domingo, 31 de agosto de 2014
LA REVOLUCIÓN DE 1948 EN COSTA RICA Y LOS FALLIDOS PROCESOS REFORMISTAS DE COLOMBIA Y GUATEMALA
La Revolución de 1948 en Costa Rica y los fallidos procesos reformistas de Colombia y Guatemala.
La historia de Colombia, marcada por una crónica asimetría social, alta concentración de la tierra en manos de latifundistas, así también las múltiples guerras civiles desde 1830 hasta los comienzos del Siglo XX, hubiera experimentado una real evolución de haberse facilitado la maduración y consolidación de las reformas sociales liberales, impulsadas principalmente por el liberalismo en Colombia, entre 1936 y 1948, cuyo líder Jorge Eliécer Gaitán llegó a ser uno de sus máximos exponentes.
Su asesinato en 1948 provocó violentas reacciones populares, respondidas con represión militar, ordenada por el gobierno conservador de aquel entonces. El acontecimiento es conocido como “El Bogotazo”, autor de la masacre de cientos de personas y de la destrucción de cualquier cantidad de edificaciones, entre otros actos violentos que se extendieron por todo el país.
Los grandes intereses económicos, particularmente la férrea oligarquía agraria y las compañías transnacionales, se interpusieron contra las políticas de reformas sociales de la clase media, inspiradas en el liberalismo colombiano, corriente que ejerció una notoria influencia en las fuerzas políticas que en Costa Rica impulsaron la reforma social de la década de 1940 y las bases ideológicas de la Segunda República.
Tiempo después del “Bogotazo”, como era de preverlo, salieron a la superficie los movimientos guerrilleros marxistas, entre ellos sobreviven todavía las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el Ejército de Liberación Nacional. La guerrilla rural fue duramente enfrentada por paramilitares y grupos de autodefensa armados, pagados por los latifundistas; todos ellos, en un largo periodo de la guerra que alcanza ya los 50 años. Consiguieron el respaldo solapado de las Fuerzas Armadas, lo cual colocó en posición de mayor precariedad y vulnerabilidad constante la situación de los derechos humanos.
Hubo negociaciones de paz que fracasaron. El narcotráfico cobró auge como factor preponderante del conflicto, el cual logró entronizarse en todos los protagonistas de la violencia armada. Ahora se avizora la pacificación en Colombia al tener lugar en Cuba las rondas de diálogo entre representantes del Gobierno de Juan Manuel Santos y los dirigentes de la FARC, a pesar de proseguir la guerra. De cuya prolongación se alimenta principalmente la ultraderecha, patrocinadora de soluciones militares definitivas, fórmulas que dichosamente perdieron terreno en América Latina, en tanto que en los pasados comicios generales, favorecedores de la reelección del Presidente Santos, se les asestó una convincente derrota.
Regresamos al capítulo del liberalismo colombiano, abortado torpemente por los sectores del capital nacional y extranjero. De haber prosperado y tomado forma, a través de sólidas instituciones democráticas, ese pueblo suramericano pudo haberse ahorrado el baño de sangre de estos últimos 50 años, que ha cobrado la pérdida de valiosas vidas y miles de desplazados. Al tiempo que en el Siglo XXl, el de la sociedad del conocimiento, Colombia con su multitud de recursos naturales y su gente inteligente hoy estaría a la altura de las naciones desarrolladas del planeta, y por lo tanto se estaría economizando los enormes gastos de energías al repensar en la también incierta etapa del postconflicto, lo que supone la compleja tarea de cicatrizar las profundas heridas, arrastradas por los horrores de la guerra.
En cuanto a Guatemala, días atrás la organización Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) reveló que más de 80 mil personas han muerto en ese país a causa de la violencia criminal, tras concluir el conflicto armado interno hace 18 años. Al igual que en Colombia que enfrentó a las Fuerzas Armadas y la guerrilla marxista, en la nación centroamericana la índole de tal conflicto armado interno dejó miles muertos o desaparecidos entre 1960 y 1996, según una investigación auspiciada por la ONU conocida como Informe de la Verdad.
Empleando datos de la policía, se detalló que entre 1997 y 2013 fueron asesinadas 80 mil 303 personas, principalmente en el departamento de Guatemala. Además, se apuntó que en 1997, primer año de la posguerra, las fuerzas de seguridad reportaron 3 mil 988 muertes homicidas en el país, mientras que en 2013 la cifra fue de 5 mil 253. El reporte puso de manifiesto que el 85% de los crímenes fueron cometidos con armas de fuego. Respecto a los homicidios de mujeres, el GAM solo estudió el lapso 2001-2013 y concluyó que ocurrieron 7 mil 180 muertes violentas de mujeres de los 67 mil 446 crímenes reportados en ese período.
Las autoridades guatemaltecas estiman que las operaciones criminales y la rivalidad de las pandillas Mara 18 y Mara Salvatrucha, junto al narcotráfico, son las principales causas de la ola de criminalidad que vive este país centroamericano. La mayoría de los informes relacionados con las condiciones sociales de Guatemala coinciden además que las extorsiones y secuestros “tiñen de sangre a Guatemala", poniendo freno al desarrollo y haciendo altamente insegura a la sociedad, puesto que la tentación del dinero fácil contagia también el comportamiento de la misma Policía Nacional Civil y las Fuerzas Armadas.
“El Señor Presidente” es una novela de Miguel Ángel Asturias (1899–1974), escritor y diplomático guatemalteco, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1967. La novela, como cientos de testimonios, hace referencia de la naturaleza despótica de la dictaduras de esa nación, subordinadas en aquel entonces a los intereses políticos y económicos de la United Fruit Company (UFCO), esta generadora de marginalidad e ignorancia.
De modo tal, que el régimen filial, de enclave (sinónimo de "república bananera”), basado en estructuras sociales, ampliamente desiguales y violentas, llegó a ser blindado mediante la sucesión de gobiernos militares de las primeras cuatro décadas del Siglo XX; sucesión interrumpida parcialmente con el ascenso en 1944 de la “Revolución de Octubre”, dirigida primero por Juan José Arévalo y después Jacobo Arbenz que intentó acelerar las reformas sociales y económicas, así también la apertura política. Entre las medidas reformistas tuvo curso la reforma agraria, particularmente la expropiación de tierras ociosas en manos de la UFCO.
De manera similar a la experiencia de los progresos sociales auspiciados por las fuerzas sociales que se reconocieron en el liberalismo colombiano, aquella vez la revolución guatemalteca fue víctima de la fusión de los intereses conservadores del capital extranjero y nacional, al cabo que se fraguó la invasión desde Honduras, financiada por la UFCO, lo cual dio como resultado la dimisión forzada en 1954 del Presidente Arbenz y enseguida el freno a todas las políticas sociales de la Revolución de Octubre; al tiempo que le fueron devueltas las tierras expropiadas a la compañía extranjera. De nuevo un movimiento democrático, fue abortado por la miopía y la idiotez de algunas fracciones de la clase política latinoamericana.
En ese entorno de frustración, años después despiertan los movimientos guerrilleros, contrarrestados inmediatamente por la represión gubernamental. Los capítulos seguidos son de sobra conocidos: cobró fuerza la cruenta y sangrienta guerra civil de 36 años, cuya conclusión a través de los Acuerdos de Paz de 1996, han sido insuficiente en lo que respecta a poner coto a la marginalidad y la violencia de la criminalidad que golpea a la sociedad guatemalteca, complicaciones que encuentran su abono en la sociedad relatada por el escritor Miguel Ángel Asturias.
Tan desigual e inequitativa ha sido Colombia como Guatemala, desde el siglo pasado hasta nuestros días. Pero, cuando era oportuno dejarlos que se gestaran, a ambos pueblos se les negó la posibilidad de hacer posible el robustecimiento de los procesos de cambio social de naturaleza civilista y democrática, estos casi coetáneos con la reforma social costarricense de Rafael Ángel Calderón Guardia, Manuel Mora Valverde (el comunista criollo) y la Iglesia Católica, luego perfeccionada por los principios y acciones de la Revolución de 1948 del Movimiento de Liberación Nacional.
De verdad, que los líderes políticos costarricenses de la década de 1940 se anticiparon a la multitud de riesgos, acarreados por la injusticia y las consecuencias del mal gobierno, por lo que ciertamente las lecciones y las enseñanzas de ese fructífero periodo de la historia Patria valdría la pena retrotraer en aras de continuar reflexionando y actuando con visión. “En esto estriba la política: dejarse acompañar de la historia”.
Ronald Obaldía González (Opinión personal).
miércoles, 13 de agosto de 2014
LAS DESVENTURAS DE LA GLOBALIZACIÓN.
LAS DESVENTURAS DE LA GLOBALIZACIÓN
Los escenarios de conflicto proliferan a nivel global, sin que se vislumbren arreglos y soluciones efectivas y duraderas. Los de mayores repercusiones: la guerra en el oriente de Ucrania, asociada a la invasión rusa a Crimea; la inestabilidad en el mar de China, en donde Japón, Taiwán, Vietnam, Surcorea, etcétera, sostienen disputas limítrofes con la China Popular y en especial con “su ofensiva geopolítica”.
Asimismo, pueden mencionarse los nacionalismos y el estancamiento económico de la Europa, débil y tímida a causa de su dependencia del gas ruso; el islamismo fundamentalista desenfrenado, violento (y terrorista) en Oriente Medio y África (Guillermo Pacheco Gaitán, 2014), como también la expansión de epidemias, entre ellas el Ébola, mal que amenaza con propagarse a los otros continentes.
Tampoco se puede apartar el impacto del cambio climático, así como la incapacidad de los programas internacionales y gubernamentales, en cuanto a reducir la elevada concentración del ingreso y la desigualdad en cuanto a desarrollo humano. Agravándose los eventos, puesto que el Sistema de las Naciones Unidas y la propia OTAN caminan de puntillas en torno al panorama de inestabilidad, inseguridad y de desequilibrio social imperante.
Bastante cerca, localizamos a Venezuela, golpeada por las crecientes tensiones internas, agudizadas, sobre todo, por el desgobierno que la empujó al colapso económico; contracara de sus riquezas petroleras que distan de generarle los ingresos suficientes para equilibrar su precarias finanzas e incontrolable inflación. Lo que parecía superado en la región, nos damos cuenta que Argentina entra en “default” al demostrar señaladas limitaciones respecto a efectuar pagos de interés a los tenedores de bonos o acreedores, bajo el riesgo inminente de que le sean cerradas las puertas de los mercados financieros externos, además de ser objeto del poderoso castigo de las calificadoras internacionales de riesgo.
Un analista internacional acaba de preguntarse si es cierto que la indecisión y la pasividad política, la prudencia estratégica o la falta de eficacia de un multilateralismo institucional, cada vez más alejado de la realidad, es la torpe e incorrecta reacción frente a tales convulsiones, las cuales arrastran pérdidas de vidas humanas y ruina a las economías y la infraestructura básica de las regiones en conflicto. Solo la rehabilitación de la empobrecida Gaza tendrá un costo de casi $5.000 millones; al cabo que la continuación de la guerra entre Israel y Hamas desembocaría en la aniquilación de la raquítica infraestructura del diminuto territorio palestino.
Durante la Guerra Fría privaron la influencia ideológica y la carrera armamentista, lo cual signó los intereses incubados desde el antagonismo entre los Estados Unidos de América y la Unión Soviética: los rasgos sustanciales de ese periodo histórico. Exceptuando la rivalidad ideológica (capitalismo y comunismo), todo pareciera indicar que han sobrevivido hasta ahora los apetitos relacionados con la influencia territorial – para fines políticos y económicos -, el poderío militar y la consolidación nacional, situados dentro de las primeras categorías de las prioridades de la mayoría de las potencias globales, encaminadas supuestamente a consolidar un "duopolio" (Juan Gabriel Tokatlian, 2014), a saber: el bloque tradicional, conformado por Estados Unidos de América, Europa y Japón; el otro, su adversario y "emergente", constituido por los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China Popular y Sudáfrica).
A pesar de las señales de alarma de guerra en aquel contexto bipolar, siempre hubo líderes con visión y alto olfato político (hoy inexistente) de la talla de Richard Nixon, Leonid Brezhnev, Ronald Reagan, Mijail Gorbachov, Willy Brandt y Henry Kissinger, quienes abogaron por la coexistencia pacífica, la contención y la distensión, postulados por los cuales se anticiparon a los riesgos devastadores, acarreados por la carrera nuclear, cuya responsabilidad hubiera recaído en el antagonismo de las dos superpotencias. Dichosamente el Muro de Berlín cayó, y como sea el mundo es relativamente menos amenazante y hostil en términos absolutos. Eso sí, en tanto al terrorismo islámico le sea vedado el acceso a armas altamente destructivas.
En cambio, con significativo peso religioso, las complicaciones ideológicas se revirtieron, cambiaron de lugar, al concentrarse en el mundo islámico, en donde los ideales de la democracia liberal y la economía social de mercado se esfumaron completamente. Por largo tiempo, el islamismo fundamentalista e integrista estuvo sosegado, especialmente durante la Guerra Fría. Hubo de refugiarse en las ideas panarabistas y nacionalistas, corrientes fallidas a la vez, similar a la Primavera Árabe, ésta que despertó esperanzas antes de tiempo.
Tras el ascenso de los Ayatolahs en Irán (1979), las posturas a favor de los Estados teocráticos, al igual que “las fascinaciones” ante la instauración de los califatos comenzaron a dominar el pensamiento colectivo de un sector numeroso de mahometanos del Medio Oriente y África. Ascenso que fue percibido con recelo por Occidente; luego por Rusia, una vez desplomada la Unión Soviética, por cuanto ha debido enfrentar con dureza la reivindicación nacionalista de Chechenia, ampliamente acicateada por los grupos islámicos, los cuales operan también en el Asia Central, precisamente a quien el Kremlin tiene como sensible vecina.
La colaboración internacional, facilitadora del derrocamiento en Irak de Saddam Hussein, luego de los talibanes en Afganistán y posteriormente de Muamar Gadafi en Libia, resultó un proyecto demasiado accidentado; de ahí la indefinición en el caso particular de Siria; aunque tarde o temprano las conflagraciones sectareas, tribales e interreligiosas que presenciamos hubieron de estallar, fuera con la permanencia o no de tales tiranos. O, con ellos, quizás el baño de sangre hubiera sido mayúsculo.
En el orden de la economía global las complejidades corren su curso. Las instituciones creadas en el siglo XX para confrontar las diferencias económicas, estallidos financieros y sociales, fomentar el desarrollo y la paz, como las Naciones Unidas, o las instituciones nacidas de los Acuerdos de Bretton Woods en 1944 (el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial), más acá la Organización Mundial del Comercio (OMC), se han visto amenazadas y vulneradas por un mundo "que resulta demasiado grande”, inmanejable y lleno de contradicciones", sobrecargado no solo por los convencionales actores Estatales, sino también por los actores no gubernamentales, desde grandes corporaciones multinacionales, propietarios de infinitas riquezas y calificadoras de riesgo estadounidenses, hasta ONG y grupos criminales transnacionales (Juan Gabriel Tokatlian, idem).
Frente a este panorama, acabamos mencionando un escrito de Rafael Calduch, quien hace un sesudo diagnóstico sobre los hechos expuestos, urgidos de soluciones sostenibles. Nos hemos respaldado en su tesis, de que en verdad la indefinición, la indecisión, el exceso de cálculo y cautela han sido causantes de la sequía tanto de ideales como objetivos e intereses comunes y compartidos, tal que lejos de fortalecer el potencial de la acción colectiva global, al contrario, acentúan “la parálisis decisoria”. Un inmovilismo que va en desmedro de las doctrinas estratégicas y planes operativos viables, que si bien se exhiben como excelentes piezas literarias, resultan pírricas, “ïnutiles”, en términos ejecutivos y en materia de rendición de cuentas.
Calduch incurre en real pesimismo, al subrayar la inexistencia de perspectivas de cambio frente a las nefastas consecuencias políticas de tal brecha e incertidumbre internacional, de modo que niega las posibilidades de cursos de acción favorables en el corto plazo. En cambio, nosotros continuamos confiando en el espíritu e instinto de sobrevivencia del ser humano; y por supuesto, en la Providencia.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
martes, 29 de julio de 2014
LA PEREGRINACIÓN A MANAGUA.
LA PEREGRINACIÓN A MANAGUA.
Renegar que fue un grave error respaldar “la causa emancipadora del pueblo nicaragüense" frente a la dinastía y el despotismo somocista, solo por el hecho de que fue traicionada y usurpada la revolución sandinista de 1979 por la tendencia izquierdista del somocismo - esta es la familia de Daniel Ortega y su séquito -, es igual que “condenar” erróneamente las victoriosas guerras libertadoras de independencia de las colonias americanas (Enrique Benavides Chaverri, 1982), porque se consolidaron a través de ellas regímenes políticos opresivos, sustentados en estructuras económicas y sociales tan verticales como desigualitarias. Resabios que todavía perduran en las sociedades latinoamericanas.
El somocismo, otrora amo de Nicaragua y en aquel entonces un padecimiento más de toda Nicaragua que de Costa Rica. “tenía que caer” por criminal e inmoral. Las leyes de la historia casi siempre se demoran en reaccionar, pero difícilmente se les refrena, menos se les engaña. En estos tiempos el nuevo amo de Nicaragua, “tendrá también que caer”, a pesar del respaldo que le proporcionan gobiernos de la región, aferrados a ideologías rudimentarias, además de su vocación autoritaria y represiva.
El enemigo perpetuo lo serán siempre los antecedentes históricos y las virtudes de ese país vecino, cuyo pueblo siempre ha guardado, aunque no se crea, distancia de la ignorancia y de la sumisión. Si estas últimas enfermedades hubieron de apoderarse en alguna etapa de su historia, fue por obra de las arbitrariedades y errores de poderes superiores de naturaleza transnacional: el de los Estados Unidos de América, primero, quien por más de cuatro décadas patrocinó vergonzosamente la dinastía somocista; hoy le son indiferentes las artimañas de la familia Ortega Murillo por adueñarse de Nicaragua.
Luego sobrevino el antiguo e impostor eje cubano soviético, importado por los pseudosandinistas de manera alevosa, así también a espaldas de los múltiples sectores democráticos que lucharon por la liberación.
A causa del enorme sacrificio, debió ser un imperativo que después de 1979 a los nicaragüenses les fuera adherida la consolidación de la democracia representativa, “para todos ellos”, libre, pluralista y decente, diferente a la de un régimen dictatorial que vulgarmente le metió “gato por liebre” (Enrique Benavides, idem) a la comunidad internacional, en especial a la sociedad costarricense, quien se había unido para derrocar “al somozato”.
Por ello y más razones, continuaremos deplorando ese régimen, que en el 2010 se atrevió a invadir la isla Portillos – isla Calero del territorio costarricense, y de paso agredir verbalmente a la nación costarricense bajo el exabrupto de reivindicar derechos de posesión sobre la provincia de Guanacaste. Matonadas que a la Presidenta Laura Chinchilla le resultó un hecho inaceptable, al extremo de no titubear en hacer uso de los recursos del derecho internacional, a fin de defender la dignidad y los intereses nacionales.
Por su parte, el Presidente Luis Guillermo Solís Rivera - comprometido con la verdad y que siempre se ha reconocido en los valores de la libertad y la decencia - al atisbar las maniobras del gobierno “inconstitucional” de Managua, se rehusó a invitar a Daniel Ortega a los actos oficiales del traspaso del mando presidencial.
Pero, en contraste con este comportamiento patriótico de nuestros mandatarios, empeñados en defender los altos intereses nacionales ante la Corte de La Haya, lejos de servirle de espejo a un grupo de legisladores costarricenses del Frente Amplio, más bien demostraron afuera lo que realmente son: demasiado devotos y leales a su ideología rudimentaria, totalitaria “e internacionalista”,
Alegremente viajaron a Nicaragua a fin de conmemorar al lado de los pseudosandinistas – invasores del territorio costarricense - los 35 años del derrocamiento de la tiranía somocista; aquel capítulo hermoso de la historia de Nicaragua, el cual la elite de cleptócratas del Siglo XXl continúa pervirtiendo de modo mayúsculo, en medio de la extraña convergencia (o fusión) entre populismo neosomocista y rancio neoliberalismo, en pos del intento de vender a ese noble pueblo al mejor postor. Me pregunto si el pasado 19 de julio asistieron legisladores izquierdistas colombianos a “la plaza roja y negra” de Managua.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
lunes, 14 de julio de 2014
“PORQUE LO NUESTRO ES MEJOR Y ES (BIEN) NUESTRO” PARA COMPARTIRLO.
Esta vez incursionamos en una disciplina sobre la cual poseemos escasos conocimientos, por no decir que ninguno.
Eso sí, a causa de este atrevimiento ofrezco, de antemano, las disculpas a las personas que me acompañan (y toleran) en este humilde proyecto - el cual acaba de cumplir la edad de siete años - , una iniciativa centrada en hacer comentarios relacionados con la política internacional y nacional.
Quizás algo más hemos abordado, especialmente, cuando se ha presentado la ocasión, en que la felicidad y los sentimientos positivos tienden a gobernar el alma. O sea, en este caso particular, en que un grupo de futbolistas costarricenses, bastante entrenados psicológica y físicamente por el maestro Jorge Luis Pinto Afanador, de cuyos talentos y discernimiento se inspiraron los excelentes dirigentes de la Federación de Fútbol de Costa Rica (FEDEFUTBOL), para completar otra de las grandes hazañas deportivas inscritas en Brasil 2014.
Ha habido otras proezas. Porque también merecen un grato recuerdo las medallas olímpicas de las hermanas Poll Ahrens (Sylvia y Claudia); el atleta Rafael Ángel Pérez al conquistar la presea de oro en la carrera brasileña de San Silvestre; los triunfos de los futbolistas que participaron en Italia 90; así también aquella famosa cuarta posición del Seleccionado juvenil de fútbol en la Copa Mundial de Egipto 2009, episodio precedido por el tercer lugar, obtenido por el Deportivo Saprissa en el Mundial de Clubes del 2005.
Tiendo a asociar en estas semanas el singular triunfo de nuestro seleccionado nacional de fútbol en Brasil, con la hipótesis del filósofo tico - español Constantino Láscaris, de insistir, por aquella agitada década de 1970, que de verdad Costa Rica era una “nación desarrollada”.
Supuse siempre que el recordado filósofo hacía poco caso a las dogmáticas (e incompletas) cifras económicas, ofrecidas periódicamente por las instituciones financieras de todo signo, en las que por sí mismas Costa Rica sale bien parada. Significa que lo alcanzado por los deportistas nacionales en el Campeonato Mundial, recién concluido, está lejos de ser un simple accidente.
El desarrollo acumulado a partir de la economía del café, aquella superada por las evoluciones registradas en la estructura productiva y la política social presentes, han creado condiciones favorables para el ascenso vertiginoso del fútbol, entre otras áreas del quehacer nacional.
Láscaris siempre se adelantó a los tiempos. Seguro que estuvo pensando en el innovador índice de felicidad, empleado ahora por algunas agencias internacionales, cuyos resultados alentadores para Costa Rica han sido contradichos por los agoreros y pronosticadores de desgracias.
De paso, los extremistas, es otro grupo que se matriculó en tales “corrientes de opinión”, fecundadas principalmente por “los iluminados” y “los críticos antisistema”, provenientes de la academia. Salieron a la superficie en el proceso electoral, finalizado en abril del año en curso. A todos ellos debió enfrentar Láscaris en su momento. Lo cierto es que el tiempo continúa concediendo la razón a este Benemérito de la Patria; en su hipótesis seguiremos confiando.
Multitud de enseñanzas se pueden extraer de la participación de nuestra Selección de fútbol en Brasil 2014. El reto es mantenernos o escalar todavía más posiciones a nivel mundial. Teniendo presente que además de ser concebido como un prometedor subsector económico, la actividad del fútbol, como competencia, la podemos convertir en un recurso para fortalecer nuestra humanidad, tal que sea una escuela constructora de virtudes y valores cívicos y culturales.
Simultáneamente, dicho deporte puede llegar a ser un recurso, orientado a la consolidación de nuestra cercanía con los países vecinos, valorando no solo la leal y sana competencia deportiva, sino que, seguido de este valor, se pueda enriquecer la cooperación dentro de la vecindad regional. En lo cual se coloque en perspectiva la plena superación en la rama del balompié, factor que ha de favorecer constantemente al fútbol costarricense, en especial a las personas inmersas en él, pues al fin y al cabo su crecimiento depende en primera instancia del nivel de calidad que llegue a capitalizar Centroamérica y el Caribe, inclusive.
Antecedentes de tal cooperación los pone en evidencia la dinámica del Mercado Común Centroamericano (Mercomun), cuyos socios - como sea - consiguieron, entre otros aspectos, diversificar sus estructuras productivas, perfeccionar los métodos de negociación comercial, así como elevar, relativamente, los índices de desarrollo social.
Así entonces, la práctica del sistema de integración comercial representa una valiosa experiencia, para adaptarla al fútbol, de modo tal, que todos nuestros vecinos lleguen a trascender como Costa Rica, mediante esfuerzos conjuntos, exigiendo más de las competencias nacionales y regionales, fomentando en este ámbito el mercado de jugadores, que llega a ser casi lo mismo que el intercambio de conocimientos y realizaciones deportivas.
Líneas arriba, expusimos que este universal deporte posee todas las propiedades para cimentar nuestra humanidad. Lo ha entendido el Ministerio de Educación Pública al hacer causa común con la Selección nacional, al diseñar programas de difusión con base en los altos valores de solidaridad, constancia y disciplina de los jugadores, a efecto de persuadir a los jóvenes a que abandonen la idea de desertar del sistema educativo, por cuanto ello vendrá a truncar gravemente su futuro.
De la exitosa participación de nuestros futbolistas, regresamos, desafortunadamente, a la deuda social arrastrada por el istmo, que impone el compromiso de su definitiva superación, invirtiendo en el recurso de la formación escolar. Esta yendo “de la mano con la concreción de los ideales de los jóvenes”, entre ellos, la promoción del fútbol - el deporte de mayor arraigo en la población centroamericana - , en aras de la facilitación de las oportunidades de ascenso social.
Igualmente, se puede sanar por esta vía el alma y la mente de los adolescentes y jóvenes, quienes cayeron en lo hondo de la vulnerabilidad - en lugar de aplicar las fallidas políticas de mano dura -, restándole así peso a la oferta delictiva y fantasiosa de las maras y las pandillas, que a la par de la pobreza y la miseria, originaron el fenómeno inusitado (Sergio Ramírez Mercado, 2014) de los 50.000 niños de esta región, que huyen de sus países de origen. Lo pone al descubierto un drama vergonzoso, antes ignorado, por si fuera poco, lo retrata de cuerpo entero la frontera sur de los Estados Unidos de América. “Hasta cuándo Dios”.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
martes, 8 de julio de 2014
CANCILLERÍA DE COSTA RICA SE SUMA A FELICITACIONES A LOS MIEMBROS DE LA SELECCIÓN NACIONAL DE FÚTBOL POR SU HISTÓRICO ÉXITO EN EL MUNDIAL
Cancillería se suma a felicitaciones a los miembros de la Selección Nacional por su histórico éxito en el Mundial.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, que en marzo pasado ofreció un homenaje a los integrantes de la Selección Mayor Ma...sculina de Fútbol y designó como “Embajadora del deporte de Costa Rica en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014”, se sumó hoy a las felicitaciones por el más brillante desempeño en la historia del balompié costarricense del actual equipo.
“Nos han dado muchas alegrías, pero sobre todo nos han demostrado de manera brillante que podemos soñar en grande y alcanzar nuestros sueños”, declaró hoy el Ministro de Relaciones Exteriores, Manuel González Sanz.
Luego de su brillante desempeño en el Mundial Brasil 2014, la Selección Nacional regresa hoy a Costa Rica, que se prepara para un cálido recibimiento organizado por el Gobierno.
“La Selección de Fútbol puso el nombre de Costa Rica en nuevas dimensiones planetarias y nuestra labor es seguir velando porque nuestro nombre y prestigio siga extendiéndose como un país de paz y de oportunidades”, expresó el Jefe de la Diplomacia costarricense.
“Han sido realmente unos notables embajadores de nuestra idiosincrasia, nuestra cultura y han representado la mejor imagen de Costa Rica”, expresó el Ministro de Relaciones Exteriores.
“Han sido motivo de orgullo, y nos recuerdan que cuando se trabaja organizadamente, con continuidad, disciplina, visión de largo plazo (trabajo del Director técnico Jorge Luis Pinto), así como la articulación de un equipo, que se ayuda a lo interno (trabajo del equipo), se obtienen buenos resultados. Con ese ejemplo, el mensaje es que el país como un todo debería actuar de esa forma para ser mejores”, agregó el Ministro González.
Aprovechando el buen momento de la Selección Masculina de Fútbol en el Mundial, la Cancillería instruyó a sus diplomáticos en el exterior para que reforzaran las labores de promoción de Costa Rica como un país a visitar y además incrementar los intercambios comerciales y culturales.
lunes, 30 de junio de 2014
BELICISMO CRÓNICO DEL MEDIO ORIENTE.
BELICISMO CRÓNICO DEL MEDIO ORIENTE.
El español Javier Solana examina el curso de las guerras que continúan castigando el Oriente Próximo, apuntando que cualquier futuro enfrentamiento militar desarrollado en esa convulsionada región, “por pequeño que sea”, será potencialmente extensivo al resto de las naciones. O a la vez, podría reproducir las dinámicas de confrontación entre potencias regionales, particularmente entre el islámico sunita Arabia Saudita - acusado, junto con Qatar, de respaldar a los jihadistas - y su enemigo el Irán (chiita), reconocido por sostener, junto con Rusia, al presidente sirio Bachar el - Asad, así como al sectáreo Gobierno iraquí del dictador Nouri al Maliki (también chiita), ahora imposibilitado de defenderse a sí mismo, tal como lo quisiera el Presidente Barack Obama.
En su propósito de instaurar un califato en la frontera sirio - iraquí, “regido por la sharía”, los jihadistas islámicos del Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL, ISIS por sus siglas en inglés), rival de al Qaeda, siempre en la línea del terrorismo musulmán, continúan combatiendo en Siria e iniciaron días atrás una guerra en el Irak. Acaban de alcanzar rápidas ocupaciones en una cadena de ciudades sunitas al norte de Bagdad, y con ello, trastocan la estabilidad del mandato de al Maliki, empecinado en excluir a sunitas y kurdos dentro del perfil de un gobierno de unidad nacional, un proyecto fallido de los Estados Unidos de América tras el retiro en el 2011 de sus tropas del territorio de Irak.
Sin embargo, los chiitas, rama del Islam mayoritaria en ese país, tampoco han borrado los atropellos en su contra del otrora régimen de Saddam Hussein - cuyos residuos operan dentro de EIIL -; al igual que los mismos kurdos, con la diferencia en que estos últimos han conquistado mayor estabilidad en sus dominios territoriales ubicados en el norte; si bien perciben a los jihadistas como seria amenaza, están seguros de la incapacidad de ellos, en cuanto a dominar Bagdad y más allá.
Probabilidad que sí genera sospechas en Washington, por cuanto el presidente al Maliki - censurado por Barack Obama por su sectarismo - es repudiado por un sector significativo del ejército de su país, al cabo que no pocos de sus miembros se abstuvieron de enfrentar a los sunitas radicales en Mosul, todo lo cual ha impactado en la moral y la efectividad de los soldados.
Lo registrado en el Iraq con el avance de EIIL, ha aproximado a Washington y el Irán, este último dispuesto a continuar negociando sus programas nucleares. Con todo, que se colocan en bandos opuestos frente la prolongada guerra y sobrecogedora crisis humanitaria de Siria, la Casa Blanca y Teherán identifican a los jihadistas como un enemigo común, con suficientes agallas para planear e intensificar desde la frontera sirio - iraquí acciones terroristas, cuyo blanco sería tanto el Medio Oriente, como Europa y los propios Estados Unidos de América.
Hasán Rouhaní, el presidente del Irán, ha demostrado mantener distancia de las posturas antiestadounidenses y antijudías de su antecesor Mahmud Ahmadineyad, lo cual le ha granjeado algunos réditos en Occidente. Al cabo que es posible que se asocie eventualmente con Rusia a intervenir en el territorio iraquí, con tal de detener los peligrosos avances de los sunitas de EIIL.
De hecho, los iraníes están inmersos en la confrontación que libran los chiitas de al Maliki contra los sunitas, imperdonable para los emiratos y reinos del Golfo Pérsico, los cuales, por su parte, reprochan a Barack Obama sus acercamientos con el sub - imperialista régimen persa. Por eso se desquitan, poniéndose detrás de los jihadistas, por cierto, un aliado poco confiable para cualquier patrocinador suyo. Nada de extrañar, dado que las alianzas en el Medio Oriente serán siempre bien calculadas y sumamente frágiles. Los propios palestinos lo han experimentado en carne propia.
Al reconocer que la inestabilidad de Oriente Próximo genera graves amenazas para la seguridad global, aún así, la superpotencia estadounidense atraviesa una nueva fase de reflexión de su política exterior, quizás menos dispuesta a utilizar la diplomacia coercitiva (Javier Solana, 2014). Asimismo, se muestra reticente a nuevas aventuras bélicas tras las controversiales guerras de Irak y el estancamiento en Afganistán.
Eso sí, Washington lo supondría como especie de prólogo a operaciones mayúsculas, el envío a Irak de sus asesores militares o hasta el uso de drones - por los que se inclina Obama - contra posiciones jihadistas en las ciudades ocupadas; irrecuperables para el gobierno chiita. Las opciones de intervención militar podría correr a través de la alianza de Irán y Rusia; nada aconsejable, puesto que son de sobra conocidos los comportamientos desproporcionados y abusivos de Vladimir Putin, particularmente en Georgia y en la confusa Ucrania.
Todo ello es una pesadilla. La verdad es que el Medio Oriente solo tiene los ocasos como escenarios. Súbitamente se esfumó el escaso optimismo, que apenas deparó la Primavera Árabe, la cual ilusionó por un breve lapso al mundo democrático. Las mínimas implicaciones positivas de dicho proceso las arrebataron los extremistas Hermanos Musulmanes en Egipto, derrocados luego por un presidente militar, heredero de los métodos represivos del derrocado régimen. Si continuamos relatando los demás episodios, se llegará a la conclusión de que el genocidio ha sido escogido ahí como solución final en este contradictorio Siglo XXl.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
martes, 24 de junio de 2014
CANCILLERÍA DE COSTA RICA FELICITA A LA SELECCIÓN MASCULINA DE FÚTBOL POR LOS ÉXITOS EN EL MUNDIAL BRASIL 2014.
Ministerio de Relaciones Exteriores felicita a la Selección Masculina de Fútbol por los éxitos en el Mundial Brasil 2014.
24/06/2014 03:44 PM
El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó hoy las felicitaciones a los integrantes de la Selección Nacional Mayor de Fútbol Masculino que representan a Costa Rica en el Mundial de Fútbol Brasil 2014 por su notable desempeño al clasificarse en el primer lugar de su grupo de manera invicta y pasar a los octavos de final de la justa mundialista.
“Los futbolistas, con sus históricos triunfos, han mostrado al mundo la mejor imagen de nuestro país, y estamos orgullos de sus logros”, expresó el Canciller Manuel González.
Costa Rica logró vencer a las poderosas campeonas mundiales Uruguay (3-1) e Italia (1-0) y hoy empató a la también campeona, Inglaterra (0-0).
El pasado 10 de junio, en ocasión del debut de la Selección Nacional el Ministro de Relaciones Exteriores expresó que “son dignos representantes de nuestra identidad y nuestra cultura, y esperamos que su participación sea exitosa y que la justa deportiva contribuya a fortalecer la paz y la amistad entre Costa Rica y las otras naciones que participan en la cita mundialista”.
El Jefe de la Diplomacia costarricense resaltó las virtudes del fútbol para propiciar la amistad y el respeto entre las naciones, y también, la contribución del magnífico desempeño de la Selección de Fútbol para que el mundo fije su interés hacia Costa Rica.
El pasado 7 de marzo, la Cancillería rindió un homenaje a la Selección Nacional Masculina de Fútbol y le entregó una placa con la inscripción que señala a la Selección como “Embajadora del deporte de Costa Rica en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014”.
Comunicación Institucional
(3010 CR Mundial de Futbol octavos)
Martes 24 de junio de 2014.
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