C, el Héctor Masís, el Huachipato, el Lucio Andreo, el Movimiento F.C, La Pacífica, el Rosoba, el Némesis, el Diamante, la Pelota, la Gloria, el Moreno Cañas, el Voces y Guitarras, éste último fundado por el inolvidable cantante nacional Francisco "Chico" Loría.
Hubo familias que se hicieron cargo de asociaciones futbolísticas, a saber, La Roxana o Chapulines, perteneciente a la familia Arronis; el Denfield dirigido por don Ramón Chinchilla; el Sangre Nueva, formado por la familia Calderón, dueña del "bar Isas". Igualmente, la familia Ballestero formó otra agrupación balompédica, llamada el Atlante. La desaparecida empresa de estructuras Alexis Coto se encargó de crear una escuadra conformada por sus empleados, iniciativas que repitieron las industrias locales fueran Plásticos Star, Republic Tobacco Company, Cocoa Company y la ECLA. Valga hacer mención del llamativo Deportivo Las Águilas del barrio Quesada Durán, cuya mayoría de jugadores poseían cierto modo especial de proceder en la vida.
Otra escuadra era el Jimmy Durán, aunque poco reconocida en nuestro medio. Organizaciones tales como el Montecarlo, el Dodgers, Zapote F.C, la Unión Deportiva San Gerardo (UDSG) no estuvieron tan lejos de avanzar hasta el nivel de la Segunda División del Campeonato de la Federación Costarricense de Fútbol.
Es digno resaltar que en diciembre de 1972 la UD San Gerardo resultó campeón en la categoría juvenil a nivel nacional, quizás ha sido el cetro resonante de nuestra comunidad en la actividad del balompié. A finales de la década de 1970 el Deportivo La Pacífica puso en alto el nombre de nuestra comunidad, al convertirse en el ganador absoluto del Campeonato de los Festejos Populares josefinos (1977), organizado por la Municipalidad del cantón central de San José. En distinto año el Movimiento F.C se coronó Sub-campeón de esa significativa competencia cantonal.
Nuestro distrito llegó a ser un semillero de grandes futbolistas, quienes destacaron en la Primera División del Fútbol Nacional, ténganse en mente a Enrique "el piche" García, los hermanos Méndez Mora (Guita y Koki), los hermanos Ovares Cruz (Carlos y Herbert), los hermanos Grant Trigueros (Jimmy y Jorge), los hermanos Tenorio Sánchez (Rodrigo y Miguel Ángel), Walter Rojas Quesada, Francisco Cavallini Álvarez, Víctor Acuña Méndez, (Sojito) Sojo Vargas - jugó en el fútbol profesional de El Salvador - , Carlos Vega Velázquez, Ronald Mauricio Montero Lobo, etcétera. (Fuentes de consulta: Gustavo Amador Hernández Luis Fernando Amador Hernández).
UN ZAPOTEÑO CON UNA LARGA Y EXITOSA TRAYECTORIA EN EL YUDO.
Cabe hacer mención de los éxitos deportivos de don Roberto Shaw Palavicini, el padre de Roberto Shaw Mora, colaborador del presente escrito. Perteneciente a la Academia del judoca Orlando Madrigal, el señor Shaw llegó a ser de los exponentes connotados en nuestro país en las disciplinas del Judo y el Jiu - Jitsu.
Con la obtención de la categoría de cinta negra llegó a convertirse en el campeón nacional durante siete años. Nadie pudo arrebatarle ese primerísimo lugar hasta que decidió optar por el retiro.
EL CICLISMO.
Entre las décadas de 1950 y 1960 Héctor Masís se convirtió en uno de los pedalistas connotados de nuestro distrito. Lamentablemente, la carrera de ese joven ciclista se vio truncada a causa de un accidente que le costó la vida.
En su honor la Federación Nacional de Ciclismo fijó el circuito "Héctor Masís" compuesto por los territorios de Zapote, Curridabat y San Francisco de Dos Ríos. Eran aquellos tiempos en que José Luis Sánchez y José Manuel Soto fueron los grandes pedalistas de nuestro país. Jesús Rangel Díaz fue otro zapoteño que compitió a nivel nacional en esta disciplina; también obtuvo galardones significativos.
LA PRÁCTICA DEL TENIS DE MESA TUVO SU APOGEO.
Quedamos en deuda en relatar con mayor detalles la historia y los éxitos contundentes de los hermanos Arriaga Mora, vecinos del Barrio Quesada Durán y egresados del Liceo Rodrigo Facio Brenes. Dado que hemos perdido comunicación con ellos, se nos hizo dificil dar a conocer los notables triunfos de los Arriaga.
Durante las décadas de 1970 y 1980, inclusive se distinguieron en nuestra comunidad por su nivel altamente competitivos e internacional en nuestra comunidad. Los jóvenes de la desaparecida Casa de la Juventud (1975 - 1980) practicaban allí de modo entusiasta el tenis de mesa. En ese centro juvenil se realizaron varios campeonatos locales relacionados con esta disciplina deportiva. Habrá otra oportunidad en que habremos de hacer referencias acerca de la carrera de los Mora Arriaga en el Tenis de Mesa.
EL FÚTBOL SALA CON ADN ZAPOTEÑO.
A inicios de la década de 1980 el fútbol sala tuvo un enorme apogeo en nuestra comunidad. A decir verdad fue aquí donde se iniciaron las primeras competencias en forma. El gimnasio del Liceo Rodrigo Facio Brenes, fundado en 1976, prácticamente, dio, por completo, cabida a ellas. Posteriormente, otras barriadas josefinas se inclinaron por difundirlo, imitando la vocación de los zapoteños.
Por eso, los centros deportivos de ellas fueron adaptados, a efecto de impulsar la práctica, hasta convertirse en una rama oficial de la FIFA. Justamente, nuestro representativo bajo el mando del entrenador Arnoldo Sáenz Hernández se adueñó de la medalla de oro en varias versiones de los Juegos Deportivos Estudiantiles.
El jugador costarricense de fútbol sala Marco Vinicio Carvajal Acuña ha sido parte de la selección nacional y del desarrollo del futsal en Costa Rica. A continuación se sintetiza su trayectoria conocida: Trayectoria deportiva de Carvajal Acuña. Selección Nacional de Costa Rica. Integrante de la selección de futsal de Costa Rica durante varios años. Participó en: Copa Mundial de Futsal de la FIFA Tailandia 2012; Copa Mundial de Futsal de la FIFA Colombia 2016.Registró al menos 5 partidos internacionales con la selección mayor.
Fue considerado uno de los jugadores más experimentados del grupo previo al Mundial 2016. Competencias internacionales y regionales: formó parte del equipo que disputó el Gran Prix de Futsal en Brasil (2014), un torneo internacional de alto nivel. Estuvo en procesos eliminatorios y torneos de CONCACAF (aunque una lesión lo dejó fuera de un premundial). Clubes: jugó en el futsal nacional, destacando en: Goicoechea Futsal. Este club ha sido uno de los más importantes en el desarrollo del fútbol sala costarricense.
Perfil deportivo de Carvajal: Jugador de gran experiencia y liderazgo dentro de la cancha. Su posición de cierre lo ubicaba como organizador defensivo. Reconocido por su lectura táctica y madurez, especialmente en la etapa final de su carrera. Lesiones y etapa final. Sufrió lesiones importantes que lo alejaron de la competencia por varios meses.
Antes del Mundial 2016, enfrentó dudas sobre su recuperación, pero logró integrarse al equipo. Para ese momento (alrededor de los 35 años), ya contemplaba el retiro deportivo tras el Mundial. Valoración general: Marco Vinicio Carvajal fue parte de la generación que consolidó el futsal costarricense a nivel internacional, participando en Copas del Mundo y torneos de prestigio. Su carrera destaca más por su continuidad, experiencia y aporte colectivo que por estadísticas ofensivas.
Hay evidencia de la obra de la entidad religiosa "Luis Amigó", ubicada en el Barrio Moreno Cañas, ha tenido actividad deportiva en Zapote, y esto parece ser más relevante en el recuento de los hechos del deporte local.
Sobresalen varias referencias en la prensa deportiva del periódico La Nación de finales de finales de la década de 1990 y comienzos de la década del 2000, las que muestran un equipo denominado Luis Amigo participando formalmente en campeonatos nacionales de fútbol de salón (futsal) y disputando partidos en Zapote. En una programación de la época aparece “Luis Amigo–Mónaco” en el Liceo Rodrigo Facio de Zapote, dentro del campeonato nacional de Segunda División de fútbol de salón.
Ello es particularmente interesante para la historia de Zapote. Lo que podemos afirmar con bastante seguridad es que Luis Amigó no se limitó a una labor asistencial o religiosa. La institución utilizó el deporte, particularmente el fútbol de salón, como instrumento de formación y participación juvenil.
EL BEISBOL.
La práctica de este deporte tuvo asidero en el Liceo Rodrigo Facio ("El Facio). En 1971 el Ministerio de Educación Pública organizó una campeonato intercolegial, cuya sede fue el Parque Antonio Escarré, ubicado en Barrio La Cruz, en las inmediaciones del Liceo de Costa Rica. Cabe mencionar que en ese barrio josefino hubo jóvenes que estudiaban en el colegio zapoteño, practicaban el beisbol, hecho que favoreció la formación de una escuadra del juego de "la pelota chica".
Tomás Alemán Tijerino, estudiante del "Facio", y sus hermanos, vecinos del barrio Quesada Durán, integraron nuestra escuadra colegial. Ellos hicieron intentos en difundir su práctica en nuestro distrito; fueron asiduos beisbolistas.
Relata el ciudadeleño Mainor Santillán que la práctica del beisbol tuvo plaza en el propio parque de la Ciudadela zapoteña. Allí se organizaban partidos informales alrededor de esta disciplina de "la pelota chica".
CONCLUSIÓN.
La historia deportiva de Zapote continúa escribiéndose. Cada nueva generación de atletas que representa al Distrito lleva consigo el legado de quienes, décadas atrás, abrieron con subrayadas limitaciones, caminos con esfuerzo, disciplina y amor por su comunidad. Anhelamos que los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José (JULIO, 2026) sean, además de una fiesta del deporte, una oportunidad para reconocer esa herencia y para inspirar a los niños, jóvenes y adultos mayores a continuar engrandeciendo el nombre de Zapote mediante los valores del trabajo, la solidaridad y el juego limpio.
sábado, 29 de agosto de 2026
Donald Trump, Irán, el Estrecho de Ormuz y Benjamín Netanyahu: las discordancia de la hegemonía estadounidense.
Donald Trump, Irán, el Estrecho de Ormuz y Benjamín Netanyahu: las discordancia de la hegemonía estadounidense.
El conflicto de Oriente Medio se ha convertido progresivamente en una prueba de fuerza para la política exterior del Presidente Donald Trump y, al mismo tiempo, en un escenario donde comienzan a hacerse visibles las angustias del poder estadounidense. Lo que inicialmente pudo presentarse como una confrontación, destinada a doblegar al régimen iraní y neutralizar su capacidad nuclear (a la vista de la bomba atómica), desde hace casi seis meses ha terminado extendiéndose sobre un amplio espacio geopolítico, que comprende el estrecho de Ormuz, Líbano, Gaza, las monarquías del Golfo Pérsico, Irak, Siria, Yemen y las propias relaciones de Washington con sus aliados.
La guerra, lejos de haber producido una victoria concluyente, ha desembocado en un estado de confrontación intermitente, negociaciones estancadas y crecientes exigencias recíprocas. Tanto así que la Guardia Revolucionaria iraní mantiene parcialmente cerrado "el estratégico estrecho de Ormuz"; por su parte, Estados Unidos de América (EEUU) persiste allí en su contra-bloqueo naval, todo ello corre en contra del desempeño del mercado de los energéticos.
Han quedado en entredichos los objetivos e intereses de Trump en materia de política exterior. Según él, en unos cuantos días pondría coto a las acciones bélicas protagonizadas desde febrero del 2022 por Ucrania y Rusia. Los cálculos suyos se desplomaron. Las negociaciones de paz acerca de Ucrania se encuentran encalladas.... "no se perciben señales de una reactivación". Mientras tanto, los informes de inteligencia estadounidenses apuntan a que el presidente ruso, Vladímir Putin, aliado de los Ayatolas iraníes, se dispone a poner a prueba la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y a la Administración de Trump, "mediante una serie de provocaciones en países de la Alianza, lo cual podría incluir operaciones híbridas, sin llegar a un ataque abiertamente militar" (Macarena Vidal Liy).
El propio DonaldTrump, después de haber anunciado el alto el fuego, mediante el memorando de entendimiento, firmado en junio pasado entre EEUU y la República Islámica de Irán, llegó a recuperar el tono belicista, amenazó nuevamente (y actuó de inmediato) frente a Teherán, destruyendo infraestructuras estratégicas, si no retornaba a la mesa de negociaciones.
O en su lugar habría de ejecutar "la operación económica más devastadora jamás emprendida" (EUROPA PRESS), operación que fijo ha llegado a colapsar el sistema económico del régimen teocrático iraní, aislándolo todavía más. Al tiempo que amenaza con "tremendas consecuencias económicas a todo Estado nacional - en cuenta Omán que negocia un convenio con Teherán - , facilitador de algún tipo de ayuda a la República Islámica, lo que para ese régimen significa "un crimen de agresión". No hay duda de que los ataques, combinados con décadas de sanciones internacionales, han golpeado a Irán, afirmó Aarathi Krishnan, analista de riesgo geopolítico en RAKSHA Intelligence Future (.
Medidas que China rechaza, por cuanto considera que las sanciones y presiones son inútiles, por ello apuesta por las vías política y diplomática (EUROPA PRESS).
Irán está muy debilitado, pero ya antes ha mostrado resiliencia.No hay duda de que los ataques, combinados con décadas de sanciones internacionales, han golpeado a Irán, afirmó Aarathi Krishnan, analista de riesgo geopolítico en RAKSHA Intelligence Future (AAMER MADHANI). En todo caso, Teherán también ha mostrado resistencia, vendiendo petróleo a precios más bajos y estableciendo redes opacas de transporte marítimo y financieras (MADHANI, idem).
La contradicción resulta evidente: mientras Washington ha proclamado su voluntad de poner término al conflicto, mediante una posición de fuerza, la dinámica de la guerra continúa generando nuevas condiciones que dificultan precisamente el cese de las hostilidades. No obstante que el líder Supremo iraní, Mojtaba Jamenei, anunciara en estos días su aprobación al acuerdo de pacificación, Trump viene reiterando el interés de apoderarse del estrecho de Ormuz, lo cual ahonda entre ambas naciones la enemistad de larga data.
Ormuz constituye la expresión más elocuente de las complicaciones. Irán ha condicionado su reapertura al cumplimiento de una serie de exigencias que incluyen, entre otras, el levantamiento de sanciones, la liberación de activos congelados, el cese de las hostilidades, indemnizaciones producto de las conflagraciones, y garantías sobre el conjunto del escenario regional, incluida la desactivación de las acciones bélicas en el Líbano y Gaza, sujetos de los combates en la región.
De esta manera, Teherán ha convertido el estrecho en un instrumento de presión política y económica, no solamente militar. Para Washington, aceptar semejante situación implicaría permitir que Irán establezca un precedente internacional, alrededor del control de una de las relevantes rutas energéticas del planeta. De ahí las advertencias del Secretario de Estado, Marco Rubio, acerca de las consecuencias que lo apuntado tendría en otros escenarios geopolíticos y geoeconómicos, especialmente en Asia.
Las complejidades del Medio Oriente poseen una dimensión interna en Estados Unidos de América: la interrupción del tráfico por el estrecho ha elevado los precios de la energía y los fertilizantes, ha agravado las presiones inflacionarias. El conjunto de la economía global tiende a decaer en cuanto a crecimiento. La impopular campaña bélica amenaza con perjudicar las posibilidades electorales del propio Trump en las elecciones de medio mandato, a celebrarse ahora en noviembre. La Administración Republicana se ve obligada a que Ormuz vuelva a abrirse, pero pretende conseguirlo sin concesiones algunas a Teherán, tampoco aceptaría sus condiciones.
En este trasfondo adquiere especial la nueva estrategia económica diseñada por Washington. Ante el fracaso de las negociaciones políticas y diplomáticas, Trump ha recurrido nuevamente y en extremo a la presión financiera y ha solicitado al secretario del Tesoro, Scott Bessent, una batería de sanciones, orientada a asfixiar la economía iraní y obligar al régimen a regresar a las negociaciones (Reuters, BBC News, El PAÍS DE ESPAÑA). Un régimen demencial y terrorista, acostumbrado a asesinar a su propio pueblo y atacar las naciones vecinas, "hace improbable un acuerdo en torno al paso desregulado por el estrecho de Ormuz", incluido el desestimiento del programa de enriquecimiento de uranio, base de la fabricación de armas nucleares.
La lógica es conocida: privar a Teherán de recursos, de tal modo que le sea dificultoso sostener su esfuerzo y competencias militares al utilizar el deterioro económico como instrumento de presión política. Sin embargo, cuanto mayor es la presión estadounidense, más difícil parece que Irán acepte negociar desde una posición de debilidad, o de potencial capitulación. La República Islámica, por su parte, insiste en negarse a reabrir el estrecho de Ormuz, constituye su único mecanismo de defensa, mientras Washington renuncie a los ataques contra su territorio y desista de las sanciones económicas. Por eso se configura un círculo de presión y represalias en el que ninguno de los dos adversarios está dispuesto a efectuar la primera concesión sustantiva.
Lo otro sería la prolongación de la guerra contra Irán, lo cual ha comenzado a revelar una relativa vulnerabilidad inesperada del poder militar estadounidense, a causa del rápido consumo de sus reservas de misiles de precisión y, particularmente, de interceptores Patriot y THAAD. El hecho no consiste en una carencia absoluta de armamento, sino en que el elevado ritmo de consumo en una guerra de calificada intensidad, la cual supera la capacidad de reposición de la industria, obligando a Washington a reconsiderar cuánto tiempo puede sostener una campaña militar de esta naturaleza sin comprometer su capacidad de respuesta frente a Rusia o, sobre todo, frente a China.”
Lo antes citado adquiere una dimensión mucho mayor porque Estados Unidos tiene que pensar simultáneamente en Irán + Rusia + China + Corea del Norte + Ucrania + defensa de Europa + defensa del Indo-Pacífico (Fuente:ChatGPT). Líneas arriba subrayamos que las complicaciones del Oriente Medio también están lastimando la política interna estadounidense. La participación en las guerras han resultado costosas tanto económica como políticamente. El Pentágono reclama nuevas partidas financieras, mientras se resienten las bajas estadounidenses y se deterioran las capacidades disponibles en función del entrenamiento y mantenimiento del sistema militar.
Las hostilidades en el Medio Oriente han generado un movimiento de oposición dentro del propio Congreso y entre sectores de la sociedad estadounidense. La Administración Republicana enfrenta así una paradoja: necesita demostrar que la guerra puede conducir a una victoria, pero en cuanto se prolonga, mayores son sus costos y difícil resulta justificar nuevos sacrificios ante un electorado preocupado por la inflación, el precio de la energía, el costo de vida y posibles venganzas terroristas.
La interrogante es cómo Trump abordará el sexto mes de una colisión que ya le ha costado a Estados Unidos más de 37.500 millones de dólares y ha dañado su popularidad de cara a las cruciales elecciones de noviembre para su partido (AAMER MADHANI)
Las próximas elecciones de medio mandato adquieren por ello un significado particular. Un eventual cambio de mayoría en la Cámara de Representantes, o incluso en el Senado reforzaría la fiscalización del Poder Ejecutivo y podría limitar la capacidad de Trump para continuar financiando una guerra extendida. La experiencia histórica demuestra que las elecciones legislativas estadounidenses funcionan periódicamente como mecanismos de equilibrio frente al poder presidencial.
Si los demócratas recuperaran la Cámara, dispondrían de una plataforma institucional poderosa para investigar y fiscalizar las decisiones de la Administración. Los Republicanos presienten que la guerra de Irán puede terminar convirtiéndose en un asunto doméstico tanto como internacional. De ahí que el Pentágono decidiera echar marcha atrás en dotar a las fuerzas de Ucrania de proyectiles interceptores PAC-3, a fin de contrarrestar los ataques de Rusia con misiles balísticos, pese al agravante del incremento de la cooperación militar entre Corea del Norte y Rusia, lo cual pone en riesgo la seguridad y estabilidad de Corea del Sur y del mismo Occidente.
UN LÍDER DÍSCOLO.
La cuestión nuclear permanece en el centro de las disputas en el Medio Oriente. El memorando de entendimiento entre Washington y Teherán habría contemplado el alto el fuego en todos los frentes, así también el desbloqueo del estrecho de Ormuz, y otros compromisos adicionales. La clave esencial del programa nuclear había quedado relegada a una segunda ronda de negociaciones. La postergación es precisamente una de las razones por las que el memorando ha sido recibido con recelo por sus críticos.
Israel teme que cualquier entendimiento que no desmantele definitivamente las capacidades nucleares iraníes permita a Teherán reconstruirlas posteriormente. Trump, en cambio, parece dispuesto a considerar suficiente una combinación de debilitamiento militar - de hecho cumplido - , presión económica y elcompromiso iraní de no avanzar hacia la fabricación de un arma nuclear.
Dicho esto, salen a relucir evidentes diferencias entre Washington y Jerusalén. Las presiones deben de conducir eventualmente a una negociación. En cuanto a Benjamin Netanyahu, el Primer Ministro hebreo, los acuerdos con los Ayatolas solamente pueden producirse cuando Israel tenga la certeza de que la amenaza estratégica de carácter nuclear haya sido eliminada por completo.
Las diferencias en el enfoque (lo parcialmente blando y duro) ponen de relieve el relativo deterioro de la relación personal y política entre Trump y Benjamín Netanyahu. Ambos continúan siendo aliados estratégicos y comparten una visión esencialmente coincidente respecto de la amenaza iraní; la necesidad de preservar la superioridad militar de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el Medio Oriente; la puesta en práctica del Acuerdo de Abraham de relaciones diplomáticas con las naciones árabes, así como arrasar contra Hamás y Hezbolá en el Líbano y las demás milicias terroristas.
Aun cuando comienzan a discrepar sobre lo que debe entenderse por victoria, Trump se inclina en concebirla como una secuencia de guerra, presión, negociación, acuerdo y reconstrucción. Netanyahu y los sectores más duros de su coalición la conciben como la destrucción de las capacidades militares del adversario, el establecimiento de condiciones permanentes de seguridad y la conservación de una capacidad de disuasión que impida el resurgimiento de sus enemigos, sean Irán, Hamás, Hezbolá, etcétera.
En términos simples, Trump quiere saber cómo terminar las guerras; Netanyahu quiere asegurarse en que ninguna termine antes de que Israel considere irreversible su victoria. Por eso se empeña en continuar atacando a la organización palestina Hamás en la Franja de Gaza, a los terroristas en el sur del Líbano y consentir la expansión de colonias judías en Cisjordania. Hasta su Ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, fue extremadamente radical al volcarse por la eliminación gradual de los palestinos, abatiendo entre 30 y 40 cada noche en el enclave de Gaza, a quienes niega su condición humana. Añadió que Israel debe apoderarse del palestino enclave gazatí. La retórica como tal recibió la condena internacional de rigor.
La desavenencia se ha hecho sentir también en Gaza, cuyo territorio en un 60% es controlado por Israel. El plan estadounidense de quince puntos pretende avanzar hacia el desarme de Hamás - proxy de Irán - , una retirada progresiva israelí de ese enclave, la reconstrucción del territorio y la instauración de una estructura palestina de administración respaldada internacionalmente, de acuerdo con lo planteado por la Junta de Paz organizada por Trump.
Netanyahu, además de oponerse a esa estructura palestina y lo adjunto, de seguido ha rechazado esa secuencia y sostiene que Israel no retirará sus tropas de Gaza mientras Hamás no haya sido completamente desarmado o "desmilitarizado". Incluso ha rechazado expresamente cualquier perspectiva de creación de un Estado palestino mientras permanezca como Primer Ministro.
La complicación no es únicamente estratégica: es además política. Netanyahu debe responder a Washington, su principal aliado militar, político y diplomático, pero simultáneamente depende de una coalición de derecha cuyos sectores más radicales rechazan cualquier concesión territorial y consideran que una retirada israelí de Gaza equivaldría a frustrar los objetivos de la guerra. Peor aún, al menos 1.262 palestinos han muerto por las operaciones israelíes desde que entró en vigor el alto al fuego, el 10 de octubre de 2025 (Deutsche Welle/16 de agosto de 2026).
La contradicción se proyecta abiertamente sobre Cisjordania y los asentamientos impulsados por los colonos, un territorio palestino que Israel ocupa desde la Guerra de los Seis Días, librada en 1967. Mientras los sectores nacionalistas, ultraderechistas y extremistas judíos que sostienen a Netanyahu, contemplan el control territorial como una aspiración histórica y política, Trump parece observar la región desde una perspectiva más transaccional con los palestinos.
El interés de él reside en utilizar el peso militar, diplomático y económico de EEUU, a fin de configurar el nuevo equilibrio regional, que pueda producir normalización entre Israel y los países árabes, al igual que estabilidad y ventajas estratégicas a Washington. En esto último, la eficacia del Acuerdo de Abraham es otro punto clave: sería una herramienta coadyuvante hacia "un rediseño civilizatorio". En cambio, una política israelí basada en la expansión y consolidación territorial puede dar al traste con esa visión. La alianza permanece intacta en términos estratégicos, pero se vuelve cada vez más evidente que los intereses de Washington y Jerusalén distan de ser idénticos.
Gaza, por consiguiente, no constituye una disputa aislada. Es la manifestación de una cuestión mucho más profunda: ¿quién determina el desenlace de las guerras de Oriente Medio? Durante décadas predominó la percepción en que Washington proporcionaba el marco estratégico dentro del cual actuaban sus aliados regionales.
Hoy esa relación parece menos jerárquica. Netanyahu y su alianza ultraderechista necesitan desesperadamente el apoyo estadounidense - Trump se los ha sacado en cara - , lo cual no comporta que Israel estuviera dispuesto a ejecutar automáticamente cualquier fórmula diseñada en Washington, consistente en el plan de 15 puntos, cuyos ejes sustantivos consisten en el desarme total de la agrupación terrorista (Hamás) y la salida gradual del ejército hebreo de la Franja de Gaza.
Pese a su extraordinario respaldo a Israel, Trump se muestra igualmente decidido a demostrar que seguirá siendo quien determine cuándo una guerra comienza, cuándo debe negociarse y cuándo debe concluir. La resistencia de Netanyahu demuestra que esa capacidad de dirección ya no puede darse por descontada.
La dimensión iraní profundiza todavía más la contradicción. Netanyahu contempla a Irán desde la perspectiva de la supervivencia estratégica del Estado de Israel. Una renovada capacidad nuclear iraní, ahora en sumo grado destruida, puede, desde su óptica, volver a constituir un alto riesgo, si Teherán dispone del tiempo y de los recursos necesarios para reconstruirla. Trump, en su lugar, puede interpretar una operación militar exitosa como el mecanismo facilitador del retorno a la mesa de negociación desde una posición superioridad.
Según el presidente estadounidense, una amenaza suficientemente diezmada, en este tiempo la de Irán, puede transformarse en una oportunidad diplomática. Por el contrario, en Netanyahu, significa que conservar siquiera una parte de sus capacidades esenciales, continuará siendo un serio peligro. Tal diferencia puede explicar por qué el Primer Ministro israelí ha mostrado tanta resistencia a aceptar acuerdos que Washington considera suficientes.
UNA OTAN CON MENOS DONALD TRUMP
La transformación de la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) constituye otra pieza de este mismo andamiaje desordenado del sistema global. La pasada cumbre de Ankara reafirmó el compromiso de los aliados con un incremento sustancial del gasto militar, hasta alcanzar el 5 % del PIB en defensa y seguridad hacia 2035, al tiempo que Europa y Canadá deberán asumir una responsabilidad mayor. Ello podría interpretarse como un fortalecimiento de la Alianza. Sin embargo, desde una perspectiva geopolítica amplia, revela también una transformación del liderazgo estadounidense. Trump no ha destruido la OTAN, pero la ha sacudido desde dentro. Su presión sobre los aliados europeos, con tal de asumir una proporción mayor del costo militar expresa una concepción transaccional: Washington continúa siendo indispensable, pero ya no está dispuesto a soportar por sí solo el peso financiero y estratégico de la seguridad occidental.
La llamada «OTAN 3.0» puede interpretarse así como una alianza más militarizada y, paradójicamente, más europea en materia de responsabilidades defensivas. Europa tendrá que invertir más, adquirir mayores capacidades y reducir parcialmente su dependencia de Washington. La paradoja consiste en que Trump pretende reforzar la posición estadounidense dentro de Occidente, mediante una reducción relativa de las cargas que Washington ha asumido tradicionalmente. Es una forma distinta de liderazgo: menos basada en la tutela y más fundamentada en la presión, la negociación y el reparto de costos (Fuente:ChatGPT). Una receta que a la vez la pondrá en práctica en Corea del Sur al advertirle que habrá de ser menos dependiente de la cooperación militar estadounidense, por cuanto asegurará los acercamientos con la totalitaria Corea del Norte, una opción excéntrica que pone en riesto a su aliada tradicional.
EL ESCUDO GLOBAL DE TRUMP.
La lógica de la agenda negativa, basada en seguridad, tiende a robustecerse hacia América Latina. La estrategia anunciada por el secretario de Defensa Pete Hegseth contra los carteles de la droga, inspirada explícitamente en las tácticas empleadas durante décadas contra organizaciones como ISIS y Al Qaeda, muestra una ampliación de la concepción estadounidense de seguridad hemisférica.
El narcotráfico comienza a ser revelado no solamente como un problema criminal, sino como una amenaza susceptible de recibir una respuesta militar. La cooperación con Colombia, Ecuador y Panamá, así como la creciente relevancia concedida al Canal de Panamá, ponen al descubierto una preocupación de Washington por recuperar posiciones estratégicas en su propio hemisferio frente a la presencia e influencia de China, Rusia y en alguna medida de Irán, especialmente en Nicaragua y Cuba.
Panamá ocupa en esta estrategia un lugar particularmente fundamental, la libró de la entronización de China . La ampliación de la cooperación militar y la presencia estadounidense en torno al Canal demuestran que Washington pretende reforzar aquellos espacios que considera esenciales para su seguridad económica y geopolítica. De esta manera, Oriente Medio y América Latina comienzan a quedar vinculados dentro de una misma concepción estratégica: control de rutas marítimas, protección de infraestructuras estratégicas, contención de adversarios externos y utilización de la fuerza como instrumento de presión (Fuente:ChatGPT).
Arabia Saudita representa, por su parte, otra manifestación de la creciente complejidad regional. La aproximación de Riad a Washington y su participación en acciones contra grupos vinculados a Irán muestran que el conflicto ha comenzado a modificar los equilibrios tradicionales entre las naciones del Golfo Pérsico. Sin embargo, "la incorporación de nuevos agentes a la confrontación no necesariamente significa una restauración de la hegemonía estadounidense". Más bien revela un Oriente Medio fragmentado, donde cada potencia regional procura utilizar la crisis para defender sus propios intereses y donde Washington necesita cada vez más de la cooperación de aliados cuya autonomía estratégica ha aumentado, eso sí teniendo presente a Teherán como el enemigo común.
Es precisamente aquí donde surge la cuestión central de todo este proceso. Estados Unidos conserva una capacidad militar, económica, tecnológica y financiera extraordinaria; sería exagerado hablar de un derrumbe de su poder. Lo que parece estar produciéndose es algo sutil: una relativa erosión de su capacidad para transformar ese poder en obediencia política. Washington "puede imponer sanciones, desplazar portaaviones, bombardear objetivos, presionar a sus aliados y controlar buena parte de los mecanismos financieros internacionales"; pero cada vez encuentra mayores dificultades para conseguir que sus adversarios y, paradójicamente, incluso sus propios aliados acepten sin resistencia la solución política que pretende imponer.
El caso del estrecho de Ormuz constituye una expresión particularmente dramática de esa contradicción. La reciente declaración de Trump acerca de su intención de declarar el estrecho territorio estadounidense, una vez terminada la ofensiva militar contra Irán, lleva la lógica del poder estadounidense a un extremo inhabitual. El estrecho, situado entre Irán y Omán, es una vía internacional esencial para el transporte energético y su control no puede reducirse a la siguiente conmoción bilateral entre Washington y Teherán. La pretensión de convertirlo en territorio estadounidense explica hasta qué punto la administración Trump se dispone a formular soluciones radicales ante una extremada sensibilidad que, en realidad, exige un complejo equilibrio internacional. La propia necesidad de mantener un portaaviones estadounidense tras otro en la región demuestra que el poder militar debe permanecer desplegado de manera prolongada para sostener ese objetivo (Fuente:ChatGPT).
Por eso, la guerra de Irán puede terminar convirtiéndose en una paradoja para Trump. El presidente pretende demostrar que Estados Unidos de América sigue siendo la potencia capaz de decidir el destino de Oriente Medio - y del planeta entero - . Sin embargo, cuanto más prolonga la confrontación, más necesita negociar con Irán, presionar a Israel, convencer a los países árabes, coordinarse con Europa, calibrar los intereses con China y Rusia, y administrar las consecuencias económicas internas de cada disrupción global. El poder estadounidense permanece inmenso, pero su ejercicio se vuelve mayormente costoso y menos determinante y concluyente.
El mismo contrasentido resulta en la relación con Netanyahu. Trump no está abandonando a Israel; por el contrario, continúa siendo uno de sus aliados confiables, tanto así que insta a los aliados - incluida la ultraderechista latinoamericana - a abandonar la Corte Penal Internacional, entidad inculpadora de la nación judía. Precisamente porque el respaldo estadounidense es tan significativo, que la Casa Blanca pretende utilizarlo como instrumento de presión.
El mensaje explícito es que Estados Unidos de América continuará defendiendo a Israel, pero a su aliado incondicional no le puede determinar unilateralmente el desenlace de todas las guerras en las que participa con el coloso del Norte. Netanyahu acaba de demostrar que tampoco está dispuesto a aceptar automáticamente esa premisa.
En definitiva, las guerras de Gaza, Irán y Líbano, la disputa por el estrecho de Ormuz, la transformación de la OTAN y la nueva política estadounidense hacia el continente americano forman parte de un mismo proceso: la tentativa de Donald Trump por reconstruir la primacía estadounidense mediante una política exterior basada en la fuerza, la presión económica, el control de espacios estratégicos y la negociación transaccional.
Aun así, ese esfuerzo tropieza con un sistema internacional fragmentado, superior al existente al final de la Guerra Fría. Irán no se comporta como un adversario dispuesto a capitular; Israel no acepta necesariamente las condiciones políticas de Washington; Europa exige mayor autonomía; Arabia Saudita desarrolla sus propios cálculos estratégicos; y en América Latina resurgen disputas por espacios que Washington considera vitales.
Por ello, más que hablar de una pérdida absoluta de la hegemonía estadounidense, resulta más preciso hablar de una erosión de su capacidad hegemónica y disuasiva. Estados Unidos conserva los instrumentos materiales de una gran potencia, pero encuentra crecientes dificultades para convertirlos en un orden político estable y aceptado por sus aliados y adversarios. La guerra de Oriente Medio está poniendo al descubierto precisamente esa erosión. Trump pretende recuperar para Washington el papel de árbitro indispensable de la región - y del mundo - , pero la resistencia iraní, la autonomía israelí y la multiplicación de agentes regionales demuestran que el Oriente Medio del siglo XXI ya no puede ser ordenado con la misma facilidad desde la Casa Blanca.
La verdadera batalla, por tanto, no se libra únicamente en los campos militares de Irán, Gaza, Líbano y hasta en Siria, donde también las fuerzas militares israelíes operan. Se libra también por determinar quién tendrá la capacidad de establecer las reglas del nuevo equilibrio internacional. Y quizá la mayor paradoja del actual momento sea que Trump, en su empeño por demostrar que Estados Unidos sigue siendo la potencia "indispensable y necesaria", está revelando precisamente cuánto ha cambiado el mundo desde la época en que Washington podía imponer con mayor facilidad su voluntad a sus aliados y adversarios.
El asunto de fondo ya no es solamente quién ganará la guerra contra Irán, ni siquiera quién controlará Ormuz, o si el narcoterrorismo global será gradualmente contrarrestado. La cuestión histórica es si Estados Unidos de América todavía puede convertir su extraordinario poder material en hegemonía política efectiva sobre un Oriente Medio y otros confines, que, cada vez con mayor claridad, comienzan a buscar su propio equilibrio de poder, así como la seguridad y la estabilidad en concordancia con su historia e intereses geopolíticos.
sábado, 15 de agosto de 2026
EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ) Y SU TRADICIÓN DEPORTIVA. Apuntes para la historia del deporte en el Distrito de Zapote, en ocasión de los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José. JULIO, 2026. Autores: Marilyn Astorga Molina, Síndica Distrital del Concejo de Distrito de Zapote; Ronald Obaldía González y Gustavo Amador Hernández, miembros de la Asociación Cívica Cultural del Distrito de Zapote. VERSIÓN NÚMERO TRES.
EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ) Y SU TRADICIÓN DEPORTIVA. Apuntes para la historia del deporte en el Distrito de Zapote, en ocasión de los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José. JULIO, 2026. Autores: Marilyn Astorga Molina, Síndica Distrital del Concejo de Distrito de Zapote; Ronald Obaldía González y Gustavo Amador Hernández, miembros de la Asociación Cívica Cultural del Distrito de Zapote. VERSIÓN NÚMERO TRES.
INTRODUCCIÓN.
La celebración de los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José (JULIO, 2026) constituye un acontecimiento de especial significado para las comunidades que integran nuestro cantón. La participación de numerosos atletas del Distrito de Zapote en esta inigualable iniciativa del Alcalde Diego Miranda Méndez y el Concejo Municipal del Gobierno Local de San José no solo merece reconocimiento por su esfuerzo y espíritu competitivo, sino que también invita a volver la mirada hacia las raíces de la práctica deportiva en nuestra comunidad.
El deporte ha sido, por muchas décadas, un factor de integración social, formación de la juventud y fortalecimiento de la identidad zapoteña. Detrás de cada disciplina existen hombres y mujeres, instituciones educativas, organizaciones comunales y dirigentes que, con dedicación y visión, promovieron espacios para el entrenamiento, la recreación y la sana competencia.
Gracias a ese esfuerzo colectivo, Zapote logró desarrollar una rica tradición deportiva que trascendió el ámbito local y permitió el surgimiento de atletas, entrenadores y equipos que dejaron una huella en el deporte costarricense.
Las páginas que siguen reúnen una serie de apuntes históricos sobre algunas de las disciplinas que encontraron arraigo en el Distrito, entre ellas el atletismo, el baloncesto, el voleibol, la natación, las artes marciales, el ajedrez y otras especialidades. Más que una historia exhaustiva, este escrito pretende preservar la memoria de quienes hicieron posible ese legado y rendir homenaje a las generaciones de deportistas zapoteños, cuya dedicación continúa inspirando a los participantes de los actuales Juegos Deportivos Cantonales.
EL LICEO RODRIGO FACIO BRENES (DISTRITO DE ZAPOTE - SAN JOSÉ), PIONERO DE LA EVOLUCIÓN DEL ATLETISMO COSTARRICENSE.
El auge del deporte del atletismo en el distrito de Zapote significativamente se explica con la fundación en 1962 del Liceo Rodrigo Facio Brenes ("El Facio"), de donde también salieron muchos de los buenos corredores costarricenses, quienes compitieron a nivel internacional.
Dos profesores de la institución educativa lo impulsaron entre los estudiantes, a saber Clemencia Conejo y German Vargas. Un circuito abierto compuesto por Zapote, Curridabat y San Francisco de Dos Ríos solía ser el recorrido de los alumnos competidores. Entre los destacados atletas zapoteños de aquel entonces , encontramos los estudiantes hermanos Ávalos Hoffman (Jorge y Carlos), así también Mario Rivera Flores, Raúl López Guilles, este hijo del Cónsul de Honduras, suya sede se halló en nuestra comunidad. Las alumnas Sara Ulloa y Anna Abbott, en la rama femenina, cosecharon también interesantes triunfos.
Cabe señalar que entre los atletas destacados en los inicios del crecimiento de nuestro colegio hubo estudiantes que provenían de localidades vecinas fueran de Curridabat , San Francisco de Dos Ríos, los barrios Vasconia, La Cruz, Córdoba, Luján, etcétera . De ellos tenemos en mente a los hermanos Abbott Sharpe (Carlos y César). Principalmente, Carlos Abbott fue de los pioneros del atletismo y de los mejores velocistas nacionales. Luego se desempeñó como profesor de educación física, igualmente en nuestro centro educativo. Compañeros de él en competencias intercolegiales, nacionales e internacionales lo fueron Santiago Vargas, Levi Jackson, Glen Clark, Escobedo, todos ellos estudiantes "del Facio".
En la primera imagen de este relato observamos la pequeña e improvisada plazoleta de nuestro colegio, anexa al lado sur del salón de actos de la Escuela Napoleón Quesada Salazar, espacio que sirvió a la actividad de los entrenamientos de los atletas.
Adentrada la década de 1970 ese sitio deportivo desapareció, a fin de dar lugar a la construcción de aulas adicionales. En la segunda imagen apreciamos al estudiante e internacional Carlos Abbot en plena competencia en las olimpiadas intercolegiales, celebradas en 1967. Según lo visualizamos en la tercera fotografía, los exitosos antecedentes, acumulados por aquellos estudiantes los revivieron en la década de 1980 el grupo de atletismo de nuestro colegio, bajo la guía del propio Abbott, ya como ex atleta y docente titulado.
No pocos zapoteños participaron después en las competencias dominicales organizadas por la Federación Costarricense de Atletismo, cuyo comienzo se dio a principios de la década de 1980, cuando se popularizaron. Fijo que tales eventos se mantienen activos, y es de suponer que cuentan con la participación de gente zapoteña amante de dicha rama del deporte. Uno de ellos llegó a ser Guillermo Esquivel Ortiz (Memito), el dedicado de la primera edición LAMINATÓN 2026, la cual tuvo lugar en nuestra comunidad.
HUBO ARTES MARCIALES EN EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ - COSTA RICA).
A mediados de la década de 1970 los profesores Alberto Montero Fonseca, junto con Miguel Cavallini Álvarez, introdujeron en el distrito de Zapote (San José) la enseñanza y la práctica de las artes marciales, particularmente el Taekwondo. Fue en las instalaciones de la Casa de la Juventud, fundada a inicios de 1975, donde se impartieron las primeras lecciones.
Abajo, una de las fotografías destaca uno de los entrenamientos de los alumnos de la primera y única escuela de este deporte que aquí hemos visto nacer.
Los profesores zapoteños Montero y Cavallini se habían capacitado en la academia Moo Duk Kwan, otrora situada en el barrio La Granja del cantón de Montes de Oca, esta inaugurada también en la década de 1970. Otros zapoteños, entre ellos Edwin Obaldía Hernández, Manuel Fonseca Álvarez, Francisco Leiva, Rodolfo Arias Portilla egresaron de la citada academia.
Sin embargo, el profesor Montero Fonseca se dedicó a la tarea de formar niños, jóvenes y adultos en la rama del Taekwondo, aplicando su sobrados conocimientos y elevada experiencia, propios de su larga y fructífera carrera deportiva. Decenas de alumnos del Liceo Rodrigo Facio Brenes fueron favorecidos con sus enseñanzas, al igual que múltiples servidores de varias empresas privadas locales. En la actualidad él se desempeña como docente de las artes marciales en el distrito de San Francisco de Dos Ríos.
Entre los hechos sobresalientes en el ámbito de las artes marciales en Zapote, cabe resaltar los éxitos nacionales e internacionales de uno de sus hijos, además capacitado aquí. Se trata del joven Taekwondista, Diómedes Santillán Marín, quien ha conquistado títulos a nivel nacional e internacional, tales como el Subcampeonato Panamericano, celebrado en El Salvador, así como campeonatos a granel en Costa Rica y en Centroamérica. Justamente, el barrio de la Ciudadela de Zapote le rindió un homenaje a Santillán Marín en razón de sus excepcionales triunfos deportivos en las artes marciales.
Enseguida se exponen en una fotografía anexa a este relato las múltiples medallas alcanzadas por este distinguido joven a lo largo de su corta carrera deportiva.
LOS ZAPOTEÑOS APRENDIERON A NADAR.
El deporte de la natación en nuestro distrito de Zapote (San José) tiene una historia de larga data. No se tiene registro de zapoteños destacados a nivel nacional e internacional en dicha rama deportiva.
Al hacer mención acerca de la introducción de ella en la comunidad hay que remontarse a las famosas pozas formadas por nuestras gentes en las aguas claras y límpidas de los ríos Ocloro y María Aguilar, que atraviesan nuestra geografía. Niños y jóvenes hicieron sus primeros acercamientos con este deporte en tales "balnearios pintorescos", cargados de cientos de leyendas y anécdotas.
Busquen a un zapoteño de más de 55 años para que haga relatos de estos simpáticos sitios que fueron una fuente de recreación e integración social, concurridos también por habitantes de otras vecindades. Luego hay que recordar las valiosas clases de natación impartidas en la piscina de Alfredo Cruz Bolaños, ubicada en Lourdes de Montes de Oca, por los entrenadores Francisco Rivas y Fernando Díaz a los estudiantes de las escuelas y algunos colegios del cantón central de San José, incluida nuestra Escuela Napoleón Quesada.
No pocos aprendimos a realizar las primeras brazadas en aquella alberca, de las pocas en aquellas épocas, la cual estuvo a la disposición entre las décadas de 1950 y 1970, inclusive. Las piscinas de la Clínica Carlos Durán en barrio Vasconia se convirtieron después en centros de aprendizaje; allí cientos de jóvenes y niños retaron un deporte el cual requiere un esfuerzo corporal total para practicarlo.
ORÍGENES DEL BALONCESTO EN EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ).
Fue como a finales de la década de 1950 que en nuestra Ciudadela - levantada casi a finales de la década de 1940 - se construyó el primer sitio - el parque o "play" local -, destinado a la práctica del baloncesto (o el basquetbol). El cual, de paso, conocieron los habitantes del distrito de Zapote (San José). Los miembros de la Junta Progresista de esa barriada hicieron actividades sociales, con el propósito de hacerlo realidad, esto con el respaldo brindado por la Municipalidad de San José, quien aportó parte de los materiales.
El "ciudadeleño" don José María Hernández (Chema) recuerda a varios de los más apasionados jugadores del basquetbol, entre los que se encontraban Javier Prado (qdDg), Eduardo Sancho (Magistrado de la República - + -), Rodolfo Esquivel, los hermanos Cubero Vega (Juan de de Dios y Carlos Alberto), Danilo Cascante, Álvaro Roldán, Carlos Brenes Gómez, Jorge Song (qdDg), Carlos Venegas (qdDg), Sergio González, "Gato" Salazar, Manuel Salazar, los hermanos Esquivel Forero. Ellos fueron toda una generación de un grupo de muchachos (estudiantes), vigente entre las décadas de 1950 y 1960.
A ese campo deportivo se acercaron también los vecinos del barrio la Granja (Montes de Oca), así como los de otros barrios zapoteños. Con la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes se extendió el hábito de los jóvenes por dicho deporte, puesto que fue levantado un segundo espacio. Un representativo colegial se conformó en la institución educativa. Don Manolo Carvajal Robles, otro ciudadeleño, confirma todo lo mencionado por el señor Hernández.
Esa "generación ciudadeleña" había cursado sus estudios fuera en el Liceo José Joaquín Vargas Calvo, o en el Liceo Costa Rica, porque todavía Zapote carecía de un colegio, según lo relata el señor Carvajal Robles. Inaugurado nuestro Rodrigo Facio, varios de esos jóvenes se matricularon en nuestra institución y allí practicaron el baloncesto. Un equipo (formal) de esa especialidad fue conformado por los zapoteños en esa época. Enseguida obsérvese la imagen que presentamos a continuación, que corresponde a aquellos tiempos, donada por don Maynor Santillán en la ocasión de este relato.
AJEDREZ EN EL DISTRITO DE ZAPOTE (SAN JOSÉ).
El ajedrez se define como un juego de estrategia y lógica para dos jugadores, el cual se desarrolla sobre un tablero de 64 casillas (ocho por ocho). Se alternan movimientos, a fin de dar jaque mate al rey del oponente. Cada jugador controla 1 rey, 1 dama, 2 torres, 2 alfiles, 2 caballos y 8 peones. Zapoteños. La primera competencia de este interesante juego, por primera vez, se llevó a cabo en nuestra Casa de la Juventud en febrero de 1975 (hace 51 años). Participaron 9 jugadores. Varios de ellos lo aprendieron en la universidad. Hubo estudiantes del Liceo Rodrigo Facio Brenes que también compitieron. Entre los jugadores destacados en aquel evento, recordamos a Javier Matarrita Bacca (el campeón), William Brenes Gómez y William Chacón Araúz (+). Con motivo del Primer Festival Deportivo de nuestro distrito de Zapote, patrocinado por su Concejo de Distrito Municipal, se decidió organizar el segundo certamen de dicha disciplina. La Asociación Desamparadeña del Ajedrez, así como la Universidad de Costa Rica (UCR) ofrecieron magnífica colaboración técnica para la realización de la competencia, en la cual se contó con la participación de los ajedrecistas locales. Una vez concluido el Festival Deportivo, el Concejo de Distrito coordinará esfuerzos con la UCR y la Asociación Desamparadeña, a fin de fomentar en los niños y los jóvenes la enseñanza y la práctica de este deporte mental.
BREVE HISTORIA DEL VOLEIBOL EN EL DISTRITO DE ZAPOTE.
Breve historia del voleibol en el distrito de Zapote - San José. El deporte del voleibol había nacido en Estados Unidos de América a mediados de la última década del Siglo XlX. Particularmente, se comenzó a practicar en Costa Rica en 1945; se fue popularizando en la década de 1950.
Fue nuestro distrito una de las comunidades donde tuvo excelente acogida. Con la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes (1962) la disciplina cobró un enorme impulso. Harys Regidor Beltrán, siendo estudiante y luego egresado de nuestro colegio, junto con otros estudiantes de su misma generación (1966) , comenzaron a fomentar la práctica de ese juego.
A finales de la década de 1960 se construyó en el centro educativo una sencilla e improvisada cancha de grotesco cemento - un espacio al aíre libre - , lo cual facilitó que en las lecciones de educación física fuera incorporado el voleibol. Un grupo de estudiantes lo tomaron bastante en serio. Constituyeron un equipo competitivo, habilitados a entrar en competencia en los festivales deportivos estudiantiles, tanto de colegios públicos como privados.
A menudo fueron campeones en esos eventos. La década de 1970 llegó a ser la floreciente y la exitosa época del voleibol zapoteño. En este periodo cabe resaltar los aportes de Jorge Jiménez Regidor, Gerardo Solano Méndez, Luis Acuña Méndez y de Roberto Shaw Mora, egresados de nuestro colegio; además de jugadores se convirtieron en entrenadores.
Con múltiples limitaciones de recursos, ellos procedieron a conformar el equipo masculino y el femenino. El final de la construcción del gimnasio del liceo en 1976 fue significativo. La Universidad de Costa Rica (UCR) y el Colegio Calasanz se convencieron del talento de nuestros jugadores, eso dio lugar a ser tomados en cuenta en sus respectivos representativos juveniles.
Tanto había sido el interés ocupado por esa especialidad en la población juvenil del distrito, tal que un pequeño espacio de aquella finca que siempre fue un terreno ocioso, que albergó primero la empresa FERTICA y hoy "la Casa Presidencial" , condujo a un fogoso grupo de jóvenes a transformarlo en campo de juego destinado al voleibol.
Ellos se apasionaron y hasta viajaban al balneario de Ojo de Agua (Heredia) a enfrentar a "sus pares" de San Antonio de Belén y San Joaquín de Flores, entre otros. Según cuentan algunos de esos jugadores: "que pasaban horas de horas compitiendo"; nadie se atrevía a desalojarlos. En sus paseos a las playas, la práctica de la disciplina ahí se practicaba también.
A manera de hecho curioso, ellos aseguran que fue así que nació "el voleibol de playa". Según los amigos zapoteños, ellos "fueron los creadores" de este último tipo de competencias. La sucesión de hechos aquí relatados explica bastante bien, en cómo el voleibol de Zapote, con base en el riguroso empeño y organización comunitaria, mística educativa y deportiva llegó a conquistar, nada menos, que el Campeonato de los Juegos Deportivos Nacionales en esa especialidad. Juegos que tuvieron lugar en 1981 en la provincia de Limón.
Nuestro distrito no solo fue el fútbol, el cual nos dio satisfacciones; además de lo narrado, hubo otras especialidades, tales como el tenis de mesa, las artes marciales, el ciclismo que tuvieron aquí arraigo, con las cuales nuestros habitantes se identificaron. APÉNDICE. El deporte del voleibol contribuyó a modificar todavía más el ritmo de vida, particularmente de la juventud del distrito de Zapote. Su auge se explica ante todo por la fundación del Liceo Rodrigo Facio Brenes (1962). Magníficos profesores respaldaron las iniciativas de algunos estudiantes que lo impulsaron. Dicha especialidad vino a diversificar la cultura deportiva, dominada por la práctica del fútbol.
El apogeo de las organizaciones juveniles inmediatamente después del nacimiento de nuestro colegio no solo vino a impulsar ese novedoso juego, sino que salieron favorecidas otras actividades físicas, al igual que la cultura y el arte. En una comunidad conformada por hogares con limitados ingresos, sin embargo las familias de los jóvenes de los voleibolistas encontraron que el robustecimiento institucional de nuestro liceo sería la mejor solución. Los esfuerzos por dotar a Zapote de un gimnasio, como en efecto aconteció, elevó el entusiasmo y la motivación. Los éxitos de nuestro equipo colegial en las competencias estudiantiles vinieron a reforzar la identidad colectiva y el sentido de pertenencia de ser zapoteños.
Todo esto pesó más que las dificultades económicas en las familias. Ellas se unieron, solidariamente, alrededor de un mismo símbolo exitoso, antes producto del fútbol y luego de los resonantes triunfos del voleibol, entre ellos el más histórico: alcanzar el Campeonato de los Juegos Deportivos Nacionales de Limón en enero de 1982.
La práctica de esa especialidad salvó las vidas de jóvenes ubicados en niveles de riesgo. La comunidad los integró, les ofreció una ruta de crecimiento personal, a través de la sana y disciplinada competencia deportiva.
Felizmente, hoy ellos son ciudadanos ejemplares, lo que quiere decir que el voleibol fue también una herramienta positiva de inclusión; se previnieron las conductas de riesgo. Quedó demostrado que dicha actividad fue un programa que fomentó valores, relacionados con el autocontrol, propio de la salud mental y física, la disciplina, el trabajo en equipo, así como en los principios del voluntariado participativo, la igualdad de género, puesto que hubo equipos masculino y femenino en nuestro Zapote. Nuestros clubes deportivos comunitarios solían organizarse mediante comités, voluntarios y entrenadores locales, lo cual llegó a promover el liderazgo, asociados al mejoramiento de los vínculos y la convivialidad social.
HUBO JUGADORES DE BILLAR QUE TRASCENDIERON.
Cabe recordar que hubo una generación de zapoteños que practicaron el billar, entre ellos citamos a Rubén Méndez Mora, Juan Sánchez Torres y Miguel Solano Rodríguez. Ellos triunfaron a nivel nacional e internacional. Colocaron a Costa Rica entre los países más competitivos de América en tal modalidad deportiva. El negocio de la local familia Rojas Núñez fue una reconocida cuna de talentos, ciertamente un centro de billar digno de incorporarse a la memoria histórica del distrito.
RESEÑA HISTÓRICA DEL FÚTBOL ZAPOTEÑO (Distrito Zapote - San José, Costa Rica).
El período de mayor plenitud del deporte del fútbol en nuestro distrito de Zapote (San José - Costa Rica) fue entre las décadas de 1950 y principios de la de 1980.
Anótese el campeonato nacional a nivel juvenil, alcanzado en 1972 por la Unión Deportiva San Gerardo.
Los dos espacios destinados a la práctica formal de él lo fueron la cancha central (hoy el Parque Nicaragua) y el campo de la plaza de "Los ciegos" . También la finca "la hacienda", terreno que aloja al redondel de la plaza de toros en barrio La Gloria, así como en el famoso "Pelón" y el terreno que en la actualidad ocupa el edificio de la Dirección General de Correos tuvo lugar el fútbol informal, o sea las "mejengas". Hubo organizaciones deportivas bastante consolidadas, las cuales representaron al distrito en diferentes eventos regionales y nacionales. Entre las más antiguas encontramos los equipos el Marte y el Platense (ambos rivales enconados en la década de 1950), el Almirante, el Barcelona, el Montecarlo, el Dodgers, entre otros. Luego surgieron la Unión Deportiva San Gerardo, el Musmanni, el Zapote F.C, el Héctor Masís, el Huachipato, el Lucio Andreo, el Movimiento F.C, La Pacífica, el Rosoba, el Némesis, el Diamante, la Pelota, la Gloria, el Moreno Cañas, el Voces y Guitarras, éste último fundado por el inolvidable cantante nacional Francisco "Chico" Loría. Hubo familias que se hicieron cargo de asociaciones futbolísticas, a saber, La Roxana o Chapulines, perteneciente a la familia Arronis; el Denfield dirigido por don Ramón Chinchilla; el Sangre Nueva, formado por la familia Calderón, dueña del "bar Isas". Igualmente, la familia Ballestero formó otra agrupación balompédica, llamada el Atlante. La desaparecida empresa de estructuras Alexis Coto se encargó de crear una escuadra conformada por sus empleados, iniciativas que repitieron las industrias locales fueran Plásticos Star, Republic Tobacco Company, Cocoa Company y la ECLA. Valga hacer mención del llamativo Deportivo Las Águilas del barrio Quesada Durán, cuya mayoría de jugadores poseían cierto modo especial de proceder en la vida. Otra escuadra era el Jimmy Durán, aunque poco reconocida en nuestro medio. Organizaciones tales como el Montecarlo, el Dodgers, Zapote F.C, la Unión Deportiva San Gerardo (UDSG) no estuvieron tan lejos de avanzar hasta el nivel de la Segunda División del Campeonato de la Federación Costarricense de Fútbol.
Es digno resaltar que en diciembre de 1972 la UD San Gerardo resultó campeón en la categoría juvenil a nivel nacional, quizás ha sido el cetro resonante de nuestra comunidad en la actividad del balompié. A finales de la década de 1970 el Deportivo La Pacífica puso en alto el nombre de nuestra comunidad, al convertirse en el ganador absoluto del Campeonato de los Festejos Populares josefinos (1977), organizado por la Municipalidad del cantón central de San José. En distinto año el Movimiento F.C se coronó Sub-campeón de esa significativa competencia cantonal. Nuestro distrito llegó a ser un semillero de grandes futbolistas, quienes destacaron en la Primera División del Fútbol Nacional, ténganse en mente a Enrique "el piche" García, los hermanos Méndez Mora (Guita y Koki), los hermanos Ovares Cruz (Carlos y Herbert), los hermanos Grant Trigueros (Jimmy y Jorge), los hermanos Tenorio Sánchez (Rodrigo y Miguel Ángel), Walter Rojas Quesada, Francisco Cavallini Álvarez, Víctor Acuña Méndez, (Sojito) Sojo Vargas - jugó en el fútbol profesional de El Salvador - , Carlos Vega Velázquez, Ronald Mauricio Montero Lobo, etcétera. Fuentes de consulta: Gustavo Amador Hernández Luis Fernando Amador Hernández.
UN ZAPOTEÑO CON UNA LARGA Y EXITOSA TRAYECTORIA EN EL YUDO.
Cabe hacer mención de los éxitos deportivos de don Roberto Shaw Palavicini, el padre de Roberto Shaw Mora, colaborador del presente escrito. Perteneciente a la Academia del judoca Orlando Madrigal, el señor Shaw llegó a ser de los exponentes connotados en nuestro país en las disciplinas del Judo y el Jiu - Jitsu. Con la obtención de la categoría de cinta negra llegó a convertirse en el campeón nacional durante siete años. Nadie pudo arrebatarle ese primerísimo lugar hasta que decidió optar por el retiro.
EL CICLISMO.
Entre las décadas de 1950 y 1960 Héctor Masís se convirtió en uno de los pedalistas connotados de nuestro distrito.
Lamentablemente, la carrera de ese joven ciclista se vio truncada a causa de un accidente que le costó la vida. En su honor la Federación Nacional de Ciclismo fijó el circuito "Héctor Masís" compuesto por los territorios de Zapote, Curridabat y San Francisco de Dos Ríos. Eran aquellos tiempos en que José Luis Sánchez y José Manuel Soto fueron los grandes pedalistas de nuestro país. Jesús Rangel fue otro zapoteño que compitió a nivel nacional en esta disciplina; también obtuvo galardones significativos.
LA PRÁCTICA DEL TENIS DE MESA TUVO SU APOGEO.
Quedamos en deuda en relatar con mayor detalles la historia y los éxitos contundentes de los hermanos Arriaga Mora, vecinos del Barrio Quesada Durán y egresados del Liceo Rodrigo Facio Brenes. Dado que hemos perdido comunicación con ellos, se nos hizo dificil dar a conocer los notables triunfos de los Arriaga. Durante las décadas de 1970 y 1980, inclusive se distinguieron en nuestra comunidad por su nivel altamente competitivos e internacional en nuestra comunidad. Los jóvenes de la desaparecida Casa de la Juventud (1975 - 1980) practicaban allí de modo entusiasta el tenis de mesa. En ese centro juvenil se realizaron varios campeonatos locales relacionados con esta disciplina deportiva. Habrá otra oportunidad en que habremos de hacer referencias acerca de la carrera de los Mora Arriaga en el Tenis de Mesa.
EL FÚTBOL SALA CON ADN ZAPOTEÑO.
A inicios de la década de 1980 el fútbol sala tuvo un enorme apogeo en nuestra comunidad. A decir verdad fue aquí donde se iniciaron las primeras competencias en forma. El gimnasio del Liceo Rodrigo Facio Brenes, fundado en 1976, prácticamente, dio, por completo, cabida a ellas. Posteriormente, otras barriadas josefinas se inclinaron por difundirlo, imitando la vocación de los zapoteños. Por eso, los centros deportivos de ellas fueron adaptados, a efecto de impulsar la práctica, hasta convertirse en una rama oficial de la FIFA. Justamente, nuestro representativo bajo el mando del entrenador Arnoldo Sáenz Hernández se adueñó de la medalla de oro en varias versiones de los Juegos Deportivos Estudiantiles.
El jugador costarricense de fútbol sala Marco Vinicio Carvajal Acuña ha sido parte de la selección nacional y del desarrollo del futsal en Costa Rica. A continuación se sintetiza su trayectoria conocida:
Trayectoria deportiva de Carvajal Acuña.
Selección Nacional de Costa Rica. Integrante de la selección de futsal de Costa Rica durante varios años. Participó en: Copa Mundial de Futsal de la FIFA Tailandia 2012;
Copa Mundial de Futsal de la FIFA Colombia 2016.Registró al menos 5 partidos internacionales con la selección mayor. Fue considerado uno de los jugadores más experimentados del grupo previo al Mundial 2016. Competencias internacionales y regionales: formó parte del equipo que disputó el Gran Prix de Futsal en Brasil (2014), un torneo internacional de alto nivel. Estuvo en procesos eliminatorios y torneos de CONCACAF (aunque una lesión lo dejó fuera de un premundial). Clubes: jugó en el futsal nacional, destacando en: Goicoechea Futsal. Este club ha sido uno de los más importantes en el desarrollo del fútbol sala costarricense.
Perfil deportivo de Carvajal: Jugador de gran experiencia y liderazgo dentro de la cancha. Su posición de cierre lo ubicaba como organizador defensivo. Reconocido por su lectura táctica y madurez, especialmente en la etapa final de su carrera. Lesiones y etapa final. Sufrió lesiones importantes que lo alejaron de la competencia por varios meses. Antes del Mundial 2016, enfrentó dudas sobre su recuperación, pero logró integrarse al equipo. Para ese momento (alrededor de los 35 años), ya contemplaba el retiro deportivo tras el Mundial. Valoración general: Marco Vinicio Carvajal fue parte de la generación que consolidó el futsal costarricense a nivel internacional, participando en Copas del Mundo y torneos de prestigio. Su carrera destaca más por su continuidad, experiencia y aporte colectivo que por estadísticas ofensivas.
CONCLUSIÓN.
La historia deportiva de Zapote continúa escribiéndose. Cada nueva generación de atletas que representa al Distrito lleva consigo el legado de quienes, décadas atrás, abrieron con subrayadas limitaciones, caminos con esfuerzo, disciplina y amor por su comunidad. Anhelamos que los Primeros Juegos Deportivos Cantonales del Cantón Central de San José (JULIO, 2026) sean, además de una fiesta del deporte, una oportunidad para reconocer esa herencia y para inspirar a los niños, jóvenes y adultos mayores a continuar engrandeciendo el nombre de Zapote mediante los valores del trabajo, la solidaridad y el juego limpio.
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