miércoles, 26 de febrero de 2025

RUTAS PRÓXIMAS AL DESMANTELAMIENTO DE LA DEMOCRACIA LIBERAL, EL MULTILATERALISMO Y LA GLOBALIZACIÓN. Autor: Ronald Obaldía González.

RUTAS PRÓXIMAS AL DESMANTELAMIENTO DE LA DEMOCRACIA LIBERAL, EL MULTILATERALISMO Y LA GLOBALIZACIÓN. Autor: Ronald Obaldía González. El 2025 supondrá los esfuerzos unidos dentro de Occidente y el mundo libre, orientados a lidiar con el ascenso de las corrientes autoritarias, dictatoriales, la mayoría de las veces impulsadas por nuevas oligarquías, dirigentes carismáticos, populistas autoritarios, histriónicos, anti sistemas, sean de la derecha o de la izquierda recalcitrantes, - es mínima la distinción entre ellas - . Al inicio poseen la habilidad de acomodarse a la normativa y las reglas de los procesos electorales; luego “se atornillan al poder”, a contrapelo de la democracia liberal y el régimen de protección de los derechos humanos. El gradual abatimiento del régimen democrático corre consustancial, entre otras anomalías, con los descontentos populares contra la negativa gobernanza, la corrupción, el ineficaz funcionamiento de las instituciones públicas y de los partidos políticos, las realidades socialmente excluyentes. Contémplese la injusta distribución de la riqueza, o la desigualdad en los ingresos, la carencia de oportunidades, añadidos al insuficiente desarrollo económico, lo que da pie a las roturas en perjuicio del orden y los fundamentos democráticos. En las riesgosas erosiones, el sistema democrático liberal, el régimen de los derechos humanos y de las libertades públicas, con frecuencia resultan víctimas de aquellas fuerzas armadas corruptas y represoras al servicio de autócratas, las cuales instrumentan organizaciones colectivas de carácter paramilitar, en cuenta el robo descarado de los procesos electorales (Sergio Ramírez Mercado). Entonces, llega a consolidarse el nuevo estamento oligárquico y familiar, saqueador de los recursos económicos nacionales. En lo concerniente a debilitar los sistemas democráticos, cabe movilizar la atención al rol cumplido por las modernas tecnologías, tales como las redes sociales y la inteligencia artificial, las cuales, tanto individuos disconformes, rencorosos, como los grupos formales e informales anti-democráticos y anti-sistema, las aprovechan con regularidad, en línea con el objetivo de cambiar las formas de hacer política, en especial en las campañas electorales, sembrando posverdad, odio y polarización (Marcela Ríos Tobar; Tamara Taracluk Broner, 2025). En lo cual, “las teorías de la conspiración”, las falsas verdades, la desinformación, las noticias malintencionadas, los mensajes violentos, divisivos, componen el modo práctico de hacer proselitismo, a favor de candidatos populistas, iliberales o con mentalidad autoritaria. Con afinado juicio, el Presidente Joe Biden afirmó “que se vive en una época en que la democracia corre mayúsculo peligro en el mundo”, desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Al recordar la propagación del autoritarismo nazi fascista hitleriano, el hoy expresidente Biden considera impostergable las “alianzas reales”, con la vista puesta en la defensa del sistema democrático, el único régimen político capaz de fomentar el progreso, coexistente con la consolidación de las libertades del ser humano, ellas fundamentales e irrenunciables. Es sabido que la guerra en el país de Europa Oriental encapsula el antagonismo internacional entre el autoritarismo, representado por Moscú (y China) y la democracia liberal, la protegida de Occidente (Richard Haass). Parafraseando al político alemán Joschka Fischer, nos hacemos la misma pregunta. Cómo será el mundo si Estados Unidos de América (EEUU) – “el país más poderoso del mundo” - , Alemania, España, Francia, la Gran Bretaña e Italia llegaran a convertirse en oligarquías antiliberales (o iliberales). El peligro sería menor si la desviación solo estuviera condicionada, bastante lejos, del comportamiento de la enorme cantidad de personas que votan por las agrupaciones dogmáticas, extremistas, los fascistas de nuevo cuño. O, en su defecto, por los populistas demagogos y pseudo-demócratas. Dicho esto, no pocos dirigentes y denominaciones políticas se acompañan de la engañosa retórica ultranacionalistas, anti – inmigracionista y hasta anti – semita, con tal de obtener réditos. De igual forma, la escalada de emociones tóxicas agitan el clima adverso frente al Estado democrático y social de derecho. EL MULTILATERALISMO LIBERAL EN PROCESO DE DECADENCIA. El Presidente de Estados Unidos de América, Donald Trump, en sus inicios de su segunda Administración comienza a dar pasos en dirección al obsoleto aislacionismo, en la desglobalización, el supremacismo, lo cual daña al multilateralismo. Vuelve a dar vigor a las antiguas y supremacistas ideas de la Doctrina Monroe y del Destino Manifiesto, en este siglo retomadas por “Make America Great Again - MAGA - y “First America”, orientadas a la búsqueda ilimitada de poder total y la acumulación de riqueza (Joseph E. Stiglitz, 2025). Lo cual ahondará las asimetrías con el sur global, esto sumado a la incorporación de nuevos territorios (Carlos Alberto Patiño Villa, 2025), sean Canadá, Groenlandia, el canal de Panamá. Hay que repensar en los anuncios críticos de Trump acerca de la alianza trasatlántica, sea la seguridad colectiva. Entre ellos, el supuesto abandono de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a menos que Europa suba el gasto militar, lo que significa “compartir el peso de la defensa del continente” (J.D. Vance, Vicepresidente de EEUU). Salen a relucir los cuestionamientos en contra del sistema de las Naciones Unidas, lo que hará retroceder las cooperaciones colectivas en disciplinas clave, pertenecientes a la diplomacia multilateral, la seguridad, la defensa, el desarrollo económico, la sostenibilidad ambiental, lo mismo que la asistencia humanitaria. Habidas sanciones, decretadas por Washington contra los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI), a quienes les serán aplicadas, al haber intentado colocar en el banquillo de la justicia a Benjamin Netanyahu y su Ministro de Defensa, en vista de las consecuencias letales de los combates en el enclave de la Franja de Gaza. Trump 2.0 reacciona con escepticismo acerca de la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque se subordinó a China en las primeras etapas de la pandemia del covid-19. Al cabo que, en el financiamiento, Beijing poco dinero aporta. El Gobierno del Partido Republicano renunció a la Organización, posiblemente persuadido por Robert Kennedy Jr. un conspiranoico, antivacunas, quien contraviene la ciencia (Gina Montaner, 2025). A criterio de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), principal oficina de inteligencia estadounidense, en el gigante asiático recae la responsabilidad sobre la fuga del virus desde un laboratorio suyo, donde comenzó la transmisión de la letal enfermedad mundial. Empeorando la debilidades, Washington con Donald Trump (78 años) al restarle relevancia al multilateralismo y la integración global en las relaciones internacionales, habrá de alimentar a la ultraderecha global y el neofascismo que los rechazan. El anti - europeísmo es una de sus vanguardias. La política estadounidense actual ofrece una señal de su antipatía por los objetivos internacionalistas; el regreso al aislacionismo y el unilateralismo alarma a los socios de EEUU. El mandatario Republicano expone una retórica hostil frente a sus aliados de la Unión Europea (EU), diferente con la Rusia del Presidente Vladimir Putin, puesto que, en el encuentro de febrero del año en curso, el cual tuvo lugar en Riad (Arabia Saudita). Altos funcionarios de ambas potencias decidieron “restablecer el conjunto de las relaciones bilaterales” (Serguéi Lavrov), así como explorar soluciones acerca del conflicto bélico en Ucrania, prescindiendo, como es sabido, del bloque comunitario europeo y la propia Ucrania: la nación invadida y agredida por las fuerzas armadas rusas. Casi que es un hecho que las delegaciones de la Unión Europea (UE) y del contestatario gobierno de Kiev, en adelante serán descartados de las negociaciones entre Washington y Moscú, encaminadas a poner fin al alto el fuego. Como sucedió con las realizadas en Arabia Saudita, apenas ellos serán informados (Keith Kellog). La Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) continuarán brillando por su ausencia. Con la exclusión y el desinterés, asignados a los entendimientos y la cooperación multilaterales, varios gobernantes advierten “que se está amenazando a toda Europa” (Mette Frederiksen, Primera Ministra de Dinamarca), en vista del histórico y sensible antagonismo con la temida Rusia (el titán de Eurasia), expansionista, agresivo, la del vasto arsenal nuclear. Una nación con inmenso territorio, recursos naturales, población educada, la cual Putin exige que sea reconocida como potencia global. El temor se amplifica, a causa de la invasión de febrero del 2022 a un país soberano, a quien se le quebrantó su integridad territorial. La dirigencia europea, adolorida por su economía de bajo crecimiento, deduce entre ellos, el Primer Ministro de Gran Bretaña, Keir Starmer, que se debe “aumentar el gasto en defensa y asumir un papel sustantivo en la OTAN”. Pero añadió que el apoyo de Estados Unidos de América (EEUU) seguiría siendo sustancial en aras de garantizar la paz, la defensa y la seguridad colectivas (Stephen Collinson, CNN). Mientras tanto, la Casa Blanca tiende alejarse del viejo continente, su socio tradicional, prefiriendo la restauración de los vínculos con el Gobierno de Vladimir Putin, con quien supone puede alcanzar la pacificación en Europa Oriental, entre otros objetivos. Obsérvese que el pasado 24 de febrero en el ámbito de la Asamblea General de las Naciones la misión diplomática de EEUU se negó a apoyar junto con Nicaragua, Israel y otras 16 naciones el proyecto de resolución, tendiente a reconocer y condenar la invasión del ejército ruso a Ucrania. Si todavía había interrogantes acerca del desdén del actual gobierno estadounidense en torno al multilateralismo, valga mencionar otra vez las consultas en la nación saudí entre rusos y estadounidenses, las que dan cuenta de la devaluación imperante del Sistema de las Naciones Unidas, en conexión con la pérdida de poder y prestigio de la Unión Europea (UE), ella obligada a diseñar en un futuro su propia estrategia de seguridad y defensa. Lo antes expuesto constituye un imperativo de los miembros la OTAN (Fuente: Pete Hegseth, Secretario estadounidense de Defensa), encaminado a reducir la dependencia de Washington, específicamente en lo tocante a la contención, o posible defensa frente a Rusia, con su arsenal de armas nucleares. Los episodios en Ucrania hacen sentir la inoperancia de la organización multilateral (ONU) y la del bloque europeo hacia la búsqueda de la pacificación, permiten predecir el estilo diplomático de Trump y de sus colaboradores cercanos: el de solamente llevar a cabo transacciones políticas directas con los homólogos de otros países, marginando el rol de los legítimos agentes institucionales formales u oficiales, el de sus principales y tradicionales socios estatales, en cuenta las entidades operadoras del derecho internacional. “NEGACIONISMO” ACERCA DEL CALENTAMIENTO GLOBAL. En el debilitamiento del multilateralismo, por parejo cabe mencionar la decisión del Presidente estadounidense de retirar por segunda ocasión su país del Acuerdo Climático de París, lo que implica un retroceso en lo tocante a contrarrestar el calentamiento global, a través de los esfuerzos internacionales. La eliminación de las regulaciones ecológicas obedece a decisiones inexorables de la Casa Blanca durante los próximos cuatro años. En esa controvertida dirección, Trump impulsará la perforación local de petróleo y gas, la producción y el uso de energía, asociada a la minería y el procesamiento de minerales no combustibles. Lo que quiere decir que habrá de marginar el objetivo de mostrar preferencia por las energías limpias y la movilidad eléctrica (Eduardo Ulibarri, 2025). En cambio, habrá de otorgar prioridad “a los intereses energéticos domésticos. Téngase como evidencia que EEUU es el mayor productor de petróleo y gas natural del mundo, debido a su participación en las guerras cruentas, así como el gran emisor de los gases de efecto invernadero - GEI - (Terry Lynn, 2025). De la misma manera, se informó “el fin del Nuevo Pacto Verde”, destinado a descarbonizar la economía nacional; ello comprenderá “ la revocación del mandato de los vehículos eléctricos”, en su lugar se protegerá la industria automotriz (Juan Fernando Lara S.), se impulsará hazañas tecnológicas en el espacio, en plataformas tecnológicas, así como en inteligencia artificial no regulada (Joseph E. Stiglitz, 2025). UCRANIA UNIFICÓ Y DIVIDE LUEGO. Valga abonar al Presidente Donald Trump la iniciativa, todavía en curso, de poner fin a la guerra librada por Rusia y Ucrania y consolidar la paz duradera. Él había amenazado, tibiamente, con imponer sanciones económicas a la nación rusa, si Vladimir Putin (“con quien se entiende”), continúa con los combates. Moscú viene ganando la campaña militar, pero con un alto costo en pérdida de vidas humanas y recursos materiales. El resultado de la larga conversación telefónica del pasado 12 de febrero entre Trump y Vladimir Putin - el sanguinario, acusado de genocidio, calculadamente respaldado por la Iglesia Ortodoxa (Slavoj Zizek) - , augura para bien de la humanidad la finalización de las hostilidades (EFE), lo cual ha puesto en evidencia un giro pragmático en las relaciones bilaterales entre dichas potencias. Por consiguiente, se incluirá en la agenda una próxima cumbre entre ambos gobernantes; esta sería “para normalizar las relaciones” entre Washington y Moscú, para abordar “los aspectos irritantes”, que los han separado durante la Administración de Joe Biden, a saber: la conflagración en Ucrania, el neurálgico (Comunicado de la Casa Blanca), como también avanzar en las relaciones económicas y comerciales conjuntas, “despejándolas de los desentendidos”. Están de por medio las sanciones impuestas a Rusia, pendientes de solución, adoptadas por EEUU y sus aliados, con tal de asfixiar y aislar inútilmente su comercio y finanzas. Se consideraron las expulsiones masivas de diplomáticos, las cuales agitaron ambas embajadas (TRT ESPAÑOL). El nuevo inquilino de la Casa Blanca planteó a su homólogo ruso el retorno de Moscú al G.8. ¡ Eureka ! Probablemente, en la ocasión se podría imponer un acuerdo, relacionado con el cese el fuego y la consecución de sólidas garantías de seguridad y las escalas de las “concesiones territoriales” (Kevin Liptak, Jeff Zeleny y Alayna Treene, CNN). Lo cual desde ya lo rechaza el Presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, de seguir desestimando el lugar que le corresponde en las tratativas de paz, pese a carecer de alternativas. Él tendrá que suavizar su actitud, ajustándose a la realidad y a la magnitud de los intereses geopolíticos de las dos potencias mundiales. Basándonos en “el realismo político”, deberá asimilarlos, así como aceptar que pudiera quedar relegado de las inevitables negociaciones de paz, a la vez los europeos y otros agentes como la ONU. En precaución, al Presidente Zelensky le convendría repasar el destrabado de la entonces Conferencia de Yalta (Crimea), celebrada en 1945; sacar conclusiones del evento, haciendo una analogía entre la perdidosa Alemania y la división territorial, practicada ahí, casi al punto de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Ha habido demasiado derramamiento de sangre. El jefe de la Casa Blanca “tiene prisa en pararlo”. Niega que la exclusión de otras Partes sea una traición, aunque así lo califican Kiev y Bruselas (ZDI). Washington destaca que es fantasioso que la nación invadida retome sus fronteras originales y anteriores al 2014, es decir, que recupere Crimea y territorios conquistados posteriormente; los que Putin ha anexó aquel año y en los tres años de disputas (AFP). Tampoco es realista la adhesión de Ucrania a la OTAN, obstaculizada por Moscú, aspiración de Zelensky, que dio lugar a la invasión rusa. Trump afirmó que… "Es una guerra sin sentido (Rusia contra Ucrania). Nunca debió haber sucedido. No habría sucedido si yo fuera Presidente”. Así, entonces, (el gobernante ucraniano) podría quedarse sin país". Moscú lo absorbería si tuviera interés, añadió el magnate. Tal reacción pone a ganar a Putin, al crisparse las relaciones entre el ucraniano y el estadounidense (Por Kevin Liptak, Jeff Zeleny y Alayna Treene, CNN). Ahora el Republicano acusa a Zelensky, Joe Biden y la OTAN de permitir que la conflagración se prolongue. Contradiciendo las opiniones de varios observadores, dudan de Putin, en cuanto a dejar de hostilizar y colaborar con la paz duradera. Es un político rudo, que impugna la democracia liberal, al lado de la China de Xi Jinping; irrespeta el régimen de derechos humanos. En cambio, Trump se muestra optimista, afirmando que tiene “el poder para acabar con la campaña bélica. (Alejandro Osorio. En: Metro Latinoamérica). La que el Papa Francisco denominó “acontecimiento vergonzoso para toda la humanidad” (infobae, 23/02/2025). Ni pensar que Trump retrocederá en dar claras señales de su acercamiento con el Presidente Putin (CNN); en responsabilizar, especialmente, a Ucrania del inicio de la confrontación frente a Rusia. Una concesión bien acogida por el Kremlin de Moscú. Tras su reclamo, el mandatario perteneciente al Partido Republicano, llamó “dictador” a Volodimir Zelensky; “le exigió” convocar a elecciones generales, esto complicado en medio de la violenta coyuntura (Kevin Liptak, Jeff Zeleny y Alayna Treene, CNN). El Republicano hace ver errores en el campo de batalla, enfatizando en los elevados costos de la guerra, en detrimento de las finanzas nacionales. A la fecha ascienden a 320 mil millones de dólares, de los cuales 120 mil millones han sido cubiertos por Ucrania y el resto por Estados Unidos de América y Europa (Alejandro Osorio), sin que los beligerantes alcanzaran misión u objetivo algunos. Los grandes ganadores de las hostilidades son las grandes empresas armamentistas, quienes hacen jugosos negocios, a costa de la muerte de miles de personas (ZDI). De cualquier forma, el Presidente de EEUU está empeñado en recuperar la elevada inversión en armas, hecha por la Administración de Joe Biden en ese territorio de Europa del Este, “solicitando a Kiev el equivalente a $500.000 millones en sus tierras raras” (litio y titanio); metales empleados específicamente en la alta industria tecnológica y nuclear, en la inteligencia artificial también. La oferta la estuvo rechazando, contundentemente, el gobierno de Zelensky; se convirtió en delicada fricción entre las Partes. Luego de los empecinados llamados de la Casa Blanca, de repente se alcanzó un acuerdo binacional, se firmará a finales de febrero del 2025, el cual hace hincapié en la explotación de los recursos minerales en el territorio ucraniano (Periódico La Nación – Costa Rica; AFP, 25/02/2025). Rusia ambiciona dicho recurso mineral. Salvaguardará sus intereses por la ruta marítima comercial y militar inmersa en el mar Negro, compartida por rusos y su vecino enemigo; a la vez accesible al mar Mediterráneo, más allá con el estratégico océano Atlántico. Por lo tanto, “el Oso” euroasiático “no pedirá permiso a nadie”, en su propósito de proteger su patrimonio por la vital ruta, la que colinda con la costa de la anexada península de Crimea (Vitally Stepanyuk, Universidad de Navarra de España. Washington AFP). “Los super-poderosos doblegan aun a los menos endebles”. Tal como lo hemos reiterado, el giro en las relaciones exteriores por parte de la superpotencia norteamericana radica alrededor del acuerdo entre Trump y Putin, de pactar solos, a nivel bilateral, el cese el fuego, prescindiendo de las participaciones del bloque europeo, la Gran Bretaña, del mandatario ucraniano Volodimir Zelensky, Turquía y la ONU (considerados innecesarios). Pronto designarán los dos grupos de funcionarios de alto rango, a fin de avanzar hacia una “solución definitiva y permanente (Ronald Matute. En: La Nación – Costa Rica, 22/02/2025). Serán “negociaciones sobre Ucrania sin Ucrania”. Ya se ha sabido el interés de algunos estrategas de Washington de atraer a Rusia, condiciendo pactos, con tal de alejarla de la esfera de influencia de China, el oponente vivaz, codicioso. O, en su defecto, que “el Oso ruso” desista de arrimarse a América Latina junto con los dominios de Xi Jinping, en aras de erosionar aquí la influencia e interrelaciones de Washington, lo mismo que los fundamentos de la democracia liberal y sus correlatos. A la vista los chinos y los rusos distan de haber resuelto diferencias limítrofes, que otrora causaron roces militares. En el Kremlin hay voces nacionalistas disconformes con la alianza (susceptible de deshilacharse), conformada con el poderoso Xi Jinping. Sospechan de los ímpetus hegemónicos del capitalismo de Estado de carácter nacionalista, tejido por Beijing. La convincente señal de ese acercamiento (con Putin) reside en los movimientos del gobernante de EEUU, quien ha reafirmado que las tropas de su nación se abstendrían de combatir en Europa Oriental, al extremo de valorarse el corte de la ayuda militar a las tropas defensivas del mandatario Zelensky, al demandar que la continúe proporcionando el bloque comunitario europeo, el cómplice de las acciones bélicas, al lado de la OTAN y del Presidente Joe Biden, quien contribuyó a armar al ejército de Kiev, a criterio de la actual Casa Blanca. El apoyo a Zelensky por parte de EEUU es, en estos momentos, incierto. La administración Trump ha insistido "en que las tropas europeas deberán garantizar la seguridad a favor de un futuro acuerdo de paz. Deja claro que ellas deben ser parte de una misión no relacionada con la OTAN”, esto lo dio a conocer el Secretario de Defensa, Pete Hegseth (Miguel Jorge). Según el jefe de la Casa Blanca “si la administración (de Biden) hubiera tenido un año más”, “habríamos estado en la Tercera Guerra Mundial", advirtió que no va a suceder ahora (Kevin Liptak, Jeff Zeleny y Alayna Treene, CNN). Porque posiblemente el Kremlin se hubiera decidido a extender las hostilidades al resto de Europa Oriental: la constante sospecha de Bruselas. La que sigue encendiendo el ambiente. Terminando febrero de este año impone sanciones adicionales a Moscú. Ya identificado el entendimiento geopolítico entre rusos y estadounidenses, en el otro orden se ha puesto en evidencia las precarias capacidades políticas y jurídicas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). “Se va en la redacción de papeles inocuos”, habló alguien por ahí. Constantemente sobresalen esos comentarios, de los cuales ella pareciera desentenderse. Un sector de la Administración del Partido Republicano ni siquiera ha pensado en la Organización multilateral en las tareas de negociación, en perspectiva en la Franja de Gaza, menos todavía en el territorio invadido de Europa Oriental. La derecha radical del Partido ha sugerido el retiro de EEUU de dicha Organización, lo cual habría de ser una determinación altamente contraproducente a la paz y la seguridad universales. Tampoco la propia UE ha sido capaz de hacer uso de especiales recursos políticos y diplomáticos. Se observa anémica, retrasada en materia de seguridad y defensa. En lugar de optar por la asistencia militar a favor de Kiev, lo cual arrastra elevada crispación con Moscú, cerró cualesquier posibilidades de negociaciones y soluciones realistas, aunado a la imprudente e inicial fallida proposición de admitir a Kiev como miembro de la OTAN, rechazada de modo inapelable por Vladimir Putin. De las graves amenazas para él, porque esa Organización intercontinental se ubicará como adversario intruso, próximo a la frontera occidental de la Federación rusa. Sean los comunes orígenes históricos y “societales” de los pueblos eslavos, relativamente sobrevivientes de los móviles de carácter geopolítico, militarmente estratégicos, determinantes en la evolución de la Rusia (eslava), quien ha desempeñado el rol de mecenas y valedor del patrimonio existencial de uno de los grupos étnicos, creativos y controvertidos de la civilización europea. Al acumular responsabilidades en lo tocante a la guerra, la UE se aterroriza que un compromiso diplomático entre los gobiernos de Washington y Moscú termine perjudicando los intereses de la nación devastada y del continente entero (Washington (AFP). Tal desenlace hay que darlo por descontado. Al extremo de abrirse la posibilidad de la repartición de las tierras raras entre los poderosos pactantes. El magnate Republicano ya ha dado aviso de ello. La negativa de Zelenski, quien “renunciaba a negociar”, lo “tenía harto”, según expresiones suyas. Si todavía había interrogantes acerca del desdén del actual gobierno del magnate Presidente, en torno al multilateralismo; las consultas entre rusos y estadounidenses, que tuvieron lugar en Arabia Saudita, dan cuenta de la devaluación imperante del Sistema de las Naciones Unidas, en conexión con la pérdida de poder y prestigio de la Unión Europea (UE). Ella obligada a diseñar a corto plazo su propia estrategia de seguridad y defensa internas: un imperativo de los miembros europeos de la OTAN (Fuente: Pete Hegseth, Secretario estadounidense de Defensa), encaminado a reducir la dependencia de Washington, específicamente en dichos aspectos geopolíticos, indispensables en su atormentada relación con Rusia y su arsenal de armas nucleares. Los episodios en el este europeo, en los que se pone a prueba la inoperancia de la organización multilateral y la del bloque del viejo continente hacia la búsqueda de la pacificación, hacen presumir el estilo diplomático de Trump y de sus colaboradores cercanos: el de solamente llevar a cabo transacciones políticas directas con los homólogos de otros Estados – el Republicano admira los líderes de mano dura - , marginando el rol de los legítimos agentes institucionales formales y oficiales, a sus principales y tradicionales socios estatales, en cuenta la entidades operadoras del derecho internacional. MAYORES EXACERBACIONES EN EL MEDIO ORIENTE Sin la decidida y activa intervención de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en el reciente acuerdo del alto el fuego en Gaza, hubo coordinaciones entre el Presidente Joe Biden y Donald Trump, el entonces Presidente electo en aras de ponerlo en funcionamiento inmediato, por lo que se depositan las esperanzas en torno a la completa liberación de rehenes en Gaza “y el posible fin de la guerra” . Es ilusorio desechar las interrogantes, en dirección a la campaña militar, “implosionada el 7 de octubre del 2023, si se reanudarán las operaciones castrenses tras el término de las seis semanas de tregua. Porque las autoridades superiores israelíes de la defensa y la seguridad, confiadas del respaldo de Donald Trump, continúan enfatizando que están lejos de renunciar “a alcanzar los objetivos bélicos, derrocando especialmente el gobierno de la organización terrorista Hamás”, en tanto Gaza represente una amenaza contra el Estado hebreo (LA NACIÓN, ARGENTINA/GDA). Es un hecho verificado que en las jefaturas de la Parte palestina sobresalen las facciones guerreristas, interesadas en proseguir con las hostilidades; les genera réditos políticos y financieros, además de bloquear a toda costa los acercamientos de la nación judía con la comunidad árabe, específicamente con el influyente Arabia Saudita, cuya monarquía absoluta flexibiliza, discretamente, “el rigorismo” islámico. A males, Trump con el consentimiento de Benjamin Netanyahu , comunicaron el plan relacionado con la salida voluntaria y temporal de los más de dos millones palestinos - gazatíes de la Franja de Gaza; .– prevalece la satisfacción de la extrema derecha hebrea, proclive a la reanudación de la violencia, con tal de borrar la idea del Estado palestino -. Ese enclave árabe – palestino sería entregado a los EEUU, quien tomaría el control del castigado diminuto territorio, a fin de transformarlo en un destino turístico que se llamaría “la Rivera de Oriente Medio” (La Nación – Costa Rica. Editorial del 11/02/2025), violando así la normativa del derecho internacional y eclipsando los fundamentos de los derechos humanos. Sin consultar a la ONU, el plan prevé el reasentamiento de ellos (los gazatíes) en Jordania y Egipto, al tiempo que se valora la reconstrucción del enclave; se instalarán colonias judías. En el 2005 Israel había abandonado unilateralmente la Franja. El Republicano y Netanyahu concuerdan, que, con los reasentamientos (según dicho plan), se reducirán los ataques terroristas del grupo islamista Hamás contra el Estado de Israel; se garantizaría la estabilidad y la seguridad en el Medio Oriente; sin rehuir la postura de Washington, quien presiona por establecer el Estado palestino fuera de Gaza y Cisjordania. La indignación se ha adueñado de varios agentes políticos internacionales y de la alta dirigencia árabe ante la iniciativa de Washington, asemejada con una “limpieza étnica", según varios críticos. Tal limpieza ( “o racismo”), entendidos como la expulsión forzosa de un grupo étnico de un territorio, constituye un crimen de lesa humanidad y podría considerarse un delito de genocidio lo del reasentamiento. Lo ratifica en la teoría la Organización de las Naciones Unidas (Diego Cabral). Solamente en la teoría, porque escasas realizaciones se le contabilizan, en lo atinente a interceder con guiadas negociaciones, a fin de contrarrestar el derramamiento de sangre. La tarea ha descansado en las espaldas de Egipto, Qatar, Joe Biden, Donald Trump y las dos naciones combatientes. Oriente Medio, a través de la Liga Árabe, la misma organización terrorista Hamás, rechazan, categóricamente la tesis de situar los palestinos fuera de sus territorios, tanto de Gaza como de la Cisjordania, ocupada. Menos aún, reubicarlos dentro del territorio de Arabia Saudita, (dialogante con Moscú), un aliado de los EEUU, demandante de un pacto de defensa con la superpotencia norteamericana. El presidente egipcio, Abdelfatah el - Sisi, rechazó la sugerencia de Trump, diciendo que la transferencia de palestinos “nunca puede ser tolerada o permitida”. Provocará mayor inestabilidad e inseguridad en la región (Gaza, AFP), es la tesis reiterativa de la comunidad árabe. Por su parte, la Unión Europea hace mención “que Gaza es una parte integral de un futuro Estado palestino”. A nuestro simple criterio la posición es aceptable, eso sí que se garantice que ese emergente Estado, en caso de hacerlo realidad, se abstenga de convertirse en una plataforma del terrorismo y fuente de lides, siendo de los más miserables el ataque del 7 de octubre del 2023 contra ciudadanos judíos Mediante un comunicado conjunto, emitido en la reunión, recién celebrada en el Cairo (Egipto), la dirigencia árabe declaró que esperan trabajar con el gobierno de Trump (pro-israelí), para “lograr una paz justa y completa en Medio Oriente”, basada en la solución de dos Estados. Condición fundamental, para avanzar en los Acuerdos de Abraham, firmados en el 2020, los que facilitarán la normalización de los vínculos entre el Estado hebreo y las naciones árabes. SUPERAR LOS DESAJUSTES EN LAS SOCIEDADES NACIONALES: IMPEDIMENTOS HACIA LA DEMOCRACIA LIBERAL. Ante la prolongación y extensión de las corrientes políticas retorcidas -- posiblemente detrás de ellas funciona la asociación transitoria entre China y Rusia, u otras potencias menores, autoritarias, sea Irán, antes Siria --, además de la fuerza de los pensamientos dogmáticos, sectarios e intolerantes, la alternativa de los demócratas, en nuestro caso los latinoamericanos, consistirá en elevar el conocimiento de la justicia, la libertad y el bien colectivo, convertido en verdaderas acciones sociales, políticas, culturales que, en la medida de las capacidades nacionales, se resuelvan los aspectos nocivos, susceptibles de asolarnos por ser un subcontinente, heredero de la civilización Occidental, a pesar del desinterés en dichas causas de los nuevos gobernantes de la superpotencia global conviviente en nuestra América. A la cuenta de tales tendencias anti-sistema, valga actuar de inmediato, bajo la voluntad y el compromiso de inculcar los valores humanistas, trabajar por la cohesión social, avanzar en los propósitos de renovar y adecentar el trabajo de las instituciones públicas vitales y de los partidos políticos; al mismo tiempo que invertir en desarrollo humano sostenible, en investigación e innovación científica, tecnológica y digital, entre las múltiples prioridades que dignifiquen por igual a mujeres y hombres. No hay que escatimar esfuerzos en aumentar la productividad en los sectores público y privado, en simultaneidad con el mejoramiento de los ingresos de la población. Esto último, unido a consolidar las transferencias sociales, subsanando así la frustración de los sectores socialmente vulnerables, los llamados a ser engañados por las corrientes antidemocráticas. Como sea, nuestra región latinoamericana y tal vez otras, tendrán que cargar con el peso de la agenda negativa, cuasi iliberal, en la cual la geopolítica, la estrategia de seguridad hemisférica (el crimen organizado, la migración, la ciberseguridad y China), la ausencia de la “diplomacia blanda” (Constantino Urcuyo) operarán dentro de los intereses prioritarios de la vecina superpotencia del norte. En otro orden, el Presidente Putin ha evidenciado sus simpatías con la ultraderecha “o el nuevo fascismo” – “hay que combatirlo, y mantenerlo fuera del poder” - , por el objetivo de intentar el alejamiento de los EEUU de Europa y América Latina. Un despropósito, rechazado por los auténticos demócratas liberales, ajenos al “MAGA Y DEL AMÉRICA FIRST”, esto último que induce a la Casa Blanca a reconciliarse con la élite autócrata de Rusia. Dicho sea verdad, esa táctica del Kremlin ha alcanzado a irritar a los liberales, socialistas, ambientalistas y ciertos sectores conservadores, aferrados y defensores de los principios tradicionales de la Iluminación, los cuales hicieron poderoso al viejo continente y los Estados Unidos de América; contribuyeron a la formación “societal” de los Estados latinoamericanos. En este instante (dichos principios) torpedeados por los bandos antidemocráticos, enemigos de la globalización y el multilateralismo, cuyo otro distintivo (cargado de malquerencia ) reside en el reforzamiento abierto de la xenofobia al tenor del ultra- nacionalismo y el racismo, lo cual coloca las migraciones al nivel del enemigo interno de diversos Estados de Occidente, incluidos algunos de menor desarrollo. Peor aún, con Trump y su alter ego Elon Musk, el excesivo rechazo a la migración recrudece. LOS OPOSITORES DAÑINOS DE “LAS SOCIEDADES ABIERTAS” DE ESENCIA LIBERAL (COROLARIOS). Encasillados en la añeja ideología marxista, las organizaciones de la izquierda radical han contrariado los postulados de la democracia liberal (para ellas “burguesa”), la globalización y la integración por la vía del multilateralismo. “La internacionalización del socialismo y después el comunismo representa su disyuntiva. Han torpedeado los presupuestos occidentales de la democracia liberal, los derechos humanos, sea también el orden internacional, basado en normas y reglas, y sus correlaciones. Las antípodas de la izquierda radical, sean la ultraderecha, los iliberales y los grupos neonazis de Europa, se ven incentivados por Elon Musk, el extremista de derecha (admirador del nazifascismo), allegado al gobierno estadounidense. Tampoco extraña que estas tendencias, llenas de antivalores, de paroxismos de odio, egoísmo, incitante de la polarización, llegaran a entrelazarse con la izquierda radical, anti-globalizadora, colocando en una posición delicada nuestra concepción occidental, sustentada en las civilizaciones judeo-greco-romana, el cristianismo y el liberalismo. En la época actual se multiplicaron los bandos populistas y extremistas de derecha e izquierda, quienes no escatiman esfuerzos por desvalorizar nuestra visión cósmica. Líneas arriba señalamos que no pocas de esas corrientes “anti-sistema” simpatizan con el autoritarismo expansivo de la Rusia de Vladimir Putin, quien atacó militarmente a Ucrania, que destruyó vidas humanas y la infraestructura física. Tanto así que mantienen silencio sepulcral ante China y su sistema totalitario, centralizado, vertical, que opera por un represivo Estado, dizque socialista, con economía de mercado capitalista, dirigido por un Partido único (inspirado en el comunismo); mecenas de un modelo imperialista que, entre otros intereses rapaces, aspira en apoderarse de Taiwán y dominar el mar de la China meridional, aunque sea por la fuerza. Lo que equivale a desvirtuar la diplomacia multilateral, inspirada en los valores occidentales. Una obsesión de Xi Jinping, que se acentuará en el 2025. Hacemos referencia al régimen político de China – un poder totalitario, “productor y exportador compulsivo de bienes y servicios” - , por cuanto su máximo dirigente, Xi Jinping, pretende imponerlo a las restantes naciones, pronunciándose como enemigo del régimen democrático liberal, al que acusa de inoperante e ineficaz en materia de crecimiento económico. Solamente puntualicemos las sobrevivientes fisuras políticas, socioeconómicas, tribales, religiosas, las disputas raciales y étnicas de África, cuyas secuelas se remontan desde la era del colonialismo y de la dominación extranjera; todo ello impide la universalización de los valores axiológicos y humanistas, presentes en la civilización y “ethos” occidentales. En el caso particular de Sudáfrica, es evidente que las consecuencias del “apartheid” todavía calan en la sociedad. La expropiación de tierras a la población blanca (granjeros) exhibe discordias, combinada “con la agenda anti-estadounidense”, expuesta por el gobierno de Ciryl Ramaphosa, tal cual corre en dirección a los acercamientos con Irán, acusando de genocidio a Israel ante las Corte Internacional de Justicia (CIJ), a causa de las acciones bélicas, libradas en la Franja de Gaza (Fiorella Montoya y AFP, 2025). Profundizan el subdesarrollo y el deterioro ecológico la indiscriminada explotación extranjera de los recursos minerales del continente negro, sean el coltán, el litio, el oro y el estaño, aprovechados por las potencias occidentales y China, quienes entran en competencia por su acumulación, valiéndose de gobiernos corruptos y de las élites predominantes africanas, que operan al servicio de foráneos. Los fundamentos de la globalización con equidad y del desarrollo sostenible parecen que son burlados por las clases sociales dominantes locales, estrechamente vinculados - como señalamos - con los negocios de expoliadores. La utilización de los minerales apuntados debería ser de interés público, global, dada la relevancia poseída para el futuro de la humanidad, por cuanto son parte de las materias primas de la crucial inteligencia artificial. El oscurantismo y las persistentes bases semi-feudales en el Medio Oriente se perpetúan, lo mismo que el fundamentalismo islámico, patrocinador del terrorismo. En este 2025 ni asomos se perciben, en cuanto a favorecer nuevos intentos, antes fallidos, alrededor de la Primavera Árabe. Por el contrario, subsisten las ambiciones expansionistas de Turquía, en parte de Arabia Saudita y del bloqueado Irán, este promotor del terrorismo, el par de su peligroso y sancionado programa nuclear; asimismo, las posturas anti - judías. Lo dicho origina inestabilidad, inseguridad, e incertidumbre a la economía global, en vista de las tensiones políticas y confesionales en el Medio Oriente, quien abarca la producción grande del petróleo y de otros energéticos, provocando fluctuaciones en la producción y los precios. Así también el fundamentalismo e integrismo religioso (chiita y sunita), opuesto a la civilización Occidental, sigue cobrando vigencia, por eso hay que estar a la expectativa del curso político a seguir en Siria. Una incógnita. Pues es un hecho cierto que los islamistas controlan el poder, luego de la caída de Bashar al Asad, lo que a la vez significó una derrota de Moscú e Irán, aliados del dictador alawita - chiita. El aislado Corea del Norte continuará siendo una pesadilla en el Asia Pacífico, se ha involucrado en el ambiente belicoso de Ucrania, al apoyar a Rusia con 10000 soldados. Su gobierno presuntamente seguidor del comunismo, bajo la fuerza dinástica y dictatorial del excéntrico Kim Jong-un. El tirano exhibe una conducta de terror, amenazante contra las democracias de Corea del Sur y Japón, especialmente; con fijaciones demenciales por atacar Estados Unidos de América y otros enemigos fabricados, al valerse de la capacidad nuclear en sus haberes. Al mismo tiempo arrastra inestabilidad e inseguridad regional y global. ECOS DEL “MAGA (Make America Great Again - traducido como «Haz a los Estados Unidos grande otra vez-). Y DEL AMÉRICA FIRST” (América Primero). LA RÉPLICA EXTERNA. El mandatario del Partido Republicano reafirmará el poder hegemónico de EEUU. Es decir, convertirlo “en el nuevo sheriff en palabras del Vicepresidente J.D. Vance en las relaciones internacionales, anunciando sanciones comerciales – respondidas ya por Beijing y Canadá con impuestos específicos sobre productos de EEUU -. Supondrá la conveniencia de las intromisiones militares (Constantino Urcuyo Fournier), de percibir peligros contra sus intereses geopolíticos y geoeconómicos. Basado en las doctrinas colonialistas o expansionistas, desdeñosas de la independencia, la soberanía e integridad territorial de los pueblos, ajenas del derecho internacional, Trump advierte que la nación panameña violó el tratado Torrijos – Carter de 1977, relacionado con la devolución del canal por parte de EEUU en beneficio de Panamá. De manera unilateral, le resta valor y fuerza ejecutiva al Derecho Internacional. El gobernante del Partido Republicano amenaza con recuperar la vía interoceánica, porque se cobran tarifas elevadas a los buques estadounidenses. Aparte de que denuncia la excesiva la influencia en la dirección y administración por parte de China “en los puertos vinculados al canal”, construido y abierto por los EEUU en 1914. El advertimiento provocó que el Gobierno panameño reaccionara, anunciando que abandonaría la iniciativa China, denominada “la Franja y la Ruta”, la que agrupa a casi 150 Estados. Lo cual alivió las irritaciones difundidas. Por su lado, las compañías portuarias de Hong Kong (territorio chino), destacadas en el canal, bastante allegadas a Washington, buscan apaciguarlas, ofreciendo participación a representantes de EEUU en sus juntas directivas, además de otorgar otras concesiones a su favor. También en la mira se hallan algunas zonas norteñas de México y ciertas islas del Caribe. En Canadá, sectores de la opinión y del Gobierno se han tomado en serio las declaraciones del magnate Republicano de plantear la integración de ella a la Unión Americana, convirtiéndola en el Estado 51. Dentro de lo cual se registran grupos y organizaciones, familiarizadas y promotoras “de esas reales ideas arrebatadoras”, expansionistas (Patiño, idem). Quienes de la misma forma simpatizan con el pensamiento de Trump, en cuanto cambiar el nombre del golfo de México, llamándolo golfo de América, “entendiendo América como Estados Unidos”, ignorando el continente (David Díaz Arias, 2025). México se encuentra en los proyectos de una posible intervención militar con drones: la proposición de Elon Musk. El argumento de la Casa Blanca consiste en asociar al gobierno azteca con las mafias del narcotráfico, declaradas en los últimos días “organizaciones terroristas”. A saber, la mesa está preparada, a fin de llevar a cabo un posible y censurable operativo. Sobre lo cual la Presidenta Claudia Sheinbaum viene trabajando en las previsiones correspondientes, negociando secretamente con Washington (AFP; AP, CNN). Acorde con los pensamientos nacionalistas, anti-europeístas, proteccionistas de la economía local, despectivas acerca de la globalización y el libre comercio, la extrema derecha, neonazi, populista de Europa, ha demostrado sentirse cómoda con la tesitura “trumpista”, porque su narrativa posee similitud con su radicalismo político. El magnate Elon Musk está comportándose en uno de los corifeos. Tras esto, el viejo continente, adolece “de pérdida de dinamismo” político, económico, sea estancamiento en las áreas de la investigación científica y tecnológica, al igual que en inteligencia digital, lo que llega a enardecer las posturas de los grupos contestatarios de la mancomunidad, a la que le achacan despilfarro e ineficacia burocrática; lo que aprovecha Donald Trump en incapacitar a la UE en los pronunciamientos. El conjunto de los extremistas critica que la independencia, la soberanía y la capacidad de poder y de decisión de cada uno de los Estados nacionales ha quedado reducida por un "inepto" poder supranacional. De por sí y por años EEUU ha calificado como objetable y causante de conflictos. Hay comportamiento paradójico en el Partido Republicano de Trump. EEUU se está desdiciendo así mismo, puesto que tradicionalmente ha sido de los operadores de los postulados del libre comercio, la promoción de las inversiones, la apertura de los mercados, la eliminación de las restricciones comerciales; los pioneros de la Inteligencia Artificial (IA) y las Tecnologías de la Información (TI). Tales visiones son compatibles con el concepto de las economías abiertas a los mercados globales, lo que a la postre le permitió al Presidente Joe Biden alcanzar crecimiento económico, “acompañado de la mayor creación de empleo en décadas” (Periódico La Nación – Costa Rica - . Editorial, 18/01/2025). Son razones y presupuestos del poder global de EEUU, la locomotora del planeta, cuya economía constituye el 26% del PIB mundial (Gordon Brown). Poder que en estos tiempos ha llegado a ser geopolíticamente desafiado por los regímenes autocráticos de Rusia y China. “En la primera línea” de la política de poder de la Administración Trump 2.0 (2025 – 2029) constan la rivalidad y la supuesta amenaza que le representa China: obviamente imperialista, antiliberal, con un régimen totalitario, con actuaciones ligadas al ciber - espionaje, tildada de violaciones a la propiedad intelectual. Pero dotada de progresos en materia de ciencia y tecnología, conectividad digital, igualmente en exploración espacial. Lo último son logros, producto del acelerado modelo de capitalismo de Estado, adoptado por el régimen (“comunista”) de partido único, quien verdaderamente se autoimpone a convertirse en la superpotencia de la investigación científica, un objetivo difundido con el “autobombo” acostumbrado. Los reclamos constantes de Beijing se basan en que Washington pretenden obstruir su vertiginoso crecimiento económico, a través de las guerras comerciales. Mientras que la Secretaría de Estado está convencida que el mayor rival suyo tiene como objetivo de desplaza a EEUU como poder hegemónico global. En los primeros días de la Administración Republicana se ha intensificado el examen de la ofensiva de una China, enfocada en el sur global, en Europa y en el Asia desarrollada, pero limitada por Washington, por cuanto entra en competencia y en juego “el desarrollo de cadenas de suministro, seguras a los dispositivos de semiconductores” (Manuel Tovar, Ministro costarricense de Comercio Exterior). De cuya reubicación se beneficiarían las naciones latinoamericanas, siempre que políticamente sean confiables a Washington; resistentes en contratar la tecnología china 5G, sospechosa de servir de amenaza a la ciberseguridad de EEUU, de las naciones europeas, entre otros. Señalamiento que ha sido objeto de protestas por parte de Beijing. Por el momento, lo más conocido de la línea de las relaciones exteriores de EEUU llega a ser el retorno de sus compañías transnacionaleses, otorgar prioridades en el ámbito de la seguridad lo correspondiente al combate de la narcoactividad, en especial, el consumo del fentanilo, al crimen organizado, a los incontenibles flujos migratorios. Le desvela la cibercriminalidad, por supuesto que China. La ejecución del plan de incentivar la salida voluntaria de los palestinos de Gaza constituye una de sus “novedades”, desdiciendo las aspiraciones de consolidar, tanto la vigencia del Estado judío como la creación de otro a favor de Palestina; así como correr de prisa con el cese el fuego en Ucrania. A la vista se percibe el bajo perfil del Gobierno Republicano para con el sur global, aunque a Europa la comienza a mirar como retrasada en ciencia y tecnología, así como en defensa y seguridad estratégicas, e inescrupulosa frente las turbulencias en Oriente Medio, particularmente con la agredida nación de Zelensky. A lo antes dicho, hay que enfatizar en la creciente influencia y el peso de China en la política internacional, en particular en América Latina, donde Marco Rubio, el Secretario de Estado estadounidense acaba de iniciar su campaña de desplazar a Beijing de la región. Lo logró en Panamá. A la inserción de la potencia asiática autoritaria, displicente con la democracia liberal, agreguemos la causa de las visiones radicalmente nacionalistas de EEUU, en función del relativo desinterés para con América hispana, siendo que le abre las puertas aquí a la ofensiva diplomática del gigante chino, manifestada con el ascenso en las cifras del comercio, las inversiones en infraestructura, los vínculos académicos y culturales. Adjunto a la pasividad de Washington frente al desafiante populismo (de izquierda y derecha), emergente en estos rincones, el que acusa autoritarismo y polarización, en casos específicos, inicuos contra la democracia y los derechos humanos, sean Cuba, Nicaragua, Venezuela, El Salvador. Salvo con Argentina, El Salvador, Ecuador, Guatemala, así también Costa Rica, se mantendrán casi inalterables los lazos con los Estados Unidos de América (Fuente: Marco Rubio, Secretario de Estado; Manuel Tovar, Ministro de Comercio Exterior). Empero, cabe predecir que habrá desconfianza con la América Latina completa. O sea como bloque unificado, que a decir del mandatario estadounidense, “no la necesita”. Un dislate de él, aunque tiene sentido ponerle atención. RECURSOS DE LA PRESIÓN POLÍTICA, PRODUCTOS “DEL MAGA Y FIRST AMÉRICA”. Los observadores coinciden en visualizar una Administración Trump agresiva en sus vínculos multilaterales, despectiva y escéptica alrededor del desempeño de las organizaciones internacionales, incluida la Organización Mundial de Comercio (OMC), a quien recurrirán sus tres principales socios comerciales: Canadá, México y China, eventualmente la Unión Europea (AFP), con el propósito de desactivar las tentaciones del Presidente de incrementar los aranceles en perjuicio de las importaciones de los bienes y servicios, procedentes de dichas latitudes, a la postre socias tradicionales suyas. Aranceles “de un 25% para las mercancías de los dos primeros Estados y de un 10% adicional para las originarias del tercero” (Editorial del periódico La Nación – Costa Rica – 07/02/2025), lo cual hace escalar la peligrosa “guerra comercial”. Con su sistema económico, “creciendo a uno de los ritmos más lentos en décadas”, China evitará aumentar las tensiones y los desacuerdos con Washington, su mayor socio comercial. Buscará como atraer a Trump, a efecto de negociar la cuestión de los aranceles, reacción diplomática será fríamente valorada por el Republicano (Wu Xinbo). Las disposiciones restrictivas de esa naturaleza de parte de Washington fragilizan la interdependencia, mediante el comercio y las inversiones en las infraestructuras globales (Luis Liberman, en el artículo de Gustavo Ortega. En: La Nación – Costa Rica, 18/1/2025). Habida volatilidad, añadidas a las complicaciones geopolíticas y geoeconómicas, predominantes en el momento actual ( Francisco Javier Urra – Banco Interamericano de Desarrollo, BID, 2025). Hay insistencia en que esa tríada de naciones (sujeta a sanciones), que de manera diferenciada, según el mandatario magnate - populista, son las culpables de que la droga del fentanilo (letalmente adictiva) sea introducida al territorio estadounidense. Al tiempo que los tres sancionados no hacen lo propio, en lo correspondiente a frenar “la migración irregular hacia EEUU”, esta vez, frente a las personas indocumentadas, sometidas a las deportaciones masivas. En ese orden acusó a México “de aliado del narco”, particularmente de los cárteles (AFP). Valga recordar esa expresión, atribuida al presidente Porfirio Díaz Mori (1876 – 1911). “Pobre país mexicano tan lejos de Dios, pero tan cerca de los Estados Unidos de América”. Otra República de la región acaba de experimentar una de las modalidades del viejo y repudiado “big stick”, o el “gran garrote”, traducido al español. Cierto que Colombia está lejos de EEUU, sin embargo, acaba de soportar “la diplomacia de presión” de la superpotencia, al rehusarse en un principio a permitir el ingreso de vuelos militares con colombianos deportados; sometidos a tratos indignos, tal como lo afirmó el Presidente Gustavo Petro. Hubo instantes de considerable tensión a nivel bilateral. Lo cual hizo a Bogotá ceder en su posición, sino le serían aplicadas una serie de sanciones diplomáticas, económicas y financieras, las que la Casa Blanca está empleando en forma de tácticas amenazantes, de carácter geopolítico, frente a los Estados nacionales que entran en disputas con ella. La respuesta de los países perjudicados frente a tales barreras (o sanciones) comerciales, incluidas las medidas proteccionistas “respaldadas por la imposición de aranceles”, consistirá en aplicar medidas similares (“retaliation”), en contra de los productos originarios (los más sensitivos) de Estados Unidos de América. Decisiones que han obligado al gobierno de Trump a posponer la imposición de nuevas tarifas y aranceles, a cambio de iniciar las debidas negociaciones. Tampoco él soportó la presión, los reclamos de la opinión local, lo llamaron a retroceder, con rapidez, descartando por un mes las medidas punitivas, proteccionista, las cuales iban a entrar en vigor el 4 de febrero de los corrientes (México. AFP). Todavía ha habido ausencia de pronunciamientos, relacionados con la inversión extranjera directa (IED), pues la superpotencia representa la mayor fuente mundial en este rubro de las relaciones internacionales (Sandro Zolezzi), inversión que supuestamente podría orientarse a las oportunidades domésticas o nacionales. Con el mandatario Republicano, se podría alentar a las empresas estadounidenses a optar por la desinversión en el extranjero (Luis Liberman, 2025), lo cual desmejoraría los ámbitos y las condiciones políticas y sociales, así como las oportunidades económicas y comerciales a nivel global y regional. Habíamos señalado el objetivo de expandir el territorio estadounidense. El magnate Republicano propuso la adhesión de Canadá; sería el 51 Estado de la Unión Americana, así como la devolución del canal de Panamá, en lo cual deja abierta la intervención armada, por razones de seguridad nacional y económica, puesto que, según él, China, “la mayor amenaza”, allí mantiene influencia en la vía interoceánica, como el control de dos puertos, acusaciones negadas por el gobierno de Xi Jinping, quien cataloga como neutral la ruta en mención (Juan Fernando Lara S.). Tales aseveraciones conducen a agriar las relaciones con América Latina por la cuestión del canal, un paso incorrecto, el que da cabida a las emociones contra el poder de EEUU. Y enseguida, con base en un guion cercano a Guerra Fría, se acentuarán las complicaciones de las disputas ideológicas y económico - comerciales con el gigante asiático, originadas en la Administración Trump 1.0. De paso desacelerará el crecimiento económico global; se empeorará el ambiente geopolítico, porque ahora (el gobernante Republicano) promete gravar los productos farmacéuticos y los semiconductores, con el propósito de equilibrar la balanza comercial, la cual registra déficit de más de un billón de dólares (Evaristo Lara). Canadá, China y México, tres socios comerciales, han llegado a representar el 62% del déficit de la balanza comercial de EEUU total (Víctor Pérez Pérez, Presidente de CADEXCO). El argumento de Washington consiste en responsabilizar a las relevantes naciones exportadoras, quienes atacan sus mercados, fijando “aranceles punitivos” (Fuente: Peter Navarro, asesor comercial e industrial). En la Administración 2.0 ha comenzado a escalar la guerra comercial, frente a Bruselas en vista del decreto de estos días de la Casa Blanca, a través del cual se impone un nuevo porcentaje, sea el 25 por ciento a las importaciones estadounidenses del acero y aluminio, provenientes de Europa, Canadá, Brasil, México y Corea del Sur, etcétera. Aumento que implica un golpe severo a los negocios. Inesperado para los principales proveedores, que, al igual que los chinos, observan un panorama comprometedor en sus intercambios económicos y comerciales con Washington. Empleándolos como arma y presión “de política comercial proteccionista”, Trump pasa por alto que al imponer aranceles a varios sectores productivos, ello conllevará un incremento de los precios y por ende “creará inflación doméstica". Así las cosas, “el proteccionismo sancionante” tendrá un impacto sensible en la población nacional. Lo ha replicado el Presidente francés, Emmanuel Macron, al predecir la guerra comercial de alta intensidad, la cual es capaz de desencadenar la Casa Blanca. Un propósito de la expansión del MAGA, le quitará el sueño a la Unión Europea ante la apuntalada ambición de Washington, en cuanto a poseer (por la fuerza si fuera necesario) el territorio insular, autónomo, de Groenlandia (una provincia de Dinamarca). Imperdible, debido a la riqueza de los recursos minerales con los cuales cuenta, principalmente los elementos químicos de “las tierras raras”: el apetito de los nuevos negocios e intereses de la Casa Blanca y los países altamente industrializados. Hágase referencia a la relevancia estratégica, como emergente ruta marítima comercial, al cabo que la isla (Groenlandia), situada en las aguas del Océano Ártico las codicia también Rusia y China. LAS DEPORTACIONES DE MIGRANTES. La eliminación del derecho constitucional a la nacionalidad por nacimiento en el territorio estadounidense (Nuria Marín Raventós), por ahora “frenada” al ser inconstitucional, conforman las medidas draconianas, ejecutadas por la nueva Administración de EEUU, con el propósito de expulsar aproximadamente 11 millones de migrantes indocumentados. Tales disposiciones anti-migracionistas agravan el irremediable fenómeno global de la movilidad de las gentes. La decisión de la Casa Blanca de deportar, el Papa Francisco la condena, la califica de “desgracia” (Ciudad del Vaticano). Las deportaciones masivas desconciertan a las organizaciones y agencias internacionales, a los activistas de los derechos humanos y del derecho humanitario. Asimismo, se llega a revelar las desigualdades socioeconómicas de carácter histórico - estructural de las naciones emisoras de emigrantes. Los Estados nacionales, comúnmente del sur global, en vez de ejecutar decididas reformas, favorecedoras del desarrollo humano, practican lo contrario. Por eso le trasladan ese compromiso o responsabilidad a los países que sirven de destino a las gentes que emigran. Los culpables (“la sociedad política”) de tales engorrosas realidades se desocupan del presupuesto de ciudadanía, sea “el derecho a no migrar”. Derecho que equivale a mejorar por parte de los Estados la calidad y las condiciones de vida de los habitantes. Encontramos a no pocos de ellos, cuyas rígidas estructuras políticas y socioeconómicas preservan, tal que profundizan regímenes de vida discriminatorios y excluyentes, los cuales niegan a amplios colectivos humanos los beneficios y las oportunidades propios de una correcta existencia, basada en la movilidad y del ascenso social. A propósito de las deportaciones masivas de la Administración de EEUU. Constituyen una endurecida medida, que tendrá consecuencias en su economía doméstica, porque es un hecho probado que los inmigrantes son imprescindibles en variados sectores ocupacionales. Ellos suelen trabajar en oficios del nivel de complejidad inferior, los cuales la población nativa renuncia a desempeñarlos. El déficit en la cantidad de trabajadores puede ser un riesgo inminente para el sistema productivo. Las expulsiones de indocumentados será causante del descenso inmediato en el envío de remesas, un ingreso de dinero clave de las familias de Centroamérica - y de otras naciones suramericanas -, las cuales representan el 40% del consumo privado. El perjudicado directo de ello será el comercio intrarregional, lo que originará desempleo, mayor desigualdad, patologías sociales, en vista que esas economías nacionales son incapaces de absorber a los deportados (Gustavo Ortega. En La Nación – Costa Rica, 18/1/2025). A COMPARTIR DEBERES Y RESPONSABILIDADES. Posiblemente, será una constante emergencia la frontera entre México y los Estados Unidos de América, pronto a militarizarse, a la cuenta de contener los flujos migratorios. En este tiempo, dicha zona limítrofe se ha convertido en un enclave del Tercer Mundo, donde se han normalizado cualesquier conductas criminales. Este Tercer Mundo o sur global, programado, todavía, por el subdesarrollo y el estancamiento; el cual continúa golpeado, a causa de la ingobernabilidad, la discriminación, las vigentes brechas socioeconómicas, la exclusión digital, de todo lo cual adolece el conjunto de naciones que lo conforman. En esa frontera, dividida por los ríos Grande y Bravo, es casi un hecho que el mandatario Republicano enviará tropas del ejército, ocupadas en frenar “los ingresos irregulares” de personas (incluidos los niños), que huyen de la pobreza, la violencia política y criminal, de las consecuencias de los desastres, producto del cambio climático. Quienes, según él, se han convertido en una amenaza a la seguridad nacional y la salud pública, puesto que son una legión de criminales, terroristas, narcotraficantes, incubada en los distintos confines del planeta. Así por ejemplo, los narcotraficantes actúan en la frontera sur poseen armas sofisticadas, cuyo poder de fuego, particularmente superan las pertenecientes a las fuerzas armadas mexicanas. EEUU se distinguirse en ser de los mayores inventores, productores y abastecedores de armas. Sin embargo, pareciera ingnorar las consecuencias negativas que arrastran la industria y el mercado de armamentos. Precisamente tales singularidades, las voluminosas transacciones comerciales de dichos aparatos letales, poseen también como destino los cárteles de las drogas, cuyo accionar es factor de inseguridad y desestabilización de los sistemas políticos democráticos; y de degradación casi irreversible de los Estados, dominados por poderes autoritarios y regresivos. Al respecto, ha habido ausencia de legislación regulatoria sobre las tiendas de armas de esa nación norteamericana. Posiblemente, con normativa completa y eficaz sancionatoria, más la preventiva, se detendría la libre comercialización de ese tipo de productos, de menor o alta capacidad de fuego, que las organizaciones delicuenciales adquieren, lamentablemente por la vía de los mercados formales o clandestinos. Acerca del anterior señalamiento de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, relacionado con la venta de armamentos, no sobra mencionar que el gobierno estadounidense se ve obligado en contener el uso y consumo de las drogas adictivas, a sabiendas que los estadounidenses (y los europeos) son los principales receptores de esas sustancias ilícitas, incluyendo el fentanilo. No habrá creciente tráfico criminal de drogas, originado, la mayoría de las veces, en el sur global, a menos que sea frenado el consumo desenfrenado. Siempre que los Estados y las sociedades en general garanticen y den seguridades que pueda reducirlo. De ese mercado ilegal de drogas, generador de ganancias cuantiosas, se nutre tanto el comercio de armas, como la actividad del lavado de dinero, pieza clave del esquema de las economías criminales, corruptas, opacas ( Historia de DW.com; AFP Reuters, EFE, Europa Press). Lo cual, dicho sea de paso, va en detrimento de la vida de las personas y de la salud de la democracia (Marcela Ríos Tobar; Tamara Taracluk Broner, 2025). EL VACÍO EN LA ASISTENCIA INTERNACIONAL. El Gobierno de Donald Trump acaba de realizar anuncios acerca de la eliminación de los presupuestos, destinados a la asistencia o la cooperación internacional, excepto la dirigida en materia militar a favor de Egipto e Israel, quizás lo concerniente a emergencias alimentarias. Lo del mandatario crea una equivocada decisión, la cual le abre ventajas a China en su estrategia de ejercer influencia en el sur global, presentándose como un supuesto amigo confiable, el cual busca “el progreso compartido” con todas las naciones, a sabiendas que, con el gigante asiático, “no hay almuerzo gratis”. La reducción de la asistencia internacional llegará a lesionar el segmento de países empobrecidos del sur global. El desmantelamiento de la ayuda internacional de EEUU, a través de su Agencia de Ayuda al Desarrollo (USAID) ya ha paralizado “varios programas para el combate al narcotráfico, la corrupción, el hambre y la desigualdad en América Latina (AFP)” y en otras latitudes. Golpeará a millones de personas. Con los fondos de la Agencia se financian oenegés, instituciones públicas, privadas y diversos programas de extensión de las Naciones Unidas, etcétera. De acuerdo con los datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Washington cumple el rol “del principal suministrador de ayuda exterior, con cerca de $72000 millones, invertidos durante el 2023”, lo que equivale un 40% de la cooperación humanitaria global (Washington. RFI.). Algunos sectores de la Unión Americana se decantan por la implantación de un Nuevo Plan Marshall, destinado a superar las condiciones del subdesarrollo de América Latina, África, Asia, con tal de contener los flujos migratorios (Constantino Urcuyo Fournier. En La Nación – Costa Rica, 15/02/2025). Lo que comportaría reforzar el “poder blando”, este asociado a los mecanismos de cooperación e integración solidarios. Con lo visto, será una ficción capitalizarlo a favor de una globalización previsora de la felicidad y el bienestar de toda la humanidad. A MANERA DE CIERRE. Con base en una digresión, retomamos la dramática situación bélica de Ucrania. Nos agrada que Marco Rubio, Secretario estadounidense de Estado, subrayara “que para poner fin al conflicto se requerirá de concesiones de todas las Partes”. Suena a algo de multilateralismo político y diplomático: la correcta vía en la dirección de resolver el conjunto de las tensiones globales. Las cabezas calientes o intransigentes continuarán en demeritarlo. Con todo, y reservas que hemos expresado en nuestro humilde escrito, deseamos éxito al diálogo ruso – estadounidense. Reconozcamos que ambas potencias, a pesar de sus errores, nos salvaron de la expansión del nazifascismo en la Segunda Guerra Mundial, así también de una posible hecatombe nuclear durante la Guerra Fría. Dos poderosos que, a su modo, han sabido entenderse y consolidar acuerdos universales. Tampoco perdamos la esperanza en la conquista de un planeta, habitado por una humanidad comprometida con la paz, la prosperidad, indisolubles con la equidad y fundamentalmente con la civilización del amor.

sábado, 1 de febrero de 2025

LOS HERMANOS CORDERO FERNÁNDEZ. Autor: Ronald Obaldía González. A principios de la década de 1970 el fútbol del distrito de Zapote (San José) ...

Autor: Ronald Obaldía González LOS HERMANOS CORDERO FERNÁNDEZ. A principios de la década de 1970 el fútbol del distrito de Zapote (San JoséA) experimentó instantes de gloria, a diferencia en esa época, cuando nuestro deporte preferido en Costa Rica había atravesado una de sus peores etapas. Cabe mencionar la positiva política educativa de la ilustre Directora de nuestro Liceo Rodrigo Rodrigo Facio, Lía Gómez de Brenes, en cuanto a autorizar el ingreso a la institución de decenas de jóvenes procedentes de distintos colegios, fueran públicos o privados, ubicados en la provincia de San José, también de otras regiones y hasta jóvenes extranjeros. Con esa política como tal salió beneficiada nuestra máxima institución educativa. Puesto que hubo una renovada convivencia estudiantil, enriquecida por el origen social; más que todo, la forma de ser; más el talento en campos específicos del conocimiento, la cultura y el deporte de esa generación de jóvenes admitidos, no nativos de nuestra comunidad. Varios de ellos se "zapotearon", es decir, comenzaron a identificarse con el estilo de vida, las actividades informales, las costumbres, los gustos y preferencias, etcétera, propios de los pobladores de aquel Zapote ya ido. Justamente, cuando nuestra iglesia Católica local, bajo la guía del presbítero Claudio Charpentier Chaves, cumplió un rol significativo en la difusión de los valores cristianos, abarcando los adolescentes y jóvenes, quienes crecieron social, cívica y espiritualmente en el Movimiento Juvenil Cristiano, entre otras agrupaciones, a saber el movimiento Scout, la agencia de la Cruz Roja, el Movimiento Nacional de Juventudes (Casa de la Juventud), los más destacados en nuestro distrito. De estas organizaciones se formaron varios dirigentes comunales que, en la actualidad, tienen la responsabilidad de velar por el correcto funcionamiento de las entidades políticas, sociales, educativas, empresariales, las cuales están al servicio del pueblo zapoteño. En esta ocasión haremos comentarios de FRANCISCO CORDERO FERNÁNDEZ, venido de uno de los colegios privados, luego egresado del Liceo Rodrigo Facio, oriundo y todavía residente en Patarrá (Desamparados). Junto con su hermano JORGE CORDERO FERNÁNDEZ, integraron la destacada selección estudiantil de fútbol de nuestro colegio, la que en 1972 alcanzó una de las posiciones de la ronda semifinal de San José, como parte del campeonato intercolegial costarricense. Nuestra selección estudiantil solo fue vencida en el Estadio de Heredia por el poderoso seleccionado del Liceo de Costa Rica, con un marcador en contra de 2 a 1, lo cual le impidió llegar a la final por el circuito josefino. Nos relata FRANCISCO CORDERO que el meritorio desempeño de nuestro seleccionado del liceo zapoteño bastó para que varios de nuestros futbolistas fueran tomados en cuenta en la conformación de la selección nacional del nivel colegial, que viajó en 1972 a El Salvador, representando a Costa Rica en el Campeonato Centroamericano de la categoría estudiantil del ámbito de la secundaria. La mayoría de los futbolistas de este representativo tico pertenecían al liceo de nuestra comunidad. El reconocido zapoteño Víctor Acuña Méndez ("el macho Acuña) fue uno de sus jugadores relevantes. Representativo que a la postre ocupó el primer lugar en esa nación, ganando en el encuentro final a un conjunto de la primera división salvadoreña, el que faltando al "fair play", sustituyó al verdadero seleccionado estudiantil cuscatleco, ello con la intención de convertirse en el ganador de la competencia, según nos comentó FRANCISCO CORDERO, además participante en la competencia del istmo. Extrañamente, ha pasado desapercibido en Zapote este logro del que llegaron a ser protagonistas una buena parte de los colegiales de nuestro principal centro educativo. Los famosos hermanos FRANCISCO Y JORGE CORDERO (conocidos como "los machos CORDERO") se compenetraron a la vez con el fútbol zapoteño, al igual que su otro hermano JULIO CORDERO (egresado de nuestro colegio y músico y académico de la Orquesta Sinfónica Nacional) fueron bastante acogidos por los jóvenes de la localidad. Razón por la cual, ellos, FRANCISCO Y JORGE, así también otros colegiales nuestros, fueron reclutados por aquella exitosa selección juvenil de la Unión Deportiva San Gerardo, quien en 1972 conquistó el campeonato a nivel nacional al derrotar (1 a 0) a su homóloga de la Universidad de Costa Rica, esto en el Estadio de Rohrmoser del distrito de Pavas. Una injusticia se cometió en aquel entonces contra nuestra campeona selección juvenil. Al conquistar dicho cetro, de inmediato le correspondería representar a Costa Rica en una competencia a celebrarse en México en 1973. Sin embargo, la eliminada representación juvenil del Deportivo Saprissa se apropió indebidamente del viaje y de la comisión deportiva, ello con la complicidad y el aval de las autoridades del fútbol nacional. Con los eventos deportivos mencionados, queda en evidencia que el fútbol hubo de convertirse en componente del ADN del recordado pueblo semiurbano que nos vio nacer. Foto tomada en el 2024 a FRANCISCO CORDERO FERNÁNDEZ, egresado de nuestro Liceo Rodrigo Facio, futbolista de los logros descritos, quien tuvo la generosidad de proporcionar los datos que dan contenido a este escrito. Ronald Obaldía González

miércoles, 29 de enero de 2025

DON RAFAEL GONZÁLEZ GONZÁLEZ, IN MEMORIAM

27 de enero, 2025 DON RAFAEL GONZÁLEZ GONZÁLEZ, IN MEMORIAM Presbítero Elioth Rojas Vargas, Cura Párroco de San Antonio de Desamparados Amigas y amigos: Hace aproximadamente 10 años tuve la oportunidad de tener una conversacion con el doctor Bernardo Villalobos, nativo de esta comunidad de San Antonio, en aquel entonces Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica. En medio de nuestro diálogo salieron a relucir los atributos de la personalidad de don Rafael González González (conocido como don Rafa) quien hoy despedimos de este mundo, reunidos en estas honras fúnebres. Nos confirmó el doctor Villalobos, quien había, en una ocasión, examinado clínicamente a Don Rafa, que lo había impresionado la fortaleza mental, física y también espiritual de ese excepcional paciente suyo. Que entre sus pronósticos daba cuenta que podria alcanzar los cien años. Obviamente, en la ciencia hay márgenes de error. Don Rafa por poquito alcanza tan privilegiada edad. Mas los designios de Dios están por encima de toda ciencia y entendimiento. La vida de este hermano nuestro, nuestro suegro a la vez, con sus dones y carismas particulares, cimientos de sus abundantes e inagotables realizaciones, como ciudadano, guía de una hermosa y ejemplar familia, comprometido de lleno con la doctrina y la obra de la Iglesia Católica, fueron su quehacer cristiano que ponen en evidencia las verdades, expresadas por el doctor Villalobos. Despedimos a un ser humano que, con intensidad, vivió hasta los últimos dias de su existencia. Una existencia inspirada en las enseñanzas y mandatos de Jesucristo, y fruto del amor imperecedero que le profesaba a su esposa, Doña Rosa, ella la dama quien lo impulsó por las nobles sendas de la vida. Juntos formaron un matrimonio esculpido por la gracia de Dios, origen del nacimiento de cinco buenos y agradables hijos, de numerosos nietos y también bisnietos. Uno de ellos, una beba, Ana María, recién nacida, a quien este caballero le transmitio otros de sus dignos sentimientos amorosos y generosos ante el arribo de ella a esta Tierra. Y que de paso, con su inigualable fuerza de voluntad pudo satisfacer su deseo e ilusión de ser testigo de su Santo Bautismo, celebrado por su magnífico amigo y compañero en el apostolado católico el sacerdote Carlos Abarca. La Madre Santa María le concedió este ultimo obsequio, lo que vino aliviar los días previos de su fallecimiento. Don Rafa, bendito sea su testimonio de vida, déjenos manifestarle desde esta eucaristía nuestra gratitud por su legado de hombre sabio, honesto, laborioso, firme en sus decisiones personales, familiares y civico cristianas, tal que en estas honras de un no más que un hasta luego sean una unión entre nuestros ojos llorosos y del gozo que nos prodigó su vivido amor y ferviente compañia en la alegría y los tiempos sensibles. Gracias por salvarme la vida, Don Rafa. Dios contigo, Amén. MUCHAS GRACIAS.

martes, 31 de diciembre de 2024

SUCESIÓN DE HECHOS HISTÓRICOS HACIA LA COMPRENSIÓN DEL COLAPSO DEL RÉGIMEN DE LA FAMILIA AL ASSAD EN SIRIA.

SUCESIÓN DE HECHOS HISTÓRICOS HACIA LA COMPRENSIÓN DEL COLAPSO DEL RÉGIMEN DE LA FAMILIA AL ASSAD EN SIRIA (PRIMERA PARTE). Autor: Ronald Obaldía González Bashar al Assad, un oftalmólogo formado en el Reino Unido, “el rostro” de un régimen dinástico, islámico (chiita, alauí) - secular, instalado en Siria (en el Medio Oriente asiático), toda vez despiadado y sanguinario (AFP, 08/12/2024), sorpresivamente, abandonó hace tres semanas, el poder. Todavía los sirios continúan celebrando su caída, al igual que los refugiados, que comienzan a regresar a sus hogares. Ese mandatario dirigió Siria durante 24 años y reprimió con violencia una revuelta prodemocrática en 2011”, la cual se transformó en una de las encarnizadas guerras de este primer cuarto de siglo, la que excedió los 500.000 muertos. Asumió las riendas del país en el año 2000, sucediendo a su padre Hafez al-Assad, quien gobernaba “con mano de hierro” desde 1971. Así, entonces, esa familia (al Assad), quien falseaba los procesos electorales, ejerció el poder durante más de 50 años por encima de una población étnica y culturalmente diversa, en tanto que la minoría alauita - chiita gobernó sobre una subordinada mayoría sunita, al cabo de la existencia de la política de división étnica, religiosa, sectaria, impulsada por feudos y grupos rivales, la mayoría de las veces hostiles entre sí (Charles Kupchan; Sinan Ülgen). La repentina entrada en Damasco de la organización rebelde – islámica (sunita), Hayat Tahrir al Sham (HTS), antes aliada de las agrupaciones terroristas al Qaeda y del Estado Islámico (EI), en 11 días puso fin a al - Asad, cuyo ejército tampoco ofreció resistencia. El gobierno - ahora derrotado - dio lugar a un narco – Estado (Abu Malek al Shami. En: AFP). Se apoyó en sus disminuidos socios Rusia - enfrentado con Ucrania - e Irán y el movimiento libanés Hezbolá – ambos contendientes de Israel -, a fin de asegurar el hermético poder gubernamental. En el ambiente de una guerra, se había presentado ante el pueblo y la comunidad internacional en “el único líder viable”, capaz de proteger las minorías sirias; “impulsar la apertura política” (incumplida); así como eliminar la amenazante ofensiva del terrorismo, fraguado por agrupaciones fundamentalistas islámicas (AFP, ídem), las cuales estuvo a punto de vencer. Los soldados del ejército oficial desertaron. El dictador encontró asilo en Rusia, su aliado, quien, por cierto, está perdiendo los beneficios y ventajas de carácter estratégico – militar, alcanzados en el territorio de Siria: un país árabe, castigado por una guerra civil, iniciada en el 2011, en el contexto de la multitudinaria, pero fallida, “Primavera Árabe”, que demandó la destitución del gobernante alauita. La Primavera fue un movimiento popular, en su ocasión comprometido a modernizar las rigurosas y conservadoras estructuras políticas, sociales, culturales, en cuenta la falta de equidad, el denominador común en la totalidad de las sociedades nacionales del islámico Medio Oriente. Al final los grupos yihadistas y extremistas sacaron ventaja de las movilizaciones, a fin de reforzar su presencia y el poder territorial en los últimos 13 años, estrategia anteriormente empleada en el 2003, en razón de la eliminación en Irak del poderío de Saddam Hussein. En la presente coyuntura de la convulsionada región, subordinada a los intereses geopolíticos, con el derrocamiento del régimen familiar, llega a quedar reducido “el eje de la resistencia”, conformado, entre otros, por el régimen de al-Assad, los ayatolas musulmanes chiitas de Irán; Hezbolá en el Líbano; las milicias chiitas de Irak; Hamás, “la palestina organización terrorista”, gobernante en la Franja de Gaza, hoy en guerra con Israel; así como los hutíes de Yemén. En cambio el destierro del autócrata sirio significa un peso menos, favorecedor de Israel, por cuanto lo denominó “un eslabón central del eje del mal”, respaldado por su enemigo Irán. En adelante, la nación hebrea habrá de convertirse en la fuerza dominante del Medio Oriente (Shlomo Ben Ami). De acuerdo con la óptica del Estado hebreo, en dicha región a la vez habrá alteración significativa “en las dinámicas regionales, en particular en el frente del conflicto israelí-iraní”, a sabiendas de la enemistad con la familia gobernante ahora derrocada, la cual facilitó siempre el territorio de su nación a los ayatolas y su “proxi” Hezbolá en los objetivos de atacarlo, por la vía armada. A efecto de disipar las suspicacias y las desconfianzas hacia el ascenso del extremismo musulmán, Abu Mohammad al Halabi, alto cargo de la milicia HTS, ha anunciado a los cautelosos Estados Unidos de América y la Unión Europea, que se apartarán “del radicalismo, fundamentalista, del yihadista Estado Islámico (EI) y del mismo al Qaeda. En el fondo (HTS) habrá de agradecer a las fuerzas armadas israelíes que, al reducir militarmente a Hezbolá e Irán, protectores del gobernante sirio, enemigos de ambos, los milicianos sunitas lograron derrotarlo. Aun cuando la alta dirigencia del Estado hebreo acumula sospechas de las verdaderas intenciones de los islámicos facciosos, ganadores, tan mal que se transformen en una amenaza terrorista, a diferencia de al – Assad, que le era conocido. Hasta se pudo pensar que era preferible que él “permaneciera en el poder” (Shlomo Ben Ami). De ahí que previniendo que los musulmanes radicales una vez en el poder utilicen el armamento sirio, de inmediato Israel procedió a destruir los arsenales “para evitar que caigan en manos” de sus potenciales enemigos. Según al Halabi procederán a desarmar el conjunto de las milicias rebeldes, en aras de la reconciliación, la pacificación. Le darán acceso al poder a las diferentes denominaciones étnicas, religiosas y políticas, así también a los grupos étnicos, con tal de construir un gobierno nacional. Con todo su historial de represión, el HTS, guiado por Mohammad al Jolani, intentó convencer en que se aspirará a restaurar las relaciones con Occidente (Charles Kupchan; Sinan Ülgen). Y de paso que, en la fase de la reconstrucción, se considere prioritario que le sean levantadas al país las sanciones diplomáticas y económicas, las cuales han conducido al colapso la economía doméstica. El sentido de los propósitos antes dichos contrasta con la determinación ya anunciada de implantar la Sharia, es decir, el riguroso sistema legal islámico que establece un (oscurantista) código de conducta, regulador de todos los aspectos de la vida de los musulmanes. Un código fielmente impuesto brutalmente por los yihadistas, además de los talibanes que lo aplican contra el pueblo afgano. RAÍCES HISTÓRICAS. Mencionado por los textos bíblicos, el territorio de Siria fue un objetivo constante de los apetitos de los antiguos imperios de Egipto, los persas, los griegos, los romanos y posteriormente los turcos. Entre los siglos Xll y Vll a.C la civilización cananea, conocida también como los fenicios, crearon allí una sociedad de marinos y comerciantes en las partes centrales de sus costas, lindantes con el mar Mediterráneo. Por ello fueron la primera economía mercantil del planeta. De las contribuciones suyas (de los fenicios) a los griegos y de seguido a la civilización occidental, se registran la invención del alfabeto, el primer sistema de escritura lineal, que data de 1600 años a.C; la ampliación de los primeros conocimientos geográficos; la construcción de embarcaciones hacia mar abierto, adaptadas a la circunnavegación de África; así también la fabricación de cerámicas y tejidos. La difusión de tales realizaciones civilizatorias, lo facilitó la ubicación del espacio físico sirio en el ámbito mediterráneo (Instituto del Tercer Mundo – IteM. Guía del Mundo, 2008). Tras la muerte de Alejandro Magno (326 a.C) y de las divisiones en Grecia, el territorio se convirtió en el centro del Estado seléucida (por Seleuco, general de Alejandro), extendido hasta la India. Con el predominio romano y la aparición del imperio de los Partos (un pueblo, nacido dentro del actual Irán, siglos lll a.C y 224 d.C), constantemente Siria llegó a ser un territorio agitado por las guerras. La arabización siria (660 y 750), llevada a cabo por los califas Ummaia, hizo de Damasco la capital del imperio. Pero, las pugnas entre los califatos, debilitaron el poder político que le otorgaron, el cual luego asumió Bagdad, la nueva capital. Aunque (Siria) conservó su relevancia económica y cultural. La irrupción de los cruzados cristianos (Siglos Xl – Xlll) en los lugares santos de Medio Oriente habría de poner en evidencia la indiferencia de Bagdad para con los desplazados sirios; por lo que Egipto, en su acometida de expulsar los invasores europeos, así como enfrentar a los invasores mongoles y tártaros, llegó a declarar a Siria una provincia suya, en la cual por su parte los cristianos (maronitas) se habían fortalecido, a causa de la heredada protección de los cruzados europeos. En el Siglo XVl el imperio Otomano arrebató esa provincia a los egipcios. En 1831 Egipto vuelve a conquistar el territorio sirio, imponiendo impuestos y el servicio militar. La rebelión de los cristianos y musulmanes contra tal incursión y las medidas arbitrarias citadas, facilitaron los entendimientos entre los sultanes turcos y los europeos, lo que hizo posible la salida violenta de los egipcios (1840). Al tiempo que Francia asumió la defensa de los cristianos maronitas; aparte que se restauró allí el dominio turco otomano. Las discordias confesionales entre los cristianos y los musulmanes brotaron en 1860. Los primeros habían acumulado predominio, cuestionando el sistema feudal de la tenencia de la tierra, del cual dependían los islámicos – tanto los chiitas y los sunitas, pese a su antagonismo - , además de los drusos. Sistema, el cual luego quedó abolido (Instituto del Tercer Mundo – IteM. Guía del Mundo, 2008). De aquellas reyertas se conformó la separada y pequeña provincia del Líbano, en ella los cristianos adquirieron preeminencia frente a sus rivales. En tanto que a través del acuerdo Sykes – Picot, quedó sentado el predominio de Europa, extendido en el Medio Oriente. Siria y el Líbano cayeron en las manos de los franceses; por su parte, los ingleses se apoderaron de Palestina, Jordania e Irak. En medio de la Primera Guerra Mundial la resistencia siria y árabe en general fue aplacada. Hasta 1932 hubo relativa calma en Siria, en donde la extracción de petróleo constituiría la mayor actividad económica e industrial, con frecuencia sometida a la volatilidad de los precios a nivel global, que, adicionado a las guerras regionales, todavía terminan agravando los ingresos nacionales. Sin embargo, Francia le impedía una gran autonomía, Líbano se mantenía separado; la reunificación se frustraría. Nuevamente, afloraron los enfrentamientos con los árabes. Algún sector de ellos prestarían colaboración a las fuerzas del nazismo en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, con tal de deshacerse del poder francés. Las tropas de este país (Francia) recuperaron el control, mas el mandato extranjero continuaba provocando agitación. Concluida la Segunda Guerra, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ejerció presiones diplomáticas y políticas, con el propósito de materializar la retirada europea del Medio Oriente, lo cual determinó el fin del mandato francés en Siria, ello en 1946. Al desprenderse del predominio europeo, el gobierno de Siria se plegó a las políticas panarabistas, nacionalistas, unificadoras y anti - israelí de la mayoría de las sociedades árabes. Igualmente, en 1948 luchó contra la partición de Palestina entre judíos y árabes. Se unió a Jordania, Egipto, Irak y Líbano, a efecto de atacar la proclamación en 1948 del Estado de Israel, guiada por David Ben Gurión. En la guerra como tal, la nación hebrea logró obtener un 40% de territorio adicional, aparte del que se le había otorgado en el plan de partición (Instituto del Tercer Mundo – IteM. Guía del Mundo, 2008). En 1956 Damasco se solidarizó con Egipto, debido a la incursión militar de Israel, Gran Bretaña y Francia, al nacionalizar Gamal Abdel Nasser (por lo demás anti-sionista) el canal de Suez. Inmediatamente después, Nasser impulsó los proyectos fallidos de la República Árabe Unida (1958), así también el de la Federación de Repúblicas Árabes (1971), en los cuales la nación Siria fue partícipe. Asimismo, en 1978 esta nación fracasó en su propósito de formar un Estado único con Irak, a través de los sendos partidos políticos Baath. En cuanto a los combates armados, Siria participó activamente en las Guerras Árabes – Israelíes de 1967 y 1973, durante las cuales el ejército hebreo ocupó los Altos del Golán, territorio que fuera parte esa nación árabe, el cual perdió para siempre: fuente de altas tensiones, habida cuenta de los objetivos de defensa y seguridad sionistas. En otro orden se opuso a la política extranjera de los Estados Unidos de América en el Medio Oriente, en particular de los acuerdos de “Camp David l y ll”, relacionados con el apaciguamiento de las hostilidades, y en algún sentido con la cuestión de Palestina. Rechazó el Pacto de Israel con Egipto (1979) y después con Jordania (1994), así también los Acuerdos de Oslo de la década de 1990, entre otros instrumentos diplomáticos. En su lugar Siria ha cumplido un rol interventor, con tal de impedir la partición del Líbano, país sobre el cual posee señalados intereses, puesto que en el pasado llegó a ser una de sus provincias. EL REVELAMIENTO DEL PODER DE LA FAMILIA AL - ASSAD. A principios de la década de 1960 surge un movimiento popular, que dio lugar al Partido Baath Árabe Socialista, de rasgos seculares, socialistas, ajenos al fundamentalismo yihadista islámico, el cual le servirá de plataforma al general Hafez al-Assad - el padre del actual mandatario derrocado Bashar al Assad) - , quien asumió el poder “e introdujo reformas en las estructuras económicas y sociales” (Instituto del Tercer Mundo – IteM. Guía del Mundo, 2008). Al-Assad (primero) se engolosinó con el poder. Contando con el respaldo de la minoría alauita, fundó una dictadura, sostenida bajo parodias electorales hasta su fallecimiento. En materia de política exterior mantuvo fuertes acercamientos con la entonces Unión Soviética (URSS), potencia que instaló unidades militares (navales y aéreas) en su territorio, a cambio de suministrarle armas. Los intercambios continuaron con Moscú tras la caída del sistema comunista a principios de la década de 1990. Excepto con Irak del dictador Saddam Hussein, el gobierno de al-Assad comenzó a recomponer sus vínculos políticos con Egipto, Arabia Saudita y con el mismo Washington, dado que enseguida se incorporó a la alianza anti-iraquí cuando Kuwait fue invadido. Posteriormente, se decidió por una relativa liberalización de la economía nacional, estimulando el capital privado (Instituto del Tercer Mundo – IteM). Tampoco con el mandatario del Partido Baath se descartó el rebuscamiento de los vínculos con Rusia, Irán y la organización chiita Hezbolá, financiada por Teherán. Así, ellos fueron los aliados durante la lucha armada doméstica, iniciada 13 años atrás, cuando estalló la frustrada Primavera Árabe, movilización popular, cuya propuesta de reformas políticas de carácter liberal puso en vilo al régimen de la familia al – Assad. Las relaciones exteriores sirias experimentaron doblamiento. Al percibir una amenaza la alianza turco – israelí, avanzaba en 1997, porque con esos dos Estados había reñido. Sorpresivamente, Damasco se acercó a Irak - enemigo de Occidente - , con quien también había sostenido relaciones tirantes. A lo último, tanto Recep Tayyip Erdogan como Benjamín Netanyahu llegaron a ser parte de los verdugos, quienes dieron al traste con la cruel tiranía de la familia al – Assad. En 1991 Bagdad fue invadido por los Estados Unidos de América y su coalición internacional, en vista de la ocupación militar del ejército de Saddam Hussein sobre Kuwait. Al-Assad se negaba a correr los mismos riesgos, por eso creyó hacer baza, arrimándose a Bagdad. Con la ventaja que Irán se sumó a las negociaciones sirio – iraquíes; a pesar que Bagdad fuera enemigo suyo por las hostilidades en la década de 1980. Siria, dominado por al- Assad, de ninguna manera perdió la perspectiva de influir en el Líbano, país el cual le había pertenecido. Por lo tanto, intervino cuando este país entró en guerra civil durante la década de 1980, con tal de apagar la sangrienta convulsión. Damasco consiguió desarmar las milicias cristiana, árabes (sunitas), las de los drusos y Hezbolá – enemigo acérrimo de la nación judía -. A la vez instauró un gobierno aliado. Por primera vez, desde que se independizaron de Francia, en 1991 la nación siria reconoció la separación del Líbano como Estado independiente. El gobierno de Damasco, dirigido por la minoría chiita – alauí en detrimento de la mayoría sunita, se enemistó, en adelante, con los miembros de la Hermandad Musulmana (organización radical sunita), supuestamente respaldados por Irak y poco después por Jordania. En 1979 lanzó una sangrienta ofensiva militar contra ellos, quienes a la postre se fueron fusionando con otras agrupaciones sunitas, integristas, extremistas. Algunas de ellas matriculadas con las acciones terroristas, en cuenta el Estado islámico (EI), cuyo propósito consistirá en derribar al régimen de mano dura de Hafez al Assad, quien decidió aliarse con Irán y Rusia - a la vez enemigos de los fundamentalistas - , con tal de sobrevivir. Derrocamiento completado en días recientes ante el golpe de Estado, experimentado por el régimen de la familia al Assad. En la guerra, protagonizada por Irán e Irak durante la década de 1980, el gobierno de al Assad tomó partido a favor del régimen teocrático iraní, enemigo acérrimo de Israel. Tal inclinación puso en una posición delicada la estabilidad del dictador alauita, por cuanto Arabia Saudita, Irak y Jordania - esta última nación, aliada de la Hermandad - estuvieron a punto de desencadenar una arremetida militar en contra de su gobierno. Al cabo que la opción siria, posteriormente contribuyó a sentar las bases de la conformación “del eje de la resistencia” anti-sionista, o “del eje del mal” (John Bolton), dirigido por los ayatolas (chiitas), al cual habrá de sumarse Hamás, Hezbolá, los Hutíes de Yemén, además de las milicias musulmanas, asentadas en Irak. Dos de los objetivos prioritarios de la política exterior siria descansaron en la causa palestina, así también en la superación de la vulnerabilidad política, las riesgosas contrariedades confesionales adentradas en el Líbano, cuando a partir de 1981 la Falange Cristiana afianzó su poder en el vecino del noreste, ello en desmedro de las otras colectividades. El avance cristiano lo intentó de impedir allí la fuerza árabe de disuasión, comandada por las fuerzas militares al servicio de al -Assad, cuya constante alianza con la entonces Unión Soviética (URSS) le fue posible la instalación de misiles tierra – aire Sam-6. Armamento que luego originó la reacción israelí, quien se ocupó de destruirlo, invadiendo la nación libanesa en 1982. También Siria mantuvo su vasto ejército, la retirada de él lo condicionó “a la previa evacuación de todas las tropas judías” (Instituto del Tercer Mundo – IteM. Guía del Mundo, 2008). El veterano gobernante Hafez al-Assad murió en el 2000, “el único mandatario que conoció la mayoría de los sirios”. Antes citamos que de inmediato lo sucedió su hijo Bashar al-Assad. El lanzó fuertes ataques retóricos frente a Israel. Le facilitó el territorio de su país a Irán, Hezbolá, las organizaciones palestinas, entre otros, a fin de provocar o atacar militarmente al Estado hebreo, quien tampoco se abstenía de responder en términos similares. LAS RELACIONES EXTERIORES SE TORNARON INTENSAS. Con el apoyo de las naciones de África y Asia, (al Assad ll) alcanzó en el 2001 su escaño en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), a pesar de la oposición de Israel. El Gobierno de Damasco debió enfrentar las constantes acusaciones y amenazas de sanciones económicas y diplomáticas, provenientes de Washington, asociadas al interés del gobierno de al-Assad en obtener armas de destrucción masiva; al mismo tiempo que ayudaba a fugitivos iraquíes. El Papa Juan Pablo ll fue recibido en Visita Oficial. El nuevo gobierno de al-Assad desocupó Beirut, sus militares se replegaron hacia otras zonas libanesas, al tiempo que Washington, Francia y la ONU le demandaban el retiro total. Al – Assad (segundo) reforzó los lazos con Irak; intentó el deshielo de los vínculos con Turquía, al final de los responsables - junto a Qatar y las presiones de Washington, por la cuestión de los derechos humanos - de haberlo derrocado, respaldando las acciones bélicas en contra del régimen. El gobierno turco, dirigido por Erdogan es poco digno de fiar en la reconstrucción de la devastada nación árabe alauita. Continúa siendo enemigo de los kurdos – sirios, y del Kurdistán en general, cuya historia va ligada a conservar su autonomía en el noreste. Continúan (los kurdos, defendidos por Washington) librando constantes combates con algunos grupos islámicos, financiados por Ankara. Quien por su lado tomó control de una amplia zona de territorios en el norte sirio (Charles Kupchan; Sinan Ülgen). Lo cual tiende a entorpecer las tentativas de desarme de quienes fueran hasta este diciembre las distintas organizaciones antigubernamentales que derrocaron la familia al – Assad. Con la mediación de Turquía, las negociaciones sirio - israelíes en el 2007 fracasaron, en lo tocante a encontrar una salida a la cuestión de los Altos del Golán. La Parte siria exigió la recuperación de dicho territorio hasta la línea del 4 de junio de 1967. Al - Assad excarceló a decenas de presos políticos, fueran los fundamentalistas islámicos, turcos y gente sunita de la Hermandad Musulmana, etcétera. Los presos habían sobrevivido bajo condiciones degradantes. Los activistas internacionales de los derechos humanos y las organismos multilaterales le exigían democracia, así como la libertad del resto de los presos políticos. Los atentados terroristas se incrementaron, supuestamente ejecutados por extremistas musulmanes-sunitas, opositores al gobierno, los cuales gradualmente cobrarían mayor forma y fuerza, como de hecho ocurrió: derrocaron un régimen dictatorial, cuya familia al-Assad gobernaba de manera despiadada. En consecuencia intentaba la prolongación del mandato absoluto, borrando cualesquier expresiones opositoras y haciendo caso omiso de los llamados internacionales. PROMESA QUE RIÑE CON LA REALIDAD. Las potencias de Occidente y las del Medio Oriente se han pronunciado a favor de “las soluciones pacíficas e inclusivas” en la nación Siria. Son buenas intenciones. Ciertamente, hay que tomar en cuenta el riesgo, representado por el extremismo confesional. Posee arraigo, en tanto constituye un factor decisivo, pero divisivo. Fertiliza distopías o realidades sombrías. Por lo mismo, provoca rupturas y polarización regional. El Islam político (chiita o sunita) apaga cualesquier iniciativas de apertura social y cultural. Difícilmente, los presupuestos de la democracia liberal podrán tener asidero allí, solamente sobresalen en Israel. Ni siquiera se han registrado mínimos indicios, porque pareciera que la historia quedó paralizada. La supervivencia de las monarquías feudales impide cambios revulsivos. La evidencia reside en el fracaso de la Primavera Árabe (2010), contradictoriamente aprovechada en Siria por el islamismo rigorista, cercano a las organizaciones terroristas. A la vista del fondo de sus pronunciamientos, si la dirigencia del Hayat Tahrir al Sham (HTS) implanta la Sharia - organización que de hecho asumirá el control del gobierno -, es de suponer el empoderamiento del fundamentalismo sunita, de los motores de la inestabilidad e inseguridad regionales. Un fundamentalismo, el cual encontraría a los alauitas (chiitas) entre los contestatarios; ellos pasarían a convertirse en movimiento guerrillero, respaldado por los Ayatolas. Sea como sea, Irán es una potencia, experta en la práctica de acciones desequilibrantes. Ese rol como tal forma parte de sus ardides, en función de acumular activa influencia, intimidando a sus vecinos rivales con el eventual desarrollo de dispositivos nucleares (Richard Hass). Desafortunadamente, la debilidad del multilateralismo global y regional resulta inoperante, casi inhabilitado, en torno a apaciguar el extremismo, el odio, así también en impulsar las iniciativas de la cooperación internacional, destinadas a la reconstrucción integral de la castigada nación árabe. Valga adicionar la indiferencia, vislumbrada en los pronunciamientos de la próxima Administración de Donald Trump, en el entendido de mantenerse distante de la etapa post al – Assad. Algunos operadores deberán asumir la responsabilidad histórica de evitar el desaprovechamiento de la coyuntura de la caída del régimen de la familia al – Assad. Lo cual podría transformar el panorama geopolítico de la turbulenta región (Shlomo Ben Ami), dado el debilitamiento del chiismo iraní y su “eje de la resistencia”, provocado por la huida a Rusia de un tirano aliado. Una misión interdependiente con los propósitos de alcanzar en la nación predominante islámica la paz, incluidas la coexistencia respetuosa, la seguridad estable y efectiva, teniendo presente la reunificación territorial. Todo ello, conexo con el retorno seguro de los refugiados, la reconciliación “entre las distintas facciones internas”, en línea con “la relativa gobernanza”, el desarrollo humano compartido y la creación de oportunidades económicas. A decir verdad, el pesimismo nos domina, debido a que la venganza y “el ajuste de cuentas” (Charles Kupchan; Sinan Ülgen, Richard Hass) son patrones políticos y culturales, acendrados en el comportamiento de “los numerosos feudos y grupos rivales”, la mayoría de las veces hostiles, para males condicionado ante el trasfondo de una región en la que, sin límites, imperan la conmoción social y “la volatilidad”, que de acuerdo con el criterio del recordado profesor Jaime Daremblum las alianzas allí son impredecibles. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: El artículo de Obaldía sobre el conflicto sirio ofrece un panorama profundo y complejo que no solo abarca la situación política y social, sino que también invita a reflexionar sobre las dimensiones teológicas y humanas que están entrelazadas en la crisis. Al leerlo, me siento confrontado por la realidad de un conflicto que no solo es geopolítico, sino que involucra profundas tensiones sectarias, sociales y religiosas. Obaldía describe cómo la situación en Siria ha evolucionado desde una lucha por la democracia hasta una guerra devastadora con implicaciones para las identidades religiosas y étnicas de la región. Desde mi perspectiva como cristiano occidental, este análisis me invita a reconsiderar la forma en que entendemos el sufrimiento y la violencia en el mundo, especialmente en contextos tan complejos como el sirio. Sociológicamente, la guerra en Siria no es solo una disputa entre facciones políticas, sino una lucha profundamente arraigada en las identidades religiosas y sectarias. Obaldía describe cómo las diferentes comunidades religiosas, especialmente los cristianos, han tenido que navegar un paisaje político lleno de desafíos. A pesar de ser una minoría, los cristianos en Siria han sido parte integral de la historia del país, con una presencia que se remonta a los primeros siglos del cristianismo. Este aspecto histórico de la presencia cristiana en Siria, como señala Obaldía, se ve reflejado en las tensiones actuales. A medida que las comunidades musulmanas suníes y chiítas se han enfrentado, los cristianos se han encontrado atrapados en medio de estas luchas sectarias, buscando mantener su identidad y su fe mientras enfrentan la amenaza de extinción en una región marcada por la violencia. La respuesta cristiana a estos desafíos, según Obaldía, debe considerar no solo la resistencia en términos de supervivencia, sino también la llamada a la reconciliación y la paz. La teología cristiana occidental, particularmente en la tradición evangélica, nos enseña que el amor y la paz son principios fundamentales, no solo para la vida individual, sino también para la construcción de una sociedad más justa. En este contexto, me encuentro reflexionando sobre cómo la comunidad cristiana occidental puede responder de manera efectiva a la situación en Siria. Obaldía destaca la necesidad de una solidaridad internacional que no solo se limite a la ayuda material, sino que también busque restaurar las relaciones entre las diversas comunidades. Como cristianos, la teología de la reconciliación es crucial en nuestra respuesta. No basta con condenar la violencia; debemos comprometernos activamente a la restauración de las relaciones rotas y a la construcción de una paz duradera. Desde una perspectiva histórica, Obaldía señala la importancia de reconocer el legado cristiano en Siria y cómo las tensiones actuales amenazan con borrar esa rica historia. El cristianismo ha sido parte integral de la región desde los primeros siglos de la era cristiana, y su presencia en la vida de la comunidad siria es algo que no puede ser ignorado. Este legado histórico no solo debería ser valorado, sino defendido, para que las futuras generaciones no pierdan el testimonio de una tradición cristiana que ha contribuido profundamente a la formación cultural, moral y religiosa de la región. Como cristiano occidental, considero que este es un momento crucial para reflexionar sobre la unidad de la Iglesia universal. La situación en Siria debe servir como una llamada de atención para que los cristianos en todo el mundo se unan en oración y acción para proteger a las comunidades cristianas en riesgo. En términos teológicos, el conflicto sirio invita a una reflexión sobre el sufrimiento y el rol de la Iglesia en medio de la adversidad. Obaldía menciona que, a pesar de las dificultades, muchas comunidades cristianas han mantenido su fe, y esta resistencia es un testimonio del poder redentor del evangelio en medio de la tribulación. La teología de la esperanza que la Biblia ofrece, especialmente en momentos de desesperanza como este, es un pilar que puede sostener a las comunidades cristianas en Siria. Sin embargo, la pregunta teológica que surge es cómo esa esperanza se traduce en acción práctica. La fe cristiana nos llama a ser agentes de cambio en el mundo, no solo a través de la oración, sino también mediante el compromiso activo con las víctimas del conflicto y la promoción de la paz. A través de la historia, la Iglesia ha jugado un papel vital en situaciones de conflicto, buscando ser un refugio de esperanza y un lugar de reconciliación. Obaldía nos recuerda que los cristianos sirios, aunque enfrentan grandes dificultades, también son testigos de esta esperanza viviente. Sin embargo, la responsabilidad del cristiano occidental no puede terminar en la contemplación de la situación; debe extenderse a la acción. La reflexión teológica que Obaldía propone debe incitarnos a ser más que observadores de la crisis; debemos ser partícipes activos en la búsqueda de la paz, tanto en Siria como en otros lugares donde el sufrimiento humano sea evidente. Por lo tanto, mi respuesta desde la teología cristiana occidental es una llamada a no solo orar por la paz, sino también a involucrarnos en acciones concretas que promuevan la restauración y la sanación en medio de la violencia. La Iglesia no puede ser indiferente ante el sufrimiento humano, y el llamado de Cristo a ser pacificadores debe ser el motor de nuestra respuesta. La situación en Siria es una oportunidad para que los cristianos en todo el mundo actúen con valentía, amor y compasión, siguiendo el ejemplo de Cristo, quien vino a sanar y reconciliar lo que estaba roto. El artículo de Obaldía sobre el conflicto sirio ofrece un panorama profundo y complejo que no solo abarca la situación política y social, sino que también invita a reflexionar sobre las dimensiones teológicas y humanas que están entrelazadas en la crisis. Al leerlo, me siento confrontado por la realidad de un conflicto que no solo es geopolítico, sino que involucra profundas tensiones sectarias, sociales y religiosas. Obaldía describe cómo la situación en Siria ha evolucionado desde una lucha por la democracia hasta una guerra devastadora con implicaciones para las identidades religiosas y étnicas de la región. Desde mi perspectiva como cristiano occidental, este análisis me invita a reconsiderar la forma en que entendemos el sufrimiento y la violencia en el mundo, especialmente en contextos tan complejos como el sirio. Sociológicamente, la guerra en Siria no es solo una disputa entre facciones políticas, sino una lucha profundamente arraigada en las identidades religiosas y sectarias. Obaldía describe cómo las diferentes comunidades religiosas, especialmente los cristianos, han tenido que navegar un paisaje político lleno de desafíos. A pesar de ser una minoría, los cristianos en Siria han sido parte integral de la historia del país, con una presencia que se remonta a los primeros siglos del cristianismo. Este aspecto histórico de la presencia cristiana en Siria, como señala Obaldía, se ve reflejado en las tensiones actuales. A medida que las comunidades musulmanas suníes y chiítas se han enfrentado, los cristianos se han encontrado atrapados en medio de estas luchas sectarias, buscando mantener su identidad y su fe mientras enfrentan la amenaza de extinción en una región marcada por la violencia. La respuesta cristiana a estos desafíos, según Obaldía, debe considerar no solo la resistencia en términos de supervivencia, sino también la llamada a la reconciliación y la paz. La teología cristiana occidental, particularmente en la tradición evangélica, nos enseña que el amor y la paz son principios fundamentales, no solo para la vida individual, sino también para la construcción de una sociedad más justa. En este contexto, me encuentro reflexionando sobre cómo la comunidad cristiana occidental puede responder de manera efectiva a la situación en Siria. Obaldía destaca la necesidad de una solidaridad internacional que no solo se limite a la ayuda material, sino que también busque restaurar las relaciones entre las diversas comunidades. Como cristianos, la teología de la reconciliación es crucial en nuestra respuesta. No basta con condenar la violencia; debemos comprometernos activamente a la restauración de las relaciones rotas y a la construcción de una paz duradera. Desde una perspectiva histórica, Obaldía señala la importancia de reconocer el legado cristiano en Siria y cómo las tensiones actuales amenazan con borrar esa rica historia. El cristianismo ha sido parte integral de la región desde los primeros siglos de la era cristiana, y su presencia en la vida de la comunidad siria es algo que no puede ser ignorado. Este legado histórico no solo debería ser valorado, sino defendido, para que las futuras generaciones no pierdan el testimonio de una tradición cristiana que ha contribuido profundamente a la formación cultural, moral y religiosa de la región. Como cristiano occidental, considero que este es un momento crucial para reflexionar sobre la unidad de la Iglesia universal. La situación en Siria debe servir como una llamada de atención para que los cristianos en todo el mundo se unan en oración y acción para proteger a las comunidades cristianas en riesgo. En términos teológicos, el conflicto sirio invita a una reflexión sobre el sufrimiento y el rol de la Iglesia en medio de la adversidad. Obaldía menciona que, a pesar de las dificultades, muchas comunidades cristianas han mantenido su fe, y esta resistencia es un testimonio del poder redentor del evangelio en medio de la tribulación. La teología de la esperanza que la Biblia ofrece, especialmente en momentos de desesperanza como este, es un pilar que puede sostener a las comunidades cristianas en Siria. Sin embargo, la pregunta teológica que surge es cómo esa esperanza se traduce en acción práctica. La fe cristiana nos llama a ser agentes de cambio en el mundo, no solo a través de la oración, sino también mediante el compromiso activo con las víctimas del conflicto y la promoción de la paz. A través de la historia, la Iglesia ha jugado un papel vital en situaciones de conflicto, buscando ser un refugio de esperanza y un lugar de reconciliación. Obaldía nos recuerda que los cristianos sirios, aunque enfrentan grandes dificultades, también son testigos de esta esperanza viviente. Sin embargo, la responsabilidad del cristiano occidental no puede terminar en la contemplación de la situación; debe extenderse a la acción. La reflexión teológica que Obaldía propone debe incitarnos a ser más que observadores de la crisis; debemos ser partícipes activos en la búsqueda de la paz, tanto en Siria como en otros lugares donde el sufrimiento humano sea evidente. Por lo tanto, mi respuesta desde la teología cristiana occidental es una llamada a no solo orar por la paz, sino también a involucrarnos en acciones concretas que promuevan la restauración y la sanación en medio de la violencia. La Iglesia no puede ser indiferente ante el sufrimiento humano, y el llamado de Cristo a ser pacificadores debe ser el motor de nuestra respuesta. La situación en Siria es una oportunidad para que los cristianos en todo el mundo actúen con valentía, amor y compasión, siguiendo el ejemplo de Cristo, quien vino a sanar y reconciliar lo que estaba roto. Rodrigo Díaz Bermúdez escribió:Rodrigo Díaz Bermúdez escribió: Gracias. No sé mucho de geo-política como vos y realmente eso es admirable. Profundizando un poco sobre lo que dije. Claro, me encanta la forma en que desde lo teológico se puede ver el tema pero también es cierto que para ello hay que fortalecerlo con más fundamento bíblico y con propuestas prácticas para actuar como cristianos frente a la tragedia en Siria.Y en esa línea, sí, la oración y la acción no son opuestas; más bien, son dos caras de la misma moneda. Como dice Jacques Ellul, la oración es un acto subversivo porque nos posiciona en la realidad del Reino de Dios y nos empuja a vivir en coherencia con ese Reino.Cuando pienso en lo que un cristiano puede hacer frente a la crisis siria, me vienen a la mente las palabras de Jesús en Mateo 25:40: "En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis." Aquí está la esencia del evangelio: nuestra compasión no es una abstracción, es acción tangible.Vos y yo estamos llamados a ser las manos y los pies de Cristo en el mundo. Frente a Siria, esto significa varias cosas.Primero, nuestra acción comienza con la oración, pero no como un mero ritual. Según Greg Boyd, un defensor de la teología abierta, la oración es participación activa en el proyecto de Dios para el mundo. Cuando oramos por Siria, nos unimos a los dolores de las víctimas y, al mismo tiempo, nos abrimos a las formas en que Dios puede utilizarnos como instrumentos de su paz. La oración no nos separa de la realidad; nos sumerge más profundamente en ella. Es un compromiso para buscar la justicia de Dios en un mundo roto, como ya te lo dije.Sin embargo, la oración no puede quedarse en palabras.Recordemos lo que dice Santiago 2:17: "La fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma." La acción concreta puede tomar muchas formas. Como cristianos, podemos involucrarnos en apoyar organizaciones que ya están trabajando en Siria, como Open Doors o World Vision. Estas organizaciones están en el campo proporcionando alimentos, refugio y apoyo espiritual a las comunidades más vulnerables, incluyendo a los cristianos perseguidos. Vos podrías donar, sí, pero también podrías levantar conciencia entre tus amigos, tu iglesia o incluso en redes sociales. A veces subestimamos el poder de nuestras voces para generar impacto.Además, hay una dimensión teológica en nuestra respuesta que no podemos ignorar.El sufrimiento humano no es algo que Dios desea, y en esto coincido con teólogos como Jürgen Moltmann. Moltmann, en "El Dios Crucificado", nos recuerda que Dios mismo ha entrado en el sufrimiento a través de Cristo. Esto implica que nuestra respuesta no es solo para aliviar el dolor físico, sino también para acompañar espiritualmente a los que están quebrantados.Vos y yo podemos escribir cartas de ánimo a las comunidades cristianas en Siria, o colaborar con iglesias locales que están sirviendo como refugios en medio de la guerra.No olvidemos que la Biblia también nos llama a abogar por la justicia. Proverbios 31:8-9 nos exhorta: "Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos." Como cristianos, podemos presionar a nuestros gobiernos para que adopten políticas más humanas hacia los refugiados sirios, o para que se comprometan con iniciativas internacionales de paz.Tal vez no tenemos el poder de cambiar las dinámicas globales, pero podemos ser esa pequeña voz profética que recuerda a los poderosos su responsabilidad ante Dios y la humanidad.Algo que siempre me desafía es recordar que nuestra lucha no es solo contra carne y sangre, sino contra las fuerzas espirituales del mal (Efesios 6:12). La intercesión espiritual es fundamental, pero también lo es reconocer que estas fuerzas actúan a través de la cultura y las formas de injusticia, odio y violencia. En este sentido, un cristiano no puede ignorar las dinámicas históricas y políticas que han llevado a Siria a este punto. Como mencionaste, Ronald,, el sectarismo, el colonialismo y las ambiciones geopolíticas han contribuido al desastre. Vos y yo estamos llamados a ser conscientes de estas realidades para que nuestras acciones sean más efectivas y nuestras oraciones más informadas.Creo que lo más importante es recordar que cada pequeño acto de amor tiene un impacto eterno.Puede parecer que lo que hacemos es insignificante frente a una crisis tan grande, pero recordá la parábola del buen samaritano. No solucionó todos los problemas del mundo, pero cambió la vida de una persona. Y una persona es importante.Así también, nuestra compasión, nuestras acciones y nuestras oraciones pueden ser el reflejo del Reino de Dios en medio del sufrimiento.