martes, 29 de marzo de 2016
PORVENIR EN CONSTRUCCIÓN: CUBA Y COLOMBIA. DESENCANTO CENTROAMERICANO.
PORVENIR EN CONSTRUCCIÓN: CUBA Y COLOMBIA. DESENCANTO CENTROAMERICANO.
La visita oficial a Cuba del Presidente de Estados Unidos de América, Barack Obama, la destacan varios medios de comunicación como el evento de mayor resonancia internacional del ya adentrado Siglo XXl. Realmente, coincidimos con tal apreciación.
Tras la caída del muro de Berlín (1989) era innegable que el aislamiento de Cuba representaba un absurdo y contrasentido. A partir del muro derribado, simplemente el régimen de Fidel Castro se convertía en simple "dictadura tropical".
Diversos hechos todavía cercanos hicieron anacrónica y obsoleta la enemistad política y económica entre cubanos y estadounidenses, derivados del antagonismo ideológico entre capitalismo y socialismo, que aparte de traumáticos en aquel entonces, fueron relativamente superados en los últimos tiempos, ya fuera, la guerra de la península de Corea a mediados del Siglo XX, cuando China Comunista y los estadounidenses - hoy socios - se enfrentaron en el terreno militar, este localizado esa vez en el Paralelo 38, donde quedó restaurada la frontera entre las Coreas y después se creó allí la Zona desmilitarizada. Acéptennos la omisión de Corea del Norte, cuyo gobierno demencial se escapa de cualquier noción; no es casualidad que altera hasta el ánimo de la China Comunista, su único aliado.
Al igual, podemos colocar en tales circunstancias ideológicas el drama y las tragedias de la guerra de Vietnam entre las décadas de 1960 y 1970, cuyas heridas dichosamente lograron sanar, al cabo que los Estados Unidos de América y Vietnam lograron consolidar una creciente cooperación en los diversos ámbitos, en cuenta la asociación regional desde la cuenca del Pacífico, lo cual les ha permitido alcanzar réditos mutuos en términos de inversiones y comercio transnacionales.
Ni el ascenso en 1990 de la izquierda en Chile provocó severas asperezas con Washington, a pesar de los oscuros y siniestros acontecimientos que, con la complicidad estadounidense, rodearon el golpe militar de 1973 contra el Presidente constitucional Salvador Allende. Así de seguido, el mandato de su aliado el general Augusto Pinochet, rector del régimen represivo y conculcador de los derechos humanos, tampoco consiguieron situar en alta tensión los vínculos entre los sucesivos gobiernos socialistas chilenos con los distintos presidentes de la Casa Blanca.
Los entendimientos y los afirmativos intercambios, así como la mutua colaboración constituyeron la tónica entre las dos naciones, tal que sus líderes dejaron a un lado aquellos dolorosos episodios de la dictadura militar chilena, susceptibles de haber crispado la cooperación política.
En el orden de los anacronismos, la guerrilla colombiana se dio cuenta repentinamente de que se había convertido en fósil viviente, tomó conciencia de su estrabismo, luego encontró el camino de la razón. Se decidió a negociar la paz con el brillante presidente Juan Manuel Santos. La realidad es la fuente de leyes que sencillamente son difíciles de evadir, a menos que los órganos de los sentidos de los sujetos y activistas de la política entren en estado de deterioro.
Por lo visto, las contrapartes en guerra de Colombia se resistieron a tocar fondo. Tras múltiples fracasos, allí las fuerzas sensatas y civilizadas estuvieron lejos de desistir hasta que lograron dar pasos firmes a favor del proceso de paz, cuyas pláticas, casualmente, se realizan en Cuba.
Hay razones y motivos para que los pueblos se entusiasmen por el futuro. Lo llegan a poner de manifiesto Colombia junto a su proceso de diálogo, así también la gradual reforma, presagiada en Cuba, que ni siquiera podrá revertir la gerontocracia o el “establishment” al servicio del caduco dirigente Fidel Castro.
Sobran las energías entre colombianos y cubanos, abocados a crear praxis política sobre base de su propia historia y experiencias sociales, así como de las enseñanzas que deparan los logros y desvaríos, un material suficientemente útil para sociedades en reconstrucción o en pos de “beneficios humanos” y justicia social.
En cambio, con excepción de Costa Rica y Panamá, es el resto de Centroamérica una región “atrapada por la historia”; propietaria de un sector productivo de bajo rendimiento, centrado sobre todo en la agricultura (Diálogo Interamericano, 2014). Una región que continúa siendo prisionera de sus males crónicos, entre ellos, el aumento de la inequidad y la vulnerabilidad social, las reducidas oportunidades laborales, educativas y de formación profesional, deficiente estructura sanitaria, etcétera.
La prolongación de la violencia a la hechura de la criminalidad organizada, llegó a desplazar la originada por los militares y la guerrilla en la otrora guerra civil a finales del siglo anterior. De modo que a ello se suma la fragilidad de las instituciones políticas y jurídicas, lo cual hace más críticos los fenómenos de la impunidad y la corrupción.
Sabemos que esto apenas representa una porción de los factores de carácter estructural, que inciden tanto en la marginalidad y por ende en los significativos flujos migratorios. Solamente en 2015, más de 40.000 menores de edad , la gran mayoría de ellos estudiantes de la escuela secundaria (o al menos en edad escolar); más 140.000 adultos - pobres y carentes de educación formal completa - cruzaron la frontera sur de Estados Unidos de América (Idem). A la vez, más de 15.000 nicaragüenses emigran anualmente a Costa Rica “para trabajar y enviar dinero a casa”.
Cabe resaltar que la migración centroamericana ha generado un flujo importante de ingresos (o de remesas), que asciende a aproximadamente el 20 % del PIB de la región (Idem). Esto quiere decir, que las remesas que ascendieron a $17 mil millones en 2015, llegan casi a completar el 50 % de los ingresos en cerca de 3,5 millones de hogares centroamericanos, inmersos en sistemas económicos tradicionales, de baja productividad y escasamente innovadores. A diferencia de la economía de Costa Rica, influenciada por el sector de los servicios - aporta el 40% al PIB - , que de acuerdo con estudios de la entidad Diálogo Interamericano, ella es entre dos y cuatro veces mayor que la de sus vecinos.
Ahí está en escena el Sistema de la integración centroamericana (SICA), sumergido en textos declarativos, adoptados en medio de una secuencia de reuniones pomposas e improductivas, de donde se desprenden compromisos y promesas incumplidas, a causa de la ineptitud del conjunto de instancias burocráticas, responsables de ejecutarlas.
Pero, en adelante, pensemos en que pronto contaremos con la ansiada “refundación” de esa organización regional, tal como lo propuso atinadamente el Presidente Luis Guillermo Solís Rivera. En efecto, así intentaremos avanzar en la superación de la marginalidad, “la madre” de casi la mayoría de las complicaciones. Quizás con ello “se demandará más que comunicados”, que, por cierto, captan una gruesa cantidad de recursos económicos.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
viernes, 11 de marzo de 2016
PASOS HACIA LA REVOLUCIÓN FILANTRÓPICA.
PASOS HACIA LA REVOLUCIÓN FILANTRÓPICA.
Frente a la visión negativa de la realidad o como solución al ocaso de las utopías y populismos autoritarios, nos sumamos a la reflexión que comienza a cobrar auge, como filosofía de vida: el ideal de “la revolución filantrópica”, en el espíritu de las convivencias e interacciones humanas. Explicada en el artículo reciente de Juerg Zeltner, el presidente de UBS Wealth Management, quien a grandes rasgos, parte de la comprobación de que ningún actor (sea el Estado, un laboratorio de investigación universitario, una ONG, un emprendedor o un grupo de inversores, etcétera) podrá resolver, por sí solo, las inmensas vicisitudes y dificultades del mundo actual. Él reconoce que hay una brecha visible en áreas tan diversas como la atención de la pobreza, la salud, la educación y los empeños contra el cambio climático.
Destacando la importancia de “trabajar en forma conjunta con gobiernos, la academia, las organizaciones sin fines de lucro y empresas”, Zeltner considera conveniente la aplicación de “nuevos modelos”, basados en alianzas público-privadas, para movilizar la inversión en programas innovadores que posean “impacto social”.
El procedimiento consistiría en la provisión de capital semilla, “financiación de inversores ángel”, rondas de capitales de riesgo y bonos de desarrollo, siempre con la expectativa de generar rendimiento social, al igual que rendimiento financiero, con tal de atraer más inversionistas. Pero, con la visión de poder darle continuidad y avance a los proyectos – bien medidos -, con sentido humanitario. Se contempla desde la producción de fármacos y la construcción de infraestructura sostenible, hasta el mejoramiento de los métodos de educación a favor de la niñez y la adolescencia, la igualdad de género, así también la formación de capital humano.
El autor en mención pone como casos las experiencias en las soluciones energéticas “para el futuro realmente transformadoras” y sostenibles”. Una de ellas arrancó, cuando un grupo de casi 30 multimillonarios, entre ellos, el fundador de Amazon, Jeff Bezos; el de Virgin, Richard Branson; y el de Alibaba, Jack Ma, anunció la formación de la Breakthrough Energy Coalition (BEC, por sus siglas en inglés). Para él, ese avance de la BEC encaja dentro de la visión filantrópica, sujeta a profundizarse una vez que la humanidad puede entender su verdadero significado público.
Nos ha hecho falta definir que el término filantropía, es igual a manifestar el amor al género humano. En su acepción práctica lo comprendemos, como una especie de acción altruista, por la cual, una persona o un grupo, al desprenderse de sí misma, emplea recursos, dinero y realiza actividades en beneficio de los demás, principalmente a favor de la gente más vulnerable.
La aureola la exhibe en estos tiempos la candidata estadounidense Hillary Clinton; suponemos que anhela caminar por una ruta similar, en cuanto a colocar en posición superior la virtud y el mensaje generoso por encima de otras consideraciones estrictamente convencionales, emocionales, incluso hasta racionales, las que no siempre riman con el bien común.
Al señalar los exabruptos y la mezquindad de su contendiente Donald Trump, la candidata Clinton sale al paso de la crítica coyuntura, a cambio de enunciar una de las causas finales que rodea su ideario en esa campaña política. Para ella “lo que está en juego en esta elección nunca ha sido tan alto. La retórica que estamos escuchando en el otro lado (la de Trump) nunca ha sido más baja”, por cuanto se niega el respeto a la identidad y la dignidad de ciertas colectividades étnicas. A nuestro juicio, lo opuesto a la filantropía, dado que su contrincante menosprecia la convivencia pacífica entre culturas y religiones.
Según la señora Clinton “lo que necesitamos es más amor y bondad, derribar barreras, en vez de construir muros”. Convicción poco usual en esta clase de campañas, en las cuales se definen una variedad y decisivos intereses, entre ellos, la vigencia de la renovada seguridad social, la atención del tema migratorio, la recuperación económica y el carácter de la convivencia internacional.
Desde luego que coincidimos con Clinton. Cuántas fórmulas ideológicas, planes y proyectos “fallidos” abundan en los gobiernos y las organizaciones internacionales, pero quizás ausente de esa dosis de virtud y amor comunitario, libre y espontáneo, en lo cual nos pone a navegar la notable candidata presidencial. La propia academia y la burocracia pública, saturada de conceptos y fórmulas racionales, que según se cree operan por sí solas y de manera neutra - una inversión hecha al vacío - incurren en el error de dejar a un lado la filosofía y los valores filantrópicos, la causa final y “el deber ser” de cualquier concepción y planteamiento, tanto nacional como internacional.
Hace apenas unos días Gabriel, el Ministro de Economía en el gobierno alemán de Angela Merkel - bondadosa mujer, que en su país ha abierto las puertas a la inmigración siria, sin importarle su bajonazo en las encuestas políticas – advertía acerca de la necesidad de alcanzar una globalización que sea más justa, a fin de que el conjunto de naciones logren mayor prosperidad.
Por el contrario, la tendencia de estos tiempos ha sido colocar “la racionalidad del mercado” y su dogma: “la mano invisible” por encima de la ética de la equidad social, cuyo embrión es la filantropía. En su lugar, la globalización se configuró a la medida de los intereses de determinadas élites poderosas. Aun así, los apologistas del lucro y las ganancias (desmedidas e inescrupulosas), aducen que lo primero (las leyes del puro mercado) posee la capacidad de equilibrar la oferta y la demanda de bienes, además de suponer que este mecanismo de intercambio de productos y servicios, en la globalización, se responsabiliza de garantizar la correcta distribución de la riqueza económica, aunque las estadísticas sociales de las naciones meridionales lo desmientan.
La huella del mercado capitalista a ultranza, incapaz de originar bienestar universal, llegó a fascinar otros rincones del planeta, con el señalado agravante de las consecuencias del cambio climático y el deterioro del medio ambiente. Un clon hubo de resurgir. Décadas atrás en algunas culturas se esperaban giros distintos a lo tradicional.
El vertiginoso experimento de la China Popular con su capitalismo de Estado con economía privada - hoy desconocedor de la filantropía - permite que la enorme mayoría de habitantes posea también pobre acceso a los beneficios del mercado como tal, idolatrado por una minoría urbana y rural privilegiada, devota del oficial Partido Comunista. En tanto que Confucio, parcialmente reivindicado, apenas le es útil al tipo de sociedad altamente materialista, desintegrada y contagiada por la subcultura darwiniana de la ley del más fuerte, así como las viciosas prácticas financieras de Occidente.
Lo siguiente es nuestra propia reflexión, puesto que los esfuerzos hechos por las comunidades nacionales en lo tocante a crecer democráticamente, nos resulta consecuente con un ideal de revolución filantrópica, dicho sea de paso en la promoción y protección de los derechos humanos, el amor a la vida, el desarme, el respaldo a la justicia y el Estado de Derecho, así como la asistencia humanitaria y las operaciones internacionales de paz, misiones que llegan a desactivar guerras y demás tipos de violencias.
Pedagogía filantrópica habremos de hacer realidad desde nuestra vida y comportamiento cotidianos, al cooperar con un granito de arena a mejorar en algo nuestro hábitat, en construir comunidades saludables, en superación; “ser optimistas con el futuro”; ayudar a la gente abatida frente a cualquier circunstancia; así también, a convertir las unidades y ambientes laborales, como actividades de solidaridad, colaboración y entrega, ello en función del crecimiento y beneficio de todos sus miembros. Conductas, que, por desgracia, es infrecuente registrarlas con regularidad.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
domingo, 28 de febrero de 2016
SEMINARIO – TALLER SOBRE MIGRACIÓN Y DESARROLLO DE LA REGIÓN DE LOS SANTOS, DEL 14 AL 15 DE JULIO DEL 2011. PROYECTO DE ACTA DECLARATIVA DE DE LA REGIÓN DE LOS SANTOS - COSTA RICA.
SEMINARIO – TALLER SOBRE MIGRACIÓN Y DESARROLLO DE LA REGIÓN DE LOS SANTOS, DEL 14 AL 15 DE JULIO DEL 2011.
PROYECTO DE ACTA DECLARATIVA DE
DE LA REGIÓN DE LOS SANTOS
Durante los días 14 y 15 de julio del 2011, en las instalaciones de la Universidad Estatal a Distancia, Centro Universitario San Marcos de Tarrazú, se celebró el Seminario- Taller para analizar los procesos migratorios de la región de Los Santos, así como las diversas opciones de solución integral para su abordaje. A este evento concurrieron representantes de las instituciones estatales, los gobiernos locales y organizaciones sociales y productivas de la región.
El Seminario Taller contó con la participación de representantes de las comunidades de la región de Los Santos, específicamente de Santa María de Dota, San Ignacio de Acosta, San Marcos de Tarrazú y San Pablo de León Cortés. Igualmente, participaron líderes de las municipalidades y de las organizaciones comunales.
Estuvieron presentes además representantes de la Dirección de Migración y Extranjería, el Instituto Nacional de la Mujer, el Patronato Nacional de la Infancia, la Defensoría de los Habitantes, el Instituto de Desarrollo Agrario, el Instituto del Café de Costa Rica, la Universidad Estatal a Distancia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación Pública, entre otras instituciones estatales. La organización del Seminario Taller contó con el auspicio de la Organización Internacional para las Migraciones, (OIM), así como de la Secretaría del Consejo Regional de Migración (CRM).
Este Seminario – Taller se llevó a cabo partiendo de la base de que la región de Los Santos, en términos demográficos y migratorios, se caracteriza por ser a la vez una zona expulsora y receptora de población, cuya dinámica reside en los flujos migratorios con movilidad local e internacional.
1 Estos movimientos migratorios tienen como denominador común que representan una migración laboral en búsqueda de mejores oportunidades de vida, a causa de las limitadas oportunidades de empleo y desarrollo personal, ofrecidas por sus comunidades de origen.
Sin embargo, la Zona de los Santos reviste la particularidad de una región vinculada al comercio nacional y al comercio internacional. Es la primera zona de producción de café de Costa Rica (ICAFE, 2010), la cual se provee de una significativa fuerza laboral migratoria. Razón por lo cual, resulta imprescindible fortalecer su modelo de producción, en aras de generar empleos para sus pobladores, así como mejorar el potencial humano, al colocar estos movimientos migratorios dentro de una perspectiva de desarrollo sostenible de la región.
Por otro lado, la incidencia de la emigración en las comunidades de Los Santos es variada, toda vez que ha reducido la oferta de mano de obra en las actividades agrícolas y, en los peores casos, ha provocado desintegración en los núcleos familiares, donde aparece ahora la mujer cumpliendo el papel de cabeza del hogar, en la mayoría de los casos.
Por su parte, la población migrante temporal que llega a la zona lo hace para la recolección de café. Según estimaciones de SALTRA-UNA en el 2005, la población indígena ascendía a 8.900 y para el año 2010 llegaron a la zona un total de 11.000 indígenas, de los cuales el componente principal (90%) son personas pertenecientes a la comunidad indígena Ngöbe Buglé.
Para los diversos actores, sean las cooperativas, municipalidades e instituciones del Estado, los impactos de esta población en la zona de los Santos son visibles, por cuanto en la época de la recolección de café, la población indígena migrante origina presiones en la demanda y oferta de los servicios públicos.
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Sobre las condiciones laborales de la mano de obra migrante temporal y sus familias, los diagnósticos realizados por el Programa Salud y Trabajo para América Central (SALTRA) y la información de la Comisión Interinstitucional de Asuntos Migratorios (CIAM), ponen en evidencia la brecha existente entre la competitividad de la región y las prácticas laborales en lo que respecta la recolección del café.
En este Seminario se acordó fomentar el diálogo, con vista a consensuar soluciones apropiadas en lo relacionado con la prevención en algunos casos de prácticas que pueden ser factor de exclusión, debido a contratos de mano de obra migrante, así como al logro de un mejoramiento de las condiciones económicas y sociales de esta población. A la vez se coincidió en la necesidad de adoptar medidas para prevenir situaciones que afecten los derechos de los migrantes, tales como la retención indebida de documentos de identidad, retención del salario, trabajo infantil y las debilidades en atención de la seguro social.
Este Seminario - Taller adoptó como premisa inicial de trabajo que el fenómeno migratorio que se presenta en la Zona de los Santos, es complejo en sus causas y efectos, dada la existencia en la zona de movimientos migratorios hacia otras regiones del país y fuera de este, así como la presencia en la zona de población inmigrante tanto indígena como nicaragüense. Hay consenso en que el manejo de esta problemática debe ser enfrentada comprensivamente por parte de las instituciones de desarrollo de la zona y de los organismos públicos nacionales, con responsabilidad en la búsqueda de soluciones sostenibles de desarrollo, a favor de esta próspera región costarricense.
Las acciones que se proponen desarrollar las instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil que participaron en este evento, se encaminan a desarrollar un plan de acción, con el propósito de hacer frente a los problemas e identificar posibles soluciones de corto y mediano, todo ello en dirección a superar los obstáculos que frenan el desarrollo sostenible de la zona, en particular las áreas económica,
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social y migratoria.
Dentro de este contexto, los representantes de las instituciones que participaron en este foro se comprometieron a trabajar conjuntamente para abordar los problemas económicos, sociales y migratorios, que repercuten en la zona de los Santos. Al mismo tiempo, consideraron conveniente la necesidad de diseñar y ejecutar una estrategia común de desarrollo integral de la zona con el respaldo y acompañamiento del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica.
En el conjunto de las acciones que emprenderán las instituciones estatales en el marco de dicha estrategia que se formulará para la zona de los Santos, la Dirección Regional de la Dirección General de Migración y Extranjería implementará un proyecto, mediante un convenio con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y la Organización Internacional para las Migraciones, donde se pretende documentar a la población indígena de origen panameño, a efecto de acreditarla como trabajadores temporales con un número único. De modo tal, que el número de identificación del carné de trabajador migrante sea el mismo número que lo acredite como asegurado.
Paralelo a este proyecto, se pretende realizar un censo a toda la población indígena panameña que radica en el territorio nacional, tomando en cuenta la experiencia de la zona de Sixaola, donde ya se censaron tres mil indígenas, que representaban un porcentaje muy alto en situación irregular. Para este año si los recursos lo permiten, se pretende terminar el censo que abarcará la zona de Los Santos, del 18 al 22 de julio del 2011.
En relación con el tema de la población costarricense en el exterior, la Dirección General de Migración y Extranjería reforzará las acciones para que los agentes migratorios consulares en el exterior, informen periódicamente sobre las actividades de los connacionales, vinculados con el tema migratorio. A partir de la entrada en vigencia de la Ley General de Migración y Extranjería en marzo de 2010, los cónsules incluirán en su informe que remiten a la Dirección General de Migración, la información que captan sobre los trámites migratorios de las personas costarricenses. Asimismo, la Dirección promoverá la realización de un censo de la población costarricense en el exterior, a partir de otras variables que incluye la nueva Ley de Migración.
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El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, como institución rectora en política laboral y seguridad social, promoverá en la región espacios de participación y diálogo social entre las cooperativas de café, productores, representantes indígenas y de mujeres sobre el desarrollo de la región. De igual forma, se impulsarán mecanismos ordenados y equitativos de la inmigración laboral entre los productores de café, las autoridades nacionales y sus contrapartes en Panamá.
Asimismo, el Ministerio de Trabajo proporcionará información a los trabajadores sobre sus derechos y deberes. Se ocupará de establecer canales efectivos y accesibles para todos los trabajadores en general y migrantes en particular.
El Ministerio de Trabajo fomentará aquellas acciones vinculadas con la prohibición de las peores formas de trabajo infantil con arreglo al Convenio número 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y los acuerdos binacionales suscritos por los gobiernos. El Ministerio promoverá el cumplimiento del salario mínimo como un derecho fundamental, inherente al trabajo.
El Ministerio de Trabajo promoverá con los productores de café, que los trabajadores en general y migrantes en particular tengan un trabajo decente de conformidad con los enunciados propuestos por la OIT. Impulsará alianzas con las cooperativas y otros actores productivos para adoptar acciones de responsabilidad laboral. Apoyará de conformidad con sus competencias los emprendimientos productivos, dirigidos a la población en condiciones de desempleo.
El Ministerio de Trabajo hará partícipe a los gobiernos locales de los cantones de Santa María de Dota, San Pablo de León Cortés, San Marcos de Tarrazú y San Ignacio de Acosta del Sistema de Intermediación de Empleo. Realizará análisis periódicos sobre el comportamiento del mercado de trabajo.
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La Comisión Interinstitucional para Asuntos Migratorios (CIAM) será reconocida como una instancia para garantizar la coordinación, asesoría y evaluación de procesos de planes programas y proyectos que se realizan en la región sobre la temática migratoria.
Se harán los esfuerzos pertinentes en aras de impulsar la institucionalidad de la Comisión Interinstitucional para Asuntos Migratorios (CIAM), mediante el respaldo jurídico que en derecho corresponda.
La inspección del trabajo se extenderá a todos los centros, donde sean empleados trabajadores en general y migrantes en particular, a fin de controlar eficazmente sus condiciones y supervisar el cumplimiento de conformidad con la legislación laboral vigente.
Respecto al ámbito de la salud, el Ministerio de Salud se propone la articulación de los actores sociales para la implementación de las acciones estratégicas que cumplan los objetivos que en materia de salud se refiere, definidos en convenios, resoluciones, planes, acuerdos y directrices, relacionadas con el tema de migrantes e indígenas
El Ministerio asegurará el cumplimiento de las obligaciones institucionales en materia a los derechos de acceso a la salud de las personas migrantes e indígenas, de acuerdo con las leyes, reglamentos y directrices, establecidos para la atención obligatoria. Y de esta forma, homologará criterios y procesos entre las instituciones que conforman el Sector Salud.
Serán promovidas las actividades de difusión y el proceso de reproducción de material divulgativo, que permitan informar a las personas migrantes e indígenas sobre los derechos para acceder a los servicios de salud.
El sistema de salud promoverá los procesos de capacitación y
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sensibilización con un enfoque de derechos, dirigidos a los actores sociales claves con competencia en el tema de migrantes e indígenas.
El Ministerio promoverá la instalación de puestos de salud en zonas de alto flujo migratorio, a efecto de brindar información a los migrantes, controlar epidemias, realizar campañas de promoción y prevención, de acuerdo con las necesidades existentes, brindando así mayor énfasis en la atención primaria y visitas a las fincas.
El Patronato Nacional de la Infancia, (PANI), se compromete a orientar y enfatizar a las y los ciudadanos indígenas sobre la protección especial dirigida a los niños y las niñas de la primera infancia durante la recolección de café. Igualmente, procurará mantener canales de comunicación fluida con el Ministerio de Desarrollo Social en Panamá para facilitar y solicitar información y coordinar las posibles repatriaciones de manera eficaz.
Por otro lado, el Patronato Nacional de la Infancia, (PANI), promoverá una mejor coordinación de los sistemas de apoyo hospitalario, de manera que las familias indígenas se puedan apropiar de este conocimiento directamente. A su vez buscará crear condiciones a través del Centro de Orientación Indígena (C.O.I) y el Equipo Profesional del PANI para valorar y calificar los llamados “Hogares Solidarios” como apoyo temporal a niños y niñas indígenas con derechos vulnerados.
El Patronato Nacional de la Infancia, (PANI), realizará esfuerzos para orientar y sensibilizar a los caficultores sobre la importancia de que se destaque a una persona adulta en los baches para el cuido de las y los niños de la primera infancia, sobre la base del principio de “Responsabilidad Social Empresarial”.
37. Se Realizarán campañas radiofónicas y edición de material impreso sobre el trabajo infantil, causas y consecuencias, así como las competencias legales del PANI y del Ministerio de Trabajo, dirigidos a los
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Caficultores y las familias indígenas.
El Centro de Orientación Indígena (COI), con sede en San Marcos de Tarrazú, se compromete a facilitar información y orientación a los indígenas residentes y migrantes ngäbe-buglé, sobre sus derechos económicos y sociales, contemplados en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y otros instrumentos internacionales, con especial interés en los procedimientos para el acceso a los servicios públicos en la zona de Los Santos en Costa Rica.
Igualmente, el COI se encargará de asesorar a la población indígena ngäbe-buglé, residentes y temporales respecto a situaciones discriminatorias que enfrenten en el ámbito laboral y social.
En cuanto al Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), se destacó su interés de desarrollar acciones en la zona de Los Santos a partir del año 2012, período en que se tiene programado desarrollar el proceso de formación humana y articulación de necesidades de las mujeres en el marco del “Programa Avanzamos Mujeres”, Ley 7769 de Atención a Mujeres en condiciones de pobreza. Dicho proceso se desarrollará con al menos dos grupos de mujeres de la zona, que tengan un pariente migrante en los Estados Unidos de América o mujeres nicaragüenses residentes en dicha zona.
El INAMU ejecutará procesos formativos sobre derechos con las mujeres Ngöbes migrantes. Capacitará a las instituciones que trabajan con la población Ngobe migrante en prevención de la violencia, al tiempo que impulsará un proceso con los Gobiernos de Costa Rica y Panamá para analizar las causas por las cuales las mujeres migran a Costa Rica.
De igual forma, el INAMU promoverá la coordinación interinstitucional, para unificar objetivos y brindar una atención integral a las mujeres
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Ngobes y sus familias.
El Ministerio de Educación Pública, por medio de la Dirección Regional de Educación Los Santos, continuará comprometiéndose con el desarrollo integral de los ciudadanos y las ciudadanas de la zona de Los Santos, propiciando un desarrollo que armonice las relaciones entre el ser humano y la naturaleza, dentro de un marco de respeto por la diversidad cultural y étnica, bajo un sentido de responsabilidad de los actuales habitantes con respecto a las necesidades de las futuras generaciones.
El Ministerio de Educación Pública reconoce la pluralidad cultural en los centros educativos de la zona de los Santos, por lo que estimulará el intercambio pedagógico intercultural, el cual permita conocer las nuevas realidades de los estudiantes que acuden a los centros educativos.
Para atender estos requerimientos, se consideró conveniente identificar algunas de las acciones de la política nacional en el Sector de Educación, en cuanto a la atención de la población indígena y rural dispersa, así como hacer la referencia a nivel de la zona sobre la forma en que se han implementado los ajustes en la educación, que responden a las características de la región.
En el Seminario – Taller se reconoció que en la zona de Los Santos se han logrado prácticas educativas incluyentes de la población indígena y nicaragüense a los centros educativos, lo cual ha permitido tener una población más estable, la cual se ha ido incorporando a las actividades extra curriculares de los centros educativos (Festivales de las Artes, Ferias Científicas, uso del comedor, etc.).
Se destacó el papel de la Asesoría Pedagógica de la Dirección Regional de Educación, que ejecuta acciones de apoyo técnico y curricular a los docentes que atienden a esta población, con el objetivo de no sólo contextualizar el currículo a la realidad de la zona de Los Santos, sino a la realidad de los estudiantes indígenas y el resto de la población
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migrante; todo ello en consonancia con el Plan de trabajo del 2011-2012.
El Ministerio de Educación Pública se compromete a que los directores, educadores y estudiantes estén conscientes del carácter plural de sus centros educativos y salones de clase, propiciando prácticas educativas incluyentes para la población migrante, en especial, lo tocante a la contextualización curricular.
Al mismo tiempo, dicho Ministerio se compromete a llevar a cabo reuniones con padres de familia de población migrante, para concientizar sobre los deberes y derechos en los procesos educativos. Iniciará un trabajo con la población migrante, que no se está incorporando al sistema educativo, mediante visitas a las fincas cafetaleras. En caso de haber territorios indígenas, la Dirección Regional de los Santos deberá contar con un docente itinerante de lengua y cultura, que apoye a los docentes que asisten esta población, ayudándolos con estrategias para fortalecer parte de sus tradiciones y costumbres.
El Ministerio de Educación Pública gestionará con el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) la obtención de ayuda económica a esta población migrante, que es parte de los centros educativos.
La Universidad Estatal a Distancia (UNED), por medio de la Escuela de Ciencias de la Administración, emprenderá acciones de formación y capacitación para apoyar el esfuerzo de incubación de pequeñas y medianas empresas, las cuales se encadenen estratégicamente en sectores de prioridad de Los Santos. Para tal efecto, la Carrera Administración de Recursos Humanos de la UNED, delineará acciones de investigación y de extensión que favorezcan la retención del Talento Humano en la zona y la verificación y el estímulo para desarrollar prácticas laborales, conforme con la normativa existente.
Asimismo, la UNED extenderá su programa de capacitación y de
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Promoción Cultural, con atención especial a las comunidades indígenas de la Zona de los Santos.
El Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) analizará la posibilidad de compra de una finca, siempre y cuando se cumplan con las características topográficas, agrícolas, hidrográficas y de uso del suelo de acuerdo con lo establecido en el reglamento interno que regula la compra de fincas. Las mismas pueden ser segregadas en forma de parcela, para ser entregadas a los agricultores de la zona, en particular, aquellos quienes cumplan con los requisitos establecidos en el reglamento de selección de beneficiarios.
Las personas que sean calificadas como beneficiarias del IDA, de acuerdo con los programas que tiene establecidos la institución, se les brindará apoyo, a fin de que mejoren su calidad de vida.
El Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) realizará esfuerzos en abordar con las instituciones competentes el tema de la seguridad social para los recolectores, desde una serie de aristas. Principalmente, en aras de determinar de manera real, la condición de estos recolectores en una categoría específica, que les permita ser identificados como miembros contribuyentes del sector independiente, tal y como lo refiere el marco constitutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social.
Por esta razón, el ICAFE considera necesario mediante la institución competente, dotar al recolector de café de una categoría real de aseguramiento, bajo el esquema de trabajador independiente, donde sea directamente el recolector, quien se garantice su participación racional y cierta en el aseguramiento social de este régimen contributivo.
De igual manera y con la finalidad no solo de otorgar facilidades al sector cafetalero, sino también de propiciar mecanismos de ingreso al país para la mano de obra recolectora migrante, atendiendo siempre a la normativa regulatoria para cada caso, el ICAFE mantendrá un canal
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de diálogo con la Dirección General de Migración y Extranjería.
Las Organizaciones productivas representadas por las organizaciones de caficultores de la zona de Los Santos, promoverán la buena relación entre los recolectores migrantes y los productores de la región. Se brindará el apoyo técnico a los productores, a efecto de que brinden las instalaciones adecuadas para la permanencia de los recolectores durante su estadía en época de la recolección de café.
El Instituto del Café de Costa Rica organizará capacitaciones a los productores de café para que brinden a los trabajadores migrantes las condiciones adecuadas en el lugar de trabajo. Asimismo, promoverá con organismos institucionales y de la comunidad, la creación en la región de Los Santos de una oficina de atención al migrante, en la que se centralice la orientación a este sector durante su estancia en la zona.
Para la puesta en marcha de las acciones acordadas en la presente declaración, las instituciones y organizaciones participantes en el Seminario Taller, se comprometen a trabajar conjuntamente en la elaboración de un Plan de Acción, que vertebre en un planteamiento de desarrollo para la zona, los acuerdos alcanzados en este evento, dentro de una perspectiva de corto y mediano plazo.
La Administración de las municipalidades de los Cantones de los Santos se comprometen a coordinar esfuerzos con las instituciones nacionales, organización locales y empresas productivas, encaminados a ejecutar los acuerdos alcanzados en el Seminario Taller, que se concretarán en el Plan de Acción.
El Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN) será la entidad gubernamental, facilitadora de la coordinación entre las instituciones estatales, los organismos locales y la sociedad civil de la zona de los Santos, rectores de las materias específicas. Se convino que este enfoque coincide con las acciones de planificación regional que se están ejecutando. Para la elaboración del Plan de Acción en referencia, MIDEPLAN contribuirá a la actualización
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de la información existente en la zona, con el fin de identificar los recursos potenciales, generadores de riqueza y empleo local, fundamentales para la solución de necesidades de infraestructura, mejoramiento de sistemas de mercadeo y proveeduría de insumos, aptos para la producción y las actividades conexas.
En el Seminario – Taller se recibió con satisfacción el anuncio de que el Proyecto de Ley del Convenio entre el Gobierno de la República de Costa Rica y el Gobierno de los Estados Unidos de América para la ejecución de obligaciones alimentarias fue aprobado por la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea Legislativa de Costa Rica.
Con la posterior ratificación de dicho Convenio será protegida la niñez y la familia como núcleo fundamental de la sociedad, específicamente, por cuanto las autoridades de cada país tomarán las medidas necesarias, a fin de gestionar el cobro efectivo y ágil de las obligaciones de manutención, así como el pronto envío de las cantidades de dinero cobradas y recibidas. Asimismo, los procedimientos descritos en dicho Convenio, incluidas la asistencia jurídica y administrativa necesaria, serán proporcionadas sin costo alguno para la persona demandante.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, por medio del Servicio Consular de la República, continuará su esfuerzo por mantener y hacer más eficiente la atención a las comunidades costarricenses residentes en el exterior, para proteger los derechos de estas poblaciones, con especial atención en aquellas jurisdicciones consulares que registran una alta concentración de migrantes costarricenses.
Igualmente, la Cancillería procurará la obtención de cooperación internacional para respaldar el esfuerzo de desarrollo que se emprenderá en la Zona de Los Santos, en el marco de la presente Declaración.
Al reconocer la trascendencia de los temas abordados en este Seminario- Taller sobre Migración y Desarrollo en la Región de Los Santos y sus beneficios para la población y el desarrollo integral de esta próspera zona del país, los organizadores y participantes en
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este evento decidieron adoptar la presente Acta Declarativa, en su espíritu y contenido, el día quince de julio del año dos mil once.
64. Finalmente, los organizadores y participantes en este Seminario – Taller sobre Migración y Desarrollo agradecieron la hospitalidad y las cortesías brindadas por la dirección y administración de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Centro Universitario San Marcos de Tarrazú, al proporcionar su personal, las instalaciones y equipos tecnológicos, que favorecieron la celebración de este seminario, dedicado a reflexionar sobre el fenómeno migratorio dentro de una región vital para el desarrollo costarricense.
lunes, 22 de febrero de 2016
DEMOCRACIA CON GOBIERNO LOCAL.
DEMOCRACIA CON GOBIERNO LOCAL.
Brillante la organización del Tribunal Supremo de Elecciones en lo que llegó a ser la celebración de los comicios municipales en los 81 cantones, que conforman el régimen costarricense del gobierno local, mejor conocido como el régimen municipal. De paso, la organización más antigua de nuestra formación social, cuyo origen se remonta a la colonización española en América.
El modo de gobernabilidad local es preponderante en las democracias occidentales. Podemos aprender de sus innumerables y reales beneficios, principalmente en Estados Unidos de América, Alemania. De Suiza, aún más, ya que allí el gobierno municipal hasta posee la competencia de producir leyes y normativa, eso sí, enmarcadas estrictamente dentro de la naturaleza, complejidad, pertinencia o ámbito de competencia, propios del significado y legitimidad del gobierno regional.
A la espera de cambios superiores y sustanciales, el hecho de realizar estos comicios en fecha separada de las elecciones presidenciales y parlamentarias, el Estado costarricense ha puesto en evidencia el señalado interés de otorgarle la relevancia que merece al gobierno descentralizado; un poder, apenas nominal, asfixiado por el centralismo estatal. Esto, una tendencia y comportamiento anómalo, monopolizado por el conjunto de las dependencias del Poder Ejecutivo y las instituciones autónomas, entidades que verdaderamente ostentan el poder burocrático y el grueso del conocimiento técnico.
Lo cierto, es que nuestras municipalidades comenzaron a experimentar su aguda debilidad con el auge del Estado intervencionista y empresario en la década de 1950. Posiblemente contribuyó a su “desinstitucionalización” el declive de la economía del café, junto con la estructura tradicional de las clases sociales, sobre lo cual se hubo de respaldar, con tal de constituirse en sistema productivo predominante desde mediados del Siglo XlX.
Dentro de la jerarquización social, inherente al negocio café, el municipio desempeñó una combinación de funciones políticas y económicas, en la línea de sostener las relaciones sociales de la producción del grano. En el estudio de esta fase de la historia patria, recomendamos las obras científicas del doctor Samuel Stone (+), historiador y polítólogo costarricense, quien ilustró rigurosamente el contexto sociológico de la época de oro del monocultivo.
En su vínculo estrecho con el apogeo y las "tasas de logro" de las manufacturas, la intervención del Estado alcanzó tal evolución, al extremo de reducir la identidad, autonomía, incluidas las capacidades políticas, jurídicas y administrativas del gobierno local, por lo que en cuanto a recursos humanos y económicos, con escasas excepciones, la mayoría de los municipios (urbanos y rurales) quedaron en condición raquítica. Estos fueron incapaces de responder o suplir las exigencias del proceso de modernización industrial, demandante de infraestructura, servicios de alta calidad, así también del ahorro nacional y la inversión foránea.
Difícilmente pudieron cumplir su misión de impulsar el desarrollo en sus jurisdicciones, pues las funciones sustantivas fueron transferidas al poder central o las instituciones autónomas, quienes captaron la mayor parte de los ingresos del país, ello en detrimento del quehacer municipal, quien debió limitarse y conformarse solo con el ejercicio de funciones o servicios secundarios y elementales, aparte de las restricciones existentes para cumplirlos a plenitud.
Otra modalidad de organización de la sociedad civil llegó a minimizar la misión y los roles de nuestros municipios. Nos referimos a la creación en la administración del Presidente José Joaquín Trejos Fernández de la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (DINADECO) y, por consiguiente, la consolidación de las asociaciones de desarrollo comunal, menos formales, ágiles en su accionar. Como organizaciones populares, hubieron de reclutar liderazgos sectoriales, conocedores y cercanos a la realidad y las necesidades inmediatas de sus respectivas colectividades.
El salto de esos liderazgos, desligados, casi siempre, de los partidos políticos, restaron poder, efectividad política y administrativa a los Concejos Municipales; subordinados esta vez a los cálculos y los intereses de las formaciones políticas a escala nacional. Una conducta de nuestra configuración partidaria, la que a la postre ha minado la independencia de los propios regidores en lo correspondiente a la toma de decisiones.
A pesar de las desventajas anotadas, las municipalidades, localizadas en todo el país, por poco sólidos que sean sus recursos humanos y financieros, su autonomía debe ser rescatada al máximo, así volverían a ser más efectivas que el poder central, incluso que algunas entidades autónomas.
Significa modificar la parte errónea de la cultura política de los ciudadanos, acostumbrados a recurrir constantemente al Poder Ejecutivo, con el propósito de que este gran aparato resuelva las vicisitudes de las comunidades, marginando las potestades de los ayuntamientos.
En este caso, el Estado debe comprometerse en robustecer el sistema de municipios, porque en el papel tienen asignadas tareas variadas y decisivas; podrían marcar diferencia, en tanto se les dote de poder de gestión, capacidad instalada y presupuesto hacia el emprendimiento. Asimismo, algunos de ellos habrían de enfrentar retos sensibles. Es un hecho cierto que varios cantones se “transnacionalizaron”, sean Garabito, Escazú, Santa Cruz, la región de Los Santos, entre otros. Entonces es conveniente que, con visión amplia, la práctica municipal se adapte a la emergente tipología demográfica. Sobre lo cual, dichas organizaciones locales han de poner a prueba su legitimidad y competencia administrativa para ofrecer soluciones, a través de política pública regional y planes reguladores, dado su carácter democrático.
Teniendo en cuenta que el alcalde, los regidores, los síndicos y el presidente municipal, quienes dirigen la municipalidad, son elegidos por votación popular para un período de cuatro años, esto sintoniza con el Código Municipal, el cual les otorga a dichas autoridades políticas las suficientes facultades, deberes y responsabilidades para hacerse más útiles y tener ímpetus superiores en bien de toda la sociedad.
Otro de los obstáculos que frenan la racionalización y la asignación de los recursos, al cabo que le restan competencia a la acción emprendedora y desarrolladora a los municipios, se relaciona con las irregularidades explícitas de la división política territorial de este país. A nuestro juicio, hace falta fusionar entidades municipalidades, con tal de rescatar el poder que la Constitución Política y las demás leyes les confieren. Nos explicaremos mejor. Resulta incomprensible que Moravia, Tibás y Guadalupe, geográficamente cercanos, cada uno de ellos posean un ayuntamiento. O que en un circuito pequeño como Los Santos hallan tres gobiernos locales.
Tampoco Montes de Oca, Curridabat, Zapote, San Francisco de Dos Ríos, la Y Griega, otras localidades menores, adyacentes, deberían de estar regidos por municipalidades diferentes. En cambio los Hatillos, San Sebastián, Paso Ancho reúnen las condiciones para conformar juntos un solo municipio. Igualmente, pasa con Jicaral, Lepanto, Paquera y Cóbano, cuyos precarios vínculos con el cantón central de Puntarenas o Nicoya - Guanacaste, realmente les entorpece el potencial turística que tienen en su haber. Por ejemplo, la Municipalidad de San José, sin varios distritos que componen su periferia, bien podría concentrar sus energías en el mejoramiento del casco metropolitano y de ciertas comunidades apenas. Así se encargaría de planear y ejecutar el proyecto del tranvía, ordenar el tránsito, depurar el medio ambiente, así también reforzar la seguridad ciudadana, entre múltiples tareas esenciales.
El desenlace exitoso de las elecciones municipales representa un primer paso en la perspectiva de darle su histórico y verdadero lugar al régimen municipal, y exigirle más, lo cual conlleva elevar la fe en nuestro sistema democrático, siempre garantizando la intensa participación popular y perfeccionando las instituciones públicas, bajo los principios de responsabilidad, transparencia, sana burocracia, buen gobierno, en todos los estratos de la administración pública.
Ronald Obaldía González (Opinión personal).
martes, 2 de febrero de 2016
SUFRIMIENTO HUMANO Y UNA COMPLICADA PARTIDA DE AJEDREZ EN EL MEDIO ORIENTE.
SUFRIMIENTO HUMANO Y UNA COMPLICADA PARTIDA DE AJEDREZ EN EL MEDIO ORIENTE.
Dimos a conocer en un artículo anterior que, en la interconexión entre los intereses geopolíticos y geoeconómicos y la vorágine guerrerista del Medio Oriente - particularmente en Siria, Irak, Yemen, más la expansión del Estado Islámico (EI), como “enemigo a derrotar” - , otro de los factores activadores, probablemente, sea la rivalidad entre Irán y Arabia Saudita, pues ambas potencias “se ven a sí mismos como los adalides de dos diferentes versiones del islam”, a saber, los sunitas (90%), la rama ultraconservadora y los chiitas (10%), algo renovadora. Versiones en las cuales se encuentran divididos los casi 1.600 millones de musulmanes que habitan en el planeta.
En el territorio saudita se hallan dos de los sitios más sagrados del islam, La Meca y Medina, lo que les permite reivindicar cierto liderazgo entre los sunitas (wahabita) ultraconservadores, enlazado a los talibanes en Afganistán, quienes provienen de la rama sunita radical. De ahí se explica el señalado y el reinante fanatismo y “rigorismo” de los integristas afganos.
En cambio, Irán practica una variante poco menos conservadora de la fe musulmana, al cabo que la Revolución de 1979, guiada por su líder, el ayatolá Jomeini, dejó una estela de reivindicación islámica frente a los abusos históricos de Occidente. Esto, sumado al respaldo y financiamiento iraní, a la incorregible beligerancia antisionista de los palestinos, “o del mal de ojo” contra los judíos y el Estado de Israel, canalizado a través de las organizaciones terroristas Hamas y Hizbolah, de lo cual los Estados sunitas se distancian parcialmente, sobre todo, al olfatear que los palestinos están siendo infiltrados por los jihadistas del Estado Islámico.
De igual manera, en el ámbito del negocio del petróleo sobresalen las rivalidades. Los persas acaban de lanzar una ofensiva diplomática en Europa y en el Vaticano, donde se supone que obtuvieron réditos recientes, tras la visita allí del Presidente Hasán Rouhaní, amparado en los credenciales del éxito del acuerdo o programa nuclear con Occidente y la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Se levantaron las sanciones que a Teherán le permitirá recuperar su economía; para ello necesitaría que los países corten su producción para que los precios suban. Pero, Arabia Saudita no está, todavía, dispuesta a hacer esto.
La decisión saudita, que le perjudica a sí misma, dada la reducción de los ingresos, posee impacto a nivel internacional. Como tal, Venezuela viene soportando los estragos de la medida invariable, que abre las puertas al descenso del precio del barril de petróleo. Aunque “cada barril que Teherán sume al mercado pondrá presión sobre los otros productores”.
El mercado del petróleo tampoco se escapa de las amenazas, por cuanto los combustibles fósiles son tildados de generar efectos negativos al cambio climático. La tendencia se encamina a la producción de energías renovables, amigables con el medio ambiente; al tiempo que los inventos estadounidenses en la producción de esquisto augura reducciones en la demanda del carbón.
Las complejidades y cuestionamientos, agregados a la multiplicidad de amenazas como la inestabilidad política, religiosa, étnica, la diáspora de refugiados desde el Medio Oriente hacia Europa, así como los altibajos en los precios internacionales del petróleo, ponen en situación extremadamente crítica la sobrevivencia de la civilización árabe musulmana, la cual ha entrado en fase de plena degradación social, económica, cultural u otredad.
O sea, de las esperanzas forjadas en medio de la fallida Primavera Árabe – hacia la transición democrática - , salvo Túnez, la región es víctima ahora de un crónico y duro “Invierno Árabe”. (Fernando Arancón, 2015), caracterizado por matanzas, luchas religiosas, golpes de Estado, miseria, hambrunas, éxodos humanos, ataques suicidas, comercio de armas, etcétera. Nunca en la historia, el Gran Oriente Medio –zona que incluye el Magreb y Oriente Próximo– , se había enfrentado a una ruptura simultánea tan profunda y vulnerable (Arancón, idem).
Es de suponer que dificílmente la estabilidad retorne al Medio Oriente –zona que incluye el Magreb y Oriente Próximo –. En otro orden, los apetitos geopolíticos la tienen colapsada, “patas arriba”, como lo expuso un comentarista. Observemos que Siria para Rusia es un país estratégico, por lo que es evidente que Putin seguirá consolidando su posición, a tono con sus intereses “imperialistas” en la región. Mientras que los Estados Unidos de América y Europa evitarán que Putin (o la China Popular) continúe interviniendo en el Medio Oriente – lo hizo en Ucrania y Crimea - en su afán de elevar la talla y el rol de Rusia como potencia global. Por eso, “el oso ruso” golpea militarmente la oposición sunita (desunida) en el espacio sirio, al fusionarla con el terrorismo del EI.
En cuanto a este último detalle político militar, Putin podría acercarse a la verdad. En su mente considera que, tratándose de los islamitas fundamentalistas, “el riesgo cero es inexistente”, porque los fanáticos han probado que menosprecian la vida; “quieren imponer un nuevo totalitarismo religioso en el mundo.
Entonces sería posible que Bashar al Asad termine por legitimarse, el “mal menor” de Siria y la región; al igual quedaría legitimada la moderada rama islámica de los alawitas, que le sirve de base de apoyo al presidente. Rama (o secta) que sin Bashar, podría convertirse en opción política racional para el devastado país, pues con ella hasta los cristianos sirios han consolidado una constructiva cohabitación, similar a la prevaleciente en Irak con los chiitas, los sunitas y los kurdos; que dicho sea de paso, han facilitado la reorganización de las fuerzas armadas, quienes han repuntado en la guerra frente a los terroristas sunitas.
En el frente europeo, la condición de los árabes musulmanes no es menos cruda y penosa. Los extranjeros cambiaron de nombre: hoy se llaman los musulmanes, “los nuevos invasores” en un continente “invadido” (Fernando Ntutumu, 2015), estos responsables de matanzas y actos terroristas, así también de ataques sexuales y venta de drogas (Ana Carbajosa, 2015). Especialmente, los frustrados jóvenes mahometanos (con ciudadanía europea) desempleados, discriminados y socialmente excluidos, se dejan reclutar por agentes del Estado Islámico, y de inmediato sirven como jihadistas en Siria, Irak y Túnez. O en su lugar, planean los ataques terroristas desde las barriadas europeas, por ejemplo, en Molenbeek en Bélgica, en donde se fraguó el ataque reciente contra París. De cualquier modo, desde el 11-S en New York, la islamofobia es un hecho irreversible.
El desembarco en esos barrios de supuestos “sabios rigoristas”, además de la distribución masiva y gratuita de textos saudíes, “extraídos de las madrazas”, han contribuido a que la interpretación literalista del Corán y la ortodoxia en la práctica religiosa hayan ido ganando terreno (Ana Carbajosa, 2015). La propaganda se realiza por igual en las mezquitas “Eurabias”. Por ello, los europeos, desde los nórdicos, atravesando Francia e Italia, hasta alcanzar la Europa Oriental, postulan “la Defensa de la Seguridad Propia”, aunada al endurecimiento de los controles migratorios.
Ya no solo los ultranacionalistas y neofascistas proclaman las tesis xenofóbicas, las han hecho suyas los euroescépticos y determinados sectores de los partidos liberales y socialistas, en quienes ha calado el racismo y la islamofobia. Y en Estados Unidos de América la candidatura del magnate Donald Trump, pone en evidencia el contagio de la rígida tendencia en el mundo rico. Trump ha dicho que si alcanza la presidencia impedirá en las ciudades de la Unión la entrada de mahometanos.
En cuanto a la correlación de fuerzas, en el caso de Turquía, ésta ha perdido capacidad de influencia e interlocución en el mundo islámico. Tanto Irán y Siria, desde tiempo atrás recelan la membrecía turca dentro de la Alianza del Atlántico (OTAN), así como de sus pretensiones hegemonistas. No solo allí ha perdido poder, también en la OTAN, al igual que en las naciones vecinas del sur (Alejandro Márquez, 2015). Los otomanos han pasado a la segunda fila de la política regional. Al documentarse las sospechas de haber sido indiferente ante el paso dentro de su territorio de jóvenes jihadistas europeos, incorporados después a la guerra en Siria, el gobierno turco presidido por Recep Tayyip Erdoğan, a su vez autoritario y simpatizante del “Islam político”, arrastra aun desconfianza y síntomas de duplicidad.
Más acá, su comportamiento hostil y altamente represivo contra la minoría de los Kurdos, que aspiran a un Estado independiente, - que de concretarse fragmentaría el territorio turco - ; la ácida relación de Erdogan con Rusia; las controversias con Israel ante el respaldo a los palestinos de Hamas, han terminado por asignarle a Ankara roles desteñidos en la batalla de Occidente contra el Estado Islámico, a pesar de ser objetivo de los ataques terroristas sunitas.
A propósito de los Kurdos, quienes están llevando buena parte del peso de la guerra contra los jihadistas en Irak, principalmente. Pese a confrontar una facción guerrillera procedente de esa etnia, la pesadilla de los turcos estriba en que paso a paso esa minoría transnacional - incapaz de controlar - logra “legitimar y afianzar” su posición de convertirse en Estado autónomo, al cabo que en su haber figuran recursos petroleros. Prácticamente, han conquistado un Estado en el Kurdistán de Irak, podría repetirse en el territorio otomano. Así, entonces, los kurdos también entrarán en el forcejeo del poder regional “donde el listón geopolítico está más alto”. Sus antecedentes los delatan, han mantenido continuos enfrentamientos con los países, donde se han visto integrados. poseen experiencia en tales lides, Ankara lo sabe perfectamente.
Ciertamente, en la guerra contra el EI hay que tomar en cuenta a la minoría kurda (Le Monde Diplomatique, diciembre 2015), así también en las negociaciones diplomáticas, en los procesos que se relacionen con la reconstrucción de Estados. Este colectivo minoritario con su propia entidad étnica e idiomática, distintas a los árabes, persas y turcos, subsiste por medio de la agricultura. Habita en la región asiática de Kurdistán, la cual se encuentra dividida entre seis países Turquía, Irán, Irak, Armenia, Azerbaiyàn y Siria. Es una población que puede alcanzar entre los 10 y 25 millones, tampoco hay dato exacto de ello. A la vez, un tercio de ellos vive fuera del Kurdistán, en la diáspora del Medio Oriente. La mayoría son sunitas, con algunos chiitas en Irak e Irán. Explicamos líneas arriba que en Turquìa se les persigue con dureza; en aquel entonces, Saddam Hussein lo hizo en Irak al lanzarles armas químicas, a causa de sus luchas en cuanto a recobrar territorios, exigidos como suyos en la región del Kurdistán iraquì.
Diálogo y perspectivas. En estos días y auspiciadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se celebran entre la heterogeneidad de beligerantes - a excepción de los jihadistas del EI - las negociaciones en Ginebra, Suiza, destinadas a poner alto al fuego y acordar soluciones políticas frente al ambiente de guerra que castiga al Medio Oriente (Arancón, idem). El diálogo en cualquier circunstancia es positivo y esperanzador.
Simultáneamente a las conversaciones, y dándole cabida a la imaginación, es dable trabajar en la visión estratégica de iniciar la construcción de una “Proto civilización” en el Medio Oriente, comparable a la reconstrucción de Alemania, luego de la eliminación del nazismo y el fascismo. En tal visión pueden cooperar Occidente y Rusia, por lo que se deben relajar primero las tensiones mutuas, a favor de la alianza ruso - occidental. El primer paso sería volver a convocar el Consejo OTAN-Rusia (Lucía Abellán, 2016), con tal de coordinar las soluciones políticas y militares hacia el mundo islámico, cuyo erosión la alimenta el EI, por ahora en franco desplome.
Por su parte, Israel, los kurdos, los alawitas, los drusos, los musulmanes liberales y pluralistas, entre otras fuerzas sociales, podrían estar en capacidad de conformar un bloque histórico o alianza política en el Medio Oriente, para erradicar gradualmente la ideología del islamismo radical, extraída del Corán, ideología impulsora de un orden teocrático, que desdeña la democracia y los derechos humanos.
El acercamiento entre Israel e Irán tampoco puede ser descartado en un futuro. Al mismo tiempo, hay que evitar que los árabes que habitan en el Estado de Israel se radicalicen, lo cual comporta la reanudación del proceso de paz entre los judíos y los palestinos; su entorpecimiento ofrece argumentos al Estado Islámico y al Qaeda, con tal de agitar el clima de enemistad. Los vínculos entre las democracias occidentales con las monarquías sunitas, en especial con la represiva y autoritaria Arabia Saudita, merecen una profunda revisión en todos los ámbitos. Como sea, el aumento del poder del Presidente islamita Erdogan en Turquía es contraproducente, constituye un obstáculo a las aspiraciones de las fuerzas democráticas, que abogan por la vigencia del Estado secular, integrado plenamente a la Unión Europea.
Los anhelos expuestos abrirían el paso al nuevo proceso civilizatorio, equivalente también al iniciado por los judíos casi a finales del Siglo XlX al repoblar un territorio miserable y comenzar el edificio y tejido de una sociedad próspera y de avanzada, en medio de suelos deprimidos e infértiles.
Asimismo, hay que considerar también la guerra tecnológica (Giovanni Sartori, 2015) frente a la barbarie del Islam político (radical), empleándose en este cometido el poderoso recurso de la Internet, las redes sociales, todos los medios de difusión electrónicos, disponibles, con vistas a la intervención psicoeducativa y ética. Y con ello, generar un cambio ideológico y cultural, una completa modernización, de las estructuras vetustas de las sociedades árabes. Como mínimo, si fuera posible, como lo formula la politóloga española Eva Borreguero: “acomodar al mundo islámico a los tiempos que vivimos".
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
domingo, 10 de enero de 2016
Profesor Warren Crowther respondió el artículo de Ronald Obaldía González, intitulado: "EN EL MEDIO ORIENTE: LA SUPREMACÍA Y EL EXPANSIONISMO CONSTITUYEN LA PRIORIDAD".
Warren Crowther escribió:
Estimado Ronald,
Leo con mucho interés sus ensayos sobre la situación del medio oriente: el presente; más YEMEN ES APENAS OTRO DE LOS SÍNTOMAS; EN SIRIA INEVITABLES LAS SOLUCIONES MILITARES, PERO TAMBIÉN LAS VISIONES DIPLOMÁTICAS; y LAS DESVENTURAS DE LA GLOBALIZACIÓN.
En el último que acabo de recibir, anota que “Antes habíamos hecho una ligera referencia a las crónicas contradicciones entre chiitas, sunitas y kurdos dentro del mapa político del Irak, contradicciones que se extienden y agitan también a otros países del Medio Oriente. Prometemos un futuro comentario…” No sé si esta “ligera referencia” trata de sus comentarios al respecto en “Las Desventuras de la Globalización”, o si hay otro ensayo al respecto que no conozco. Sin embargo, anticipo mucho ese “futuro comentario” prometido, con ganas de iluminarme más sobre este contexto.
Tengo un interés particular en este embrollo dado que fui protagonista en una misión de la ONU a Irak en 1988, y trato de ganar más perspectiva para asimilar mis propias observaciones y adecuar mi propio discernimiento con una adecuada contextualización histórica de la región.
Le felicito porque sus ensayos me parecen mucho mejor que otras escrituras que he visto en los EE.UU y acá en Costa Rica sobre los presentes conflictos en el Medio Oriente, en primer lugar por asignar importancia de percibir la relación de lo que sucede hoy con el pasado comenzando con la Revolución Islámica de Irán en 1979.
Me llamaron de la oficina del Secretario General de la ONU, si fuera a aceptar una misión a Irak para contribuir a terminar la guerra con Irán, que justamente comenzó en 1979 y fue la guerra de más largo tiempo del siglo pasado. Una cuestión que tuve y sigo teniendo: ¿por qué a mí?, de parte de la ONU e Irak. Y este interrogante se hizo más solemne desde luego al llegar a la Sede para la inducción del equipo de misión y enterrarme que me iban a mandar solito, y que las relaciones entre la ONU y Saddam Hussein eran sumamente tensas.. He trabajado para la ONU en misiones y proyectos en 39 países pero hasta entonces nunca había estado en esa parte del mundo, no sabía nada de árabe o de la cultura ni de la historia.
Mis hipótesis, aparte de mi disposición tal vez autodestructiva (dado mi manía contra las guerras a partir de mi trauma infantil en la segunda guerra mundial), tratan de mi nacionalidad gringa (así la esperanza de Irak que eso ayudara a suavizar a la píldora en los EE.UU. cuando iba a seguir su próxima etapa guerrista), y mi misión que me trajo a Centroamérica entre otros objetivos a asesorar a los países de la región en prepararse para administrarse posguerra, y que entre mis trabajos más destacados para la ONU hasta entonces fue bastante innovación en gestión de conocimientos (especialmente bases de datos) con el auge de computación. Supongo que mis intervenciones intensivas y peligrosas a favor de derechos humanos no fueron evidentes a los Iraquís por lo menos.
El objetivo operativo de mi misión, aparte de reiterar la última declaración del Consejo de Seguridad de esperanza que el Gobierno de Irak considerara terminar la guerra, en este caso con ponderación de la propuesta al respecto de Irán, era sentarme con los Ministros de Saddam Hussein y elaborar documentos de proyecto (grant proposals) de proyectos de reconstrucción posguerra en Iraq, como ofrenda de la ONU para motivar esa declaración de paz. La guerra terminó durante mi misión (con inmediata celebración de paz, disparando ametralladores toda la noche, y me dijeron matando 400 personas en Bagdad, yo corriendo mi cama del hotel más lejos de la ventana), y llevé los proyectos a Nueva York. Un tiempo después, me llamaron de la Sede para decir que Saddam Hussein querría que yo fuera un supervisor de la ejecución de esos proyectos. Wow. ¿Cómo pude convencer a gente tan mala que yo pudiera tener esa disposición? Me sorprendió la confianza de los Ministros de comentarme sus intenciones próximas y sus justificaciones, y más esta solicitud de mi regreso. Obviamente, no conocieron mi informe de misión a la ONU, y parece nadie más lo leyó o tomó muy en serio.
Nunca me olvida de la última reunión con el Gabinete cuando se presentaron los proyectos de reconstrucción, y para cada uno comencé a mencionar especialistas árabes en los temas, cuando se paró el Ministro de la Presidencia, me miró seriamente a mis ojos y me dijo, frente a los demás: “Dr. Crowther, no aceptamos ningún árabe que no sea iraquí. Somos los únicos que sabemos como debe ser el futuro de los árabes”. Esto culminó mi educación sobre las intenciones de ellos al escuchar tantas alusiones de estos Ministros/ideólogos políticos a prácticamente la recreación del Imperio Ottoman con sede en Bagdad. Toda la atención del mundo interesado fue puesta en el dictador Hussein y sus ofensas, y no a su grupo de sonadores algo intelectuales que anticipaba lo que venía en camino. Ni en otras pistas, como el anuncio en un periódico de extender un ramal ferroviario a la frontera de Kuwait (¿para comerciar qué?) y la disconformidad de no resolver la disputa del Río Tigris Éufrates que fue sin duda un factor si no para motivar la guerra por lo menos la estrategia de movimiento geográfico militar durante la guerra, sino en el tratado de paz dejar esta disputa a negociarse. También tuve la oportunidad de conversaciones obscuras con armenios (hmmm, con la misa más dramática e impresionante que he asistido en mi vida), chiitas y kurdos (incluso algunos de los últimos en el gobierno).
Así en mi informe de misión advertí que Irak consentió a terminar esa guerra, y no me cabía dudas que estaba preparando otra que muy posiblemente iba a comenzar con una invasión a Irak, y con intenciones bastante imperialistas. Y que tengan cuidado con esos proyectos que dejé, porque aparte de la necesidad de reconstrucciones percataba inversiones afines con intenciones guerristas por ejemplo con respecto a la gestión de conocimientos (computación y telecomunicaciones). Desafortunadamente, mis predicciones fueran acertadas, y entre las derivaciones lógicas vemos ISIS. Con la invasión de Irak, la Embajada de los EE.UU. en Irak y el Director de la CIA dijeron que fueron totalmente sorprendidos. ¡Ha!! Y con eso hemos visto toda la montaña rusa de política estadounidense volviendo a donde comienza pero cada vez más mareada.
Vuelvo a un aspecto de esta guerra, si no ayuda explicar su motivo de ser por lo menos puede explicar algo su estrategia militar, que es esa disputa del Río Tigris Éufrates. Me pregunto cuanta analogía exista entre esta conflicto y él del Río San Juan. En este conflicto entre Costa Rica y Nicaragua, ambos países prefieren ganar votos cada uno con su ciudadanía sin mencionar y menos resucitar un Tratado (de 1940) entre los dos países que es uno de los más sensatos que he visto en mi trabajo en cuestiones de paz y derechos humanos para la ONU. Bajo mucha presión de Franklin Roosevelt, los dos países con presencia de los EE.UU. y su oferta de mucho apoyo de ingeniería y financiero para resolver los intereses de fondo de cada país, reconocieron las falsas premisas de los laudos Cleveland y Alexander (como pasó con los ingenieros canadienses cuando construyeron el puente ferroviario más grande en Centroamérica sobre el Río Chirripö, resultando en no tener puente dónde el Río), en que la Delta del Río es típicamente tropical y caprichosa en cuanto a sedimentos y cauces significando que Nicaragua no cuenta con una salida navegable estable al mar (la única es el Río Colorado en Costa Rica, más después del dragado que hizo Costa Rica muy pronto después de acordar este Tratado),y entonces debían construir esa salida en territorio nicaragüense y asegurar Costa Rica el derecho de tránsito en la misma.
El Tigris Éufrates también hace depender para su salida al mar (Golfo Pérsico) un paso por Irán, nunca a gusto de los iraquís.
Buenos, esto es un resumen de lo que puedo aportar por lo que valga, esperando información complementaria para poder disertar (en carreras universitarias que tratan de guerra y paz) con más perspectiva. Naturalmente, trataría de responder a cualquier pregunta suya.
Saludos,
Warren Crowther
Pensionado de la ONU
Profesor de la UCR
warren13@racsa.co.cr, Tel. 2219 4678
martes, 5 de enero de 2016
EN EL MEDIO ORIENTE: LA SUPREMACÍA Y EL EXPANSIONISMO CONSTITUYEN LA PRIORIDAD.
EN EL MEDIO ORIENTE: LA SUPREMACÍA Y EL EXPANSIONISMO CONSTITUYEN LA PRIORIDAD.
Desde tiempo atrás, la enemistad entre los gobiernos iraní y saudita (potencias petroleras) continúa siendo el reflejo de hechos históricos, todavía insuperables, o que no evolucionaron. El origen de ellos se remonta, primordialmente, a la división entre sunitas - los mayoritarios, pues representan entre el 85% y 90% dentro de la comunidad del Islam - y, por el otro lado, los chiitas.
Una división irreversible o irreconciliable, nacida poco después de la muerte del Profeta Mahoma en el año 632, insuflada alrededor de la disputa por la sucesión del liderazgo de la comunidad musulmana, adjunta al crimen de Alí y sus hijos, parientes del Profeta.
Aunque las dos ramas, a duras penas, han “coexistido” por siglos y comparten múltiples creencias y prácticas, las diferencias se extienden a los campos doctrinales, modos de vida, rituales, leyes, conceptos teológicos y organización religiosa. Hasta los objetivos de supremacía, influencia teológica y expansión de cada una de ellas se han transformado en factores divisivos. Por ello, los sunitas (la secta mayoritaria) tachan de infieles y herejes a los chiíes, abogan por su muerte. Estos últimos tienden a ser discriminados en las naciones islámicas y ocupan los rangos sociales inferiores; Yemen y Bahrein - al borde de una convulsión sectárea - son la mejor evidencia de esa marginalidad como tal.
La Revolución Islámica de Irán en 1979 fue percibida como la mayor amenaza de las monarquías sunitas, en especial la saudita. Dicho sea verdad, los Ayatolas iraníes comenzaron a convertirse en faro teológico y político de la comunidad chiita, además de los alawitas en Siria, una de las secciones del chiismo, justamente, a la cual pertenece el Presidente Bashar Al-Assad. Teherán organizó milicias - “o actores no estatales” - , con tal de derribar las monarquías sunitas, sus antagonistas.
Así, la pro-iraní organización (terrorista) Hezbollah, enemiga permanente del Estado de Israel, intentó varias veces derrocar al reino wahabita saudita. Más acá, vemos actuando los Houthi, el movimiento chiita rebelde, en pos de derribar en Yemen a su gobierno, aliado de los sauditas. A estas alturas, no exento de severas controversias, el gobierno de Irak es compartido por los chiitas, sunitas y la etnia de los kurdos, con la ventaja de que los primeros, apoyados por el régimen persa, constituyen la mayoría de los musulmanes iraquíes.
Reconocida Arabia Saudita, líder de la corriente sunita e Irán de los chiitas en el Medio Oriente, al cabo generadores de conflictos sectáreos, en tal secuencia, el Irán debió soportar en aquel entonces la enemistad del antiguo régimen iraquí (sunita), al mando de Saddam Hussein, el cual sirvió de contrapeso. Tanto así que Arabia Saudita y sus aliados en el Golfo Pérsico respaldaron a Irak en la cruel guerra que libraron Irán e Irak entre 1980 y 1988. Una vez desaparecido Saddam, la influencia y la fuerza de los iraníes se recuperó pronto.
El sacrificado en la reciente ruptura de las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita y el Irán, hecho que ya se presagiaba, llegaría a ser, en este caso, el proceso de conversaciones de paz para poner fin a la guerra de Siria, organizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a su vez motivada ante su buen desempeño en Libia, en razón del pacto del pasado 17 de diciembre en Marruecos, alcanzado por los amplios grupos que entraron en disputas militares, tras la caída del dictador Muamar el Gadafi.
El pacto da pie a la formación en esa nación norafricana del gobierno nacional, regido por un Consejo Presidencial de nueve miembros, un Parlamento y un Consejo de Estado (Sputnik, 2015). La confianza gira alrededor del gobierno de unidad, pues con él pronto se facilitará la expulsión de las fracciones del Estado Islámico, que también ha echado allí raíces.
En cambio, resulta inminente una nueva agudización de las tensiones en el barril de pólvora, el mejor símil para encasillar al Medio Oriente. La reciente tuvo relación con el derribo del avión ruso S-24 en la frontera de Turquía con Siria. La ausencia de la respuesta militar ayudó a un discreto entendimiento entre Moscú y Ankara, al prever “medidas de coordinación, no especificadas, que podrían estar destinadas a evitar la repetición de tales incidentes”.
“Solo esto faltaba”, dijo un comentarista turco, al quedar alarmado de la destrucción del edificio de la Embajada saudí en Teherán. Era de suponerlo. La ejecución en masa de enemigos del reino sunita wahabita en Arabia Saudita, entre ellos el líder religioso chiita Sheikh Nimr al - Nimr, crítico acérrimo de la (impopular, desacreditada y ultraconservadora) monarquía saudita, además de 46 sauditas, acusados de terrorismo jihadista, apenas se convirtió en la gota que derramó el vaso. A esto hay que abonar que los sauditas se han ocupado de reorganizar y financiar los opositores sunitas sirios, enemigos, como los yihadistas del Estado Islámico (EI), del gobierno sirio. Éste, tan defendido por Irán como de Rusia, por eso conforman una coalición para sostener en el poder a Al Assad y de paso atacar los yihadistas.
Acusándose mutuamente de alentar las tensiones en la región, así también de patrocinar el terrorismo y de ejecutar acciones expansionistas en el Medio Oriente, resultaba predecible el rompimiento entre iraníes y sauditas, dadas sus ambiciones y paranoias, cuyo móvil consiste en estabular las sectas que dirigen y controlan, o captar el mayor volumen de adherentes dentro de la comunidad islámica.
Arabia Saudita, con un Producto Interno Bruto (PIB) de $744.000 miles de millones (2013 est.) posee un desarrollo económico superior al de Irán, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) se aproxima a $500.000 miles de millones (2013 est.). En cuanto al tamaño de las tropas, Arabia Saudita llevaría las de perder frente al régimen persa, pues cuenta con apenas 250.000 efectivos militares; a diferencia del Irán que abriga fuerzas armadas sofistificadas compuestas por más de 1.300.000 de uniformados, asimismo, con experiencias en guerras. Al tiempo que estuvo cerca de construir la bomba atómica, de acuerdo con los datos de inteligencia israelíes.
A causa de los diversos intereses en juego, el precedente inmediato lo auguraba el incremento de la intromisión de ambas potencias rivales del Medio Oriente (sauditas e iraníes), en el marco de las hostilidades, que todavía azotan a Siria y Yemen, sobre todo, el respaldo político y militar a sus respectivos aliados en tales naciones, sean los grupos rebeldes, ubicados de por sí en la oposición, que desde allí libran guerras domésticas contra los poderes establecidos, igualmente despóticos y criminales.
Es decir, sin haber arrancado, ha quedado lesionado el clima de diálogo, el cual tendrá lugar en Ginebra en el curso de ese mes. Los preparativos iban prometiendo lo suficiente, tras el alivio de las asperezas entre Occidente y Rusia, particularmente, en el más espinoso: el retiro de Bashar Al-Assad del poder. Los rivales, Arabia Saudita (su reino sunita wahabita - ultraconservador) e Irán (o la teocracia chiita) serán parte activa de los encuentros de Ginebra.
Pero, ahora el reino saudita y sus aliados sunitas en el Golfo Pérsico acaban de ofrecer una mala y complicada señal, al negarse a participar en adelante en los distintos mecanismos de seguridad regional (Ángeles Espinosa, 2015). Entre ellos aparecen como miembros, desde pequeños países africanos, a saber Benín o Togo, hasta otros con nutridos ejércitos, como Egipto o Pakistán, pasando por los vecinos Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, que apoyan sin fisuras el enfoque saudí, el cual subió de tono peligrosamente.
Ni cuando ha habido muertes de peregrinos iraníes en Mina, cerca de La Meca, que cobija el reino saudí, se había registrado el alto nivel de agitación entre las dos naciones. Las protestas en Teherán durante los últimos días contra la ejecución del afamado líder religioso chiita tuvieron la capacidad de facilitar la reacción drástica de Riad, una reacción que descansa también en su escepticismo - tan explícito, como el de Israel - frente a los acuerdos nucleares, aprobados por Irán con los Estados Unidos de América, secundados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas; acuerdos a los cuales Irán ha dado debido cumplimiento, según lo confirma la agencia especializada de energía atómica, perteneciente a la ONU.
Respecto a la organización terrorista del Estado Islámico, militarmente golpeada en los días recientes, tanto Estados Unidos de América como Rusia - a inicios del año pasado, distanciados por la intervención del Kremlin en Ucrania - , esta vez expresan estar totalmente de acuerdo en que es una amenaza mundial. Aquí no puede haber ningunas conversaciones de paz. “Se trata de la amenaza terrorista más terrible de todas las que conocemos. Destruyen la cultura y la historia y el mundo civilizado no se tiene más opción que cerrar filas y plantar cara” (Pilar Bonet, 2015).
No son pocos los que piensan que Arabia Saudita, con un régimen medieval, es “el peor de los males”, teniendo presente sus pésimos atestados en el campo de las libertades, la democracia y los derechos fundamentales, donde las mujeres son vistas como propiedad de los padres o maridos, las mujeres no pueden ni siquiera manejar; aún cuando, irónicamente, esa nación árabe forma parte del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
En esta línea se pone a prueba que “si alguien quiere saber cómo sería un país gobernado por los yihadistas, nada más tiene que observar cómo es gobernada la sociedad saudita” (Ciudadano Costa Rica, 2015). Ciertamente, la monarquía saudita, que supo contener con exceso de represión la Primavera Árabe, fomentó y financió el radicalismo islámico salafista, para extenderlo en el mundo, tanto así que la mayoría de los terroristas del 11/9, en cuenta Osama bin Ladin fue saudita (Idem) y se formó en las madrazas salafistas. Sin embargo, “los jihadistas del EI” tampoco han eximido a Arabia Saudita de sus objetivos y ataques militares, pues califican de extremadamente perversa y corrupta a la monarquìa, quien, en el terreno de la diplomacia de los petrodólares, siempre se ha considerado (“extrañamente”) aliada de Occidente.
Antes habíamos hecho una ligera referencia a las crónicas contradicciones entre chiitas, sunitas y kurdos dentro del mapa político del Irak, contradicciones que se extienden y agitan también a otros países del Medio Oriente. Prometemos un futuro comentario sobre este particular, en el que intentaremos explicar “la hipótesis de conflicto”, derivada de tal realidad política, económica, religiosa y cultural, realidad que hasta podría definir el destino del maltratado Medio Oriente.
Esta noche solamente nos resta agradecer a las personas que se ocupan de leer, comentar - o refutar casi siempre - el contenido de nuestros artículos, correspondientes a este humilde proyecto personal, el cual, precisamente, este mes cumple ocho años. A todos muchas gracias.
Ronald Obaldía González (Opinión personal)
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