sábado, 5 de diciembre de 2015

QUIZÁS SEA EL COMIENZO DEL FINAL DEL CHAVISMO EN VENEZUELA.

QUIZÁS SEA EL COMIENZO DEL FINAL DEL CHAVISMO EN VENEZUELA. Hagamos referencia de la Nomenclatura chavista de Venezuela y su propósito inquebrantable de perpetuación en el poder, hasta matar líderes opositores, entre ellos, Luis Manuel Díaz; “ebria del poder”, hostil a los Estados Unidos de América, Canadá y España, en cuenta otras democracias occidentales; centrada en desarrollar “un instinto de conservación”, a pesar de los estragos económicos en ese país, de los cuales es responsable directa. La nueva clase “boliburguesa”, saqueadora, despectiva frente a los derechos humanos. “Mastermind” del chavismo”, relacionado con el narcotráfico, nos estremece el desprecio de Diosdado Cabello por la vida, en ocasión del recién acribillamiento del dirigente de la oposición - seguro quedará impune - , así también el encarcelamiento de líderes opositores. Lo que pone en evidencia la descomposición moral y la conducta criminal del gobierno de Nicolás Maduro, un gobierno sospechoso al mismo tiempo de mantener comunicaciones con el Estado Islámico (ISIS), la organización terrorista del Medio Oriente (Carlos Morales, fundador y director ejecutivo de Strategies Consulting CA. 2015), pues a ambos los une el odio antiestadounidense. Paradójicamente, el odio “contra la nación imperialista” adonde se dirigen casi el 50% de las exportaciones de la producción petrolera venezolana, a sabiendas que su economía nacional depende de esa materia prima; que el 95% de los dólares que entran al país vienen de dicho comercio (Daniel Pardo, 2014). Las prácticas dictatoriales y semi - totalitarias del chavismo, “el diccionario de injurias e insultos y demás excesos”, despiertan los peores recuerdos del impacto en América Latina de la doctrina de seguridad nacional, en los tiempos del predominio de las dictaduras militares de derecha. Adentrado el Siglo XXl, presenciamos la nueva versión de esa tal doctrina de muerte y oscurantista, guiada en esta ocasión por un sector de la pseudo - izquierda de la región. Sí, la pseudoizquierda vulgar, porque tampoco podemos negar que hay izquierda inteligente y racional, a saber, la chilena, la brasileña, la uruguaya, incluso la salvadoreña, respetuosa del Estado de derecho, ajena a los artificios de los fraudes electorales, esos preparados por Nicolás Maduro; invisiblemente engañosos, por lo pronto pillados, al plantearse el ascenso de la opresiva Junta Cívico-Militar, con la que (Maduro) ha amenazado si las urnas le son adversas. El chavismo ha diseñado un sistema electoral a su medida. De igual modo, haciendo uso de los recursos del Estado, los dictadores Alfredo Stroessner, la familia Somoza y los militares guatemaltecos y salvadoreños, entre otros, organizaron campañas electorales en aquel entonces; asimismo, en un ambiente de muerte, persecución, vejámenes, hostigamiento y chantaje contra la oposición. La Nomenclatura como tal posee el poder total, administra la economía a su antojo, bajo regresivos dogmas bolcheviques, que apuntan contra la economía de mercado y la propiedad privada. Los dogmas sobre los que opera el sistema educativo y la red de asistencia social. Adoptándolos como punto de partida de su peculiar revolución, el chavismo se dedicó a controlar toda la vida de la nación. Por eso, boicotea y censura los medios de comunicación, acosa los partidos políticos y las organizaciones cívicas que lo adversan. Se adueñó de las fuerzas armadas, en medio de la asesoría y la influencia de la inteligencia del régimen castrista de Cuba. Para haberse asegurado una base social de apoyo, el régimen venezolano ejecutó una política social, que relativamente llegó a mejorar las condiciones de pobreza de los sectores social y prolongadamente excluidos por los antecesores al chavismo, fueran las antiguas dictaduras y los partidos políticos (corruptos en exceso), que en el contexto de una elevada concentración y acumulación de la riqueza nacional, representaron las élites políticas y económicas tradicionales. Allí aparece Carlos Andrés Pérez y su clan político, ha sido el mejor exponente, otrora un asalariado periodista, exiliado en Costa Rica en la década de 1950, residente en el populoso cantón de Guadalupe, pero luego de su paso por la presidencia venezolana, se convirtió en uno de los personajes más acaudalados de América Latina. Por su parte, Hugo Chávez procedió a despilfarrar descaradamente los ingresos acumulados - sus allegados se enriquecen - , producto del período de los buenos precios internacionales del petróleo - ahora en picada - , los cuales aliviaron la frustración de los grupos postergados, sostén del partido oficialista. El actual partido gobernante, el Partido Socialista Unido de Venezuela, cuyo apoyo popular ha ido disminuyendo desde la muerte del presidente Hugo Chávez en 2013, enfrenta actualmente una serie de acusaciones internacionales por narcotráfico y violaciones a los derechos humanos. Difícilmente, las denuncias por narcotráfico podrían influir en las elecciones de Venezuela, principalmente en una sociedad signada y deconstruida ya por el crimen organizado; este bien armado y enriquecido, gracias a Hugo Chávez - además, protector de la guerrilla colombiana - , quien desde el inicio resultó indulgente con el uso de armas por parte de las pandillas armadas en las zonas marginales, ellas también dedicadas al comercio de la droga. El mandatario culpaba “a la burguesía criolla” de la condición de pobreza y violencia que rodeaba a tales “estratos desposeídos”. Eso sí, con este punto de vista, la revolución bolivariana ha hecho de esa nación una de los más violentas del mundo. Ni la fallida democracia liberal de Venezuela, tampoco el chavismo llegaron a tener la paternidad de las justas aspiraciones de justicia social y del humanismo latinoamericano. Ambos fueron incapaces de cambiar la realidad de los hechos, particularmente en un país carcomido por la fragilidad del Estado de derecho, la corrupción rampante, la crónica desigualdad social, titubeante en normalidad democrática. Y en cuanto al área económica, sujeto a la dependencia de la renta petrolera, en desmedro de la diversidad productiva. Con todo, el descrédito del Partido Socialista Unido de Venezuela, son demasiado las dudas que nos asaltan con respecto a la oposición antichavista. Ayuna de un proyecto unificador; a la vista luce lejana la visión de su voluntad y capacidad de gestar y ejecutar políticas sociales a favor de los sectores populares rezagados, donde se pone de manifiesto lo antipopular que resulta ser. En el conjunto de la sociedad, dadas las divisiones políticas, la constelación de intereses, la reproducción de “la burguesía conservadora”, las huellas del chavismo, simplemente llegaría a ser complejísima la tarea política de “hacer borrón y cuenta nueva”, específicamente tras la supuesta derrota del chavismo, prevista el 6 de diciembre de este año en las elecciones legislativas, o bien, en un futuro próximo, en caso de su parcial destronamiento. Decimos parcial, por cuanto las fuerzas armadas y los órganos de inteligencia, enteramente chavistas, acusados de complicidad con el narcotráfico, entraron en tal complicación. Los distintos niveles de los cuerpos militares perfilaron su actual accionar en el largo periodo del chavismo, el cual desvió su rol institucional, improbable de desestimar ante un renovado proceso de remodelación del Estado. Todo ello comporta la lógica de sostenerse (las fuerzas armadas) como agente decisivo de la sociedad política, en dirección de preservar sus privilegios y las transacciones consolidadas con el socialismo bolivariano, para lo cual los asesores cubanos hicieron “un efectivo lavado de cerebro”. Síntoma de una Venezuela convertida “en un instrumento al servicio de los intereses de Cuba”, en especial, de su política exterior y la correspondiente sujeción servil. Curiosamente hacia la Cuba, que ha puesto los pies sobre la tierra, limando asperezas con los Estados Unidos de América. Raúl Castro se convenció de que “su isla” no puede sobrevivir sin una relación de intercambio con la economía norteamericana (Enrique Benavides Chaverri, 1981). De cualquier forma, la comunidad internacional debe prepararse para dar una respuesta conjunta y categórica a cualquiera de los escenarios de fraude del chavismo (Alejandro Tarre, 2015), con tal de contener su perpetuación en el poder. Lo otro es sustraerse del ingenuo seguimiento a las maniobras guerreristas, al cabo que eso significará el concederle respiración artificial a la dictadura decadente de Maduro, la cual viene fabricando conflictos fronterizos con Colombia y Guyana. Una táctica que la capitalizara con nacionalismos demagógicos, tanto Anastasio Somoza como hoy “el neosomocismo” de Daniel Ortega, al desviar las constantes tensiones domésticas, esculpiendo enemigos externos. Confirmando su vocación democrática, el Gobierno de Costa Rica, así como Mauricio Macri, el Presidente electo de Argentina nos ofrecen, dichosamente, lecciones inspiradoras y aprendidas a favor de la defensa del sistema democrático y de los derechos humanos, de cara a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre en Venezuela. En cambio, guardan silencio sepulcral “los papanatas”, los doblegados por el sectarismo, lo mismo que los dirigentes de las naciones adheridas a la revolución bolivariana, para exportación en América Latina y el Caribe, “cuyo medio, la petrodiplomacia”, es decir, “el recorrido por la región con chequeras, comprando lealtades y sobornando”. En cierta medida le dio resultados y réditos en distintos escenarios regionales. Algunos aprovechados vieron incrementados sus bolsillos, sea Daniel Ortega y su espurio partido político, receptor de más de 3.000 millones de petrodólares venezolanos. “¡Lo que hay que ver todavía!”. Ronald Obaldía González (Opinión personal) Colaboradora: Priscilla Soto Cascante, estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LLEGÓ EL TIEMPO DE REPENSAR EN EL SISTEMA PENITENCIARIO COSTARRICENSE.

LLEGÓ EL TIEMPO DE REPENSAR EN EL SISTEMA PENITENCIARIO COSTARRICENSE. Frente a la estulticia y el egoísmo humanos, frecuentes en casi todas las organizaciones pública y privadas, en su lugar llegan a ser refrescantes las iniciativas atinadas de aquellas autoridades públicas, quienes hacen esfuerzos supremos por apartarse de tales comportamientos destructivos. Me refiero esta vez a la tesis de la brillante (y elegante) Ministra costarricense de Justicia y Paz, Cecilia Sánchez Romero, en cuanto a cuestionar relativamente la cárcel, como único instituto y recurso de sanción contra los infractores de las leyes penales. Coincidimos con esta inteligente mujer tica en que la cárcel llega a ser degradante en estos tiempos, cuando las sociedades civilizadas aspiran a hacer realidad (a ultranza) el pleno respeto de los derechos humanos, consustanciales al respeto a la dignidad de la personalidad humana; al cabo de que los asesinatos en las ciudades y las cárceles costarricenses distan de experimentar incrementos exponenciales o patológicos. Siempre en consonancia con el Estado de derecho y al amparo de su buen juicio, la Ministra Sánchez Romero, interesada en la aplicación de modalidades alternativas al de la odiosa cárcel, así también preocupada por el hacinamiento carcelario - "barbarie", impermisible en Costa Rica - , nos trae a la memoria al sacerdote jesuita (cristiano) de la India, Anthony de Mello, psicoterapeuta a la vez, conocido por sus libros y conferencias sobre espiritualidad, en los cuales se apoyaba en los postulados teológicos de otras religiones, entre ellas, el budismo y el hinduísmo, además de la tradición judeocristiana. Este sacerdote proclamaba que a los enfermos mentales, lo mismo que a los privados de libertad "no había que encerrarlos, lo que había que hacer era curarlos". Tras leer buena parte de los libros de este sacerdote asiático, difícilmente encontré algún tratadista penal, que encarne con la beligerancia del caso, tal visión humanista y revolucionaria, llena de base moral. Una visión que persiste en el convencimiento, en cuanto a la posibilidad modificar y rehabilitar al infractor, o el comportamiento negativo de cualquier persona, a pesar de su dramática vulnerabilidad social. Eso sí, teniendo presente la compasión, la educación, la cultura, el entorno ecológico y comunitario, es decir, el justo reconocimiento de su humanidad, de lo cual tampoco podemos prescindir. En línea con este principio filosófico, el abogado nacional Carlos Tiffer sugiere la promoción de alternativas al encarcelamiento, o sea, otro tipo de sanciones más integradoras socialmente, pensándose siempre en la reinserción del infractor a la sociedad, mediante “la inserción al trabajo”, el servicio a favor de la comunidad, la reparación de los daños, así como el uso de los dispositivos electrónicos, etcétera. Incluso, los programas de reintegración hay que acompañarlos de estrategias efectivas para prevenir en la población la adicción a las drogas y el alcohol, a sabiendas que esta enfermedad incrementa los factores de riesgo en el auge de conductas delicuenciales. Por esto mismo, resulta conveniente reforzar la misión y la gran labor científica del Instituto costarricense sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), en la perspectiva de enfatizar en la prevención del delito, mediante la salud física y mental (Carlos Tiffer, 2015). En cambio, en el Siglo XlX el criminólogo italiano Ezequiel Cesare Lombrosio planteó erróneamente que los delincuentes son natos, accionan por instintivos, sobre todo, proclives únicamente a romper los frenos inhibitorios, estos que sí poseen las personas normales. Su escuela positivista (racista, discriminante, siempre la he acercado al darwinismo) suponía que las taras genéticas o las causas genético hereditarias (ausentes en los sujetos normales), entre ellas, la protuberancia en la frente, los pómulos salientes, los ojos achinados, las protuberancias en el cráneo, determinaban que un sujeto cometiera delitos. Un supuesto apresurado, pues un rasgo de estos forma parte del fenotipo de cualquiera de nosotros. Desde antes, un hecho singular, comenzó a poner, paradójicamente, en entredicho el planteamiento biológicamente determinista o condicionante de Lombrosio. A finales del siglo XVIII un grueso número de convictos británicos - aproximadamente 200.000 - fueron transportados a la fuerza a las diversas colonias (penales) de Australia. En ese entonces, el gobierno británico había analizado varias alternativas, a fin de aliviar la condición de sus prisiones, las cuales estaban saturadas. El incidente de las prisiones coincidió con uno de los argumentos que justificaron, propiamente, la exploración del continente australiano, en esa época convertido en colonia agrícola de ultramar. De este modo, los convictos realizaron allí trabajos duros, casi en situación de esclavitud. Los últimos convictos que fueron trasladados a la fuerza a Australia llegaron en 1868; es decir, hace apenas poco tiempo. Al cumplir su sentencia, ellos quedaban liberados. Igualmente, sus hijos eran libres desde su nacimiento. Todos en familia se enriquecieron, se transformaron en la clase de colonos prósperos, capaces de construir un poderoso territorio, como la nación australiana moderna, en cuya grandeza aportaron personas delincuentes, en este caso, quedó confirmada su naturaleza modificable, en contraposición a Lombrosio, al declarar su innata e instintiva condición violenta y delictiva. El origen de esos australianos, expuesto a estigmas posteriores, complicado y sensible "fue convenientemente olvidado o encubierto". Así, ellos lograron tener en sus manos la oportunidad de reconstruir sus vidas en aquellas remotas tierras, temple que en el fondo, como dijimos, lo llegó a negar la escuela positivista clásica, la cual presumiblemente encuentra adeptos en Costa Rica. Es reveladora la resistencia de algún sector de la opinión nacional a admitir los preceptos jurídicos y los métodos de intervención de los sistemas de adaptación social. Variaciones que tampoco se proponen marginar la sanción racional, objetiva de la pena. Dicho sea de paso, nuestro sistema penitenciario cuenta con personal competente y probo. Al mismo tiempo, en nuestro medio abundan los apologistas de la aplicación de mayor represión, incluso la violencia, al defender la portación de armas de fuego; opciones que en nada resuelven el objetivo de contener la delincuencia. Da pena escuchar a no pocos alarmistas en los espacios de opinión, manipulando signos emocionales y melodramáticos. Caen en el abuso de homologar nuestro país con los sombríos escenarios del triángulo del norte de la región centroamericana, al igual que México y Venezuela, estos, ciertamente, situados a años luz de nuestra realidad delictiva. Con ello, llegan a desvirtuar la verdadera política pública, de la cual el régimen penitenciario está ayuno. Tengamos fe en la Ministra Sánchez Romero, y que ella aprenda “a dar abrazos” a quien se le interponga en esta empresa. Ronald Obaldía González (Opinión personal). Colaboradora: Priscilla Soto Cascante, estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica.

lunes, 16 de noviembre de 2015

La dictadura de Nicaragua agredió inmigrantes cubanos. Tras este acto salvaje, la diputada costarricense Sandra Piszk lo condenó

La diputada costarricense Sandra Piszk escribió: "La confrontacion ideologica entre izquierdas y derechas en nuestro pais, es intrascendente ante los horrores que dia a dia vive nuestra generacion y ante los grandes problemas humanitarios, cuyo combate no deberia tener signo politico. Hoy en Costa Rica amanecemos horrorizados no solo por lo sucedido en Paris y en Libano sino por la violencia del ejercito nicaraguense contra los migrantes cubanos. El Gobierno de Daniel Ortega en un nuevo desplante de prepotencia y guerrerismo lanza gases lacrimogenos y ataca indiscriminadamente a hombres, mujeres y niños cubanos cuando tan solo han puesto un pie en su territorio. Y lo mas ironico del asunto es que Rosario Murillo, vocera del Gobierno y conyugue de Ortega culpa a nuestro pais de atentar contra la seguridad nicaraguense. Es ese el regimen que los nicaraguenses que pelearon en el 79, querian para Nicaragua? Es ese el ideal de los sandinistas que sacrificaron su vida combatiendo la dictadura de Somoza? Es esa la promesa de una sociedad equitativa, generosa, y libre? Hoy el Gobierno, los partidos politicos y los sindicatos especialmente aquellos aliados del regimen de Ortega, los sectores sociales y grupos organizados, todos,.... tenemos que levantar la voz. Es un asunto de humanidad!"

sábado, 7 de noviembre de 2015

DIÁLOGO SOBRE LA RIQUEZA INJUSTA.

DIÁLOGO SOBRE LA RIQUEZA INJUSTA. Ronald Obaldía González escribió: Rodrigo, siempre he tenido problemas de interpretación con este párrafo bíblico, podrías explicármelo: "Evangelio según San Lucas 16,9-15. Jesús decía a sus discípulos: "Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. " Siempre me ha resultado complejo entenderlo. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: Ronald, los capítulos de los evangelios son muchas veces un conjunto de perícopas compuestas a base de lo que se llama logoi o dichos de Jesús y para entenderlos hay que comparar diversos manuscritos. La versión armonizada nos da una imagen final, pero el proceso redaccional y la evolución del texto nos permite ver cómo llega hasta el momento final. Esto nos obliga a ver el contexto o contextos, internos y externos para comprender cuál es el tema principal y no solo las sentencias a veces irónicas que acompañan la pieza completa. Veamos: El capítulo 16 se relaciona con el contexto del capítulo 15: Ambos están dirigidos a los fariseos, 15:2-3; 16:14 Los oyentes adicionales eran los discípulos, 14:33; 16:1 Las parábolas de los dos capítulos tenían como objetivo exhortar las actitudes de los líderes religiosos y revelar a losdiscípulos el plan redentor y las características del corazón que siempre busca de Dios. El hilo conductor del capítulo 15 es el amor de Dios para con los pecadores perdidos; mientras que el enfoque del capítulo 16 es el amor de losfariseos al dinero, 16:14-15 (el capítulo 16 se unifica mediante el contraste rabínico de "avaricia-dinero"). La parábola (16:1-13) causó mucha controversia por su interpretación; ya que al parecer alaba el fraude. Sin embargo, debe entenderse quecierto tipo de parábolas (ej. las historias contrastadas) sirven para ilustrar una enseñanza positiva a través de un ejemplo negativo (cf.18:1-8): La clave para la correcta interpretación de la parábola es: ¿Quién habla en el v.8 de la parábola, Jesús o el dueño del terreno? Los versículos 8b-13: Jesús comenta el amor al dinero los comentarios de la Iglesia primitiva (el autor del Evangelio) ¿Constituyen una unidad literaria? No se detenga a leer los detalles de la parábola. Busque la verdad central. Hay similitudes entre el Hijo pródigo y el Mayordomo injusto: Un padre terrateniente y misericordioso En la primera, un hijo infiel; en la otra, un mayordomo bien pagado, pero infiel En ambas, ninguno ofreció excusas por sus pecados, pero confiaron en la misericordia del padre/acreedor. Es evidente que el capítulo no cuenta con un tema conductor. Con frecuencia se hace difícil identificar las unidades literarias. ¿El v.13es un dicho independiente? ¿Cómo se relacionan los vv. 16-18 con un contexto más amplio? Lucas parece haber interrelacionado varios dichosde Jesús, pero queda en duda el porqué y el cómo. El tema central es la inadecuada priorización del yo, la riqueza y el orden de estemundo. El relato de Lázaro, que aparece en los vv. 19-31, es la quinta parábola de una serie (capítulos 15-16). Intenta ilustrar las verdades delos vv. 8b-14. El excesivo amor al dinero es el asunto del capítulo 16. Los fariseos, a quienes se dirigía Jesús, eran como los hermanos deLázaro (v.29). ¡Conocían la Ley y los profetas, pero escogieron no responder apropiadamente! Ellos creían en una futura vidafísica con Dios, pero no comprendieron el hecho de que la fe en Jesús es la llave de esta vida futura. Hay una sorpresa inesperada reservada paralos líderes religiosos de los tiempos de Jesús. Kenneth E. Bayley en, Poeta y Campesinos, desde la mirada de los campesinos, señala que hay una estructura de pensamiento que nos permiteinterpretar las parábolas de Lucas desde una perspectiva cultural. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: También tengo en mi archivo esa pregunta que la hicieron en la iglesia hace algun tiempo. La respuesta es la siguiente. Casi repeticion de lo anterior.Las "riquezas injustas" mencionadas por Cristo en Lucas 16:9,11 no son riquezas ganadas por medios injustos o deshonestos. El contraste señalado con "riquezas injustas" es con "lo verdadero". Las riquezas materiales NO SON "lo verdadero". Son posesiones o riquezas relacionadas más con este mundo y su injusticia. Las riquezas materiales son peligrosas tentaciones. El amor a ellas es raíz de toda clase de injusticia o maldad (I Timoteo 6:9,10). En ningún momento no debemos pensar que Cristo esté aprobando riquezas logradas por medios deshonestos o injustos. En este contexto "riquezas injustas" es lo opuesto de la verdaderas riquezas espirituales "lo verdadero" (compare I Timoteo 6:17 19; Mateo 6:19 21). La exhortación de Cristo a Sus discípulos ("Ganad amigos por medio de las riquezas injustas") señala el uso CORRECTO y SABIO de estas riquezas materiales. La mayoría de las personas gastan todas sus ganancias en sí mismo en forma totalmente egoísta. Pero el discípulo de Cristo debe usarlas para el beneficio de otras personas (expresando de esta manera un amor concreto y práctico a los demás y ganando así amigos vea I Juan 3:16,17). Nos aclara que estas buenas obras nos beneficiarán después de esta vida ("cuando éstas nos falten") porque de esta manera nos recibirán "en las moradas eternas". Esto nos recuerda de la enseñanza de Cristo en Mateo 25:31 46. Cristo declara que una base fundamental en el día del juicio final ser si hemos ayudado a los necesitados en forma práctica o no. También nos aclara: "en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis" (Mateo 25:40). A estos discípulos fieles que amaron al prójimo y en ellos a Cristo se les dirá en aquel día: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo" (Mateo 25:34). Luego en Lucas 16:10 Cristo nos explica que nuestra fidelidad en el uso correcto y sabio de estas cosas materiales (lo muy poco) es medida de la fidelidad que mostraremos en "lo más" cosas espirituales de mayor importancia eterna. Al mismo tiempo en Lucas 16:11,12 nos exhorta a la fidelidad ( lo opuesto del mayordomo en la parábola) en el uso de los bienes materiales que Dios pone en nuestras manos. La última exhortación en esta enseñanza de Cristo es a servir a Dios, no a las riquezas (Lucas 16:13). El mayordomo infiel usó las riquezas del amo para su propio beneficio. Realmente sirvió las riquezas en vez de servir a su señor. El discípulo de Cristo debe entender que es imposible ser discípulo verdadero y al mismo tiempo servir o amar las riquezas. En cada parte de esta aplicación al cristiano, el Señor Jesucristo nos pone EN CONTRASTE con el mayordomo infiel. (1) Nosotros debemos reconocer que las riquezas materiales son "injustas" en contraste con "lo verdadero" las bendiciones espirituales y eternas. (2) En vez de usar las riquezas materiales en forma egoísta, las debemos usar para el beneficio de otras personas. (3) En vez de un beneficio material ahora, nosotros recibimos la entrada en "las moradas eternas". (4) En vez de ser infieles (injustos) en el uso de las posesiones materiales que Dios nos presta, debemos ser fieles. (5) En vez de servir las riquezas, debemos servir a nuestro Señor. Debemos aprender del mayordomo infiel pero debemos aprender a actuar en forma DISTINTA con motivos DISTINTOS y resultados DISTINTOS que aquel siervo injusto. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: Riquezas injustas son todas, Ronald, todas. Para Jesús ninguna fue justa. Y eso es una gran verdad. La riqueza es el resultado del trabajo injusto. Bendiciones. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: El salario que tu recibes es riqueza injusta. Lo que Jesús hace es decirte que lo uses para ganar amigos, para fines altos, generosos, que esa siembra dará fruto a tu favor en algún momento. La forma de ganarse el dinero, parte de la riqueza acumulada de la sociedad, puede ser honesta, pero la riqueza en sí, no es justa nunca, siempre es producto de lo injusto de la vida. Profundo. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: Si rastreas todo la Biblia, evoluciona desde una comprensión de las riquezas como bendición de Dios, hacia una concepción de la riqueza como un peligro, que Dios permite para usarlo en beneficio del Reino. Las riquezas pasan del atractivo del A.T. a la sospecha del N.T. donde son consideradas injustas.¿Por qué el Señor dijo: “Riquezas injustas”? las riquezas ¿son injustas o justas? Las riquezas de por sí, son injustas; no hay riquezas justas. Las riquezas fueron y son causa de esclavitud; los ricos, son esclavos de sus riquezas y los pobres, son esclavo los ricos a causa de las riquezas (Lc.12:34). En una oportunidad (nos dice la Palabra de Dios), vino un joven, y le pidió al Señor que interviniera a favor de el, para que su hermano repartiera con el la herencia pero, el Señor le respondió: “Hombre ¿Quién me ha puesto entre vosotros como juez o partidor”? Y añadió:… “Miren y cuídense de toda avaricia; porque la vida del ser humano, no consiste en los bienes que posee”. La Palabra de Dios, nos dice que las riquezas es considerada como un “dios” (Mateos 6:24). Tal es la influencia de la riqueza que los que las poseen, tienen puesto todas su confianza en el (su fe en el dios $). Mucho de los asaltos, robos, estafas y asesinatos, son inspirado por las riquezas ¿luego, las riquezas son justas? La Biblia nos dice que no. Ronald Obaldía González Excelente explicación, déjame poner este escrito tuyo en el blog personal. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: Fijate que la palabra traducida como “riquezas” es la palabra aramea mamon, que en griego se convierte en mamona, y también es utilizada en los vv. 11 y 13. La exhortación puede ser contrastada con la actitud fútil del rico insensato, cuya avaricia no le permite ver más allá de lo inmediato (Lucas 12:13-21). Ronald Obaldía González escribió: ahora que leo este artìculo tuyo me hace muy bien observar el pleito entre unos allegados cercanos por la avaricia que se tienen por la venta de la casa donde nacieron y se criaron, ni siquiera respetaron que sus padres con todo el esfuerzo la compraron para ser justos con sus hijos; ahora que murieron, profanan aquel gesto de nobleza de sus progenitores. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: Sí, asi es, Jesús tenia razón. En Eclesiastés 11: 1. Echa tu pan sobre las aguas, que después de muchos días lo hallarás. 2 Reparte tu porción con siete, o aun con ocho, porque no sabes qué mal puede venir sobre la tierra.…

domingo, 1 de noviembre de 2015

EN GUATEMALA Y ARGENTINA HAY, DE VERDAD, PODERES DETRÁS DEL TRONO.

EN GUATEMALA Y ARGENTINA HAY, DE VERDAD, PODERES DETRÁS DEL TRONO. De toda suerte, Guatemala concluyó la semana pasada sus propios comicios generales, que transcurrieron sin mayores zozobras y poco entusiasmo. Jimmy Morales comediante, enchapado de rancio racismo, quien dice "temer a Dios" y al que se le vincula con empresarios y militares conservadores es el nuevo presidente electo de Guatemala. Con amplia ventaja en la segunda vuelta de las elecciones ganó a Sandra Torres, la exprimera dama social - demócrata. El alto abstencionismo, que rondó el 52%, “da una seña inequívoca” sobre la crisis de credibilidad que afecta la política guatemalteca (Sergio Erick Ardón, 2015), una debilidad agrandada, merced a la intromisión de los militares en la estructura burocrática del Estado, al igual que la reveladora infiltración del crimen organizado y sus peligrosas cuotas de poder. Las elecciones guatemaltecas estuvieron signadas por el escándalo de corrupción, relacionado con el cobro de sobornos, asociados a la evasión de impuestos aduaneros, lo cual culminó con la renuncia a inicios de setiembre pasado del presidente Otto Pérez - también militar y con antecedentes de violaciones a los derechos humanos en los tiempos de la guerra, protagonizada por el ejército y la guerrilla izquierdista. Los argumentos de la desgastante guerra: la irremediable desigualdad social, además de la desintegración étnica, era la justificación de la guerrilla para superarla, en este empeño nada logró. Por su parte, sirvió de justificación al ejército y la oligarquía cuasi - feudal para desactivar cualquier reforma social, como aquella la de Arévalo y Arbenz (1944 - 1954), que la CIA estadounidense frustró o, en su lugar, contrarrestar la amenaza del comunismo. Tras la fallida reforma social guatemalteca, las arcaicas estructuras de poder y la discriminación étnica guatemaltecas continúan casi intactas. Los Acuerdos de Paz (1996), suscritos por el gobierno y los insurgentes resultaron insuficientes, y con ello poner fin a los factores determinantes de la desintegración y la ausencia de cohesión social, incluidas la continua influencia del ejército y la fragilidad de las instituciones políticas y judiciales. La corrupción es apenas una de las desgracias, encima de ello hay un panorama todavía más riesgoso, eso sí, la dimisión del Presidente Pérez no deja de resultar algo esperanzadora. Sin embargo, la cruda realidad social, que inmovilizó a sus predecesores, sin talante, ni poder de decisión, es tal, que puede programar otra vez al nuevo Presidente, es de preverlo. Su mandato, como es usual en Guatemala, da cuenta que entrará demasiado hipotecado “a los mismos de siempre”. En Argentina hubo también elecciones generales. En una segunda ronda, que tendrá lugar el 22 de noviembre del año en curso se definirá si habrá continuidad o no del oficialismo, es decir, el peronismo (kirchnerista). El peronismo ronda los ochenta años de historia en la culta e inteligente nación suramericana, surgido del carisma de Juan Domingo Perón y de su primera esposa Eva. Esbozó la doctrina de la justicia social, basada en políticas sociales paternalistas a favor de la clase trabajadora; prohijó el nacionalismo e impulsó la industrialización; en cuanto a tendencias políticas, sin desprenderse de la economía de libre mercado, ha girado a la derecha (con Carlos Menem a la cabeza) o a la izquierda (algo así como la familia Kirchner). En 1973 Perón había alcanzado otra vez el poder, le sucedió de inmediato María Estela Martínez, quien, poco antes enviudó de Perón. Pero, en medio de la radicalización, las agitadas y violentas contradicciones internas entre los grupos izquierdistas y derechistas dentro de este movimiento, al igual que en el pasado, llegó a ser objeto de otro golpe de Estado, el cual dio origen a la dictadura militar en 1976. Así se inició el periodo más traumático y oscuro de la historia argentina, el de “la guerra sucia”, que implicó el asesinato de activistas sociales e intelectuales, opuestos al gobierno de facto de los militares, así como la eliminación de los guerrilleros izquierdistas, llamados “los montoneros”. Una de ramas contemporáneas del peronismo, a saber, la familia Kirchner y su círculo íntimo suma 12 años de mandato; el decir de no pocos de sus adeptos, es que la prefieren para gobernar, “porque a pesar de robar, hace mucho por el país”. Al adoptar políticas sociales populistas, regidas por el Estado intervencionista, al lado de una política exterior cercana “al eje chavista bolivariano” - nada extraño en esto, en los inicios de su farragoso movimiento, Juan Domingo Perón (con su esposa Eva) se alió al nazi fascismo alemán - , ahora el mandato del peronismo (kirchnerista) puede llegar a su fin en el balotaje. Hubo avisos recientes de ello, el candidato oficialista a la Presidencia de la nación, el multimillonario Daniel Scioli (antes derechista, hoy “populista”), obtuvo una victoria pírrica frente a su principal opositor Mauricio Macri, este seguidor del libre mercado y de políticas de ajuste, hasta de mejorar las relaciones y entendimientos con los Estados Unidos de América. El también candidato oficialista acaba de perder definitivamente la elección de gobernador de la provincia de Buenos Aires, luego de casi 30 años de ser gobernada por el peronismo; como dijimos, las señales de derrota en el balotaje se expanden, sobre todo, al tenerse en cuenta que dicha provincia alberga el 40% del padrón electoral. Ya sea en la oposición o en el gobierno, el peronismo y sus múltiples tendencias oficiales poseen “un arco de alianzas sociales y corporativas” extremadamente influyentes, entre ellos también, senadores y diputados sagaces, el sindicalismo, los empresarios nacionales, medios de prensa (Julio Burdman, 2015). Si bien, Argentina atraviesa una crisis económica, lo cierto es que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner deja la presidencia con popularidad, con legitimidad y lealtades (Burdman, idem), tanto dentro del peronismo como en las estructuras burocráticas del Estado, así como aliados en el poder federal y corporativo. Lo cual significa que si la sucediera la oposición anti - peronista, esta vez representada en la segunda vuelta por un partido realmente “novato”, la tarea de gobernar quizás estará lejos de serle sencilla. Hay que tener astucia y agallas para enfrentar un peronismo, colocado en la oposición. Los presidentes Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa lo experimentaron, tienen malos recuerdos. Ronald Obaldía González (Opinión personal),con la colaboración de Priscilla Soto, estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica.

miércoles, 21 de octubre de 2015

EN SIRIA, INEVITABLES LAS SOLUCIONES MILITARES, PERO TAMBIÉN LAS VISIONES DIPLOMÁTICAS.

EN SIRIA, INEVITABLES LAS SOLUCIONES MILITARES, PERO TAMBIÉN LAS VISIONES DIPLOMÁTICAS. Reducidas las capacidades políticas, sobre todo, sociales y económicas de las naciones emergentes, entre ellas, Brasil, India, México, Argentina - dejemos a un lado de este grupo a China, lo mismo que Rusia, una potencia todavía, heredera de la extinta Unión Soviética -, bien convendría hacer un ejercicio académico, o no sé qué, acerca de la necesidad de repensar en argumentos de índole civilizatorio o cultural, para con ello iniciar el debate acerca de la ampliación de la estructura y la composición del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), tomando en cuenta a África y las naciones árabo musulmanas. Reconocemos que como hipótesis para la reforma amplia del Consejo puede tener mayor relevancia y significación el factor civilizatorio (étnico, cultural y religioso) que el trabajado hasta ahora: ese que favorece el ascenso a él de las económicamente riesgosas y vulnerables llamadas potencias emergentes, las que aspiran ocupar allí titularidad permanente. La perspectiva y la riqueza de los valores y propòsitos del diálogo intercivilizatorio, un primer paso lo representa el reciente acuerdo nuclear con Irán, podrían ser elevados al ámbito de la esfera superior del multilateralismo, esto para la mitigación de crónicos y severos riesgos universales (el yihadismo y el terrorismo), empeoramientos que no necesariamente tienen como origen los distintos ámbitos de la economía global. Habíamos comentado que de los citados países se excluyó a China y Rusia, quienes son miembros permanentes del órgano preponderante de la ONU; hace tiempo que los emergentes insisten también en poseer ese estatus, un rango jurídico que preservan además Estados Unidos de América, Gran Bretaña y Francia. Este hecho, para casi todos, obedece a razonamientos históricos, políticos, económicos y militares. Las cinco grandes potencias adquirieron ese derecho, merecidamente, al vencer al nazismo y el fascismo en la Segunda Guerra Mundial; por ninguna razón este poder llegó a ser una decisión antojadiza de la comunidad internacional. Líneas arriba calificamos a la Rusia (imperial) de Vladimir Putin, como una potencia mundial. La mejor evidencia de este poder ha sido el remezón, causado por ella en las últimas semanas al tomar la decisión (realista) de intervenir en la guerra civil de Siria en alianza con el Irán, Irak, posiblemente China Popular se uniría más adelante, todo ello con el propósito de acabar con los yihadistas (islámicos - sunitas) del Estado Islámico (EI o Daesh) y Al Qaeda (ambos antioccidentales), así también golpear la oposición, supuestamente moderada, lo cual equivale a sostener al disminuido mandatario sirio Bachar el Asad, cuya dinastía opresora fundada por su padre, ha estado aliada a los rusos desde los tiempos de la Guerra Fría. Especialmente, Rusia e Irán han puesto todos sus activos diplomáticos, económicos y militares detrás de ellos (José Ignacio Torrealba, 2015), con tal de eliminar el yihadismo del Medio Oriente. En la guerra siria el encontrar islamitas moderados es complejo, a decir de los rusos; de igual forma, en toda la región, por eso son también atacados - , Puede ser verdad, la mejor prueba llegó a ser la Primavera Árabe en Egipto, de ella sacó ventaja únicamente la radical Hermandad musulmana, quien menoscabó las fuerzas cvilizatorias democráticas, especialmente en Egipto. A pesar de la repugnancia de las soluciones militares o “el poder duro” de las grandes potencias, en Siria son imprescindibles. Hay que reconocer que “el repliegue militar”, en compañia de las fallidas y dubitativas fórmulas diplomáticas y políticas de Estados Unidos de América, secundadas por la Unión Europea, al final dieron como resultado la consolidación de los terroristas islámicos en territorios sirios e iraquíes, los cuales les sirven de refugios y de justificación hacia la constitución de “un delirante califato”. A falta de una política común en Siria, incluso Irak, los europeos y los estadounidenses no consiguieron ponerse de acuerdo “y el resultado es una guerra civil dentro de una guerra civil” (Entrevista de Javier Morán a Emilio Lamo de Espinosa en La Nueva España, 2015). Occidente perdió la oportunidad de acercarse en el inicio de la Primavera Árabe a la rama alauita chiita - la menos dogmática del Islam -, con base en las tácticas del poder blando se hubiera podido desplazar del poder a la dinastía gobernante de Siria, se hubiera impedido el derramamiento de sangre que arroja la pérdida de casi 250.000 vidas. Con todo, sus desaciertos en Ucrania y Crimea, la mano dura de Rusia y de sus aliados han demostrado poner freno a la irracionalidad y el fanatismo de los terroristas, en parte, causantes de las conmociones en el Medio Oriente y del África subsahariana; un talante trocado en crueldad y en violaciones a los derechos humanos, lo cual hace imposible cualesquier arreglos políticos. Apenas las intervenciones militares y los bombardeos de las fuerzas militares rusas tienden a crear fricciones (por incursiones aéreas) en países como la diezmada y dividida Turquía, quien, enfrentada al sector extremista de los Kurdos, guarda vecindad con la zona de conflicto, al cabo que al principio su gobierno pro-islámico, a la vez enemigo del régimen sirio, se mostró reacio a participar en las acciones contra el EI, conducta que hace poco resintió Washington. Recientemente, Ankara dio un giro en su estrategia de cara al EI, al ser víctima de varios actos terroristas, al albergar miles de refugiados sirios, decidió abrirse a la coalición, dirigida por un Estados Unidos de América inquieto por la precisión de la intervención militar rusa en Siria y de su idea pertinaz de sostener a al Assad, al que Occidente considera el principal obstáculo de la pacificación. Al intervenir en la guerra, Moscú sabe que una respuesta militar de Occidente en su contra sería una opción altamente improbable, pues hasta ahora se ha calculado que es preferible mantener en el poder al gobierno sirio, por un tiempo, que verlo en el suelo a manos del Estado islámico y de Al Qaeda, enemigos tanto de Occidente como de Rusia. Por ello, ambos se inclinan en ser capaces de dar forma a una intervención con una coalición en la que los países árabes deberían estar claramente en vanguardia, y detrás de ello, por supuesto, la OTAN (Idem, entrevista de Morán a Lamo). La táctica de rearmar y entrenar los grupos islámicos (parcialmente) moderados, opuestos a la vez al gobierno del dictador el Asad, pues derrocarlo es su objetivo prioritario - en cuenta la rama alauita chiita a la cual pertenece - tampoco resulta exitosa, menos aún, para atacar al EI, quien desgastó al gobierno sirio y pone al descubierto la ineficacia del ejército de Irak; dicho sea verdad, un país fragmentado en tres frentes, a saber, los sunitas, sus enemigos los chiitas y la minoría étnica de los Kurdos, quienes periódicamente entran en disputas militares. Miembros de estas denominaciones, además de los sirios, libios, afganos, africanos, etcétera, conforman el incontenible flujo de inmigrantes que huyen de la guerra y la pobreza. Y que particularmente a la Unión Europea mantienen en alta tensión, dado el desacuerdo interno, el estancamiento social y las complicaciones económicas que dificultan el darles refugio. Los nacionalismos y las corrientes anti - integracionistas europeas aceleran el rechazo a los nuevos éxodos, los estigmas culturales y religiosos, así también los eventos traumáticos del terrorismo islámico, la peor amenaza de la seguridad mundial, fertilizan las tales resistencias de no pocos europeos; la propia Alemania, abierta a aceptar mayor cantidad de inmigrantes, tampoco se escapa de los movimientos xenofóbicos, en particular, los islamofóbicos. Ciertamente, tiene sentido la creación de una amplia coalición internacional entre Occidente, Rusia e Irán, a fin de combatir a las organizaciones terroristas en Siria e Irak, algo parecido a aquella contra el nazi fascismo de Adolfo Hitler en la Segunda Guerra Mundial. A partir de entonces se sentaron los principios y la columna vertebral de la diplomacia multilateral, con ello, la creación de la ONU. Pasando a nuestro tiempo, una vez derrotados el EI y Al Qaeda, bajo una perspectiva geocultural y antropológica - en lugar de la geoeconómica, propuesta por las potencias emergentes - valga la pena asignarle en este Siglo XXl un rol clave a la cultura arabo islámica, al igual que a África. Hay que enmendar las arbitrariedades y errores pasados “del neocolonialismo y del paternalismo”, protagonizados por la cultura Occidental en dichos confines, fuente también de la prolongada inestabilidad, la violencia, las actuales guerras civiles, el atraso y la desesperación social. El orden internacional además de plantear complicaciones económicas, al mismo tiempo acompaña hondas sensibilidades políticas, culturales, étnicas y religiosas, de carácter histórico y estructural. Significa, entonces, admitir “el reto que supone la libre expresión de la culturas árabe y africana” en el ámbito del multilateralismo, ello se gana concediéndole a cada una de ellas un escaño permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Supongamos que esta visión comportaría erosionar el complejo de superioridad del mundo desarrollado y de las superpotencias, a cambio de hacer predominantes nuevos paradigmas en las relaciones con los países árabes (Jesús Núñez Villaverde, 2015) y la cultura negra africana. Sabemos que dicho tipo cambio expone sus resistencias, dados los privilegios de las potencias tradicionales en la diplomacia multilateral. Sin embargo, las concepciones justas y equilibradas, hacen que la comunidad internacional sea coherente con los propios postulados democráticos, los derechos humanos y del diálogo intercivilizatorio, siempre en la confianza de enfrentar el radicalismo y la perpetuación de “Estados fallidos”. Ronald Obaldía González (Opinión personal)

lunes, 28 de septiembre de 2015

ETIQUETAS POLÍTICAS: MAQUIAVELO, ESTADO NACIONAL, MAL GOBIERNO, COLOMBIA.

ETIQUETAS POLÍTICAS: MAQUIAVELO, ESTADO NACIONAL, MAL GOBIERNO, COLOMBIA. En su mayoría, los líderes políticos mundiales fallan, frecuentemente, en astucia y creatividad, principalmente en cuanto a sortear situaciones específicas de inestabilidad en el Estado nacional, ya sea por “la mala fortuna”, la ingratitud de los ciudadanos - hay demasiado de ello -; consideremos la envidia, las intrigas de la gente, tanto de sus aliados como adversarios, bien sea toda clase de conspiraciones, así como la inconstancia de la opinión pública; todo lo cual llega a poner en entredicho o no las habilidades políticas de los estadistas. Es a estos últimos a quienes fijamos la mirada cuando, especialmente, el Estado, ese complejo aparato, poseedor del monopolio del poder y la fuerza, se torna incapaz de salvaguardar la unidad y la cohesión nacional: su causa fundacional y final; e inútil, en cuanto a ofrecer paz, prosperidad, felicidad y esperanza al soberano (o el pueblo), como lo explicamos en un artículo anterior. Repasamos al florentino Nicolás Maquiavelo (1513) y de nuevo nos salta la preocupación del déficit en “el arte de gobernar y en saber mandar”, que caracteriza en las sociedades nacionales a no pocos dirigentes (“el príncipe”, así llamado por Maquiavelo al dirigente de su época). Esto es la mala preparación de quienes han escogido la vocación de adquirir poder. A su decir, significa la pérdida de destrezas “de los antiguos y los nuevos príncipes”, quienes pierden esa habilidad, la cual consiste en desnudar los hechos y la realidad, una realidad que se vuelve más poderosa que los Estados, quienes, al carecer “de redentores”, son “el vulgo” o “los bárbaros”, quienes se apoderan de la sociedad, por lo que ésta termina “pudriéndose y deshaciéndose”. Trasladando “el realismo” de Maquiavelo a nuestros tiempos, nos desvela el deterioro de múltiples sociedades, a causa de la incapacidad de sus propios Estados, unido a líderes “desarmados de virtud, valor, prudencia y habilidad”, que hacen crónicos los males. Así entonces, le resulta imposible a la institucionalidad mantenerse, fortalecerse y preservar la cohesión y la unidad social (“la razón de Estado”). Sus armas inmediatas, las cuales otorgan poder a la sociedad política, tales como la burocracia, el sistema legal, la (des) legitimación de la fuerza y su gama de recursos, serán responsables también, al reducirse gravemente su capacidad de convencimiento y eficacia. Al llegarse a tal extremo, el pueblo se resistirá a los entes políticos, se comenzará a percibir que las instituciones antiguas perecerán pronto, dado que el soberano deja de creer en ellas, son ajenas a él, pues las emplea el más fuerte; al ser inseguras tendrán limitaciones en cuanto a reafirmar su creencia o recobrar el valor que antes pudieron haber poseído. De este modo, seremos testigos de la erosión del Estado nacional y la ruina del gobernante (el príncipe, según el florentino), asi como de la pérdida del control ideológico del Estado sobre la sociedad civil (Antonio Gramsci, 1891 - 1937). Las fisuras se han de ensanchar entre ambas instancias, tal que la gradual ruptura en las intercomunicaciones entre ambas instancias ha de acarrear “el mal gobierno”, el desorden, en pérdida de confianza en “la fe pactada” con los líderes y responsables del funcionamiento de los órganos del Estado. (El príncipe o) el gobernante trastabilla. "Ya no piensa bien para congeniar con la sociedad civil", se distancia de la virtud de ser fiel a su palabra y de “obrar siempre francamente”, una disciplina de la “ética política” (Jean Jacques Chevallier, 1974), que, de ser acatada, habrá de comprometer al líder a conciliar de manera constante con la sociedad civil". Pero, si en vez de este valor, (el príncipe) emplea el vicio de sustituir el comportamiento virtuoso por “frases ampulosas, llenas de adornos extraños” (la demagogia), ello lo conducirá a la pérdida de poder dentro del Estado. Enseguida no más, salen a flote los reproches de los súbditos o del soberano - complicación que en nuestros tiempos salpica peligrosamente a los partidos políticos, “el príncipe corporativo”, estos, las entidades mediadoras entre la sociedad política y la sociedad civil, aunque susceptibles de amenazar la institucionalidad, “al obsesionarse por las conjuraciones”. En el contexto de un panorama decadente, el Estado pierde la perspectiva del bien o el sentido de la evolución. Por lo tanto, las anormalidades habrán de salir a la superficie; en su conjunto adquieren el rasgo de peligrosas mutaciones, a este nivel se “perdieron los Estados”, como decía Maquiavelo. En casos de opresión y desorden, la aplicación de “la fuerza justa”, la cual es hasta imprescindible (ya sea la del derecho o hasta la física, pero bien empleadas para conservar el Estado, al contrario de las crueldades mal practicadas) estará lejos, en un momento determinado, de ser la receta (será injusta) contra “el río impetuoso que descarga sus furores”, la metáfora de un Estado nacional que entró en “ruina”. Hasta aquí llegó a acechar la sombra de la destrucción, al acentuarse los vacíos de legitimidad, que solo la previene la estabilidad y fortalecimiento social; que es a su vez la materia prima del poder. Ese vacío, el cual representa el factor de riesgo mayúsculo de los Estados democráticos y pacíficos, sobre todo que ellos se muestran débiles, pues pueden carecer “de armas y fuerza” para mantenerse, adquirir persuasión y ofrecer seguridad. Incluso, al desgastarse sus puntales, perder su misión, será posible que el Estado dé chance a la tiranía o a la anarquía. Igualmente, los intereses particulares (los nuevos “invasores”) tenderán a superponerse por encima del bien común, el que acoge la virtud y la dignidad de los derechos fundamentales del soberano, quien pide únicamente estar lejos de la opresión. Los Estados han de trabajar en preservar “sus raíces profundas”, nos enseñó Maquiavelo. De esta sabiduría se desprende el arte de gobernar, lo cual se impone frente a los factores manifiestamente adversos. “Es menester, pues, que el dirigente tenga el espíritu bastante flexible para girar a todos lados, según venga el viento y lo ordenen los accidentes de la fortuna”. Asimismo, resulta fundamental que el líder (o el príncipe) conserve su vida, la del Estado y la sociedad (fin “teleológico”). Si ha de conseguirlo - esto es el éxito político, como resultado - , todos los medios que deba emplear - preferiblemente los buenos, si la condición humana lo permite, pero, también es dable la crudeza, porque “el hombre es malo” también - serán juzgados honorables y alabados por todo el mundo (Maquiavelo/Jean Jacques Chevalier). En lo más allá del bien y del mal reside el interés del Estado: evitar los desórdenes (sean los provocados por “los bárbaros”), los que hieren la sociedad entera, a quien hay que proteger, expresaba Maquiavelo, pues es aquí donde “radica la verdadera clemencia del Estado”; el aparato guiado por la cabeza y las manos de un príncipe (“temido, no odiado”), que sepa emplear las habilidades del zorro - que disimula y evita la trampa - , así también las del león - dueño de su fuerza -; todo ello, para espantar los lobos, o sea, los enemigos. Tampoco ese príncipe puede ser demasiado bueno, pues en la sociedad hay perfidia, ella estará presente en “la realidad de las cosas”, a lo cual hay que atenerse, por cuanto “las especulaciones dan lugar a un juego de tontos” (Chevallier, idem). En ello consisten parte de las cualidades del “príncipe”, ilusionado en conservar una sociedad nueva y libre, quien para alcanzarla, además de conciliarse con los súbditos, debe aprender, en un mundo de tantos malvados (o lobos), a no ser siempre bueno, a serlo o a no serlo, “según la necesidad”. De estas abstracciones personales, a veces caprichosas acerca de nuestro Maquiavelo, nos hemos tomado la libertad de expresar la profunda admiración por Juan Manuel Santos Calderón, Presidente de Colombia, que sabe distinguir perfectamente entre el bien y el mal, además de ser un conocedor “de las servidumbres de la condición humana”, parte de las enseñanzas, exigidas por el florentino. Dándole la espalda a la cobardía y la irracionalidad de las pasiones (de los lobos), seguro que el Presidente Santos, mediante su propuesta de paz llegará a evitar la ruina de lo que pudo haber sido la perpetuación de una república incurable con instituciones perdidas, con gente oprimida, vicios que tanto le provocaron dolor a Maquiavelo. Adelante Colombia. Ronald Obaldía González (Opinión personal).