miércoles, 10 de junio de 2015

REINO, COMIDA DE CORDERO Y ABRAZO FRATERNO, ARTÍCULO ESCRITO POR EL TEÓLOGO RODRIGO DÍAZ BERMÚDEZ.

REINO, COMIDA DE CORDERO Y ABRAZO FRATERNO, ARTÍCULO ESCRITO POR EL TEÓLOGO RODRIGO DÍAZ BERMÚDEZ. (Artículo para los estudiantes de teología Sebid) y para el que desee leerlo) Jesús jamás explicó qué era el Reino. Describió sus características por medio de las parábolas. Su falta de explicación es porque todo el mundo sabía de que él estaba hablando. Sus escuchas sabían qué es. El final del mundo sería como el principio del mundo. Época de idilio milenial. Reflejo de eso son los mil años que anuncia el libro del Apocalipsis. Reflejo de lo que Jesús pensaba como reino. El Reino presente era uno del príncipe de este mundo, Satanás, pero el venidero será la victoria contra el enemigo. Jesús entra a Jerusalén y Jesús entra el templo. Dos pasajes bien decorativos del marco general, con los colores de la narración de Jesús hablando con la samaritana. Son apenas dos pinceladas de su mesianismo extraordinario. Desde el punto de vista de un mesías celeste, fue presentado el mesianazgo de Jesús. Reino y fin son dos planos del Jesús de la historia. Este mundo para él no sirve, sino el venidero. La Santa Cena, última comida, es narrado en el más viejo texto, que es el de Pablo, en I Corintios en su capítulo once. Versículo veintitrés al venintinueve. Esto es mi cuerpo, esta es mi sangre. Algunos ven ya todo un acto litúrgico, una teología de la alianza y con las consecuencias somáticas de tomarlo sin la preparación previa. Esta copa y sangre es una unión con Cristo. Toda una teología paulina. Es la copa del Mesías que diferencia a los ritos de las mistéricas religiones helénicas. La noche del jueves llamado santo, es vista como una figura reductora de todo un episodio periodístico de la pasión. Aunque se vea como una pascua, la cual es sabática, aparece de repente como un rito de jueves. Reflejo de la teología joánica nuevamente. Y esta cena con respecto al Reino. No apunta a un cordero, ni a cena del recuerdo del desierto, con sus normas o sedher, con su organización. Pan es lo primero. Contrario a la pascua. Elemento que apunta hacia un tema evangelístico frente a las religiones mistéricas, que sí celebraban una cena con el pan primero y no el vino. Tenemos dos escenarios. Uno del Jesús histórico, cuya visión es judaica, mirando hacia un reino completamente diferente, escatológico e instalado para Israel. Y una teología paulina, dando un contexto narrativo de apertura a la gentilidad, para inaugurar un reino. Marcos, con sus elementos paulinistas descubiertas por la exégesis moderna, presenta una amplitud, de sangre de pacto abierto. Marcos 14. Jesús dice, que el alcance será hasta su reinado más allá del judaismo. Ahí volverá a beber del vino, del fruto de la vid. El bebiendo vino, su sangre. Anuncia allí, su muerte y su resurrección por medio de la metáfora de la bebida del vino, hecha ahora, suspendida por un tiempo, luego un reinado donde volverá a la cena con todo y el vino de celebración. El sentido de la teología marquiana, nos presenta un bello paisaje desde el reino predicado por el Jesús judío y la resolución final del Jesús escatológico. La matriz, según los hallazgos exegéticos está en la tradición que ha recibido Pablo. Que él recibió, de quién, pues de donde él ha recibido todo, de REVELACIONES, no de la transmisión apostólica. Pablo dice que él tiene una revelación directa. Sin mediación de Jerusalén. Es una revelación en la diáspora en plena gentilidad. Es un cristianismo carismático. No un cristianismo tradicional apostólico. La sede de Jerusalén nunca conocieron esta práctica de la Santa Cena. Esto es paulino, una revelación especial del Espíritu para Pablo. El pasa de la cena de despedida a una cena eucarística revelada por Dios directamente a Pablo. La presencia de Jesús en esa cena paulina es por fe y es real. No lejos estuvo Lutero con su doctrina de presencia real. No el extremo romanista de la transustanciación. Esa presencia es más cristológica que jesusológica. Ese Cristo revelado para Pablo trasciende el judaísmo, es el Cristo Místico, identificado con la iglesia. La iglesia es parte de ese reino de comunión. Parece que la hermenéutica de las parábolas, en canto o narración eclesiológica, nos puede brindar un reino concentrado en la celebración litúrgica de la Santa Cena, Eucaristía o Comunión. Reino es comunión con Cristo. Reino es comunión fraterna. Reino no es solo el nacionalismo judío con que comienza Jesús en la pedagoga divina, sino el Cristo Resucitado, celebrando su sacrificio para toda la humanidad, tiempo y para todo el cosmos. Quizá Chardin T. meditaba en eso en su misa sobre el universo. Jesús instituye la Santa Comunión, fundante en la revelación a Pablo, nos brinda este valioso instrumento o medio de gracia. A los Corintios les habla de esto, lo que calla a otros, por razones pastorales. Con los corintios no hay presiones de los judaizante. En el mundo helénico la plataforma es religiosidad helénica. Las religiones y cultos que practicaban todavía algunos cristianos. Es como la influencia del vudú en el mundo caribeño africano, especialmente en Haití. Las fiestas de palos para los de origen afrocaribeños reflejados en los cultos pentecostales de zonas permeadas por la santería. Así estaba Pablo, predicando a gente aque deseaba encontrar esa comunión buscada en Cibeles u otras. Así Pablo les presenta el bautismo como muerte instantánea y vida instantánea, sin tener que pasar por los ritos ocultos del mundo helénico, comunión también rápida mediante esa nueva revelación que es la Santa Cena. Así lograr un ingreso inmediato al reino. De la cena de despedida a este ritual evangelizador vino a ser la herencia a los otros escritos sinópticos, con sus diferencias en Juan en donde el lavatorio de pies viene a tomar otro protagonismo vivencial. De nuevo estamos en deuda con Pablo. Por eso el Espíritu Santo le revela esta nueva forma, este contenido del desarrollo de la fe. Diversas formas de presentación siempre de los mismos misterios, pero simplificando, convirtiéndolo en su momento en formulaciones o credos. Tradiciones pascuales junto a tradiciones más escuetos junto a otros largos, aportan, elementos como el de conocerle a través de la comida fragmentada, fracción del pan, ahí lo conocen los discípulos de Emaús. Lo que podemos rescatar de todo este rastreo del Reino, como comida. Es que Jesús comió. Que esa comida se traduce en la teología paulina y revelación dada a este, en una dimensión espiritual evangelísitica, escatológica y en una presencia del mismo Jesús en cada comunidad de fe, iglesia, congregación, acto que supera los rudimentos o iniciaciones de otras religiones que aspiran a un encuentro tan fundamental y feliz como hacerse uno con el maestro. La epístola de los Hebreos nos da a ese Jesús como sumo sacerdote, ofreciendo el sacrificio, el cual puede ser comido simbólicamente en la iglesia primitiva y en la actual cada vez qaue lo hicieramos en su nombre, ese Cristo es la pascua, cordero ofrecido del Reino. Así que cada vez que hay sacrificio por amor al Reino, comida de amor, acercamiento de afecto místico, acompañado como hemos dicho en Juan, con lavar los pies unos a los otros. Reino es servicio. Reino es comida y bebida pero no solo eso, es gozo y paz. Es superar el tabú judío de no poder beber sangre simbólica. La vida, que está en la sangre es ahora sangre mística, la Preciosa Sangre de Jesucristo. Es presencia del Espíritu. Es la razón de ser del Jesús histórico, recogida por la Cristología revelada a un poderoso hombre de Dios, llamado Saulo de Tarso.

lunes, 8 de junio de 2015

DESVALORIZACIÓN DE LA POLÍTICA.

DESVALORIZACIÓN DE LA POLÍTICA. En el panorama latinoamericano, Guatemala y Chile han llegado a ser dos extremos opuestos, en cuanto a desarrollo humano y solidez de la institucionalidad democrática. Mientras en Chile ha habido reconstrucción democrática (hoy sacudida) , luego de la salida del régimen militar, encabezado por Augusto Pinochet, por su parte, en Guatemala prácticamente ha habido ausencia de Estado de derecho, este apenas vio luz en la época de la Revolución de Octubre (1944 a 1954). A partir del complot contra dicho intento de modernización social y político - error garrafal de los Estados Unidos de América, a causa de la postura anticomunista asumida -, una sucesión de gobiernos militares y despóticos ejercieron el control de la sociedad política, protectora de castas económicamente poderosas, responsables de instituir una especie de “apartheid social”, con signos de etnocidio. El país centroamericano viene arrastrando desde el Siglo XlX disparidades sociales y étnicas, casi irreversibles; males que se multiplican con el poder reciente del crimen organizado – este entró en alianza con algunas fracciones del sector empresarial, así también con ciertas élites políticas y militares - . Lo cual le ha permitido secuestrar y liquidar las instituciones del Estado, patrocinando elevados niveles de corrupción, lavado de dinero y el tráfico de influencias, ocupar completamente el terreno de los poderes fácticos y las tácticas violentas, propiedad de las fuerzas armadas, los grupos paramilitares derechistas y la guerrilla izquierdista en tiempos de la guerra civil, que duró aproximadamente 40 años, concluida tras la firma en diciembre de 1996 de los Acuerdos de paz. Los Acuerdos de pacificación, en el fondo, perseguían desligar a los militares del ejercicio de la administración del Estado, devolviéndolos a los cuarteles; pero, con la instalación del Presidente Otto Pérez Molina en el 2012 lo lograron recuperar. La inseguridad y la violencia, la cadena de actos públicos de corrupción, la impunidad y el poder del crimen organizado recrudecieron en la administración actual, acusada de defraudaciones tributarias y fraudes contra la seguridad social, que superan los $14 millones, ilícitos en los cuales están implicadas altas figuras del gobierno. Desdichadamente, en Guatemala es inexacto acuñar el calificativo de retroceso democrático, porque como tal la democracia, en su estricto sentido ha sido un espejismo, tanto así que los últimos gobiernos civiles quedaron supeditados, sino a las élites oligárquicas, a sus socias las fuerzas armadas. Ahora se toca fondo, irrumpió el crimen organizado, lo que supone representa la fracción dominante de aquel "estatus quo" centenario, en cuya transformación es poco o casi nada lo que la sociedad civil democrática puede aportar, dada la intimidación y persecución de la cual es objeto constantemente. Es Chile de los países que han llevado la delantera en innovación, liberalización, apertura y crecimiento económico. A raíz del prestigio acumulado, la próspera nación suramericana ha sido tomada en cuenta en organizaciones y mecanismos de integración de enorme relevancia global, tales como el Foro de Cooperación Económica Asia Pacìfico (APEC), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), así también en el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económico (TPP, según su sigla en inglés) Sin embargo, el Chile de estos últimos años se ha visto envuelto en medio de una cadena de protestas sociales, especialmente de los estudiantes, quienes cuestionan la desigualdad social, manifiesta en un sistema educativo, cuasi privado, que excluye a los sectores de bajos ingresos, al cabo que se hacen severas críticas al régimen de seguridad social, por demás discriminatorio. Ni los gobiernos socialistas de la Concertación Nacional, tampoco el pasado gobierno derechista lograron subsanar ese talón de Aquiles de las políticas sociales chilenas. El partido oficial, trabajando con un libreto que condena al lucro, maltrata a las empresas, anima el protagonismo estatal y un olímpico desprecio a las variables del crecimiento y el empleo (Héctor Soto, 2015), enfrenta la recia oposición del sector privado, quien acusa al gobierno de provocar inmovilismo en la producción, exceso de intervencionismo estatal y fuertes tendencias de políticas económicas gravosas en contra de las empresas privadas, un sector de ellas golpeadas por el descenso de los precios de materias primas exportadas, entre ellos el cobre. Así, se reducen las expectativas de inversión, señala el empresariado, pues la sombra del neo - populismo (Eduardo Cavieres, 2015) ronda por el escritorio de la Presidenta Michelle Bachelet, decidida a atacar, con "más socialismo" la desigualdad social; esto es, la amplia brecha entre ricos y pobres; simultáneamente, conlleva el objetivo de impulsar la reforma a la Constitución Política, la cual conserva resabios de la dictadura de Pinochet. Para el sector privado y la oposición al gobierno la arremetida por modificar la Constitución equivale a radicalismo populista. Cuando su popularidad está en un 29% y el rechazo a su gestión ha alcanzado un récord histórico de un 66%, la señora Bachelet acaba de efectuar un recambio en su gabinete, hecho que supone dudas sobre su capacidad de liderazgo y arrestos políticos, señalan sus críticos. “Para nadie era un secreto que el gabinete de la Presidenta no daba para más". Uno de sus hombres de confianza en el Gabinete, quien fuera el Ministro del Interior, está envuelto en un millonario escándalo de corrupción, en el cual están implicados la nuera y el primogénito de la Presidenta chilena. Los varios casos de corrupción continúan minando fuertemente la confianza en ella (Rocío Montes, 2015), días atrás corrió el rumor de su renuncia. El pesimismo se apodera de los chilenos. Algunos críticos argumentan la realidad de “un país bajoneado”, otros son drásticos, por lo que predicen el final de ciclo que ya Chile comienza a vivir (Cavieres, idem). Para rematar, las decisiones “desacertadas” de la presidenta al reajustar su Gabinete están lejos de acabar. Siembran mayor incertidumbre en la opinión, esto al designar como ministro de Defensa al exlegislador y exministro de Justicia José Antonio Gómez, quien hace dos años se pronunció a favor de otorgar a Bolivia una salida soberana al Pacífico, “aunque sin que esto suponga la división de su país”, expresó Gómez en su oportunidad. Una herejía completa, inaceptable para la mayoría de los chilenos, testigos del proceso de litigio entre Bolivia y Chile, ventilado ante la Corte de La Haya. Solamente citamos al principio dos realidades opuestas: una naciòn ayuna de cohesión y socialmente desintegrada; al otro extremo ubicamos a un país latinoamericano con una economía emergente, que llegó a adaptarse velozmente a las exigencias de los mercados globales, sin haber superado sus déficits sociales y fallas en la institucionalidad. Una vulnerabilidad de la cual sabe aprovecharse el neo- populismo, tanto el de izquierda como el de derecha, ambos arrastran corrupción desenfrenada, así como el reclutamiento de (supuestos) redentores, politicastros, dirigentes ineptos o extraviados. Es una pena que haya naciones que no puedan escaparse de tales complejidades, tan recesivas como depresivas a las colectividades nacionales. Ronald Obaldía González (Opinión personal)

lunes, 1 de junio de 2015

LAS PALABRAS DEL ESPÍRITU SANTO. (Tercera parte). Artículo escrito por el teólogo Rodrigo Díaz Bermúdez.

Las palabras del Espíritu Santo Lo que Jesús dijo, lo dijo y es Palabra de Dios. Algunas veces lo dijo y fue registrado como un dicho comunicado de boca a boca y posiblemente escrito en alguna lista de logoi como la hipotética fuente Q. Otras veces habrá que leerlo desde la perspectiva pascual, es decir, como una formulación teológica del escritor sagrado, usada para algún contexto específico. En esa misma línea, la iglesia se hizo propietaria de esas frases, sentencias, parábolas y son expuestas en su calidad de Palabra Revelada. Es que la revelación de Dios, dentro de una teología llamada así, teología de la revelación, viene desde el inicio y para todos los pueblos, judíos o no judíos. Dios siempre ha hablado. Pablo lo afirma en su doctrina expuesta en Romanos al afirmar que toda la creación es una palabra viva de Dios, apuntando a la existencia de un creador. Es decir, siempre ha habido revelación. Algunas veces muy compleja culturalmente para nosotros, como en el caso de las religiones llamadas paganas, mistéricas, naturales, primordiales, etc. Pero siemrpe ha habido revelación. Y esta proveniente del Espíritu Santo. Desde nuestro punto de vista cristiano, la revelación plena es cuando Dios deja su trono y se manifiesta como hombre. La encarnación. De tal forma que creer que la palabra de Dios es sólo lo que Jesús dijo o no dijo, es no comprender bien este misterio. Lo que Jesús dijo, sea por su boca, sea teologizado por medio de los escritores del Nuevo Testamento, sea a través de la visión pascual de la iglesia naciente, es Palabra de Dios, ya lo dijimos. Pero agregamos una afirmación contundente, y es la siguiente. Lo importante no es lo que Jesús diga como palabra de Dios, sino JESUS MISMO, como Palabra viviente del Padre. El no es un maestro oriental lleno de escritos y filosofías, El es la Palabra misma. Bien lo interpretó el apóstol Juan, al identificarlo con el Logos preexistente y que ahora hemos visto su gloria, El es la Gloria del Padre y la Gloria del hombre. El es el misterio revelado. Esa es la teología bíblica de la revelación fundamental. Ahora bien, que hacemos con la revelación de Dios. Pues nada, que se revele a cada pueblo y nación como lo ha venido haciendo. Y nuestra tarea misionera es llevar a JESUCRISTO como salvador, revelación plena, que al igual que como lo hizo Pablo, ilumine cuál es ese dios desconocido, El Espíritu de Dios manifestado a través de la cultura y la religión, y que no es otro que Dios mismo apuntando hacia el Dios verdadero, el que no se queda en tronos dorados sino que viene a mostrarse humano y a ofrecer un sacrificio responsable. Hasta ahora han sido sacrificios, cuyo precio lo habían pagado inocentes, como aquellas mujeres tiradas a los volcanes para aplacar la ira de los dioses imaginarios, o aquel padre que con su cuchillo como pretendía hacer Abraham sacrifica a un hijo inocente. Ahora en Cristo, Dios se hace responsable. El mismo se encarna. El mismo se ofrece en la persona de su hijo, el mismo señala el camina y manifiesta cuál es su deseo.Que este evangelio sea llevado a todo el mundo. No como hicieron los españoles cuando trajeron una religión violenta y la impusieron a los indígenas asesinados y doblegados. No como lo hacen los colonialistas al oprimir a los pueblos débiles. No como lo hace un capitalismo bestial, ofertando una religiosidad de mercado. No como lo pretendió el marxismo al querer entronizar una religión de liberación al servicio de un mensaje comunista. No. Sino un evangelio cuya base esté en el testimonio humilde, quizá fracasado como le sucedió al mismo Jesús, un mensaje encarnado en el acompañamiento diaconal que impacte y haga que los llamados paganos, impíos, ateos o indiferentes sea movidos a preguntar y quién es ese Jesús que hace que hayan hombres y mujeres tan especiales que dan la vida por testificar y servir. Esa es la palabra de Dios misionera, sigue siendo palabra divina pero en la acción humana. Dios sigue hablando. La profecía no ha terminado. Dios sigue actuando, Dios sigue creando. Pero lo pleno, ya fue manifestado, se llama JESUS y este no fracasado sino resucitado. Las manifestaciones parciales de Dios siguen también. De tal forma que cuando llegamos a un pueblo que no conoce a Jesús, no podemos pensar que no tuvieran experiencia de Dios. Sino que les falta lo que la iglesia humilde lleva, el paradigma, la iluminación completa. A Jesús en estuche muy humano y en el poder del Espíritu Santo. El estuche es usted. El Espíritu es el de Cristo. Continuaremos.

viernes, 29 de mayo de 2015

LO QUE LA BIBLIA DICE, LO DICE (Segunda parte). ARTÍCULO ESCRITO POR EL TEÓLOGO RODRIGO DÍAZ BERMÚDEZ

Rodrigo D Bermúdez Eso, no lo dijo Jesús, pero hoy sí lo diría, eso no dice literalmente la Biblia pero hoy si lo diría. El primer paso de un buen intérprete de la escritura que aspire a posteriori realizar una teología, por ejemplo de la feminidad, es saber qué dicen los textos relativos a ese tema. No obligarlos a decir absolutamente nada que no sea lo que se dijo en el momento redaccional, aún con su propia ideología cultural. Pero, sucede que muchas veces, algo cultural, que aparece en la Biblia, por ejemplo la esclavitud, no es siquiera cuestionada en ese momento, pero, para el día de hoy en que la misma es repugnante y maldita desde todo punto de vista, entonces tenemos algo que decir sin dejar de ser creyentes y con el oficio de teólogos de este siglo. Seguir afirmando de por sí, que la esclavitud es buena, o que la dominación varonil es justificada, sólo porque los textos bíblicos no cuestionan la temática, es digámoslo con sencillez, una solemne irresponsabilidad. Pero igualmente, tratar que el texto diga lo que no dijo, es una descomunal deshonestidad. La interpretación fundamentalista es muy fiel al texto. Pero no siempre a valores que afectan al ser humano. Si bien es cierto, los textos nunca dicen que el varón no sea cabeza de la mujer, sino que afirman lo contrario. No es igualmente verdadero que tomar esta afirmación para seguir soportando la gran opresión que pesa sobre las mujeres, al punto de llegar a ser abusadas, prostituidas e idealizadas como madres que se enferman por servir de rodillas a los varones, esto es sin duda una creación diabólica de una teología a raja tabla, usando los textos bien interpretados en su momento, pero pésimamente aplicados de cara a valores más fundamentales que la misma Biblia defiende, como por ejemplo el derecho a la vida, a la dignidad, a la igualdad de oportunidades y a la felicidad sin importar género, ni raza. Hay incluso quien justifica el racismo bajo la interpretación de que de los hijos de Noé surgió un negrito del África manchado por un pecado contra el padre. Esto es un texto parcialmente bien entendido y pésimamente aplicado. Así que el problema mayor hoy en día, es cuando la aplicación, en virtud de una fidelidad literal, lleva a un crimen contra la persona humana, contra la naturaleza, o la creación en sentido general. El ejercicio honesto, con respecto a los textos, como lo propone Juan Stam uno de los mejores biblistas que conozco, es defendible por dos razones, en primer lugar porque nos ubica y en segundo, nos hace ver que muchas veces damos como verdad escritural algo que lo cogimos prestado de una determinada tradición. Por ejemplo damos por sentada la doctrina de la existencia de un Anticristo propuesto por la teología de ciencia ficción, como si fuera realmente lo que la Biblia enseña. Cuando entramos al texto vemos que los anticristos no son más que cristianos heréticos que proponían una idea de que Jesús no era verdaderamente hombre. Y que el hombre de pecado, las bestias y demás son otros temas asociados a esta creencia del tal Anticristo. De allí, se concluye, fácilmente una falsa aplicación, acusando al Papa de anticristo, o a un presidente determinado, a Fidel Castro o a quien se nos ocurra porque lo creemos satánico. Un paso más , sería justificar matar a esa gente. Hasta ahí puede llegar esa atrocidad, o a negar la posibilidad de restaurar nuevamente un hogar por haber sido víctima de la catástrofe del divorcio, prohibida por la escuela judía de Shamail y medio aceptado por Hillel, basándose que sólo en caso de infidelidad, pero sin fijarse que tal pecado solo es computado en caso de que sea de una mujer y el hombre queda en libertad de divorcio, la mujer nunca. Así que afirmar que Jesús permite el divorcio, porque queremos presentarlo como un buen humanista, es manipulación de texto. Pero, juzgar a una pareja porque llegó a la conclusión de divorciarse, y no darle chance de restauración en sus vidas separadas, es una rotunda herida a principios más fundamentales que la misma Biblia defiende. Nuevamente una mala interpretación, junto a una pésima aplicación. O una correcta interpretación textual conducida hacia una fatal aplicación inhumana. Qué hacer. Interpretar bien el texto. Leer bien la realidad actual. Aplicar el texto bajo principios fundamentales de la Biblia, podría llevarnos a aplicar determinado texto de forma diferente a la manera que fue aplicada en el momento cultural que se escribió. Un texto bíblico aplicado hoy en día, podría ser medicado de forma diferente al momento en que se produjo. Pero, nunca ponerlo a decir cosas que nunca dijo en su momento de redacción. Y nunca obligarlo a ser aplicado a como se aplicó en dicho momento. Esto requiere un ejercicio y para eso están los teólogos, pastores y todo hombre de fe, lo hace siempre aún sin saber que lo está haciendo. Jesús lo haría hoy. El Espíritu Santo lo sigue haciendo.

jueves, 28 de mayo de 2015

LO QUE LA BIBLIA DICE, LO DICE. ARTÍCULO ESCRITO POR EL TEÓLOGO RODRIGO DÍAZ BERMÚDEZ.

Lo que la Biblia dice, lo dice. Por eso es importante la hermenéutica bíblica para saber qué es lo que realmente dice. Algunas personas no les gusta lo que la Biblia dice y prefieren imponerle un punto de vista más lógico o científico. Eso es filosofía, interpretación interesada, pero no es lo que el texto realmente dice. Otras personas más honestas, simplemente entienden que lo que la Biblia dice, lo dice, pero ellos no lo creen. Hay biblistas científicos como Antonio Piñero, el mejor conocedor del N.T. que conozco, que no cree en muchas cosas del Evangelio, pero no se atreve a decir que eso no es lo que Jesús o el texto dicen. Por ejemplo, Jesús creía en la existencia de un infierno real, con llanto y crujir de dientes. Algunos modernistas dicen que el infierno no existe, que Jesús no habló de eso, que no quería decir eso. Pero por qué ellos dicen eso, simplemente porque hoy en día no es muy popular hablar de un infierno tal y como lo entendía el judío Jesús de Nazareth. Prefieren maquillar la enseñanza, pero eso no es lo que dice la Biblia. En fin, uno debe creer o no creer lo que dice la Biblia, pero no debe poner a la Biblia a decir lo que nunca ha dicho. Quizá los escritores del N.T. nos expresen una teología en cada narración. Ellos hicieron eso. Pero, eso es lo que está registrado y aceptado como Biblia. Lo crees o no lo crees. Pero, no lo puedes interpretar a tu manera y decir que la Biblia quiso decir eso. Otro ejemplo, que menciona don Juan Stam, por ejemplo, es el de la homosexualidad. Hoy en día hay mucho más comprensión acerca del tema. Pero, esa comprensión es moderna. La Biblia registra la homosexualidad como un pecado. Algunos exégetas tratan de ver la realidad de los textos para suavizar la situación y estar más al día con las ideas modernas. Pero, no es lo que dice la Biblia. Otros, usan los textos para enviar a la hoguera a los pecadores, pero eso tampoco es lo que dice el texto. Un estudio serio nos muestra que Jesús entendía la vida eterna y el reino eterno, como algo que venía después y no ahora, decir que el cielo o reino de Dios es una sociedad más justa, identificarlo con un socialismo por ejemplo, como hicieron los Teólogos de la Liberación es forzar el texto y ponerlo a predicar el marxismo. La creencia del Jesús histórico muy posiblemente era en un reino escatológico. La teología se desarrolló más e identificó un ya pero todavía no. Esto es más teología, con cierta base en textos, pero no claramente expuesta por Jesús. En fin, muchas de las cosas que le criticamos a los fundamentalistas, podríamos tener razón. Pero, he llegado a la conclusión después de más de 30 años de analizarlo a profundidad, que los fundamentalistas respetan más el texto bíblico en su sentido más real y contextual, que los que hemos asumido posturas más amplias o rotundamente liberales. He llegado a la conclusión y ayudado por el estudio de este autor, Antonio Piñero, que los textos dicen lo que dicen. E imitando a la inversa a don Antonio, que dice no creer en muchas cosas. Yo, decidí creer en todo lo que dice la Biblia y atenerme más a la interpretación histórico gramatical que a aventuras interpretativas. Afirmo por la fe, y por lo que dice de sí misma la Biblia, que ella es la PALABRA DE DIOS. Bendiciones. RevRodrigo D Bermúdez. ThD.

martes, 26 de mayo de 2015

EN LUGAR DE OPCIONES VIOLENTAS, IMAGINEMOS NUEVOS HORIZONTES EN LAS SOCIEDADES ISLÁMICAS.

EN LUGAR DE OPCIONES VIOLENTAS, IMAGINEMOS NUEVOS HORIZONTES EN LAS SOCIEDADES ISLÁMICAS. En el fondo hay interconexión entre las turbulencias generadas por el fenómeno migratorio en las dos riberas del mar Mediterráneo, ya sean el sur de Europa y la región del Magreb en África y la catástrofe humanitaria, detectada en el sudeste asiático. En este último drama se ve envuelta la etnia musulmana de los rohingyas, minoría discriminada y perseguida más en Birmania que en Bangladesh, ambas naciones vecinas, cómplices de la expulsión al mar de cientos de personas de dicha etnia, rechazadas y devueltas en un principio al mar, por cuanto las naciones desarrolladas de la arriba mencionada región asiática se rehusaron aceptarlas como refugiados. El año pasado llegaron 170.000 personas a las costas italianas, todo un récord que podría superarse este año (JJ. Massey, EFE,). Planteadas en las soluciones las acciones coercitivas, “para tratar de destruir el negocio de quienes extorsionan a los extranjeros” para conducirlos a Europa o al sureste del Asia, se pone de manifiesto el peso del enfoque de la seguridad nacional, cuando sabemos que el origen de todo descansa en las brechas económicas regionales, así como la falta de cohesión e integración social y cultural, principalmente en las periferias meridionales. Únicamente, a través de la intervención y presiones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los países llamados a mitigar el abandono en aguas marítimas de los migrantes cedieron, parcialmente, respecto a sus endurecidas medidas en contra de los solicitantes de refugio, quienes continúan movilizándose en “barcos prisión”. Su interés consiste en alcanzar las costas de Malasia e Indonesia, principalmente, con la idea de protegerse de la persecución y de la pobreza extrema, de lo cual son víctimas en sus territorios de origen, donde se les niega hasta la nacionalidad, desconociéndose a la vez el arribo de sus ancestros en el Siglo Vll a la región de Rakhine - antiguo Arakan -, perteneciente a Birmania. La inmigración ilegal y la irrupción del yihadismo “transfronterizo” (el Islam radical y violento), como fuente de inseguridad e inestabilidad - que se alimenta de la tragedia - justifican el uso de los recursos políticos por parte de la comunidad internacional, en lo concerniente a girar su vista a la ribera sur del Mediterráneo, la región subsahariana, así como el Sudeste Asiático, recalcando desde la raíz del problema: el desarrollo económico en países de ingresos extremadamente bajos del África y del Asia. Eso sí, concentrándose por igual en los deleznables atestados en materia de derechos humanos, los cuales aceleran los factores de riesgo de tales complicaciones. El supuesto que deducimos tiene relación con la ubicación marginal de los miles rohingyas; su radicalización representa un riesgo inminente en el sudeste asiático, al reproducirse el patrón prevaleciente con organizaciones como Al Shabab, instalada en la empobrecida Somalia, Boko Haram, en el noreste de Nigeria, o Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). En el Islam hay ausencia de uniformidad teológica y doctrinaria, o pertenencia homogénea, pero raramente transcurre alguna orientación próxima a la concepción de vida occidental. Está lejos de ser una religión compacta e íntegra, pues el Islam del sudeste asiático se comporta distinto, menos dogmático, del que luce en el Medio Oriente, tanto así que la cuestión Palestina corre otra suerte en los países en donde Israel tampoco origina odios acendrados, comparables al mundo árabe. Probablemente, los yihadistas del Estado Islámico (EI) ganen terreno entre los rohingyas – ya ha habido señales - , una comunidad estigmatizada al haber sido colaboracionistas de los japoneses en la Guerra del Pacífico; percibidos además como parias por las otras tendencias islámicas y hasta por los propios budistas birmanos y tailandeses. Precisamente, las flaquezas de estos grupos minoritarios como los rohingyas, al lado de los sectáreos conflictos locales, constituyen el terreno fértil de las organizaciones terroristas transfronterizas. Por ello, los sunitas de Irak, hoy en posición desventajosa tras el derrocamiento de Saddam Hussein, constituyen el bastión principal de la entidad fundamentalista del Estado Islámico, éste financiado por los ingresos del subterráneo mercado de petróleo, así también las redes transnacionales del narcotráfico aportan su cuota. Igual comienza a suceder en los territorios palestinos, tanto en Cisjordania como en Gaza, en los cuales las huellas del EI han sido detectadas, lo cual hace poner en alerta máxima las políticas de seguridad nacional del Estado hebreo. Por su parte, la Unión Europea descubrió que sus jóvenes de origen árabe musulmán (carentes de beneficios) se reclutan en las filas del terrorismo yihadista presente en Siria, Libia e Irak (Walter Oppenheimer / Patricia R. Blanco Barcelona, 2015). Esta pareciera ser la línea táctica de las potencias (subimperialistas y expansionistas) del Medio Oriente, entre ellos Irán: aglutinar los sectores subalternos y excluidos de las estructuras políticas y sociales, insertarlos en sus estrategias de influencia, para luego desplazar las autoritarias élites gobernantes. De este modo, los nacionalistas houthis - chiitas (anti - yihadistas), respaldados por Irán, marginados permanentemente por los sunitas pro - sauditas, ahora continúan controlando Yemen, a pesar de los ataques aéreos saudíes, enemigos del régimen iraní. Así nace el frente común que atrae y cobra fuerza en Turquía, Pakistán y Egipto; quienes sospechan de los arrestos hegemónicos de los persas, rubricados, según ellos, por el último acuerdo antinuclear celebrado por el gobierno de Teherán con los europeos, Rusia, China y con los Estados Unidos de América, su enemigo histórico. Hay causas domésticas en la base de cada uno de los grupos desechados, que después recurren a los medios violentos (Feisal Omar, 2015), en cuyo caso instauran (o venden) una versión “rigorista” de la ley islámica, ocupada de recuperar la gloria pasada del Islam, pero que, con el tiempo de la desmembración del Imperio Otomano al concluir la Primera Guerra Mundial (William Pfaff, 2015), éste inmediatamente después cayó en erosión y división incontenibles. De manera particular, la sociedad musulmana árabe y no árabe, que además de hacer todavía críticas e irreversibles sus antiguas disputas religiosas en torno a la doctrina del Profeta (Pfaff, ídem), apenas sirve de antítesis frente a la convergencia global, favorecedora de la universalización de la auténtica democracia, la dignificación del rol de la mujer, junto con la consolidación de los derechos humanos, la única y sólida doctrina ética, facilitadora de la evolución de la humanidad hacia estadios superiores de entendimiento, solidaridad y convivencia. Conclusión: La alternativa consiste en repetir y forzar otra vez la Primavera Árabe hacia la regeneración y reconstrucción civilizatoria. Ciertamente, lo que menos hace falta es la intervención militar extranjera (Pfaff), ya sea en el Medio Oriente, en el centro y sudeste asiático, etcétera. A través del uso de la Internet y los dispositivos electrónicos modernos será posible difundir desde fuera, sobre todo, los postulados y valores de la democracia liberal, en simultaneidad con la promoción de órdenes políticos pro - occidentales en tales confines, así arrancó la (primera) Primavera. El experimento de Túnez significa hoy el salto de la quimera a lo verdadero, puesto que la búsqueda del sentido real de la libertad y las sociedades abiertas habrá de constituir siempre la virtud y “el Gran Día” de la humanidad. Ronald Obaldía González (Opinión personal)

lunes, 11 de mayo de 2015

ALMAS GEMELAS: SAN FRANCISCO DE CALIFORNIA Y PUERTO VIEJO DE LIMÓN (COSTA RICA).

ALMAS GEMELAS: SAN FRANCISCO DE CALIFORNIA Y PUERTO VIEJO DE LIMÓN (COSTA RICA). Bastante tiempo estuvimos absorbidos por la idea de calificar como el único paraíso de la tolerancia, convergencia y armonía de identidades culturales a San Francisco de California, la señorial ciudad estadounidense, donde sus autoridades locales y habitantes consiguen comportarse a la altura de la verdadera filosofía del respeto a la diversidad y de lo diferente. De hecho en las puertas de la ciudad salen a relucir rótulos alusivos, como si fuera la difusión de los mandamientos de la comunidad, en los cuales se encuadra (o reeduca) a los visitantes en las normas de convivencia que la rigen. Desde cristianos conservadores hasta asociaciones contestatarias al sistema político de la nación coexisten en el concepto de vida, en el que el respeto a la dignidad, la integridad de la persona humana y en especial la libertad de expresión está por encima de cualquier consideración ideológica y moral. Tanto la multiplicidad de grupos étnicos, conformados por inmigrantes, la comunidad gay, los hippies, los anarquistas, los predicadores religiosos, ambientalistas, los gestores de manifestaciones artísticas, como la sociedad civil organizada o no, tienen asegurado su propio lugar en aquella fuente de libertad y democracia. Así, por lo tanto, el Estado se dedica a cumplir el rol de un leal y comprometido alguacil, garante de tal armoniosa reunión de expresiones diversas. ¿Quién dice que la provincia de Limón de Costa Rica solo es criminalidad, o cueva de abusivas demandas sindicales? Pues, no. Estamos equivocados. Quizás nos hemos guiado por el a veces nocivo “efecto halo”, definido por los psicólogos, como aquella conducta humana que tiende a percibir, o dejarse influenciar apenas por un rasgo particular de un individuo o comunidad, nada encomiable, poco halagador, en el caso particular de Limón. Desafortunadamente, todo ello lleva a las (esclavizadas) generalizaciones, por supuesto, erradas, al asociarse otros eventos anteriores al detectado rasgo destructivo. Luego viene lo más delicado: se prosigue con la secuencia o cadena de argumentos, o interpretaciones sesgados e ininterrumpidos, desechando las características constructivas inherentes al sujeto, al cual lejos de reivindicar, lo seguimos castigando con estigmas. En otras palabras, lo colocamos en perspectiva desfavorable, hasta permitir que nos dominen las fijaciones. Prefiero abstenerme de más comentarios acerca del “efecto halo”, porque puede censurarme el Colegio de Psicólogos, en cuanto a ejercicio ilegal de la profesión. Mientras se me libere de la controversia, suscitada por el libro “Cocorí”, quedaré satisfecho. Acaso Puerto Viejo, equiparable en expresiones culturales a la ciudad californiana, no es también Limón? El costero y esplendoroso pequeño pueblo, ya transnacional y multicultural, representa la historia y el tesonero esfuerzo de toda la gente de la provincia caribeña, ya sean los negros, blancos, chinos, mestizos del Valle Central y de la costa del mar Pacífico costarricense. El concepto ecológico de los parques nacionales, ideado por el Presidente Daniel Oduber Quirós, apuntalado por el Presidente Rodrigo Carazo Odio tuvo allí implicaciones significativas, pues se consolidó una economía local, que trasciende el turismo, generadora de capital (volumen de remesas), trabajo e ingresos. Igual sucede con la infraestructura hotelera y de los demás servicios, la cual está lejos de desencajar con la historia ecológica. Apegado a la exótica riqueza natural, la gente de Puerto Viejo, junto con la de Gandoca y Manzanillo, se había opuesto a los proyectos de exploraciones petroleras, al final triunfó la tesis del continuo fortalecimiento de la conciencia por la protección de la biodiversidad, el sitio alcanzó por ello reconocimiento internacional. A partir de aquí, el porvenir es mágico, en los más amplios términos sociales y culturales, al extremo que la fauna del lugar se adaptó a las pacíficas y peculiares normas de conducta de los humanos. Vimos una serpiente venenosa bastante empática con el público que no dejaba de sorprenderse. Hace tiempo que europeos, estadounidenses, suramericanos, asiáticos, indígenas optaron por reconstruir sus vidas en esa parte del caribe costarricense; en el pensamiento de ellos quedó descartada la idea de regresar a sus naciones de origen. La belleza escénica, la diversidad equivalente a síntesis cultural, la misma seguridad son fuente de felicidad para todos. Una solitaria mujer holandesa lleva treinta años de vivir en la región, jamás volvió a su país. Las mezclas étnicas comienzan hacerse visibles, de la cual son partícipes los descendientes de los colonos costarricenses. Lo cual ha dado pie a creaciones artísticas inéditas. Un excelente cantante afrocaribeño entona una canción, derivada de sus raíces étnicas, al ritmo del calipso, lo acompañan músicos holandeses y estadounidenses, quienes le imprimen también a la melodía y a la banda su propio estilo, junto con otras sensaciones. Definitivamente, hay otro reino llamado Puerto Viejo. Ronald Obaldía González (Opinión personal)