domingo, 18 de mayo de 2014
EL TEÓLOGO RODRIGO DÍAZ BERMÚDEZ ESCRIBE: "LA NECESIDAD ES EL MOTOR DE LA HISTORIA"
La necesidad es el motor de la historia
Si ud. necesita realmente algo trata de adquirirlo, para lo cual deberá pagar un precio. Pienso en qué necesidad tiene un pueblo de realizar un cambio de gobernantes, de partido en el poder, de nuevas figuras que le den nuevas esperanzas y evidencias de recibir lo que se necesita.
La espectativa de lo que se oferta, más la sensación de ponerlo en las manos del cliente y el manejo de las futuras decepciones, tales, en calidad de nuevos nichos para otras ofertas, constituye un juego de variables dialécticas en que estamos sumidos en esta sociedad posmoderna, con productos igualmente posmodernos y necesidades que van desde lo primitivo en ciertas zonas marginales hasta los absurdos de las élites de las metrólis del supermundo de los dueños de la prosperidad.
Dos ejemplos que tengo frente a mi en este momento, uno en un artículo pendiente de lectura y otro en la televisión que está pasando un Maratón de una empresa religiosa evangélica ansiosa de obtener muchos recursos económicos, moviendo a las gentes a ofendar y prometiéndoles asimismo soluciones inmediatas a problemas tan complejos como la adicción de sus hijos, basados en una propia hermenéutica inmediatista de relatos en donde Jesús libera a un muchacho endemoniado.
La dialéctica compuesta por la necesidad, mercado, en este caso del programa televisivo religiioso que tengo en mis narices, y la operación chamánica que no es nueva, solo que ha tomado una modalidad, ofertar por la vía de un neoevanbelicalismo mágico, o de una nueva era sincretista lo que sólo se obtendría en el mejor de los casos, como alivio terapéutico , o como una solución realmente milagrosa de Dios, en la que creemos y no descartamos o por la vía de la ciencia, tanto la real, como lo es la medicina y la psiquiatría moderna o como por la ciencia ficción del engaño de los gurúes de la nueva ola o de caer en las ofertas tan poco creíbles para volver al círculo de la relación consumidores, consumadores y consumidos. Los primeros, todos nosotros, los segundos aquellos que amasan grandes fortunas comprometidas con la ansiedade de la sobrevivencia de las compañías modernas, que un día están y mañanan pueden ser abatidas por la competencia y los terceros, la cantidad de desechos que van quedando y que caminan como objeto también de consumo hacia los cementerios que hoy en día también se presentan como paraísos de campo santos, incineraciones místicas y cofres de cenizas mistericas. Es decir en la utopía de una sociedad que camina hacia una burbuja ilusoria e ilusionada donde las ideologías perdieron su fuerza o se transmutaron hacia una nueva religiosad con sus contradicciones internas en cada polo y con la polarización expresada por ejemplo en la dicotomía religión de la diversidad y fundamentalismos en el otro exremo.
Es decir las necesidades ya no son vistas en la Pirámide de Maslow, donde se establece una jerarquía, sino como un síndrome cuasi diabólico donde todo el mundo se declara necesitado de todo, hasta del último modelo de celular, la última fórmula del superorgasmo hindú o la efectividad de una determinada rama chamánica sea primitiva o con maquillaje evangélico. Un Max Weber agotaría su propuesta de racionalidad para el entendimiento de los rumbos de esta economía loca, chamánica y consumista que se expresa en diferentes discursos de lateralidades diversas. Sirva de ejemplo el discurso de traiga una ofrenda y verá a su hijo liberado de demonios hasta el de iza la bandera de la diversidad y serás salvo tu y tu casa.
La pirámide de Maslow y el enfoque de Weber quedan reducidos a aportes referenciales para poder entender este pandemonion posmoderno.
A dónde se irá a parar en este alocado proceso sin claras referencias como sí las hubo en el siglo XIX y eran esbozadas con mayor precisión en el XX. O mejor dicho, en dónde estamos. Frente a un televisor que me oferta la diversidad del discurso diverso en una sociedad que se abre paso desde frentes fortalecidos como lo es la nueva neurociencia y que se debilita frente a a la ausencia de una religión que resista el peso de la historia y que ensaya como ideología desgarrada , intentos de casar por así decirlo, a un Marx gay con un Jesús luciendo los símbolos de la prosperidad, por supuesto no al Jesús histórico sino al de la nueva cristología de la plasticina epocal, con matices de cantante de música urbana, en la nueva liturgia de la falta de profundidad en la metafora de una sociedad antiintelectual que ostentga el poder. El cual está en manos de tecnógratas y no de filósofos, teólogos ni científicos.
Así que veo este programa de cristianismo descaradamente mercantil sabiendo que es parte integrante de un concierto de productos para un sinnuero de necesidades que vez más inducidas y cada vez más dificiles de satisfacer. Simplifico diciendo que se trata de una sociedad que promueve un modelo físico de belleza esbelto y al mismo tiempo te exige ingerir toda la chatarra posible para ponerte obese. Es decir una sociedad que te mete en el problema y te oferta una religión o una alternativa de ideología de la diversidad para resolvertelo. Magia pura magia y aún la magia dirían los marxólogos de mi época, son economía pura economía. La racionalización en Weber y el mecanicismo económico en Marx no estarían lejos de ser instrumentos mezclaves, como herramientas hermenéuticas para decifrar en sus raices esta endiablada sociedad que hemos creado.
Lo aleatorio de un Cisne Negro nos está sorprendiendo y podría emerger de lo mejor de la ciencia, de la historia y de un regreso al entendimiento de un Jesús histórico y no el de las cristologías de los nuevo McDonald del siglo XXI. Pero ese es tema para otro momento.
Resumiendo lo resumido: Las necesidades humanas siguen siendo el caballo de batalla no solo en la sobrevivencia sino en la guerra del hombre contra el hombre, caballo como el de Troya, ideológico, aglutinante, decorativo, erótico, psicoevangélico, alternativo, diverso sí porque esconde una religión violenta en sus entrañas, que es la guerra de los opresores contra los oprimidos, donde ya no es el imperialista contra el obrero, sino la tecnodependencia bulimica contra el alma anorexica en el corazón de una socidad de transición pero sin aparente futuro. El futuro ya ni siquiera es Orange sino las alianzas estratégicas de las transnacionales con otras , para saber quién consume más al consumidor, candidato a ser consumido, porque no importa cuántos mueren sino en cuántos más consumidores sean creados. Cómo compaginar esto con un desprecio hacia la vida, un culto a abortar no solo niños sino a la historia misma y una afiliación insensata hacia una planificación familiar sólo basada en la filosofía de ser menos para consumir más. Esta profunda contradicción nos hace ver que somos una sociedad que camina irremediablemente hacia la muerte, claro está, de forma diversa.
Lo otro que tengo entre mis manos es un artículo que se llama quién es caperucita roja, no será dice el autor, el mismo lobo en su metáfora inocente. Con esta inquietud dejo a los intelectuales que les gusta pensar como Eliud Encarnación Segura
sábado, 17 de mayo de 2014
"LA AGENDA DE LA DIVERSIDAD", ARTÍCULO ESCRITO POR EL TEÓLOGO RODRIGO DÍAZ BERMÚDEZ.
La agenda de la diversidad
Por encima de si se está de acuerdo o no con la diversidad, la gran pregunta de fondo es sobre el sentido que tiene esta agenda. Porque hay tanto interés desde los centros de poder para promoverla y hasta imponerla.
Por una parte, esta agenda debilita cualquier pretención de lucha violenta por razones de índole social al estilo del comunismo del pasado. O sea, mediatiza a las emergentes izquierdas novedosas y buscadoras de un espacio para la vieja utopía de la sociedad basada en la dictadura del proletariado como paso previo al reino social del estado comunista. Hoy los izquierdistas que gobiernan en América Latina, saben que no será posible un estado viable sin el ingrediente de una lucha de moda, por la diversidad. El retrato del Che, es transformado bajo el maquillaje de un ser no tan masculino, ni tan macho, sino por uno con gorra de colores, los del arcoiris.
Por otro lado, la necesidad de un estado laico, pero sutilmente sacralizado hace que la nuevo religión sea propicia a la diversidad, lo cual lleva a transformar de forma electrónica los cantos gregorianos. En otras palabras, la escogencia de un obispo protestante pro diversidad como funcionario de un posible gobierno alternativo es una señal de la búsqueda de un nuevo chamanismo religioso, que haga posible la magia de convertir lo laical estatal en sacro laical. La nueva religión no requiere de la tradicional moral judeocristiana de una sociedad con canas victorianas sino con canas quizá neoluteranas, neomarxistas, neohipistas, anti facistas y contrapartida de la vieja y pesada doctrina social de la iglesia. Ya Rerum Novarum puede cantar un Requiescat in pace, junto al tradicionalismo clerical cada vez más decadente. Es antidiverso.
La aparición de un embajador norteamericano sin esposa sino con esposo. La aparición de un ministro de turismo con su pareja varón y no con esposa, no son solo temas de escándolo moral,, esto ya no preocupa más que al conservadurismo y fundamentalismo ético y religioso, lo que sí es también, una manifestación de poder de esta enorme agenda de la diversidad.
El punto de explicación, la clave hermenéutica, no es tan facil de descubrir, porque se trata de un fenómeno no complicado sino complejo. Es decir que forma parte de un tinglado cuyas claves son sujeto de un análisis propio de los discípulos de Gadamer. Algo que requiere lectura y reelecturas de diversos ángulos. Pero, simplificando, cosa atrevida, podríamos intentar la hipótesis de que se trata de un asunto de mercado, poder y economía. La diversidad cogió cuerpo y su cuerpo es fuerte, por ende no solo es producto del sistema, del capitalismo dirían los ortodoxos de la sociología marxista, sino que se ha convertido en un paladín necesario para la misma reproducción y sobrevivencia del sistema. Todos los productos están teñidos de diversidad, el derecho por supuesto no el canónico, sino el social de los estados modernos sienten los dolores de parto produciendo leyes de la diversidad, nuevos contratos de relaciones matrimoniales nunca imaginadas, no solo humanas, sino las atrevidas fantasías de la literatura proponiendo matrimonios con animales, con mascotas sujetas a recibir herencia de sus enamorados dueños o amos.
La agenda de la diversidad también es diversa. Desde un pastor protestante que defiende la diversidad étnica pero no la sexual, hasta la de los grupos racistas que reniegan a ser sexistas pero se creen superiores por su color. Un hombre gay denunció por ejemplo, un bar en donde solo podían ingresar gay que no fueran negros, ni latinos, ni pobres. La discriminación no solo es evidente, existen iglesias modernas donde se ofrenda o diezma por medio de un veryfone, cómo se sentirá alguien que no maneje esa tecnología, pues excluido.
La conclusión del proceso dialéctico, siguiendo de forma mecánica a Hegel, sería creer que las diferencias entre los mismos diversos, los llevará a una negociación igualmente diversa. Esto sería un nuevo contrato social que nunca imaginó Jean-Jacques Rousseau, pero sí los visionarios de Hollywood pensando en nuevos y extraños argumentos cinematográficos.
En síntesis estamos frente a una nueva sociedad cuya religión secular o secularización sacralizada, es en el fondo la diversidad, principal producto de un mercado que simboliza su economía y su capital, siguiendo a Marx en la definición, pero que a la vez es tan diverso en sus fuentes que va desde los viejos modos de produción ahora globalizados, hasta los llamados capitales o riquezas golondrinas, lavadas en los lavaderos de las alternativas políticas, sociales y hasta religiosas-
En fin, la diversidad tiene que ver más con política económica, como también el negocio de la guerra, que con la causa misma o las causas que desea defender.
No todo lo que brilla es oro, ni toda bandera de colores implica verdadera diversidad, tal vez solo sean símbolos de nuevas contradicciones convertida en arcoiris y los tales , los arcoiris no son más que agua vista a través de la luz de la ilusión.
miércoles, 14 de mayo de 2014
MEDITACIONES ACERCA DEL SER NACIONAL.
MEDITACIONES ACERCA DEL SER NACIONAL.
Con posterioridad a la Costa Rica habitada por pobres “montañeses”, constructores aún así de las principales ciudades del Valle (o Meseta) Central ya fueran Cartago, Aserrí, San José, Barba, Heredia y San José, se fue consolidando la economía del café tras la independencia nacional en simultaneidad con un orden social amparado en los principios judeo cristianos y la ideología liberal humanista.
A partir de estas propiedades históricas llegaron a depender, en los siguientes siglos, las entidades formales, entre ellas, el Estado y sus instituciones políticas, jurídicas y culturales, manifestaciones del ser nacional - siempre en un constante hacerse -, a pesar de los sobresaltos y las divergencias, experimentados también por el continente europeo en sus primeros pasos hacia la legitimación de las ideas de la Ilustración, el doloroso parto de las unificaciones nacionales (Alemania, Italia y los pueblos eslavos), así como los tropiezos de la Revolución Industrial, que infligió el despoblamiento de las zonas rurales, la desaparición progresiva de la producción artesanal y doméstica.
De nuestro ser nacional (o esencia), proveniente de los principios de la civilización judeo, greco, cristiana, así también del pensamiento liberal, se ha dado forma a la cultura cívica nacional, promotora de prácticas a favor de la paz, el pluralismo democrático, el respeto a la vida y la dignidad de la persona humana. Con su entendimiento y esfuerzos colectivos e individuales, así europeos, criollos españoles, mestizos, pardos, los inmigrantes del Siglo XlX, reconstruyeron la nacionalidad (costarricense) perfectible, que desde un principio tomó partido por la libertad, la justicia y la solidaridad.
Entonces el pequeño y naciente Estado se fue transformando en un sitio seguro y saludable, en conjunción de diversas culturas, cuyos miembros encontraron un terreno común en el cual pudieron producir (café) y trabajar de manera cooperativa, a fin de resolver la multitud de vicisitudes, entre ellas, la precariedad económica y social, haciendo diferencia de las convulsiones que más allá de sus fronteras salían a la superficie.
Bastante lejos están de ser hechos espontáneos o contingencias la significación del Pacto de la Concordia, acordada con participación del pueblo; la Campaña Nacional de 1856 contra los filibusteros esclavistas; la educación como responsabilidad plena del Estado; la abolición de la pena de muerte y más acá la eliminación del ejército, leyes producidas por el propio ser nacional, que por sí mismas llegaron a dar testimonio de sus virtudes, así como de la realidad histórica y cultura cívica, ésta última expuesta, mayormente, a cambios, si bien es generadora de cohesión social.
Por eso, en buena hora que en la Costa Rica del Siglo XXl se acentúe el debate - ojalá no sea “un pimpón retórico - alrededor de temas relacionados con el fomento de la cultura ética y cívica en aras de hacerla todavía más sana, en sintonía con los derechos humanos.
Entre lo debatido insistentemente han salido a relucir cuestiones primordiales tales como la superación de la desigualdad social, la declaratoria de este país como Estado pluricultural, los derechos de las minorías sexuales, la tesis de declarar el agua como un derecho humano, la reafirmación del principio de libertad religiosa, conexo al rechazo de una minoría - dentro de ella un grupúsculo proclive “a la emocionante y publicitaria moda antisistema” - a que la religión Católica sea la del Estado. Hecho éste, que en ningún modo, y fiel a la tradición democrática, ha impedido (jamás) en Costa Rica el libre ejercicio de otros cultos.
Ciertamente, ha sido positivo que los costarricenses se hayan adaptado a lo largo de la historia a los distintos cambios del curso económico y cultural de carácter global. Eso sí, sin poner en riesgo los fundamentos del ser nacional. Dentro de lo debatido en nuestro país, uno de los riesgos presentes llegaría a ser la marginación o casi abandono total de Dios como “ser mayor y cognoscible” de nuestro régimen de convivencia social, una distorsión predominante en la hoy deprimida Europa, especialmente (Papa Benedicto XVl).
En cuanto al camino a seguir en las demás asignaturas que líneas arriba citamos, bien podríamos hacer uso de la siguiente sentencia breve y doctrinal que dista de contradecir los postulados de la justicia y la solidaridad, asumidos siempre por los costarricenses: “cambiar todo lo que es discriminatorio para que nada cambie en nuestro excepcional ser colectivo”.
Ronald Obaldía Gonzàlez (Opinión personal).
martes, 22 de abril de 2014
CON PENSAMIENTO HUMANISTA SE VIVE MEJOR.
CON PENSAMIENTO HUMANISTA SE VIVE MEJOR.
Corre fuertemente la tendencia de inculcar en la juventud costarricense la preferencia por el estudio de las ciencias de la ingeniería, así como las carreras académicas relacionadas con la alta tecnología y la informática, en tanto que ellas sí calzan con las exigencias del mercado laboral, modelado por la nueva economía, sobre el cual descansa parte del crecimiento del PIB nacional.
Lamentándose de la escasez de profesionales y técnicos en dichas áreas del conocimiento, un ex-presidente, apóstol de la tesis Costa Rica S.A, que empujó – sin éxito, dichosamente – la minería a cielo abierto, en uno de sus comentarios escritos, estuvo casi cerca de plantear hasta el cierre en las universidades estatales de las escuelas académicas humanistas, o también denominadas ciencias sociales. A nuestro juicio, una postura riesgosa, puesto que en otras latitudes, así se ha intentado maniatar la educación superior.
No estoy convencido acerca de los arrestos del “homo faber” - el sujeto creador de objetos artificiales - en la empinada misión de “la búsqueda del sentido (o recomposición) de las virtudes y los valores éticos, en los que toda sociedad libre, democrática y pluralista ha de descansar. Una responsabilidad de por sí filosófica y antropológica, por cuanto es allí en que el ser humano - en su entorno y circunstancia – deberá ser el eje central de cualquier proyecto de cambio y progreso que la sociedad experimente.
Entonces, es cuando podemos cuestionar el supuesto rol autónomo de la economía; una disciplina insuficiente y limitada en lo tocante a dar respuestas a las complejidades, relacionadas con la verdad de la justicia social, la solidaridad y la angustia de los vacíos espirituales. Lo que no precisamente se resuelve en el ámbito y vertiginoso ascenso de la ciencia y la tecnología, así como en la propia sociedad de consumo, facilitadora de su crecimiento desmedido y hasta ayuna “de responsabilidad ecológica y social”.
Sin axiomas, sustentados en la razón, ningún Estado nacional puede sobrevivir; menos sin leyes y normas de convivencia escrupulosas, que garanticen el bien común. Al ser marginadas la visión o sensibilidad humanista, así como la base ética del desarrollo, seguro que habrá degradación en la cultura cívica. Al paso, será tarea gigantesca el frenar la concentración del poder político y económico, a cambio de invertirlo en voluntades y decisiones cívicas, cuya orientación sea la reducción de la inequidad y la discriminación.
Lo antes dicho comporta el mejoramiento de la distribución de la riqueza, incluidos el disfrute de los logros y beneficios, resultantes de los sistemas productivos de última generación, de cuya sofisticación industrial se expanden los negocios transnacionales, rara vez ocupados de universalizar oportunidades, que puedan alcanzar las poblaciones y regiones postergadas.
La ciencia y la tecnología en los sistemas económicos no existen en el vacío, sobre todo, se desenvuelven en medio de una realidad social e histórica (Oscar Álvarez Araya, 2010). Agregaríamos además que esa misma realidad ha de someterse a la verificación, a fin de ahondar en el tipo de valores que cultiva.
Al mismo tiempo, esa entidad histórica, política y cultural, esto es, el Estado como identidad colectiva y dinámica, tampoco puede renunciar a la autocrítica y al escrutinio de parte de sus miembros, siempre con la mirada puesta en la reconstrucción de las interacciones entre individuos libres y diferentes, la sociedad civil y el poder institucionalizado.
En abundancia las ciencias sociales y el saber filosófico pueden guiar la reconstrucción de órdenes sociales, que entrañan felicidad, libertad de producir pero con justicia, para que la comunidad de personas libres “pueda avanzar hacia niveles superiores de desarrollo humano” (Oscar Álvarez Araya), así también en lo cultural y lo espiritual, a prudente distancia de los fetiches y dioses ficticios. Por ello celebro, sin alabanzas palaciegas, que un obispo religioso llegue a ser un participante activo en el gabinete del próximo gobierno de Costa Rica. Así sea.
Ronald Obaldía González (Opinión personal).
martes, 1 de abril de 2014
OTRA MODALIDAD DE ECONOMÍA INNOVADORA
Quizás nos cause extrañeza que en Brasil, Holanda, Bután, entre otros, se haya comenzado a introducir el valor de la felicidad como uno de “los indicadores agregados” que miden el desempeño en desarrollo humano de una nación en particular.
Este novedoso indicador intenta ampliar la visión convencional del crecimiento económico, guiado solo por el compo...rtamiento de las cifras del Producto Interno Bruto (PIB); en sí mismo, bastante limitado (Edward Jung, 2014), a efecto de medir el nivel de satisfacción psicológica y de realización de las personas en colectividad.
A simple vista existen reservas acerca de la posibilidad de cuantificar la felicidad en una nación. Bien es sabido que varias empresas internacionales se dedican a comprobar que sí. Por ello, nos arriesgamos a subrayar que la intensidad de actividades o manifestaciones creativas del espíritu humano, tales como la cultura, el arte, el deporte, los espectáculos musicales – ingredientes de felicidad – llegan a sobrepasar el cometido de la medición.
Tampoco es dable presumir que ha sido completada la tarea de contabilizar del todo los beneficios financieros, producto de la realización de eventos vinculados con los sectores de la cultura y el deporte - este todavía más - tal que sean identificados en los valores de las cuentas nacionales. Lo real es su encadenamiento al mercado de bienes y servicios, por cuanto, al convertirse en motores económicos e incubadores de felicidad, originan empleos creativos, así como cuantiosas ganancias de dinero, que activan las cuentas por alguna vía.
Entre lo destacable en las últimas décadas, es el lugar preponderante que dichas expresiones ocupan en la cotidianidad y la identidad nacional. El ejemplo tangible lo constituye el fútbol, como fuente de gozo y de construcción de estados de ánimo en la gente.
Este deporte dejó de ser solamente entretenimiento y recreación, hasta llegar a ser tomado en cuenta como un factor (psicosocial) de integración nacional, al cabo que sobre él funcionan organizaciones complejas tanto en el ámbito global (FIFA) como doméstico, específicamente la FEDEFUTBOL de Costa Rica, revestida de enorme autoridad y prestigio, toda vez que su eficaz organización tuvo la particularidad de albergar en este país el Campeonato Mundial Femenino Sub-17 y hacer partícipe en la Copa Mundial Brasil 2014 a nuestra Selección mayor masculina.
Los resultados exitosos del fútbol costarricense, así como la notoriedad acumuladas por el sector de la cultura costarricense, han de llamar la atención sobre la necesidad de crear nuevas visiones e inversiones por parte del Estado, en la convicción de que dichos sectores pueden continuar alcanzando mayor rentabilidad económica y creciente riqueza, de ser constantemente recompensados.
Una forma innovadora de respaldarlos consistiría en conceder mejor infraestructura física, así como institucionalidad - conexa a derechos de propiedad intelectual -, o bien dotarlos de mayores recursos presupuestarios. De este modo, el Festival Internacional de las Artes (FIA), que arrancará a principios de abril de los corrientes, continuará despertando el interés de la comunidad de naciones.
En el caso particular de la producción cinematográfica nacional, que en los últimos tres lustros ha cobrado un auge interesante, hubiera de ser un objetivo impostergable el apoyar con crédito estatal a los creadores de este género cultural, al mismo tiempo que se alentaría a las producciones extranjeras a tomar en cuenta nuestro territorio, el cual tiene buena trayectoria, dado que ofrece reconocidas condiciones ecológicas, aunadas al talento de alto nivel de los artistas nacionales, quienes han demostrado capacidad de iniciar emprendimientos o empresas nuevas (“start ups”) tanto en la televisión como en la incipiente cinematografía local.
De hecho, pronto los costarricenses serán testigos del espectàculo que nos ofrecerá Paul McCarney, el ex Beatle; ningún contemporáneo de este amigo de ustedes, podrá negar la citada singular felicidad, la cual nos causará la presencia de este personaje universal en un escenario del paìs.
De suerte tal, que después del concierto anunciado, hasta la Caja Costarricense de Seguro Social, hoy en serios apuros presupuestarios, habrá de economizarse, en adelante, no pocos medicamentos o el costo de las citas médicas, porque sus habituales pacientes borrarán por buen tiempo sus molestias habituales, una vez que, en vivo, introduzcan en su alma las notas de las hermosas canciones del ex-hippie británico, cuya historia todavía es dificil que se escape de nuestras vidas.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
miércoles, 26 de marzo de 2014
PRESIDENTA DE COSTA RICA COMPARTE MOCIÓN APROBADA POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE COSTA RICA QUE RECOGE LA PREOCUPACIÓN DE LOS COSTARRICENSES FRENTE A LA SITUACIÓN QUE AFECTA AL HERMANO PUEBLO DE VENEZUELA.
Presidenta de Costa Rica Laura Chinchilla Miranda comparte moción aprobada por la Asamblea Legislativa de Costa Rica que recoge la preocupación de los costarricenses frente a la situación que afecta al hermano pueblo de Venezuela:
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA Expresa:
1. A la comunidad internacional, su consternación por el clima de violencia, la intolerancia y el arresto, levantamiento de inmunidad y enjuiciamiento... sin causa justa o procedimiento apegado al estado de derecho de líderes políticos democráticamente electos, líderes de la sociedad civil, estudiantes y líderes opositores.
2. Al parlamento venezolano, su exhorto a instaurar una mesa internacional de diálogo y una misión de exploración que permita la negociación y la adquisición de compromisos vinculantes por parte del gobierno, el movimiento estudiantil venezolano, líderes de sociedad civil y la oposición política.
3. Al gobierno venezolano, su solicitud para que amparado en los principios democráticos que fundaron la República, se respete a la oposición política y se garanticen las libertades de asociación y reunión pacíficas, así como el respeto a los derechos humanos.
Reafirma:
1. Su interés en que la democracia, la paz, el diálogo y el debate constructivo florezcan en Venezuela y se detenga el arresto arbitrario de alcaldes, diputados, gobernadores y estudiantes.
2. Su apego al respeto de los pilares democráticos, la justicia social, los derechos humanos y las libertades fundamentales como vía para una salida concertada de la crisis venezolana.
Insta:
A los parlamentos nacionales, regionales y demás instancias a realizar un llamado al diálogo real, independiente y constructivo basado en compromisos exigibles, de respeto del derecho internacional y de las convenciones internacionales de Derechos Humanos en Venezuela.Ver más
viernes, 14 de marzo de 2014
CELO POR LA HISTORIA COSTARRICENSE.
CELO POR LA HISTORIA COSTARRICENSE.
“No hay quien pueda negar sus convicciones, sin negarse a sí mismo”, lo proclamó el doctor Rafael Ángel Calderón Guardia, Presidente de Costa Rica (1940 – 1944), en su ensayo intitulado: “El gobernante y el hombre frente al problema social costarricense”; escrito por él en aquella época de transformaciones y reformas sociales – y de ebulliciones -. Todo lo cual contribuyó a cimentar en este país las bases del Estado social de derecho, entrañable en nuestra identidad nacional, a pesar de las voces estridentes y autodestructivas que lo ponen en entredicho.
Grandeza y belleza del espíritu sale a relucir en las palabras de Calderón Guardia: su ineludible lealtad a los dictados de la consciencia, sobre todo, en los retos y determinantes eventos de la vida personal, justo cuando se pone a prueba cuán sólidas e irrenunciables llegan a ser los pensamientos y los principios propios frente a las conveniencias personales, cuya transitoriedad y banalidad son capaces de marginar, con no poca frecuencia, la verdad y hasta volverle la cara, con tal de satisfacer la debilidad de las ambiciones y caprichos que una persona en concreto pueda arrastrar, a contrapelo del bien común y la solidaridad con el prójimo.
Pensemos en el elevado espíritu de desprendimiento de Manuel Mora Valverde y del escritor Carlos Luis (calufa) Fallas, quienes renunciaron a su seguridad y al camino fácil de ceder a sus convicciones, a cambio de la continuidad y la consolidación de las Garantías Sociales, aprobadas en 1948. Las cuales la Junta Fundadora de la Segunda República extendió y perfeccionó, por cuanto su máximo líder, José Figueres, consciente de su relevancia, había escogido años atrás la ruta de “la Legión del Caribe”; desafiando así la injusticia de las dictaduras tropicales de Centroamérica y el Caribe, con las cuales jamás condescendió, menos le fue ajeno, por ninguna circunstancia, el carácter oprobioso de tales sistemas de gobierno. Algunos de ellos sobrevivientes, como el de Cuba y Nicaragua, así como el de Venezuela, sumido hoy en la desesperación.
A Monseñor Víctor Manuel Sanabria tampoco lo hicieron retroceder las insinuaciones de “los príncipes de la Iglesia Católica” latinoamericana, quienes sospecharon de su comportamiento a favor de las Garantías Sociales y de su sorprendente alianza con los comunistas criollos, sector que aceptó las recomendaciones del religioso, en cuanto a modificar algunas tácticas del trabajo político, a fin de avanzar en las reformas sociales, auspiciadas por la alianza conformada con el Presidente Calderón.
Al transportarnos a la historia costarricense nos damos cuenta que es innecesario recurrir a ideologías fallidas, sean éstas las que endiosan el mercado, o las que intentan rescatar las vetustas ideas del colectivismo económico, en el que tanto la propiedad y los medios de producción son confiados al poder del Estado,
La recuperación de las fuentes del pensamiento liberal, social cristiano, social demócrata, incluidas las ideas socialistas de Manuel Mora, llegó a ser el hecho sobresaliente que manifestó tener la primera ronda del proceso electoral costarricense, concluida a inicios de febrero del año en curso. Todo ello pone de manifiesto que este país sabe pensar todavía con cabeza propia.
Es innegable la habilidad y la fuerza de la sociedad política y civil costarricense de adaptar a la historia y realidad nacional las tendencias económicas y sociales de naturaleza global. Éstas han estado lejos de convertirse en trauma del país. Al contrario, nuestro sistema democrático abierto las ha asimilado correctamente, sin desmedro de la sustentabilidad de las instituciones fundamentales, así como de la primacía del interés público; dentro de lo cual, es digno de hacer mención de la cultura cívica nacional. La cual, desde larga data, ha privilegiado los valores de la libertad y del respeto a los derechos humanos, como forma de convivencia civilizada. Se mire como se mire en otras latitudes, no es bueno perder de vista que más allá de las fronteras de este país existen pueblos desesperados, ávidos, como mínimo, de la usual solidaridad costarricense. Sea en la fe de que estos valores naturales lleguen a ser disfrutados por ellos rápidamente.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
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